{"id":11948,"date":"2020-04-30T21:27:21","date_gmt":"2020-04-30T19:27:21","guid":{"rendered":"http:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=11948"},"modified":"2020-04-30T21:52:50","modified_gmt":"2020-04-30T19:52:50","slug":"brasil-el-verdadero-peso-de-los-militares-equilibrios-politicos-en-el-gobierno-bolsonaro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=11948","title":{"rendered":"Brasil &#8211; El verdadero peso de los militares. Equilibrios pol\u00edticos en el gobierno Bolsonaro.   [Dossier]"},"content":{"rendered":"<p><strong>El fusil detr\u00e1s del trono <\/strong><\/p>\n<p><strong>Los uniformados dirigen sectores estrat\u00e9gicos de un Ejecutivo en crisis y parecen tener la sart\u00e9n por el mango en un momento de gran inestabilidad pol\u00edtica, agravada por la renuncia de S\u00e9rgio Moro y el avance del coronavirus. La situaci\u00f3n culmina un proceso de regreso militar a la pol\u00edtica brasile\u00f1a que precede incluso a Bolsonaro. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Marcelo Aguilar, desde San Pablo<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/brecha.com.uy\/\">Brecha<\/a>, 30-4-2020<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 30-4-2020<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La renuncia de S\u00e9rgio Moro como ministro de Justicia es el hecho m\u00e1s peligroso que ha debido enfrentar el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro. El motivo de la dimisi\u00f3n, seg\u00fan el propio Moro, es que el presidente estar\u00eda interfiriendo en la Polic\u00eda Federal para proteger a sus hijos de investigaciones judiciales. Tras la salida de Moro, Bolsonaro intent\u00f3, sospechosamente, poner al frente de ese cuerpo a un amigo de su clan familiar, Alexandre Ramagem, exjefe de inteligencia que coordin\u00f3 la seguridad de su campa\u00f1a despu\u00e9s del atentado que sufri\u00f3 en 2018. Esta semana el Supremo Tribunal Federal suspendi\u00f3 provisoriamente esa nominaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Visto como un palad\u00edn de la justicia por amplios sectores de la sociedad tras su actuaci\u00f3n en la operaci\u00f3n Lava Jato \u2013y a pesar de las denuncias de flagrante irregularidad sobre la forma en la que la condujo (v\u00e9ase \u201cOperaci\u00f3n Vaza Jato\u201d y \u201cUn h\u00e9roe del enga\u00f1o\u201d, Brecha, 14-VI-19 y05-VII-19, respectivamente)\u2013, Moro actuaba como una \u201creserva moral\u201d dentro del gobierno. Pero se fue pateando la puerta, y sus denuncias propiciaron la apertura de una investigaci\u00f3n judicial contra el propio presidente. El relator de esta causa, el magistrado Celso de Mello, tambi\u00e9n deber\u00e1 decidir sobre un pedido de que la C\u00e1mara de Diputados comience un proceso de impeachment contra el mandatario. Aunque el presidente de la C\u00e1mara, Rodrigo Maia \u2013quien tiene una relaci\u00f3n bastante tensa con el Ejecutivo\u2013, intenta calmar los \u00e1nimos y se\u00f1ala que la prioridad debe ser combatir el coronavirus, ya hay rumores de movimientos tras bastidores en torno al vicepresidente, Hamilton Mour\u00e3o.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El propio Carlos Bolsonaro, uno de los hijos del presidente, sembr\u00f3 sospechas a comienzos de mes sobre las intenciones del general Mour\u00e3o cuando cuestion\u00f3 su reciente reuni\u00f3n con Fl\u00e1vio Dino, gobernador del estado de Maranh\u00e3o y dirigente del Partido Comunista del Brasil. Dino es la cara m\u00e1s visible de la oposici\u00f3n de izquierda a Bolsonaro entre los gobernadores, un grupo en el que Bolsonaro tambi\u00e9n tiene oponentes de derecha, como el paulista Jo\u00e3o Doria (del Psdb), quien lo apoy\u00f3 en su elecci\u00f3n con el eslogan \u201cBolsodoria\u201d y ahora, en defensa de Moro, lo tach\u00f3 de \u201cvirus\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>La hora verde <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En este escenario de crisis, todas las salidas posibles parecen beneficiar a un mismo actor: las Fuerzas Armadas. Para Andr\u00e9 Ortega, periodista y coautor, junto con Pedro Mar\u00edn, del libro Carta no coturno: a volta do partido fardado no Brasil, lo que est\u00e1 en juego por estas horas es qu\u00e9 camino tomar\u00e1n los militares: si mantener a Bolsonaro o sacarlo de en medio. \u201cSacarlo puede iniciar un nuevo ciclo de inestabilidad y que la cosa se les vuelva en contra. Mantenerlo, en cambio, los hace aparecer como el freno noble del gobierno\u201d, se\u00f1al\u00f3 a Brecha.