{"id":11464,"date":"2020-03-31T09:53:10","date_gmt":"2020-03-31T07:53:10","guid":{"rendered":"http:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=11464"},"modified":"2020-03-31T09:54:12","modified_gmt":"2020-03-31T07:54:12","slug":"uruguay-expuestas-precarizadas-y-sin-ingresos-trabajadoras-sexuales-y-emergencia-sanitaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=11464","title":{"rendered":"Uruguay &#8211; Expuestas, precarizadas y sin ingresos. Trabajadoras sexuales y emergencia sanitaria.   [Stephanie Demirdjian]"},"content":{"rendered":"<p><strong>Las mujeres reclaman la ayuda del Estado mientras tejen redes de solidaridad para poder alimentar a sus hijas e hijos.<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/feminismos.ladiaria.com.uy\/\">La Diaria<\/a>, 30-3-2020<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 31-3-2020<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Una de las principales sugerencias que hacen los gobiernos, los profesionales de la salud y los organismos internacionales para evitar la propagaci\u00f3n del coronavirus es pedirle a la gente que se quede en casa. Pero para las trabajadoras sexuales esa no es una opci\u00f3n, ya que viven y sostienen la vida de sus familias del trabajo que realizan cada d\u00eda puertas afuera.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La llegada del virus al pa\u00eds hizo que, en la mayor\u00eda de los departamentos, todas sus posibilidades laborales mermaran. Los boliches, bares y whisker\u00edas cerraron de manera temporal apenas sintieron los efectos del distanciamiento social. Tampoco pueden estar en la calle sin que las pare la Polic\u00eda. En algunas localidades los boliches siguen abiertos, pero, incluso as\u00ed, los clientes habituales no los frecuentan porque en general son mayores de 60 a\u00f1os. Como son una de las poblaciones de riesgo, suelen estar en cuarentena voluntaria. El resultado es la incertidumbre de no saber de d\u00f3nde rescatar plata para comer y dormir.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u201cLa realidad es que si los negocios no abren y no labur\u00e1s, no ten\u00e9s de d\u00f3nde generar ingresos. Eso es lo que nos est\u00e1 pasando a la mayor\u00eda\u201d, explica a la diaria Karina N\u00fa\u00f1ez, referente a nivel nacional de la Organizaci\u00f3n de Trabajadoras Sexuales Organizadas (Otras). En su voz est\u00e1n las voces de todas las dem\u00e1s. \u201cTenemos compa\u00f1eras que se han tenido que ir a vivir con sus hijos a las whisker\u00edas, que est\u00e1n cerradas, porque no han podido pagar los alquileres de las pensiones donde se quedan\u201d, cuenta. \u201cTenemos compa\u00f1eras que fueron sacadas como perros de los lugares donde trabajaban porque no los habilitaban para abrirlos y las dejaron en la calle para que se manejaran como pudieran, ni siquiera les dieron plata para el pasaje de vuelta a casa\u201d, sigue Karina, y toma aire para seguir enumerando casos similares, que se multiplican.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La situaci\u00f3n es la misma para todas las trabajadoras sexuales del pa\u00eds, con alguna variaci\u00f3n seg\u00fan la localidad. En Tacuaremb\u00f3, por ejemplo, durante los primeros d\u00edas de emergencia sanitaria se pod\u00eda hacer \u201cuna salidita\u201d, y ahora ya no \u201cporque sal\u00eds a la calle y la Polic\u00eda te para, te pregunta qu\u00e9 est\u00e1s haciendo y te hace regresar a tu casa\u201d, asegur\u00f3 Daniela, una de las referentes del departamento. \u201cAc\u00e1 somos entre 15 y 20 mujeres que estamos sin trabajar. Tengo compa\u00f1eras que tienen tres o cuatro hijos, algunas adem\u00e1s tienen nietos, y est\u00e1n pasando mal de verdad. Adem\u00e1s, los clientes que tenemos son personas mayores, que son las que m\u00e1s se est\u00e1n cuidando\u201d, explica la trabajadora.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Desde un boliche abierto pero vac\u00edo de Villa del Carmen, departamento de Durazno, Natalia piensa en c\u00f3mo va a pagar todas las deudas que tiene pendientes: \u201cLa gente no sale a la calle y no hay trabajo. No tenemos ni para comer. Debo 3.000 pesos a la ni\u00f1era, que ya no me quiere cuidar a los chicos; debo dos facturas de luz, que no s\u00e9 si no me la cortan esta semana; tengo una vivienda de Mevir y debo un a\u00f1o\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En Sarand\u00ed del Yi\u00ed a unos 40 kil\u00f3metros de ah\u00ed, los boliches tambi\u00e9n siguen abiertos y las mujeres van a trabajar \u201ccorriendo un riesgo tremendo\u201d, dice Mariana, una de las referentes de esa ciudad. En esta localidad, las trabajadoras sexuales tienen permitido trabajar \u201ccon la autorizaci\u00f3n del comisario\u201d, explica Karina. \u201cLamentablemente no hay suficiente gente, pero por lo menos no se les proh\u00edbe salir a buscar la plata diaria\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u00bfQu\u00e9 pasa con las medidas sanitarias para quienes contin\u00faan trabajando en este marco de emergencia? \u201cEs a suerte o verdad. La que quiera salir a arriesgarse a hacer un peso para llevar a la casa se la juega\u201d, dice Karina.