{"id":11125,"date":"2020-03-06T16:06:21","date_gmt":"2020-03-06T15:06:21","guid":{"rendered":"http:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=11125"},"modified":"2020-03-06T21:02:22","modified_gmt":"2020-03-06T20:02:22","slug":"cultura-ernesto-cardenal-durmiendo-entre-los-huesos-de-una-estrella","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=11125","title":{"rendered":"Cultura &#8211; Ernesto Cardenal, durmiendo entre los huesos de una estrella.   [Jorge Boccanera &#8211; Luis Bravo]"},"content":{"rendered":"<p><strong>Fe religiosa y compromiso social<\/strong><\/p>\n<p><strong>Profeta de jeans, camisa campesina y sandalias franciscanas, con una obra ampliamente editada y traducida en el exterior, el recientemente fallecido poeta nicarag\u00fcense Ernesto Cardenal (1925<\/strong><strong>\u2011<\/strong><strong>2020) fue, quiz\u00e1, el \u00faltimo gran intelectual del humanismo latinoamericano.<\/strong><\/p>\n<p><strong>J. Boccanera &#8211; <a href=\"https:\/\/brecha.com.uy\/\">Brecha<\/a><\/strong><strong>, 6-3-2020 <\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 6-3-2020<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Cargaba en su mochila una historia de monje trapense, una revoluci\u00f3n triunfante, una poes\u00eda afincada en Dios, el amor y la naturaleza, una comunidad contemplativa isle\u00f1a con rango de utop\u00eda y una br\u00fajula galopante. Una vida larga y, sobre todo, intensa, que de ning\u00fan modo se agota en los tres voluminosos tomos de su autobiograf\u00eda, publicada en 1999.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Poeta, traductor, editor, sacerdote de la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n, exmilitante del Frente Sandinista de Liberaci\u00f3n Nacional, que tom\u00f3 el poder en 1979, del que fue primero vocero y luego ministro de Cultura, Cardenal falleci\u00f3 cuando nos est\u00e1bamos acostumbrando a que era eterno. Un escueto mensaje de su gran amiga la poeta Luz Marina Acosta anoticiaba que hab\u00eda \u201cemprendido su proceso de integraci\u00f3n al Universo con la mayor intimidad con Dios\u201d. M\u00e1s que un obituario, la escueta nota resume el viaje anunciado de un poeta que parafraseaba a Quevedo, auguraba, desde sus primeros libros, un destino general de mutaciones (\u201cVolveremos a ser gas de estrellas otra vez.\/ Hidr\u00f3geno ser\u00e9, pero hidr\u00f3geno enamorado\u201d) e indagaba, en muchos de sus libros, las entra\u00f1as de un cosmos que ve\u00eda como \u201cuna unidad org\u00e1nica de almas\u201d. Un torbellino de metamorfosis lat\u00eda en sus versos: \u201cAhora vosotros sois f\u00f3sforo, nitr\u00f3geno y potasa\u2026 no resucitar\u00e9is solos, como fuisteis enterrados,\/ sino que en vuestra carne resucitar\u00e1 toda la tierra\u201d, ya que, agregaba: \u201cMorimos para que nazcan m\u00e1s. Para los otros.\/ Los astros mueren\/ para dar origen de otros astros. Estrellas nacen de estrellas\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La conmoci\u00f3n social por su fallecimiento evidencia una popularidad que iba m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras de su patria y del mundo de las letras. Eran comunes sus lecturas y charlas en auditorios abarrotados. \u00bfSe lo segu\u00eda por su obra po\u00e9tica?, \u00bfpor su activismo pol\u00edtico?, \u00bfpor su mirada piadosa a los despose\u00eddos?, \u00bfpor su b\u00fasqueda de confluencia entre la fe religiosa y el socialismo? Seguramente por todo eso. Pero, adem\u00e1s, porque en un mundo que privilegia la industria b\u00e9lica y aplaca el corcoveo social con un aparato represivo sofisticado, un mundo volcado al