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Bolsonaro se comporta como un v\u00e1ndalo, dijo Ortega, y eso les permite a los militares aparecer como guardianes no s\u00f3lo de las instituciones democr\u00e1ticas, sino de la propia racionalidad. \u201cEso es muy positivo para ellos\u201d, opin\u00f3 el analista, porque difumina la responsabilidad de haberlo ayudado en las elecciones y participar en su gobierno. \u201cAl mismo tiempo, si Bolsonaro gana fuerza con su politiquer\u00eda de extrema derecha, tambi\u00e9n les sienta bien, porque la base del presidente pide un golpe militar, por lo que no habr\u00eda c\u00f3mo prescindir de ellos\u201d, a\u00f1adi\u00f3. Y si de todos modos ganara espacio el impeachment, la asunci\u00f3n legal del general Mour\u00e3o concretar\u00eda lo que ya es una realidad evidente: los militares est\u00e1n al mando.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Esta situaci\u00f3n, lejos de ser in\u00e9dita en la historia de Brasil, hunde sus ra\u00edces en aspectos estructurales del pa\u00eds. Ortega recuerda que \u201cexiste una larga relaci\u00f3n entre el poder pol\u00edtico y el poder militar que antecede la concepci\u00f3n de la doctrina de la seguridad nacional de la Guerra Fr\u00eda y el golpe de Estado de 1964, y que viene de la proclamaci\u00f3n de la rep\u00fablica [1889], con el Ej\u00e9rcito en una posici\u00f3n de tutela de los gobiernos civiles y el proceso pol\u00edtico\u201d. Esa relaci\u00f3n ha venido acompa\u00f1ada de una autopercepci\u00f3n militar \u201cque justifica ese intervencionismo sobre la base de que el Ej\u00e9rcito es la instituci\u00f3n m\u00e1s desarrollada del pa\u00eds y la \u00fanica capaz de reflejar la identidad brasile\u00f1a: recluta a personas de todos los Estados y todas las razas, y tiene una oficialidad profesional y patri\u00f3tica que impedir\u00eda procesos pol\u00edticos que comprometieran la integridad territorial\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Para el antrop\u00f3logo Piero Leirner, especialista en estrategia militar de la Universidad Federal de S\u00e3o Carlos, m\u00e1s que una tutela militar del sistema pol\u00edtico brasile\u00f1o, lo que hay es una domesticaci\u00f3n: \u201cLa idea de que la pol\u00edtica debe ser una extensi\u00f3n del cuartel por otros medios, que coloca a los militares en el papel de garantes de poner la casa en orden\u201d. Seg\u00fan el exministro de Defensa Celso Amorim, en tanto, en Brasil \u201chay una fragilidad intr\u00ednseca de la representaci\u00f3n pol\u00edtica, lo que genera en las clases dominantes, cuando est\u00e1n perdiendo hegemon\u00eda, la tentaci\u00f3n de recurrir a los militares\u201d. \u201cY ellos, por su historia, siempre se han mostrado dispuestos a actuar\u201d, dijo Amorim a Brecha.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Los due\u00f1os de la pelota <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u201cCuando Bolsonaro asumi\u00f3, ya exist\u00eda un statu quo con el cual los militares aparec\u00edan muy fortalecidos. Hab\u00edan conseguido, con Etchegoyen, reestructurar el servicio de inteligencia y ya participaban de forma activa en la pol\u00edtica, tanto en las elecciones como en lo relativo al proceso judicial de Lula\u201d, se\u00f1al\u00f3 Ortega. \u201cNo es Bolsonaro quien les da el papel protag\u00f3nico: \u00e9l es la coronaci\u00f3n de un proceso. Asume \u00edntimamente relacionado a ese statu quo previamente alcanzado\u201d, agreg\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Desde que nombr\u00f3 su gabinete, Bolsonaro evidenci\u00f3 el gran protagonismo que tendr\u00edan los