{"id":11191,"date":"2020-03-10T13:33:50","date_gmt":"2020-03-10T12:33:50","guid":{"rendered":"http:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=11191"},"modified":"2020-03-10T13:33:53","modified_gmt":"2020-03-10T12:33:53","slug":"debates-las-lecciones-que-nos-deja-bolivia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=11191","title":{"rendered":"Debates &#8211; Las lecciones que nos deja Bolivia.   [Pablo Stefanoni]"},"content":{"rendered":"<p><strong>La ca\u00edda del gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS) abri\u00f3 numerosos debates en las izquierdas y, al mismo tiempo, permite reflexionar sobre las v\u00edas del cambio social, la cuesti\u00f3n de la democracia y, no menos importante, c\u00f3mo evitar backlash reaccionarios.<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.nuso.org\/\">Nueva Sociedad<\/a>, marzo 2020<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 10-3-2020<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La renuncia y salida al exilio de Evo Morales, en noviembre pasado, no solo acab\u00f3 de manera repentina con el llamado \u00abproceso de cambio\u00bb iniciado en 2005 sobre la estela del ciclo de movilizaciones abierto en 2000 y que tuvo su momento de mayor intensidad en la \u00abguerra del gas\u00bb de 2003. Signific\u00f3 tambi\u00e9n la ca\u00edda de uno de los gobiernos del \u00abgiro a la izquierda\u00bb que atrajo m\u00e1s simpat\u00edas a escala global. De ah\u00ed que, desde entonces, las discusiones sobre lo que realmente pas\u00f3 en Bolivia sigan atravesando a la izquierda internacional. Una parte sostiene la tesis del golpe como variable explicativa \u00abtotal\u00bb y otra, minoritaria pero con figuras relevantes, que no hubo golpe sino que Evo Morales habr\u00eda ca\u00eddo por su propio peso.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El problema de estas visiones es que invisibilizan una serie de cuestiones relevantes y desprecian una sociolog\u00eda pol\u00edtica de la crisis boliviana: ni la tesis del golpe de Estado tout court ni la del no golpe son capaces de dar cuenta de la deriva reaccionaria concreta en la que ingres\u00f3 Bolivia, que combina un proceso de derechizaci\u00f3n desde arriba y, tambi\u00e9n, desde abajo, es decir, desde la propia sociedad civil. Tampoco informa sobre la forma en que se movieron los actores de ambos bloques en esas jornadas y despu\u00e9s. Ni sobre la compleja secuencia de acontecimientos.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;padding-left:40px;\">Hay dos cuestiones que deben enfrentarse para hacer cualquier \u00abanatom\u00eda del derrocamiento\u00bb del gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS), sin dejar de lado los \u00abinstantes huidizos\u00bb que en contextos de crisis definen el devenir de los acontecimientos.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La primera es que las organizaciones sociales, pese a las promesas de sus dirigentes en reuniones con Evo Morales, no salieron de manera significativa a defender al \u00abgobierno de los movimientos sociales\u00bb en los momentos decisivos. La segunda: que los militares jugaron sus cartas \u00aben \u00faltima instancia\u00bb, es decir despu\u00e9s de que el gobierno fuera superado por la reacci\u00f3n en las calles, lo que incluy\u00f3 un amotinamiento policial en coordinaci\u00f3n con los sectores m\u00e1s derechistas de la oposici\u00f3n, especialmente con el presidente del Comit\u00e9 C\u00edvico de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, y una radicalizaci\u00f3n de las movilizaciones. Es esto \u00faltimo lo que habr\u00eda hecho fracasar las negociaciones que, seg\u00fan referentes del MAS, hab\u00edan avanzado con Carlos Mesa en favor de una salida que inclu\u00eda la renuncia de Evo Morales y la asunci\u00f3n de la presidenta del Senado, Adriana Salvatierra, en una especie de gobierno transitorio de consenso para llamar a nuevas elecciones.