vac\u00edo del consumo, la indiferencia y la especulaci\u00f3n financiera, contrasta la figura emblem\u00e1tica de un poeta, sacerdote y revolucionario, habitante de un pa\u00eds min\u00fasculo en quil\u00f3metros pero inmenso en dignidad y cultura, que, contra los manuales del fin de la historia, esgrim\u00eda una conciencia y una sabidur\u00eda maravillosamente vivas, y que hasta el \u00faltimo d\u00eda de su vida encarn\u00f3 un esp\u00edritu de cambio social (repet\u00eda que \u201clo importante es cambiar el mundo, porque es posible y necesario\u201d) y conciencia de comunidad enaltecida en sus labores cooperantes, que defend\u00eda la diversidad de las lenguas (\u201ccuando se pierde una lengua, se pierde una visi\u00f3n del mundo\u201d) y el medioambiente ante un \u201cprogreso\u201d depredador.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Nunca baj\u00f3 los brazos ni se pas\u00f3 de bando. Por eso, el hombre que ingres\u00f3 a un monasterio en Kentucky fue el mismo que debi\u00f3 marchar al exilio; el mismo que realiz\u00f3 estudios sacerdotales en Colombia y fue perseguido por su militancia y sus poemas \u2013lleg\u00f3 a utilizar el seud\u00f3nimo An\u00f3nimo Nicarag\u00fcense para ocultar su identidad\u2013; el mismo que, en 1966, fund\u00f3 la comunidad de Solentiname, fue condenado a prisi\u00f3n en ausencia y se integr\u00f3 a las filas de la guerrilla sandinista, que desaloj\u00f3 del poder al sanguinario Somoza.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El t\u00edtulo del primer tomo de su autobiograf\u00eda, Vida perdida, resume la paradoja de perder la vida para encontrarla en una forma profunda de la entrega. Esa opci\u00f3n se traduce en darse, consagrarse, brindarse; es un di\u00e1logo del alma y la sangre que abarca, en un solo haz, el hacer po\u00e9tico, la fe religiosa y el compromiso. Su anhelo de solidaridad se cristaliza entre la convicci\u00f3n pol\u00edtica y la fe, y lo lleva a decir, con Camilo Torres, que la revoluci\u00f3n es la caridad eficaz. Sostiene, adem\u00e1s, que \u201cla revoluci\u00f3n significa la puesta en pr\u00e1ctica del Evangelio\u201d y \u201cla verdadera Iglesia est\u00e1 con los pobres\u201d. De ah\u00ed que hasta su \u00faltimo suspiro fuera un cr\u00edtico severo del presidente actual de Nicaragua, Daniel Ortega, desviado hace a\u00f1os del esp\u00edritu que alent\u00f3 la lucha revolucionaria.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;padding-left:40px;\">Las denuncias que hizo en el pa\u00eds y el exterior sobre el abuso de poder, sobre todo de la matanza en 2019 de cientos de opositores, le acarrearon diversas penalidades (noticias de \u00faltima hora informan que una turba del oficialismo interrumpi\u00f3 de manera violenta en Managua una ceremonia religiosa de cuerpo presente en honor del fallecido poeta). Aunque quiz\u00e1 la sanci\u00f3n que m\u00e1s lastim\u00f3 a Cardenal, acostumbrado a destierros y persecuciones, fue la del papa Juan Pablo II, quien en su visita a Nicaragua en 1989 lo castig\u00f3 por su militancia pol\u00edtica apart\u00e1ndolo de su labor pastoral. Cardenal sobrellev\u00f3 con integridad esa sanci\u00f3n durante 35 a\u00f1os, hasta que hace poco m\u00e1s de un mes, ya convaleciente, recibi\u00f3 el perd\u00f3n del papa Francisco.