militares. Entre los uniformados elegidos hab\u00eda algo en com\u00fan: su participaci\u00f3n en las fuerzas de la Minustah en Hait\u00ed (2004-2017), que Brasil dirigi\u00f3. Augusto Heleno \u2013nuevo director del Gsi\u2013 fue el primer comandante de esa misi\u00f3n de ocupaci\u00f3n entre 2004 y 2005, y dirigi\u00f3 las operaciones en Cit\u00e9 Soleil, barrio de la capital Puerto Pr\u00edncipe, que fueron catalogadas como masacre por varios organismos de derechos humanos. El ministro de Defensa, Fernando Azevedo e Silva, estaba en aquel entonces bajo las \u00f3rdenes de Heleno. Luiz Eduardo Ramos, actual secretario de gobierno \u2013cargo que, entre otras cosas, controla la comunicaci\u00f3n del gobierno y el programa de inversiones p\u00fablico-privadas en el \u00e1rea de infraestructura\u2013, dirigi\u00f3 la Minustah entre 2011 y 2012. Desde junio, Ramos sustituye en esa secretar\u00eda al general Carlos Santos Cruz, que dirigi\u00f3 la fuerza de ocupaci\u00f3n entre 2007 y 2009. Tambi\u00e9n el ministro de Infraestructura, Tarc\u00edsio Gomes de Freitas, estuvo en el pa\u00eds caribe\u00f1o. Por su parte, el \u00faltimo comandante de la Minustah, en el per\u00edodo 2015-2017, Ajax Porto Pinheiro, es actualmente asesor especial del presidente del Supremo Tribunal Federal, cargo que anteriormente ocup\u00f3 Azevedo e Silva.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Como culminaci\u00f3n de este proceso, en febrero de este a\u00f1o, Bolsonaro anunci\u00f3 que el nuevo jefe de la Casa Civil \u2013un cargo que en Brasil equivale al de jefe de gabinete\u2013 ser\u00eda el general Walter Braga Netto, hasta ese mismo d\u00eda jefe del Estado Mayor del Ej\u00e9rcito y responsable de dirigir la intervenci\u00f3n militar de 2018 en Rio de Janeiro (v\u00e9ase columna de Barcel\u00f3, L\u00f3pez Burian y Vitelli). Braga Netto fue elegido por Bolsonaro para comandar el comit\u00e9 de crisis ante la pandemia de coronavirus.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Primero sacamos a Dilma<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La espiral de ascenso de la influencia militar en la pol\u00edtica brasile\u00f1a, que alcanz\u00f3 su \u00e1pice con la elecci\u00f3n y asunci\u00f3n de Bolsonaro como presidente de la rep\u00fablica, viene de antes. La elecci\u00f3n de Dilma Rousseff como presidenta en 2011, su accionar al frente del gobierno y su destituci\u00f3n fueron determinantes para conformar el escenario actual. Ya desde un comienzo, en filas militares no hab\u00eda gustado la designaci\u00f3n de Rousseff como candidata del PT. \u201cQue Lula hubiera nombrado como sucesora a una desconocida, a la que encima los militares identificaban con la militancia armada contra el r\u00e9gimen militar, fue para ellos una confirmaci\u00f3n de que el PT quer\u00eda construir una especie de socialismo gramsciano en Am\u00e9rica Latina\u201d, dijo Leirner a Brecha.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El acad\u00e9mico apunt\u00f3, adem\u00e1s, a la reacci\u00f3n militar contra la creaci\u00f3n, por el primer gobierno de Dilma, de la Comisi\u00f3n Nacional de la Verdad (Cnv), que tiene el fin de investigar las violaciones de derechos humanos entre setiembre de 1946 y octubre de 1988, per\u00edodo que comprende los 21 a\u00f1os de dictadura militar en Brasil. \u201cLa Cnv fue le\u00edda por los militares como un proyecto de reescritura de la historia, en el que el papel de ellos, en ese plano de \u2018dominaci\u00f3n gramsciana\u2019, ser\u00eda definitivamente el de los derrotados morales. Eso reactiv\u00f3 en los militares la idea de que hab\u00edan ganado \u2018la guerra\u2019, pero estaban perdiendo feo la batalla por la memoria\u201d. Amorim, que en ese momento estaba al frente de la cartera de Defensa, confirm\u00f3 a Brecha que la Cnv fue la medida tomada por el gobierno del PT que gener\u00f3 m\u00e1s ruido en la interna militar. Leirner a\u00f1adi\u00f3: \u201cA partir de entonces las c\u00fapulas empezaron un intenso trabajo de bombardeo ideol\u00f3gico en toda la cadena de mando, desencajonando varias teor\u00edas