{"id":11225,"date":"2020-03-15T08:48:42","date_gmt":"2020-03-15T07:48:42","guid":{"rendered":"http:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=11225"},"modified":"2020-03-15T08:48:42","modified_gmt":"2020-03-15T07:48:42","slug":"estados-unidos-covid-19-el-monstruo-llama-a-la-puerta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=11225","title":{"rendered":"Estados Unidos &#8211; COVID-19: el monstruo llama a la puerta.   [Mike Davis]"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/www.haymarketbooks.org\/blogs\/\">Haymarket Books<\/a>, 12-3-2020<\/strong><\/p>\n<p><strong>Traducci\u00f3n de <a href=\"https:\/\/www.vientosur.info\/\">Viento Sur<\/a><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 15-3-2020<\/strong><\/p>\n<p><strong>I<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">COVID-19 es finalmente el monstruo que llama a la puerta. En los centros de investigaci\u00f3n est\u00e1n trabajando d\u00eda y noche para caracterizar el brote, pero se enfrentan a tres enormes retos. En primer lugar, la sempiterna escasez o falta de disponibilidad de kits de prueba ha frustrado toda esperanza de poder contener la pandemia. Adem\u00e1s, impide calibrar con precisi\u00f3n par\u00e1metros cruciales como la tasa de reproducci\u00f3n, el tama\u00f1o de la poblaci\u00f3n infectada y el n\u00famero de infecciones benignas. El resultado es un caos de n\u00fameros.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Sin embargo, disponemos de datos m\u00e1s fiables sobre el impacto del virus en determinados grupos en unos pocos pa\u00edses. Es muy alarmante. Italia, por ejemplo, eleva a nada menos que un 23 % la tasa de mortalidad entre las personas mayores de 65 a\u00f1os; en el Reino Unido, la cifra es actualmente del 18 %. La coronagripe que Trump menosprecia constituye un peligro sin precedentes para las poblaciones geri\u00e1tricas, con un n\u00famero de muertes que se dispara a los millones.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En segundo lugar, al igual que las gripes anuales, este virus muta mientras infecta a poblaciones de distintas componentes de edad y diferentes inmunidades adquiridas. La variedad que probablemente afecte a EE UU ya es un poco diferente de la del brote original en Wuhan. Las mutaciones posteriores pueden ser triviales o alterar la corriente de distribuci\u00f3n de la virulencia, que asciende con la edad; el riesgo de infecci\u00f3n grave en beb\u00e9s y ni\u00f1os y ni\u00f1as peque\u00f1as es reducido, mientras que las personas octogenarias se enfrentan a un peligro mortal por neumon\u00eda v\u00edrica.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En tercer lugar, incluso si el virus se mantiene estable y apenas muta, su impacto en cohortes de menos de 65 a\u00f1os puede diferir radicalmente en pa\u00edses pobres y entre grupos de pobreza aguda. Recordemos la experiencia global de la gripe espa\u00f1ola de 1918-1919, que se calcula que mat\u00f3 a un total del 1 al 2 % de la humanidad. A diferencia del coronavirus, aquella gripe fue mortal sobre todo entre personas j\u00f3venes adultas, cosa que se ha explicado a menudo como resultado de su sistema inmunitario relativamente m\u00e1s potente, que sobrerreaccion\u00f3 ante la infecci\u00f3n desatando tormentas de citocinas contra las c\u00e9lulas pulmonares. El H1N1 original hall\u00f3, como es sabido, un nicho favorable en campamentos militares y trincheras de los campos de batalla, donde seg\u00f3 la vida de decenas de miles de j\u00f3venes soldados. El colapso de la gran ofensiva alemana de la primavera de 1918, y por tanto el resultado de la guerra, se ha atribuido al hecho de que los aliados, a diferencia de su enemigo, pudieron reemplazar sus ej\u00e9rcitos enfermos con nuevas tropas venidas de EE UU.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Sin embargo, rara vez se recuerda que nada menos que el 60 % de la mortalidad mundial se produjo en la parte occidental de India, donde las exportaciones de grano a Gran Breta\u00f1a y las brutales pr\u00e1cticas de confiscaci\u00f3n coincidieron con una grave sequ\u00eda. La consiguiente escasez de alimentos llev\u00f3 a millones de personas pobres al borde de la muerte por inanici\u00f3n. Fueron v\u00edctimas de una siniestra sinergia de malnutrici\u00f3n, que elimin\u00f3 su respuesta inmune a la infecci\u00f3n, y una neumon\u00eda bacteriana y v\u00edrica rampante. En otro caso, en el Ir\u00e1n ocupado por los brit\u00e1nicos, varios a\u00f1os de sequ\u00eda, c\u00f3lera y carest\u00eda de alimentos, seguidos de un extenso brote de malaria, causaron la muerte de una quinta parte de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Esta