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Un montaje de voces <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Amasada entre la contemplaci\u00f3n y la acci\u00f3n, la poes\u00eda de Cardenal traza el relato de una experiencia personal y colectiva enraizada en una historia ardiente y una naturaleza exuberante. Sus hilos tem\u00e1ticos \u2013Dios, la revoluci\u00f3n, el amor\u2013 est\u00e1n entretejidos en un tapiz coloreado por el tiempo, funcionan como filamentos que se refunden continuamente en una indagaci\u00f3n perpleja sobre la existencia. Sus principales libros \u2013Hora cero; Gethsemani, Ky; Epigramas; Salmos; Oraci\u00f3n por Marilyn Monroe; El estrecho dudoso; Homenaje a los indios americanos\u2013, publicados en la d\u00e9cada del 60, trazan un puente con el monumental C\u00e1ntico c\u00f3smico, editado en 1989, y constituyen el andamiaje medular de su extensa obra, que no duda en dibujar una cosmogon\u00eda singular en el cruce del pasado precolombino, los textos b\u00edblicos y las muchas alusiones a una modernidad ca\u00f3tica y vaciada de sentido.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">De m\u00e1s est\u00e1 decir que la influencia cardenaliana es una marca en muchos de los poetas latinoamericanos de las generaciones que le siguieron y que, de modo consciente o no, se inspiraron en las l\u00edneas de una po\u00e9tica afincada en la oralidad, el trasiego intertextual y un despliegue de registros que van del salmo al testimonio y del amplio pasaje narrativo al recorte epigram\u00e1tico. Ese particular montaje que lleva repujados el canto coral y la homil\u00eda funciona, en palabras de la poeta y cr\u00edtica espa\u00f1ola Mar\u00eda \u00c1ngeles P\u00e9rez L\u00f3pez, como un \u201ccollage, que a menudo tiende a una t\u00e9cnica contrapunt\u00edstica en la que se producen cortes y cambios sorpresivos en el ensamble po\u00e9tico\u201d. Dicho acoplamiento integra con amplia libertad consignas pol\u00edticas, letras de canciones, onomatopeyas y datos de la bot\u00e1nica, la antropolog\u00eda, la astronom\u00eda, la f\u00edsica, la historia, la econom\u00eda y la filosof\u00eda, pero adem\u00e1s t\u00e9rminos ind\u00edgenas, cifras, comentarios, partes de guerra, marcas comerciales, siglas, telegramas y apuntes de viaje. Todo con el aliento de largas enumeraciones y pormenorizadas descripciones. Como \u00e9l mismo lo ha reconocido, su escritura coloquial y de enfoque directo est\u00e1 alimentada por la poes\u00eda anglosajona, que marc\u00f3 mucha de la poes\u00eda nicarag\u00fcense posterior al modernismo. Ya uno de sus maestros, Coronel Urtecho, escribi\u00f3 apuntes sobre los Cantos de Ezra Pound, que calzan con la obra de Cardenal; por ejemplo, cuando se refiere a la poes\u00eda del estadounidense como una textualidad: \u201cMaravillosamente m\u00f3vil, cambiante, cinematogr\u00e1fica, fluida, intrincada, compleja, entrecruzada de corrientes y luces y reflejos, rica de referencias y de alusiones y de presencias, recorrida de voces y de conversaciones en varias lenguas y distintos acentos, canciones y procesiones, cortejos, viajes y fiestas, abierta a innumerables perspectivas, espacios, tiempos, naciones y civilizaciones\u201d. En esta cuerda de la oralidad expansiva teje Cardenal la cr\u00f3nica del continente americano mediante una trama dialogante que acerca, en giros y locuciones populares, el habla viva de su pueblo, su folclore, sus mitos y leyendas, y, sobre todo, las voces an\u00f3nimas de los humildes.