de la Guerra Fr\u00eda y actualiz\u00e1ndolas con ropaje posmoderno, como en el caso de llamadas \u2018teor\u00edas de la guerra h\u00edbrida\u2019\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u201cApenas un mes despu\u00e9s de consumada la reelecci\u00f3n de Dilma en 2014, Bolsonaro ya hac\u00eda campa\u00f1a en los cuarteles para 2018\u201d, se\u00f1al\u00f3 Leirner. Afuera, A\u00e9cio Neves, candidato perdedor de la elecci\u00f3n por la derecha tradicional, dec\u00eda en su primer discurso que lo hab\u00edan votado 51 millones de brasile\u00f1os que no aceptaban m\u00e1s ver a Brasil \u201ccapturado por un partido y un proyecto de poder\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En otra acci\u00f3n que incomod\u00f3 mucho a los militares, en octubre de 2015, en el marco de una reforma que redujo de 39 a 31 las carteras del Ejecutivo, Dilma le retir\u00f3 el car\u00e1cter de ministerio al Gabinete de Seguridad Institucional (Gsi), que, entre otras atribuciones, ten\u00eda el comando de la Agencia Brasile\u00f1a de Inteligencia. El resto de la partida se jug\u00f3 en los bastidores del Congreso y en las calles: apoyado masivamente por sectores medi\u00e1ticos y empresariales y fogoneado por grupos como el Movimiento Brasil Libre, financiado por think tanks neoliberales apoyados por Washington, se consolid\u00f3 el lema \u201cPrimeiro a gente tira a Dilma\u201d: sacar a la presidenta a cualquier precio como requisito para salvar Brasil.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>La restauraci\u00f3n <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En mayo de 2016, unos cuatros meses antes de que se confirmara la destituci\u00f3n de Dilma por el Congreso, y en una de sus primeras medidas como presidente interino, Michel Temer devolvi\u00f3 el car\u00e1cter de ministerio al Gsi y puso para dirigirlo al hasta entonces jefe del Estado Mayor del Ej\u00e9rcito, el general S\u00e9rgio Etchegoyen.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Los Etchegoyen son una familia con larga tradici\u00f3n militar y de injerencia en la pol\u00edtica. Participaron de los levantamientos tenentistas de los a\u00f1os veinte y del golpe de 1964 (v\u00e9ase recuadro). S\u00e9rgio, que no lleg\u00f3 a participar de esas lides, hab\u00eda sido, en cambio, el primer general en actividad en manifestarse contra la Cnv durante el gobierno de Rousseff. El informe final de la comisi\u00f3n responsabilizaba a su padre, Leo Guedes Etchegoyen, junto con otros 376 militares y civiles, de violar los derechos humanos durante la dictadura. Amorim cont\u00f3 que le sorprendi\u00f3 que Dilma lo nombrara jefe del Estado Mayor, pero agreg\u00f3: \u201c[El general] gozaba de fama como intelectual militar y hab\u00eda asesorado a mi antecesor en el ministerio en la elaboraci\u00f3n de la estrategia nacional de defensa\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Para Ortega, en los a\u00f1os que siguieron a la ca\u00edda de Rousseff \u201cla inestabilidad generada por el impeachment y la constante atm\u00f3sfera de excepci\u00f3n permiti\u00f3 a los militares empezar a hablar m\u00e1s alto: cuanto m\u00e1s caos, m\u00e1s poderosos resultan\u201d.A pesar de ser el blanco de un sinf\u00edn de denuncias de corrupci\u00f3n y de presenciar el arresto de una parte de su c\u00edrculo m\u00e1s pr\u00f3ximo, Temer se mantuvo en el poder. Etchegoyen tuvo bastante que ver con eso. Durante aquellos a\u00f1os hubo intervenciones federales militares en Rio de Janeiro, Esp\u00edrito Santo y Roraima, y fue asesinada Marielle Franco, militante cr\u00edtica de esas acciones. Adem\u00e1s, Temer se vio amenazado en junio de 2018 por una huelga de camioneros que par\u00f3 el pa\u00eds. Quien coordin\u00f3 la respuesta a esa huelga fue Etchegoyen, que implant\u00f3 operaciones de \u201cgarant\u00eda de la ley y el orden\u201d con el despliegue de las Fuerzas Armadas. Todo esto le vali\u00f3 al general convertirse en el protagonista de los momentos m\u00e1s \u00e1lgidos de la crisis constante que signific\u00f3 la administraci\u00f3n de Temer.