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>El Estado es responsable<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El trabajo sexual es un oficio feminizado en todas partes del mundo. En Uruguay, el Registro Nacional del Trabajo Sexual ten\u00eda anotadas 12.358 personas en 2018, de las cuales 11.559 eran mujeres, seg\u00fan datos de la Direcci\u00f3n Nacional de Polic\u00eda Cient\u00edfica. La gran mayor\u00eda son madres solteras y jefas de hogar. Para ellas, dejar de trabajar significa no poder pagar las facturas y el alquiler del lugar donde viven, y por eso muchas est\u00e1n al borde de quedarse en situaci\u00f3n de calle.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Pero, sobre todo, dejar de trabajar es no tener manera de alimentar a sus hijas e hijos. Este aparece como el principal problema que plantean las mujeres. En algunos casos, las ni\u00f1as y los ni\u00f1os tienen garantizado el almuerzo en las escuelas y los Centros de Atenci\u00f3n a la Infancia y la Familia a los que asisten, pero se complica la provisi\u00f3n de las meriendas y las cenas, as\u00ed como durante los fines de semana. \u201cTrato de conseguirles de un lado y del otro algo para que les hagan de comer a esos ni\u00f1os. [&#8230;] Voy pidiendo el pan en las panader\u00edas y ped\u00ed alg\u00fan litro de leche que nos puedan dar en alg\u00fan tambo\u201d, cuenta Jacquelin, referente de las localidades de Cerro Colorado, Reboledo y Battle y Ord\u00f3\u00f1ez (departamento de Florida). \u201cPero la situaci\u00f3n sigue igual, se cerraron toditos los comercios y los bares, y las mujeres est\u00e1n sin trabajar\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El ministro de Desarrollo Social, Pablo Bartol, anunci\u00f3 la semana pasada algunas medidas para distribuir alimentos a las personas que viven las situaciones de mayor vulnerabilidad, en el marco de la crisis sanitaria: dijo que duplicar\u00eda la cantidad de alimentos destinada al Sistema Nacional de Comedores, el monto de la Tarjeta Uruguay Social \u2013por \u00fanica vez\u2013 y las canastas que reparte el Instituto Nacional de Alimentaci\u00f3n (Inda) en las oficinas territoriales del Ministerio de Desarrollo Social (Mides). Tambi\u00e9n adelant\u00f3 que aumentar\u00e1 las asignaciones familiares.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Bartol explic\u00f3 que la poblaci\u00f3n beneficiaria de las \u201ccanastas de emergencia\u201d \u2013destinadas a quienes no tienen ingresos o est\u00e1n desocupados, en situaci\u00f3n de calle, tienen alguna incapacidad o son derivados de alguna otra instituci\u00f3n\u2013 incluye a personas que hasta el momento no hab\u00edan contado con apoyo del Mides. Tambi\u00e9n a trabajadoras y trabajadores \u201cque no est\u00e1n registrados de manera formal\u201d, seg\u00fan dijo en la conferencia de prensa del viernes. Es el caso de muchas de las trabajadoras sexuales con hijas e hijos a cargo, que adem\u00e1s de ser informales no reciben asignaci\u00f3n familiar y tampoco cuentan con la tarjeta del Mides.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Karina N\u00fa\u00f1ez se comunic\u00f3 con Bartol para alertar sobre la situaci\u00f3n de estas compa\u00f1eras y pedir la ayuda del ministerio. El jueves pasado, el ministro se contact\u00f3 para decirle que \u201cpodr\u00eda\u201d incorporarlas en el sistema de canastas, aunque no precis\u00f3 c\u00f3mo ni cu\u00e1ndo. Karina le pas\u00f3 un formulario en el que se inscribieron 619 trabajadoras sexuales de todo el pa\u00eds. Forman parte del registro mujeres cis y trans.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Hasta el d\u00eda que lleg\u00f3 la respuesta del ministro, la informaci\u00f3n que hab\u00edan recibido las trabajadoras sexuales acerca de las canastas de emergencia hab\u00eda sido \u2013por lo menos\u2013 confusa. En Sarand\u00ed del Yi, por ejemplo, les dijeron que el Inda iba a repartir canastas \u201cel mi\u00e9rcoles\u201d, pero cuando las mujeres se acercaron a la oficina del Mides \u201cles dijeron que era un error\u201d, cuestiona Mariana. En otras localidades, el n\u00famero de atenci\u00f3n que cre\u00f3 el ministerio para atender a quienes soliciten ayuda alimenticia (0800 7263) no funcionaba.