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Entre las obsesiones tem\u00e1ticas del autor de C\u00e1ntico c\u00f3smico figura el amor no exento de erotismo, presente ya en sus primeros textos: \u201cUna muchacha meci\u00e9ndose en una hamaca\/ con su largo pelo negro y una pierna desnuda\/ colgando de la hamaca\u201d, y tambi\u00e9n en uno de los \u00faltimos, en el que entrega im\u00e1genes como la que sigue: \u201cUna muchacha morada, en su palma anaranjada una almendra roja\u2026 la piel de sus piernas parece sonre\u00edrnos\u201d. Esa l\u00ednea amorosa, que para Luz Marina Acosta \u201ces un elemento motor y configurador de su obra\u201d, resplandece en su libro Epigramas, desembarca en C\u00e1ntico c\u00f3smico y llega hasta uno de sus \u00faltimos t\u00edtulos, El telescopio en la noche oscura. Entre otras cavilaciones, el poeta escribe: \u201cEl amor es saber que uno ya no es uno, sino dos, y que uno es incompleto sin la persona amada\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Finalmente, digamos que la naturaleza, el paisaje apabullante, tiene un lugar central en esta poes\u00eda que viaja en el latido de la selva, el gran lago de Granada (quiz\u00e1 su paisaje preferido, que lo acompa\u00f1a desde la infancia), los volcanes de nombre atronador \u2013Momotombo, Mombacho\u2013 y los gorjeos de p\u00e1jaros que llegan desde la garganta abovedada del bosque h\u00famedo. Una naturaleza en estado de gracia, que canta en comuni\u00f3n, porque, escribe el poeta: \u201cT\u00fa has hecho toda la tierra un baile de bodas y todas las cosas son esposos y esposas\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Recuerdos, poes\u00eda, premonici\u00f3n <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Cuando en mi juventud le\u00ed su poema \u201cSomoza develiza la estatua de Somoza en el estadio Somoza\u201d, no imagin\u00e9 que apenas unos a\u00f1os despu\u00e9s iba a conocer al autor e \u00edbamos a tener una relaci\u00f3n de amistad de cuatro d\u00e9cadas. El texto me impact\u00f3 por la forma en que Cardenal realizaba un ejercicio de traspaso de voz para que fuera el mismo dictador quien tomara la palabra: \u201cNo es que yo crea que el pueblo me erigi\u00f3 esta estatua\/ porque yo s\u00e9 mejor que vosotros que la erig\u00ed yo mismo\u2026 Ni tampoco que pretenda pasar con ella a la posteridad\/ porque yo s\u00e9 que el pueblo la derribar\u00e1 un d\u00eda\u2026 erig\u00ed esta estatua porque s\u00e9 que la odi\u00e1is\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Faltaba un a\u00f1o para conocerlo personalmente cuando, un d\u00eda de agosto de 1976, ya en el exilio y camino a M\u00e9xico, cruc\u00e9 Managua para encontrarme, en una plaza pelada de \u00e1rboles, el monigote ecuestre con uniforme de metal frente al estadio tambi\u00e9n llamado Somoza. El poema tuvo un car\u00e1cter premonitorio, ya que el mismo d\u00eda del triunfo revolucionario la gente se lanz\u00f3 a las calles para tirar la estatua del dictador a caballo. Pasados los a\u00f1os, le toqu\u00e9 el tema a Cardenal. Me cont\u00f3 que ese mismo d\u00eda, cuando entraba a Managua en un jeep junto con el escritor y pol\u00edtico Sergio Ram\u00edrez, se enter\u00f3 por la radio. Coincidimos en lo prof\u00e9tica que muchas veces puede ser la poes\u00eda, pero le rest\u00f3 mayor importancia al hecho.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Seguramente mi entusiasmo juvenil de esos a\u00f1os iba a la zaga de su aplomo, aunque no le era ajeno a Ernesto cierto aire de lejan\u00eda, como si defendiera un espacio de soledad, un car\u00e1cter moldeado por los muros del monasterio trapense, donde estaba restringida la conversaci\u00f3n entre los monjes. Claro que, en los muchos ratos compartidos, hablamos de esa experiencia que hab\u00eda vivido junto con el poeta m\u00edstico Thomas Merton y de muchos otros temas relacionados con la poes\u00eda, la pol\u00edtica y la tradici\u00f3n po\u00e9tica nicarag\u00fcense \u2013cimentada en las voces de Dar\u00edo, el cura Azar\u00edas Pallais, el soldado de la Primera Guerra Mundial Salom\u00f3n de la Selva, el poeta metaf\u00edsico Alfonso Cort\u00e9s y voces de la vanguardia