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Por aquellos d\u00edas se dio tambi\u00e9n otro episodio de protagonismo militar. Ante la posibilidad de que el Supremo Tribunal Federal otorgara un h\u00e1beas corpus al expresidente Lula, entonces candidato a la presidencia y detenido por supuesta corrupci\u00f3n, el comandante de las Fuerzas Armadas, Eduardo Villas B\u00f4as, escribi\u00f3 un tuit en \u201crepudio a la impunidad\u201d y remarc\u00f3 que el Ej\u00e9rcito estaba \u201catento a sus misiones institucionales\u201d. Tiempo despu\u00e9s el propio Villas B\u00f4as dijo a Folha de S\u00e3o Paulo: \u201cAh\u00ed trabajamos conscientemente, sabiendo que est\u00e1bamos al l\u00edmite. Sentimos que la cosa se nos pod\u00eda salir de control si yo no me expresaba\u201d, y afirm\u00f3 que era \u201cmejor prevenir que remediar\u201d. Lo cierto es que la Justicia finalmente envi\u00f3 a Lula a prisi\u00f3n y le imposibilit\u00f3 participar de la votaci\u00f3n, y el capit\u00e1n retirado Jair Bolsonaro gan\u00f3. Y con \u00e9l, los militares.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Desde siempre<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El Ej\u00e9rcito brasile\u00f1o se form\u00f3 durante la guerra de independencia de Portugal, a comienzos del siglo XIX. De ah\u00ed en m\u00e1s, los militares siempre participaron en la pol\u00edtica de alguna forma. Entre 1922 y 1924, militares de varios estados descontentos con la situaci\u00f3n pol\u00edtica del pa\u00eds se levantaron contra el gobierno federal en un movimiento que se conoci\u00f3 como \u201ctenentismo\u201d, por incluir en su mayor\u00eda a j\u00f3venes tenientes. Buscaban pol\u00edticas m\u00e1s consistentes para las Fuerzas Armadas y reformas en la estructura de poder del pa\u00eds, dominado por la llamada \u201cpol\u00edtica del caf\u00e9 con leche\u201d, que alternaba en el dominio del pa\u00eds representantes de las oligarqu\u00edas de S\u00e3o Paulo y Minas Gerais.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Del tenentismo surgi\u00f3, entre otras cosas, la columna liderada por el capit\u00e1n Luiz Carlos Prestes, que recorri\u00f3 casi 25 mil quil\u00f3metros y 13 estados del pa\u00eds con la exigencia del voto secreto, la universalizaci\u00f3n de la ense\u00f1anza p\u00fablica y el fin de la miseria que agobiaba a los sectores populares. Muchos de estos militares, como el propio Prestes, se acercaron luego a ideas comunistas, y otros tantos apoyaron a Get\u00falio Vargas. En 1935, una insurrecci\u00f3n comunista planificada por el Comintern para instaurar una Rep\u00fablica Popular y Socialista en Brasil \u2013que ten\u00eda como dos de sus figuras centrales a Prestes y a la militante alemana Olga Benario\u2013 fue masacrada por los militares. Pueden rastrearse en esa \u00e9poca algunas de las ra\u00edces del persistente anticomunismo del Ej\u00e9rcito. Para Celso Amorim, ministro de Defensa entre 2011 y 2014, en aquel momento \u201clas \u00fanicas fuerzas capaces de organizar el pa\u00eds eran el Partido Comunista y el Ej\u00e9rcito, lo que los enfrent\u00f3 desde un principio; a partir de entonces los militares siempre tuvieron aversi\u00f3n por la izquierda\u201d. Con la Guerra Fr\u00eda, este sentimiento se agudiz\u00f3 y condiment\u00f3 el caldo que termin\u00f3 con el golpe de Estado de 1964, 21 a\u00f1os de dictadura militar y persecuci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>***<\/strong><\/p>\n<p><strong>Los equilibrios pol\u00edticos en el gobierno de Bolsonaro<\/strong><\/p>\n<p><strong>Donde mandan generales, no manda capit\u00e1n <\/strong><\/p>\n<p><strong>Nastalia Barcel\u00f3\/Camilo L\u00f3pez Burian\/Marina Vitelli<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/brecha.com.uy\/\">Brecha<\/a>, 30-4-2020<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Con la asunci\u00f3n, el 18 de febrero de 2020, del general Walter Braga Netto como jefe de la Casa Civil, los militares terminaron de consolidar su posici\u00f3n central en el gobierno brasile\u00f1o. Desde el fin de la \u00faltima dictadura ese cargo no era ocupado por un militar. Es una posici\u00f3n eminentemente pol\u00edtica y se ocupa, entre otras tareas, del relacionamiento de la Presidencia tanto con su gabinete como con el Parlamento. Braga Netto, que desde marzo de 2019 se desempe\u00f1aba como jefe del Estado Mayor del Ej\u00e9rcito, la asumi\u00f3 antes de pasar a retiro el 29 de febrero.