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Todo esto no anula la tesis del golpe. En efecto, que los militares \u00absugieran\u00bb la renuncia del presidente y le coloquen la banda presidencial a su sucesora se parece bastante a un golpe. Al igual que la evidencia de que los mandos, especialmente la fuerza a\u00e9rea, habr\u00edan comenzado a actuar por su cuenta antes de la renuncia de Evo Morales, es decir cuando a\u00fan era Comandante en Jefe. (Hay que decir, tambi\u00e9n, que los militares fueron \u00abpolitizados\u00bb en estos 14 a\u00f1os, incluyendo cursos en la Escuela Antiimperialista, etc., legitimando cierta injerencia pol\u00edtica, aunque en el caso de Bolivia nunca fueron parte org\u00e1nica del poder como en Venezuela). No obstante, es necesario colocar la cuesti\u00f3n del golpe en un marco m\u00e1s amplio: la crisis de una forma de ejercer el poder cuyo origen hay que buscarlo en el refer\u00e9ndum del 21 de febrero de 2016, cuando el gobierno consult\u00f3 a la poblaci\u00f3n sobre un cambio constitucional y el \u00abNo\u00bb a la reelecci\u00f3n indefinida se impuso por 51,3% a 48,7% y, m\u00e1s ampliamente, en la imposibilidad de pensar la posibilidad de una derrota electoral.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El MAS \u2013al igual que parte de la izquierda global\u2013 subestim\u00f3 entonces lo que significa pasar por encima del resultado de una consulta al pueblo y se apel\u00f3 a una mir\u00edada de argumentos para relativizar los resultados. A partir de ese momento, y por primera vez desde 2006, la bandera democr\u00e1tica qued\u00f3 en manos de la oposici\u00f3n, con importantes consecuencias hacia el futuro.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Tras el 21-F, el gobierno dedic\u00f3 todas sus energ\u00edas a perge\u00f1ar v\u00edas para la reelecci\u00f3n. Casi no hubo otro tema en la agenda. En ese marco es que, a finales de 2017, el Tribunal Constitucional habilit\u00f3 a Evo Morales. Eso fue lo que termin\u00f3 de crear el caldo de cultivo para la (re)emergencia y legitimaci\u00f3n de figuras radicales, como el propio Camacho, quien lleg\u00f3 a la cabeza Comit\u00e9 C\u00edvico con la bandera del 21-F y denunciando un \u00abpacto\u00bb de las elites cruce\u00f1as con el gobierno del MAS.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La campa\u00f1a electoral, como refleja el documental de Diego Gonz\u00e1lez, \u00abAntes del golpe\u00bb, careci\u00f3 de \u00e9pica, se bas\u00f3 en la movilizaci\u00f3n de recursos estatales m\u00e1s que en la movilizaci\u00f3n social y tension\u00f3 enormemente el clima pol\u00edtico. Sobre esa tensi\u00f3n es que se montaron las denuncias de \u00abfraude\u00bb el 20 de octubre, que tuvieron respuestas descoordinadas, y por momentos poco cre\u00edbles, de parte del gobierno, lo que que termin\u00f3 de minar la legitimidad presidencial. Todo ello ayudado por el timing preciso de la Organizaci\u00f3n de Estados Americanos (OEA) para adelantar su informe. Con la paradoja de que, en el inicio de la campa\u00f1a electoral, Luis Almagro hab\u00eda sido denunciado de secuaz de Evo por la oposici\u00f3n y el ex presidente Jorge Tuto Quitoga lo acus\u00f3 incluso de \u00abvender su alma\u00bb al gobierno del MAS.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Es claro que Evo Morales no cay\u00f3 por su propio peso como sostuvo Rita Segato. El MAS cay\u00f3 por la movilizaci\u00f3n se sectores urbanos, ayudados por un mot\u00edn policial en los 9 departamentos del pa\u00eds y, finalmente, por las FFAA, en un contexto de extremada violencia contra cualquier persona identificada con el oficialismo que rayaba con un clima de fascistizaci\u00f3n social. Esas movilizaciones denunciaron sobre d\u00e9ficits democr\u00e1ticos reales, pero como ya ocurriera con otros levantamientos \u00abantipopulistas\u00bb, como el de 1946 que termin\u00f3 con el brutal asesinato y colgamiento del presidente Gualberto Villarroel, el resultado no fue m\u00e1s democracia sino a un tipo de revanchismo reaccionario y antipopular.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Esa dimensi\u00f3n fue un punto ciego para la izquierda cr\u00edtica, que, pese a las tempranas evidencias, diluy\u00f3 la dimensi\u00f3n restauradora del nuevo bloque de poder y solo se enfoc\u00f3 en la \u00abdisoluci\u00f3n de la dominaci\u00f3n masista\u00bb. Pese a que las movilizaciones incluyeron a diversos actores y sensibilidades ideol\u00f3gicas (ecologistas, progresistas, feministas, etc.), la derecha conservadora se impuso sin dificultades. Un caso excepcional es el de la feminista libertaria Mar\u00eda Galindo, quien, pese a sus fuertes cr\u00edticas al MAS, se posicion\u00f3 en\u00e9rgicamente contra el giro conservador y reaccionario. Un giro, hay que decirlo, que incluy\u00f3 diversos tipos de grupos civiles que acosaron embajadas, sobre todo la mexicana donde hay asilados, y viviendas particulares, y adoptaron est\u00e9ticas y formas de movilizaci\u00f3n de extrema derecha.