de los a\u00f1os veinte, como Joaqu\u00edn Pasos, Jos\u00e9 Coronel Urtecho y Pablo A Cuadra, fundadores del antiparnaso\u2013. Cierta vez me habl\u00f3, para mi sorpresa, de un Sandino influenciado por anarquistas en M\u00e9xico: \u201cMuy religioso, un hombre cristiano, muy espiritual. Su verdadera religi\u00f3n fue la teosof\u00eda, pero una teosof\u00eda de la liberaci\u00f3n\u201d, aclar\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En 2009 tuve la fortuna de formar parte del jurado que le otorg\u00f3 el Premio Iberoamericano de Poes\u00eda Pablo Neruda. Me resultaba inconcebible que un poeta de ese tama\u00f1o no hubiese recibido, hasta ese momento, ning\u00fan premio literario. Exultante como pocas veces, ese hombre sencillo expres\u00f3, al recibir el galard\u00f3n de manos de la entonces presidenta de Chile, Michelle Bachelet, que Neruda hab\u00eda sido \u201cel mayor \u00eddolo literario\u201d de su juventud.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Compartimos lecturas en varios pa\u00edses, y me toc\u00f3 presentarlo en muchas ocasiones. La \u00faltima fue en 1915, cuando se celebraron sus 90 a\u00f1os, en un acto en el Palacio de Bellas Artes de M\u00e9xico, que se convirti\u00f3 en un mitin de protesta por los estudiantes asesinados en Ayotzinapa. Cada acto en el que participaba se transformaba en un mitin pol\u00edtico. De los muchos recuerdos que tengo de Ernesto, elijo uno cualquiera: el del d\u00eda que fuimos a pescar guapotes (peces plateados y veteados con rayas negras) en Tortuguero, Costa Rica, y un tronco perfor\u00f3 el piso del bote que nos transportaba. Lo busqu\u00e9 enseguida con la mirada y lo vi, mientras \u201chac\u00edamos agua\u201d, imperturbable, metido en sus pensamientos, contemplando el paisaje denso de la selva.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>***<\/strong><\/p>\n<p><strong>Un cardenal canta en el \u00e1rbol de la vida<\/strong><\/p>\n<p><strong>L. Bravo &#8211; <a href=\"https:\/\/brecha.com.uy\/\">Brecha<\/a><\/strong><strong>, 6-3-2020<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Transcribo el final de la carta enviada por Ernesto Cardenal a Sergio Mondrag\u00f3n, director de la revista El Corno Emplumado (n\u00famero 5, enero de 1963): \u201cVienen ahora unas elecciones, y en el pueblo cada vez aumenta m\u00e1s la rebeli\u00f3n contra Somoza. Tambi\u00e9n cada vez est\u00e1n surgiendo m\u00e1s poetas. Es como un fen\u00f3meno geol\u00f3gico, casi como una actividad volc\u00e1nica. Coronel [Urtecho] ten\u00eda la teor\u00eda de que la naturaleza est\u00e1 queriendo producir all\u00ed un gran poeta y de que Rub\u00e9n y la poes\u00eda actual no ser\u00edan tal vez sino partos fallidos, intentos del gran poeta que todav\u00eda la naturaleza no ha logrado producir. Muchas saludes a Margaret y Gregorito. Te abraza en Xto. Ernesto Cardenal\u201d.<\/p>\n<figure id=\"attachment_11131\" aria-describedby=\"caption-attachment-11131\" style=\"width: 980px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"11131\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=11131\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/cultura603-ii.jpg?fit=980%2C704&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"980,704\" data-comments-opened=\"0\" data-image-title=\"Cultura603 II\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"&lt;p&gt;Ernesto Cardenal entrando en la ciudad de Le\u00f3n, en 1979, junto a la comandancia sandinista.