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Esto ocurre en un momento de transformaci\u00f3n del sistema pol\u00edtico brasile\u00f1o. Podr\u00eda pensarse la elecci\u00f3n de 2018 como el fin de un ciclo, iniciado con la Constituci\u00f3n de 1988 en pleno proceso de redemocratizaci\u00f3n. Tras los comicios, los tres principales partidos pol\u00edticos perdieron representaci\u00f3n parlamentaria, y el Partido de la Social Democracia Brasile\u00f1a (Psdb) y el Movimiento Democr\u00e1tico Brasile\u00f1o (Mdb) fueron los principales perjudicados. Mientras que la derecha tradicional fue desplazada por una derecha m\u00e1s radical, el Partido de los Trabajadores (PT) se mantuvo como principal fuerza pol\u00edtica de la izquierda brasile\u00f1a. En tanto, el Partido Social Liberal (Psl), que alberg\u00f3 a Bolsonaro como candidato, pas\u00f3 de tener dos diputados, entre 2014 y 2018, a tener 52. En la disputa por el Poder Ejecutivo se rompi\u00f3 la l\u00f3gica de polarizaci\u00f3n entre el Psdb y el PT, a la vez que el Mdb vio disminuida su votaci\u00f3n. El sistema nacido en 1988 recibi\u00f3 un fuerte golpe.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Dos factores, interconectados entre s\u00ed, afectaron la pol\u00edtica brasile\u00f1a para ambientar los resultados se\u00f1alados. Por un lado, la conducci\u00f3n de la operaci\u00f3n de combate a la corrupci\u00f3n conocida como Lava Jato(2014), que mostr\u00f3 la politizaci\u00f3n de las decisiones judiciales y contribuy\u00f3 a la generaci\u00f3n de desconfianza y rechazo a los pol\u00edticos en la sociedad brasile\u00f1a. Por otro lado, los costos de la estrategia del Psdb y del Mdb durante el impeachment presidencial a Dilma Rousseff en 2016, que ha sido visto como un \u201cgolpe parlamentario\u201d por importantes referentes de la ciencia pol\u00edtica brasile\u00f1a. La posterior participaci\u00f3n de estos partidos en el gobierno interino de Michel Temer, que se convirti\u00f3 en el m\u00e1s impopular en la historia de Brasil, perjudic\u00f3 aun m\u00e1s la imagen de la derecha tradicional.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Estas transformaciones en la derecha brasile\u00f1a se enmarcan en un contexto de crisis de la globalizaci\u00f3n, cuyo moj\u00f3n es la crisis de 2008. El fin de este ciclo hist\u00f3rico y de su orden hegem\u00f3nico, que lleg\u00f3 a Brasil, como al resto de Am\u00e9rica Latina, con el fin del auge de las commodities,afect\u00f3 a las elites cosmopolitas de derecha e izquierda. Esta gran crisis del capitalismo global se entrelaz\u00f3 con la emergencia de emprendedores pol\u00edticos de derecha antiglobalista. Estos neopatriotas, al decir del polit\u00f3logo espa\u00f1ol Jos\u00e9 Antonio Sanahuja, movilizan a los perdedores \u2013reales o autopercibidos\u2013 de la globalizaci\u00f3n, especialmente a clases medias y medias bajas, articulando un discurso nacionalista, soberanista, mediante liderazgos cesaristas y ret\u00f3ricas antielitistas y en algunos casos, particularmente en la regi\u00f3n, con estrechas asociaciones con actores religiosos que reivindican valores \u201ctradicionales\u201d. Bolsonaro es el m\u00e1s plebeyo de esta familia, ya que no es un millonario ni un pol\u00edtico destacado como en otros casos, y en esa clave se contacta con las masas.<\/p>\n<figure id=\"attachment_11951\" aria-describedby=\"caption-attachment-11951\" style=\"width: 612px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"11951\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=11951\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/brasil300420-ii.jpg?fit=1200%2C800&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"1200,800\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"Brasil300420 II\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"&lt;p&gt;El general Walter Braga Netto, jefe de la Casa Civil, gabinete ministerial.