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En el caso del exterior, una gran parte de las izquierdas, sobre todo las nacional-populares, asumieron un tipo de solidaridad internacionalista que tuvo escasos efectos en Bolivia, donde no existi\u00f3 una resistencia antigolpista en sentido estricto. Mientras que el n\u00facleo en el exilio denunciaba el golpe desde Buenos Aires con una radicalidad que no daba cuenta de las posibilidades de acci\u00f3n en la coyuntura boliviana, el propio bloque parlamentario del MAS, que controla dos tercios del Congreso, entr\u00f3 en una din\u00e1mica de \u00abpacificaci\u00f3n\u00bb y negociaci\u00f3n con la presidenta interina Jeanine \u00c1\u00f1ez y se alej\u00f3 de las instrucciones del ex presidente. Hay varios elementos para explicar esta situaci\u00f3n. Uno es la falta de organicidad del MAS y el decisionismo presidencial: tras la renuncia de Evo Morales y la salida del poder de otras figuras \u00abfuertes\u00bb del anterior gobierno, parlamentarios que consideraban que no hab\u00edan tenido el lugar que merec\u00edan se vieron en una in\u00e9dita situaci\u00f3n de poder (como la alte\u00f1a Eva Copa) y comenzaron a jugar en la nueva cancha con la legitimidad de \u00abhaber puesto el cuerpo\u00bb. Por otro lado, al permanecer en Bolivia, estos parlamentarios ten\u00edan una mayor conciencia de las nuevas relaciones de fuerza y de la amplitud del rechazo al MAS, sobre todo en los d\u00edas posteriores a la salida del pa\u00eds de Morales. (Y posiblemente, tambi\u00e9n, algunos solo cuidaran sus salarios y sus cargos).<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">A su turno, las organizaciones sociales combatieron por algunas cuestiones sensibles, como la defensa de la Wiphala, pero no pidieron el retorno de Evo Morales al poder. Esto mostr\u00f3 la distancia entre el exilio y Bolivia, pero tambi\u00e9n refleja la situaci\u00f3n de unos movimientos sociales debilitados \u00bfparad\u00f3jicamente? por a\u00f1os de \u00abgobierno de los movimientos sociales\u00bb: falta de pluralismo e imposici\u00f3n de las decisiones gubernamentales, p\u00e9rdida de intensidad de la vida interna, capas dirigenciales demasiado interesadas en ocupar cargos en el Estado, etc. En muchos sentidos, y con el alto pragmatismo que suele caracterizarlas, las organizaciones se prepararon para el escenario post-Evo (lo que no significa que el ex-presidente no siga siendo una figura popular ni que su carrera pol\u00edtica haya concluido). Una muestra de ello fue el apoyo a David Choquehuanca como candidato presidencial \u2013una figura hoy resistida por Morales que finalmente qued\u00f3 como compa\u00f1ero de binomio del ex ministro de Econom\u00eda Luis Arce Catacora, apoyado desde Buenos Aires\u2013 y el entusiasmo que genera el joven cocalero Andr\u00f3nico Rodr\u00edguez hoy a la cabeza de hecho de las Seis Federaciones del Tr\u00f3pico de Cochabamba, que siguen siendo presididas por Morales.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En efecto, el n\u00facleo en Buenos Aires, la bancada parlamentaria y las organizaciones sociales (especialmente las de matriz campesina) son las tres galaxias que hoy dan cuenta de lo que es el MAS, una organizaci\u00f3n que siempre careci\u00f3 de una verdadera organicidad y cuyo \u00abpegamento\u00bb fue la expectativa de acceso al Estado para sectores populares largamente excluidos del poder. Si bien Evo Morales fue central para mantener unido al MAS, nunca fue estrictamente un l\u00edder carism\u00e1tico. De manera progresiva, debido a las necesidades reeleccionistas, fue asumiendo el papel de un \u00abl\u00edder irreemplazable\u00bb, pero su legitimidad siempre se bas\u00f3 en la idea de autorrepresentaci\u00f3n campesina que es un mito de origen del MAS y en la imagen de que \u00abEvo es uno de nosotros\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Las v\u00edas seguidas por el proceso de cambio boliviano pone sobre la mesa varias cuestiones. Una de ellas es la posibilidad de pensar de manera no catastr\u00f3fica la salida del poder y las consecuencias de forzar una y otra vez, contra viento y marea, la reelecci\u00f3n presidencial; y junto con esto visiones excesivamente instrumentales de la democracia. La otra es c\u00f3mo combinar el impulso hacia cambios profundos con un ejercicio pluralista del gobierno y una mejora de la vida c\u00edvica. (Salvo que se piense, como en efecto lo hacen algunos \u00abbolivarianos\u00bb, que la ca\u00edda del MAS fue porque el gobierno no habr\u00eda apretado suficientemente las tuercas \u2013como s\u00ed lo hacen Nicol\u00e1s Maduro y los militares venezolanos\u2013 y que el problema habr\u00eda sido, entonces, el \u00abexceso de democracia\u00bb). Y, junto con ello, un aspecto clave es c\u00f3mo evitar que se legitimen los backlash reaccionarios.