&lt;\/p&gt;\n\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/cultura603-ii.jpg?fit=656%2C471&amp;ssl=1\" class=\"alignnone size-full wp-image-11131\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/cultura603-ii.jpg?resize=656%2C471&#038;ssl=1\" alt=\"Cultura603 II\" width=\"656\" height=\"471\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-11131\" class=\"wp-caption-text\">Ernesto Cardenal entrando en la ciudad de Le\u00f3n, en 1979, junto a la comandancia sandinista.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align:justify;\">La carta fue escrita en La Ceja, en los Andes colombianos, \u201cdonde est\u00e1 la presencia de Dios, que est\u00e1 en todas partes, y lo invade todo, las monta\u00f1as azules que me rodean, los pinos, las colinas verdes\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Bien se conoce la veta que \u00e9l y su primer maestro, el vanguardista Coronel Urtecho, denominaron \u201cexteriorista\u201d: \u201cDeb\u00edamos haberla llamado concreta, pues no se contrapon\u00eda a un tipo de poes\u00eda interiorista, sino a una poes\u00eda abstracta\u201d. Ya en Hora O (1957) arriesg\u00f3 una mezcla de estilos que luego consagr\u00f3 en Epigramas (1961), Salmos (1964) y Oraci\u00f3n por Marilyn Monroe (1965), hasta hoy sus libros m\u00e1s le\u00eddos. Nadie hab\u00eda conjugado cosa tan dis\u00edmil de manera tan sencilla: el credo b\u00edblico; lo anticl\u00e1sico latino (tradujo a Catulo y a Marcial); el verso libre y el multiculturalismo de Whitman; la logopeia intelectual y emotiva de E Pound; el correlato objetivo de T S Eliot; el imaginismo angloparlante, pero articulado con la po\u00e9tica impura de Neruda; la antipoes\u00eda de Parra, y lo comunicante de Benedetti y Dalton latinoamericano. Cardenal fue un poeta, un m\u00edstico y un activista cultural cuyo pensamiento molde\u00f3 una est\u00e9tica de s\u00edntesis, sostenida en la vocaci\u00f3n espiritual y en una idea de revoluci\u00f3n integral, humanista.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La inmersi\u00f3n en las culturas nativas orient\u00f3 su cristianismo a un futuro de liberaci\u00f3n, a una teolog\u00eda decolonizadora. Fund\u00f3 una comunidad art\u00edstico\u2011espiritual en medio de un archipi\u00e9lago olvidado y escribi\u00f3 con su gente El Evangelio en Solentiname (1975). Compil\u00f3 y tradujo, junto con Coronel Urtecho, la hasta hoy m\u00e1s completa antolog\u00eda de Poes\u00eda norteamericana (1963). Lo significativo es que el libro abre con poes\u00eda de los siux, los chinooks, los yaquis, los papagos, los navajos, los yuma pawnees, entre otros; siguen Poe y 79 poetas m\u00e1s, hasta la generaci\u00f3n beat, de la que fueron pioneros difusores. Luego, en Antolog\u00eda de poes\u00eda primitiva (1979), el pensamiento po\u00e9tico de las antiguas culturas de las tres Am\u00e9ricas, \u00c1frica y la Polinesia emerge con renovada vitalidad, en un libro que marc\u00f3 mi juventud.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En 1957 ingres\u00f3 al monasterio trapense con la gu\u00eda de Thomas Merton, cuyo pensamiento influy\u00f3 en la contracultura de entonces. En M\u00e9xico entr\u00f3 en contacto con comunas mayas y en el Amazonas, con los cunas. A ra\u00edz de estas vivencias escribi\u00f3 tres obras referenciales: Gethsemani, Ky (1960), Vida en el amor (meditaciones) (1970), Los ovnis de oro (poemas indios, 1988). En la era libertaria de los sesenta, la vivencia de lo sagrado con la naturaleza y el trueque comunitario sin dinero fueron ideales de una \u00edndole revolucionaria que Cardenal concibi\u00f3 y a\u00fan ser\u00e1 necesario comprender.