&lt;\/p&gt;\n\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/brasil300420-ii.jpg?fit=656%2C437&amp;ssl=1\" class=\"alignnone  wp-image-11951\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/brasil300420-ii.jpg?resize=612%2C408&#038;ssl=1\" alt=\"Brasil300420 II\" width=\"612\" height=\"408\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-11951\" class=\"wp-caption-text\">El general Walter Braga Netto, jefe de la Casa Civil, gabinete ministerial.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Solo contra todos <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Con el apoyo de las bancadas del agronegocio, la evang\u00e9lica y la que promueve la mano dura y representa los intereses de la \u201cfamilia\u201d militar y de la policial, podr\u00eda tener apoyo suficiente para gobernar en articulaci\u00f3n pol\u00edtica con el Poder Legislativo. De los 513 diputados, 360 podr\u00edan apoyarlo, mientras que solamente 153 son claramente de oposici\u00f3n. Con este escenario, podr\u00eda reclutar hasta dos tercios de los votos del Congreso y realizar cambios institucionales muy importantes. Sin embargo, en vez de hacer \u201cpol\u00edtica\u201d, Bolsonaro confronta con el Parlamento, bajo el argumento de oponerse a la \u201cvieja pol\u00edtica\u201d, y no negocia apoyo parlamentario por cargos y recursos.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Despu\u00e9s de un a\u00f1o y medio en el poder, la conducta del presidente evidencia rasgos iliberales y autoritarios. Bolsonaro se alej\u00f3 del Psl en el marco de una lucha por el control de los fondos partidarios y la nominaci\u00f3n de candidatos. El bolsonarismo, sin partido, intent\u00f3 fortalecer al presidente a partir de la construcci\u00f3n de un movimiento popular de extrema derecha, algo que no logr\u00f3 cristalizar. Cuando el mandatario intent\u00f3 crear su propio partido, Alianza por Brasil, de las 491.900 firmas requeridas, fueron presentadas s\u00f3lo 80 mil y apenas 6.600 fueron aprobadas por el Tribunal Supremo Electoral. Este fracaso signific\u00f3 la imposibilidad de estructurar un movimiento bolsonarista que fortaleciera pol\u00edticamente al presidente y le permitiera profundizar su acci\u00f3n. Sin embargo, sin los apoyos requeridos, el presidente sin partido sigue enfrentado al Poder Legislativo y al Judicial, a los gobernadores y a los grandes medios de comunicaci\u00f3n. Eso lo hace cada vez m\u00e1s dependiente de las Fuerzas Armadas para mantenerse en el poder.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Como se\u00f1al\u00f3 recientemente el soci\u00f3logo y polit\u00f3logo brasile\u00f1o Alexandre Fuccille, los militares parecen no querer hacerse directamente con el poder, como en 1964. Sin embargo, esto no implica que la influencia militar sobre la pol\u00edtica no avance. Con la sustituci\u00f3n del civil Onyx Lorenzoni en febrero de 2020 por el general Braga Neto en el Ministerio de la Casa Civil se complet\u00f3 un cuadro militar que compone el n\u00facleo duro del gobierno. Aunque junto a \u00e9l convive otro n\u00facleo de ministros fuertemente ideologizados y cercanos al presidente y su familia, los cuatro ministros alojados en el Palacio de Planalto, que comparten sede con el presidente, son militares (v\u00e9ase nota de Marcelo Aguilar).<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Una mirada m\u00e1s amplia del gobierno muestra militares o personas vinculadas al mundo militar en varios cargos ministeriales (Defensa; Ciencia, Tecnolog\u00eda, Innovaci\u00f3n y Comunicaciones; Minas y Energ\u00eda; Transparencia, Fiscalizaci\u00f3n y Control, e Infraestructura) y de alta relevancia pol\u00edtica, como el portavoz de la Presidencia. Un denominador com\u00fan de muchos de ellos es su relaci\u00f3n con el general Augusto Heleno, primer comandante militar de la Misi\u00f3n de Estabilizaci\u00f3n de las Naciones Unidas en Hait\u00ed (Minustah). Los Heleno Boys, por llamarlos