historia \u2013especialmente las consecuencias desconocidas de las interacciones con la malnutrici\u00f3n y las infecciones existentes\u2013 deber\u00eda advertirnos que el COVID-19 puede emprender una trayectoria diferente y m\u00e1s mortal en los suburbios de \u00c1frica y del sudeste asi\u00e1tico. La prensa y los gobiernos occidentales han dejado de lado casi totalmente el peligro para las poblaciones pobres del mundo. La \u00fanica pieza publicada que he visto afirma que dado que la poblaci\u00f3n urbana de \u00c1frica Occidental es la m\u00e1s joven del mundo, la pandemia solo tendr\u00eda all\u00ed un efecto moderado. A la luz de la experiencia de 1918, esta es una extrapolaci\u00f3n rid\u00edcula. Nadie sabe qu\u00e9 ocurrir\u00e1 en las pr\u00f3ximas semanas en Lagos, Nairobi, Karachi o Calcuta. La \u00fanica certeza es que los pa\u00edses ricos y las clases pudientes se centrar\u00e1n en salvarse a s\u00ed mismos en detrimento de la solidaridad internacional y la ayuda m\u00e9dica. Muros y no vacunas: \u00bfpuede haber una pauta peor para el futuro?<\/p>\n<p><strong>II<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Dentro de un a\u00f1o puede que admiremos retrospectivamente el \u00e9xito de China en la contenci\u00f3n de la pandemia, pero que nos horroricemos ante el fracaso de EE UU. (Doy por hecho que la declaraci\u00f3n de China sobre la r\u00e1pida disminuci\u00f3n de la transmisi\u00f3n es m\u00e1s o menos exacta). La incapacidad de nuestras instituciones para mantener cerrada la caja de Pandora, por supuesto, no sorprende. Desde el a\u00f1o 2000 hemos visto repetidamente colapsos de la atenci\u00f3n sanitaria de primera l\u00ednea.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La temporada de gripe de 2018, por ejemplo, super\u00f3 a los hospitales de todo el pa\u00eds, mostrando la escandalosa escasez de camas hospitalarias despu\u00e9s de 20 a\u00f1os de recortes de la capacidad de hospitalizaci\u00f3n en aras al beneficio (la versi\u00f3n del sector de la gesti\u00f3n just-in-time de las existencias). Los cierres de cl\u00ednicas privadas y de organizaciones ben\u00e9ficas y la escasez de personal, impuestos igualmente por la l\u00f3gica de mercado, han devastado los servicios sanitarios en las comunidades m\u00e1s pobres y zonas rurales, trasladando la carga a hospitales p\u00fablicos infradotados y cl\u00ednicas para veteranos. Los servicios de urgencias de estos centros ya son incapaces de afrontar las infecciones estacionales, de modo que \u00bfc\u00f3mo podr\u00e1n hacer frente a una sobrecarga inminente de casos cr\u00edticos?<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Nos hallamos en las primeras fases de un Katrina sanitario. Pese a las advertencias durante a\u00f1os con respecto a la gripe aviar y otras pandemias, las existencias de equipos de emergencia b\u00e1sicos, como respiradores, son insuficientes para atender la esperada afluencia de casos cr\u00edticos. Los sindicatos combativos del personal sanitario en California y otros Estados se ocupan de que todo el mundo comprenda los graves peligros creados por el acopio insuficiente de dispositivos protectores esenciales como las mascarillas N95. Todav\u00eda m\u00e1s vulnerables, por ser invisibles, son los cientos de miles de trabajadoras y trabajadores de cuidados dom\u00e9sticos y de residencias de ancianos, mal pagados y con sobrecarga de trabajo.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Las residencias de ancianos y el sector de cuidados, que atienden a dos millones y medio de estadounidenses de edad avanzada, en su mayor\u00eda acogidos a Medicare, son desde hace tiempo un esc\u00e1ndalo nacional. Seg\u00fan el New York Times, nada menos que 380.000 pacientes de residencias de ancianos mueren cada a\u00f1o debido al incumplimiento por parte de estas entidades de los procedimientos b\u00e1sicos de control de infecciones. A muchos centros \u2013especialmente en los Estados sure\u00f1os\u2013 les resulta m\u00e1s barato pagar multas por negligencia sanitaria que contratar a personal adicional e impartir la debida formaci\u00f3n. Ahora, como advierte el ejemplo de Seattle, docenas y tal vez centenares de residencias de ancianos se convertir\u00e1n en focos de coronavirus y sus empleados, que cobran el salario m\u00ednimo, optar\u00e1n l\u00f3gicamente por proteger a sus propias familias permaneciendo en sus casas. En este caso, el sistema podr\u00eda colapsar y no podemos esperar que la Guardia Nacional se dedique a vaciar cu\u00f1as orinales.