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Con el poema\u2011libro El estrecho dudoso (1966) realiza otra haza\u00f1a: funde en un presente hist\u00f3rico la mirada corrompida (en el sentido de S\u00e9neca) de los conquistadores y el testimonio de los conquistados. Reescribe desde las cr\u00f3nicas de Indias una historia benjaminiana, a contrapelo de los vencedores: \u201cDe quinientos cincuenta que pasaron con Cort\u00e9s no quedan vivos m\u00e1s que cinco en toda la Nueva Espa\u00f1a.\/ \u00bfY sus sepulcros? Son los vientres de los indios\/ que comieron sus piernas y sus muslos y sus brazos,\/ y lo dem\u00e1s fue echado a los tigres y a las sierpes\/ alcones que ten\u00edan enjaulados.\/ Esos son sus sepulcros y all\u00ed est\u00e1n sus blasones\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Canto c\u00f3smico (1989) es alfa y omega de su universo. He all\u00ed el erotismo y el amor sagrado; el misterio de la creaci\u00f3n y el Big Bang; la revoluci\u00f3n social, las ciencias f\u00edsicas y el evolucionismo teol\u00f3gico; el orden at\u00f3mico de las galaxias en un tiempo curvo sin l\u00edmites: \u201cEngendrados por esa ley\/ que tambi\u00e9n es la de los besos.\/ Pedazo de materia estelar,\/ un \u00e1tomo tuyo es como un sistema solar, y tu cuerpo\/ como un sistema de galaxias con millones de soles\u201d (cantiga 41). He all\u00ed la s\u00edntesis y la expansi\u00f3n de ese gran poeta que la naturaleza preparaba en aquella tierra de \u201clagos y volcanes\u201d, seg\u00fan la referida carta. Su canto de liberaci\u00f3n ondea en el coraz\u00f3n de su pueblo y del humano pueblo de Dios, al que dedic\u00f3 su amor en la lucha por la justicia y la igualdad en este mundo. A los mercenarios de la tiran\u00eda de turno que irrumpieron en sus exequias (en Managua, el 3 de marzo de 2020) Cardenal siempre respondi\u00f3 con el salmo I: \u201cBienaventurado el hombre que no sigue las consignas del Partido\/ ni asiste a sus m\u00edtines\/ ni se sienta en la mesa con los gangsters\/ ni con los generales en el Consejo de Guerra.\/\/ Bienaventurado el hombre que no esp\u00eda a su hermano\/ ni delata a su compa\u00f1ero de colegio.\/ Bienaventurado el hombre que no lee los anuncios comerciales\/ ni escucha sus radios\/ ni cree en sus slogans\/\/. Ser\u00e1 como un \u00e1rbol plantado junto a una fuente\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Profeta de jeans, camisa campesina y sandalias franciscanas, con una obra ampliamente editada y traducida en el exterior, el recientemente fallecido poeta nicarag\u00fcense Ernesto Cardenal (1925\u20112020) fue, quiz\u00e1, el \u00faltimo gran intelectual del humanismo latinoamericano&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":11128,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[2367,162301],"tags":[17212,5845,2923743],"class_list":["post-11125","post","type-post","status-publish","format-aside","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","category-nicaragua","tag-america-latina","tag-poesia","tag-solentiname","post_format-post-format-aside","fallback-thumbnail"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/cultura603-i-e1583524923369.jpg?fit=696%2C377&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-2Tr","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11125","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=11125"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11125\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11133,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11125\/revisions\/11133"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/11128"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=11125"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=11125"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=11125"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}