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La Uni\u00f3n de Trabajadoras y Trabajadores del Ministerio de Desarrollo Social denunci\u00f3 el jueves en un comunicado \u201cm\u00faltiples dificultades en el desarrollo de las tareas de los distintos servicios y programas\u201d a ra\u00edz de la falta de \u201csolvencia y claridad\u201d de las medidas anunciadas por la cartera. Entre otros ejemplos, el sindicato asegur\u00f3 que quienes atienden el nuevo servicio telef\u00f3nico \u201cno cuentan con criterios t\u00e9cnicos para entregar una canasta de emergencia\u201d y que \u201cmuchos programas ya entregaron todas las canastas disponibles\u201d y no se sabe \u201ccu\u00e1ndo se recibir\u00e1n m\u00e1s\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Por otro lado, representantes de las intendencias de Montevideo, Canelones y Paysand\u00fa confirmaron el viernes a Karina que entregar\u00e1n canastas de alimentos a las trabajadoras sexuales que realizaron solicitudes en esas comunas.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>\u201cUnidas se puede\u201d<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Durante las \u00faltimas dos semanas, a la espera de las respuestas del Estado, las trabajadoras sexuales tejieron redes comunitarias para conseguir alimentos. De ah\u00ed surgieron distintas iniciativas, entre ellas la que lidera la Red de Mujeres a Contracorriente, que recibe donaciones de dinero para comprar canastas. Para evitar viajes y traslados que puedan retrasar la llegada de los alimentos al interior del pa\u00eds, el colectivo opt\u00f3 por otra modalidad: contactarse con los almacenes de las localidades y hacerles transferencias.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u201cSe est\u00e1 haciendo un voucher de compra por 600 pesos en los almacenes, entonces cada una de las compa\u00f1eras gasta ese dinero en lo que necesite. No puede comprar ni alcohol ni cigarrillos, ni realizar recargas electr\u00f3nicas. Son s\u00f3lo productos b\u00e1sicos\u201d, explica Karina. \u201cDespu\u00e9s les pedimos el ticket, la firma y que nos manden una foto para certificar. Lo hacemos lo m\u00e1s transparente posible, porque si bien est\u00e1 bueno poder recibir apoyos, una de las premisas es que con las cosas claras llegamos a todos lados\u201d, asegura la fundadora de Otras. Este sistema se encuentra con obst\u00e1culos en algunas ciudades donde los comercios no realizan transferencias, no trabajan con el banco de referencia o simplemente no quieren colaborar. Porque, s\u00ed, el estigma y la discriminaci\u00f3n hacia quienes ejercen el trabajo sexual siguen siendo moneda corriente.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En Montevideo, las trabajadoras se organizaron para reunir donaciones de alimentos no perecederos y art\u00edculos de higiene en la sede del PIT-CNT. El viernes pasado se armaron y repartieron las canastas para asegurar especialmente la comida de las hijas y los hijos de las trabajadoras durante el fin de semana. Cada canasta inclu\u00eda un paquete de harina, uno de az\u00facar, uno de polenta, lentejas, una lata de legumbres, una de arvejas y otra de salsa de tomate.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Las dem\u00e1s iniciativas que hay nacen en los territorios desde las trabajadoras sexuales para las trabajadoras sexuales, que se juntan a armar ollas populares. En Paysand\u00fa, las 25 trabajadoras sexuales que est\u00e1n paralizadas se contactaron para analizar c\u00f3mo salir adelante, juntas. \u201cAhora se nos ocurri\u00f3 poner un poquito cada una y hacer entre todas una olla para que nuestros hijos puedan comer, pero no tengo idea de hasta cu\u00e1ndo lo vamos a poder hacer. Tenemos una situaci\u00f3n ya casi extrema de no saber para qu\u00e9 lugar vamos a agarrar para que a nuestros hijos no les falte la comida, ya que somos el \u00fanico sustento que tienen y nosotras no podemos hacer nuestro trabajo. Ya no sabemos qu\u00e9 puertas tocar para tener una ayuda\u201d, plantea Cintia, referente del departamento.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Todas, en todo momento, agradecen y se agradecen, porque se saben juntas. \u201cGracias a todas las compa\u00f1eras\u201d, insiste Natalia. \u201cTodas tenemos situaciones diferentes y muy dif\u00edciles, todas tenemos ni\u00f1os chicos, todas tenemos que pagar ni\u00f1era. Est\u00e1 muy complicada la mano. Ojal\u00e1 que podamos salir adelante con el apoyo de todos. Vamo arriba que se puede\u201d, dice, y se corrige: \u201cUnidas se puede\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El trabajo sexual es un oficio feminizado en todas partes del mundo. En Uruguay, el Registro Nacional del Trabajo Sexual ten\u00eda anotadas 12.358 personas en 2018, de las cuales 11.559 eran mujeres, seg\u00fan datos de la Direcci\u00f3n Nacional de Polic\u00eda Cient\u00edfica. 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