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El brote ha sacado a la luz de inmediato la profunda divisoria de clase en la atenci\u00f3n sanitaria: quienes gozan de buenos seguros m\u00e9dicos y tambi\u00e9n pueden trabajar o ense\u00f1ar desde su casa est\u00e1n c\u00f3modamente aislados por poco que cumplan determinadas medidas de seguridad prudentes. El personal de la funci\u00f3n p\u00fablica y otros grupos de trabajadores sindicados con cobertura m\u00e9dica digna tendr\u00e1n que tomar dif\u00edciles decisiones entre ingreso y protecci\u00f3n. Mientras, millones de trabajadores mal pagados del sector servicios, jornaleros, temporeros sin cobertura sanitaria, parados y personas sin techo estar\u00e1n totalmente desamparados. Por mucho que Washington resuelva finalmente la falta de equipos de prueba y consiga suministrar un n\u00famero suficiente de kits, las personas no aseguradas seguir\u00e1n teniendo que pagar a m\u00e9dicos y hospitales para que les hagan la prueba. La factura sanitaria de las familias se disparar\u00e1 al mismo tiempo que millones de trabajadores y trabajadoras perder\u00e1n su empleo y el seguro m\u00e9dico asociado al mismo. \u00bfPuede haber un argumento m\u00e1s s\u00f3lido y urgente a favor de Medicare universal?<\/p>\n<p><strong>III<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Pero la sanidad universal no es m\u00e1s que un primer paso. Es decepcionante, por decirlo suavemente, que en los debates de las primarias ni Sanders ni Warren hayan denunciado la abdicaci\u00f3n de las grandes empresas farmac\u00e9uticas de toda actividad de investigaci\u00f3n y desarrollo de nuevos antibi\u00f3ticos y antivirales. De las 18 empresas m\u00e1s grandes, 15 han abandonado totalmente esta actividad. Los medicamentos para el coraz\u00f3n, los calmantes adictivos y los tratamientos de la impotencia masculina encabezan la lista de los m\u00e1s rentables, pero no los destinados a combatir las infecciones hospitalarias, las nuevas enfermedades y las tradicionales patolog\u00edas tropicales. Una vacuna universal contra la gripe \u2013es decir, una vacuna que act\u00faa sobre las partes inmutables de las prote\u00ednas superficiales de los virus\u2013 ha sido durante d\u00e9cadas una posibilidad, pero nunca una prioridad rentable.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">A medida que retrocede la revoluci\u00f3n de los antibi\u00f3ticos reaparecer\u00e1n viejas enfermedades junto con nuevas infecciones, y los hospitales se convertir\u00e1n en osarios. Hasta Trump puede despotricar con oportunismo contra los absurdos costes de prescripci\u00f3n, pero necesitamos una visi\u00f3n m\u00e1s valiente que busque romper los monopolios farmac\u00e9uticos y asegurar la producci\u00f3n p\u00fablica de medicamentos esenciales. (Esto sol\u00eda ser habitual: durante la Segunda Guerra Mundial, el ej\u00e9rcito enrol\u00f3 a Jonas Salk y otros investigadores para desarrollar la primera vacuna contra la gripe). Tal como escrib\u00ed hace quince a\u00f1os en mi libro The Monster at Our Door \u2013 The Global Threat of Avian Flu:<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El acceso a medicamentos esenciales, incluidas las vacunas, los antibi\u00f3ticos y los antivirales, deber\u00eda ser un derecho humano, disponible universalmente a t\u00edtulo gratuito. Si los mercados son incapaces de ofrecer incentivos para producir tales medicamentos a bajo coste, entonces los gobiernos y las organizaciones sin \u00e1nimo de lucro deber\u00edan asumir la responsabilidad de su fabricaci\u00f3n y distribuci\u00f3n. La supervivencia de la gente pobre debe constituir siempre una prioridad m\u00e1s importante que las ganancias de las grandes compa\u00f1\u00edas farmac\u00e9uticas.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;padding-left:40px;\">La pandemia actual ampl\u00eda el argumento: la globalizaci\u00f3n capitalista demuestra ahora ser biol\u00f3gicamente insostenible en ausencia de una verdadera infraestructura sanitaria p\u00fablica internacional. Esta infraestructura no existir\u00e1 jam\u00e1s hasta que los movimientos sociales acaben con el poder de las grandes compa\u00f1\u00edas farmac\u00e9uticas y con el negocio de la sanidad.<\/p>\n<p>* Mike Davis, es profesor de historia en la Universidad de California, en Irvine, urbanista y activista de la izquierda estadounidense. Autor de numerosos libros, algunos editados en castellano: Ciudad de Cuarzo. Arqueolog\u00eda del futuro de Los \u00c1ngeles (Lengua de Trapo), Planeta de ciudades miseria (Akal), El desierto que viene (Virus).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La incapacidad de nuestras instituciones para mantener cerrada la caja de Pandora, por supuesto, no sorprende. 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