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Como se puede ver revisando la historia reciente, Evo Morales gan\u00f3 en 2014 con m\u00e1s del 60% de los votos, y en esa ocasi\u00f3n triunf\u00f3 incluso en la reticente Santa Cruz gracias a la buena situaci\u00f3n econ\u00f3mica. El periodista Fernando Molina habl\u00f3 incluso, con evidencias, del \u00abfin de la polarizaci\u00f3n\u00bb. Por entonces, nadie hablaba de \u00abtiran\u00eda\u00bb, como ahora lo hacen a diario los columnistas de clase media en unos medios que no cejan en su empe\u00f1o de inyectar m\u00edstica a la \u00abrevoluci\u00f3n de las pititas\u00bb (por los cordeles usados en los bloqueos de calles), le\u00edda como una \u00abrevoluci\u00f3n libertadora\u00bb. Hasta se habl\u00f3 de \u00ab14 a\u00f1os de penumbra\u00bb: el sol parece que no sal\u00eda bajo el evismo. Pero, contra la creencia de algunos sectores nacional-populares, lo que re-polariz\u00f3 a Bolivia no fueron medidas radicales del gobierno (no hubo ninguna desde 2014) sino la insistencia en la reelecci\u00f3n indefinida, en un pa\u00eds que a lo largo de su historia fue anti-reeleccionista y estuvo plagado de amotinamientos contra quienes intentaron seguir en el poder. En este caso, sobre ese movimiento se aup\u00f3 una reacci\u00f3n m\u00e1s amplia contra la emergencia plebeya que en estos a\u00f1os erosion\u00f3 como nunca antes el poder \u00abse\u00f1orial\u00bb en al pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En este contexto, el MAS entra en una nueva etapa de recomposici\u00f3n, tras el golpe que signific\u00f3 la salida del poder, y quiz\u00e1s de autocr\u00edtica. En cualquier escenario, el MAS ser\u00e1 clave en la futura gobernabilidad. Incluso si pierde la presidencia podr\u00eda tener la mayor\u00eda parlamentaria. Las encuestas muestran que mantiene una base dura de apoyo popular que ronda el 30% y hoy es la \u00fanica fuerza de izquierda con proyecci\u00f3n pol\u00edtica en el pa\u00eds, y la m\u00e1s importante en el mundo rural boliviano.<\/p>\n<p><strong>&#8211; Pablo Stefanoni<\/strong> es jefe de redacci\u00f3n de Nueva Sociedad. Coautor, con Mart\u00edn Ba\u00f1a, de Todo lo que necesit\u00e1s saber sobre la Revoluci\u00f3n rusa (Paid\u00f3s, 2017)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La ca\u00edda del gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS) abri\u00f3 numerosos debates en las izquierdas y, al mismo tiempo, permite reflexionar sobre las v\u00edas del cambio social, la cuesti\u00f3n de la democracia y, no menos importante, c\u00f3mo evitar backlash reaccionarios&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":11195,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[288368],"tags":[17212,6992,3078589,2805983],"class_list":{"0":"post-11191","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-aside","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-izquierda","8":"tag-america-latina","9":"tag-debates","10":"tag-ffaa","11":"tag-reeleccion-indefinida","12":"post_format-post-format-aside","14":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/debates1003.jpg?fit=1000%2C550&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-2Uv","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11191","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=11191"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11191\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11196,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11191\/revisions\/11196"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/11195"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=11191"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=11191"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=11191"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}