as\u00ed, ocupan un lugar central en el gobierno. Durante la pandemia se han posicionado en ocasiones de manera diferente a Bolsonaro, encauzando su acci\u00f3n, sin por ello retirar el apoyo al presidente, quien minimiz\u00f3 el peligro de la enfermedad reiteradas veces. El 24 de marzo, el comandante del Ej\u00e9rcito, general Edson Leal Pujol, se\u00f1al\u00f3 que el enfrentamiento a la pandemia podr\u00eda ser \u201cla misi\u00f3n m\u00e1s importante\u201d de su generaci\u00f3n, planteo que Bolsonaro hizo suyo, d\u00edas despu\u00e9s, al reconocer la gravedad de la situaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Por otra parte, en enero de 2018, el general Hamilton Mour\u00e3o, actual vicepresidente de la Rep\u00fablica, asumi\u00f3 la presidencia del Club Militar con el objetivo de organizar, desde el Ej\u00e9rcito, un frente de candidatos. Mour\u00e3o ser\u00eda el sucesor de Bolsonaro en caso de su salida del cargo, pero debe recordarse que \u00e9l no fue la primera opci\u00f3n que se manej\u00f3 como vicepresidente en la campa\u00f1a y parece no recoger todos los consensos del ala militar del gobierno.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Transici\u00f3n eterna <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La injerencia de los militares en la pol\u00edtica no es un asunto nuevo en Brasil. Como explica el doctor en filosof\u00eda pol\u00edtica H\u00e9ctor Saint-Pierre, en la redemocratizaci\u00f3n posdictadura las Fuerzas Armadas consiguieron preservar prerrogativas y niveles de autonom\u00eda que les permitieron identificar fisuras en el escenario nacional y disputar protagonismo pol\u00edtico en las decisiones gubernamentales. O como sostiene el polit\u00f3logo brasile\u00f1o Samuel Soares, si atendemos la cuesti\u00f3n militar, en Brasil hay una eterna transici\u00f3n a la democracia, o la propia democracia est\u00e1 obstruida.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El historiador Jos\u00e9 Murilo de Carvalho, reflexionando desde la historia de las instituciones, visualiza un papel moderador de las Fuerzas Armadas que le hace pensar en Brasil como una rep\u00fablica tutelada. Esta funci\u00f3n tutelar es bidimensional: veto y protecci\u00f3n. La segunda dimensi\u00f3n parece estar operando de forma m\u00e1s visible que la primera. Probablemente porque, como se\u00f1ala Suzeley Kalil Mathias, profesora de Ciencias Pol\u00edticas de la Universidade Estadual Paulista, las discrepancias entre los militares y el presidente son \u201cm\u00e1s de forma que de contenido\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Ahora que, tras la renuncia de S\u00e9rgio Moro al ministerio de Justicia, las bases materiales para iniciar un proceso de impeachment parecen colocarse sobre la mesa, Bolsonaro busca negociar con la derecha tradicional para impedir el avance del proceso, especialmente con quienes garantizaron la elecci\u00f3n de Rodrigo Maia como presidente de la C\u00e1mara de Diputados. Los principales medios de comunicaci\u00f3n, en una muestra de apoyo a Moro, piden investigar al presidente, mientras que el exjuez de Curitiba podr\u00eda verse como una candidatura atractiva para 2022, tanto para los lavajatistas como para una derecha globalista como la que apoya al ministro de Econom\u00eda, Paulo Guedes. Desde que el superintendente de la Polic\u00eda Federal de Rio Janeiro, Ricardo Saadi, fue destituido a pedido del presidente, la posible salida de Moro ya recorr\u00eda los bastidores del poder. En vez de intentar recomponer con uno de los ministros m\u00e1s fuertes de su gobierno, Bolsonaro, que a\u00fan mantiene un tercio de la opini\u00f3n p\u00fablica de su lado a pesar del deterioro de su popularidad, opt\u00f3 por continuar acelerando el proceso de descomposici\u00f3n de la coalici\u00f3n que lo llev\u00f3 al poder. En este escenario cabe preguntarse: \u00bfLos militares seguir\u00e1n sosteniendo a Bolsonaro?, \u00bfel resto del sistema iniciar\u00e1 un embate contra el presidente? La posici\u00f3n de los militares parece ser clave. 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