{"id":10782,"date":"2020-02-08T19:56:16","date_gmt":"2020-02-08T18:56:16","guid":{"rendered":"http:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=10782"},"modified":"2020-02-08T19:56:19","modified_gmt":"2020-02-08T18:56:19","slug":"uruguay-violencias-como-afecta-la-carcel-a-los-adolescentes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=10782","title":{"rendered":"Uruguay &#8211; Violencias. C\u00f3mo afecta la c\u00e1rcel a los adolescentes.   [Denisse Legrand &#8211; Testimonios]"},"content":{"rendered":"<p><strong>Una investigaci\u00f3n sobre el sistema penal adolescente analiza los da\u00f1os que genera el pasaje por la prisi\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/ladiaria.com.uy\/\">La Diaria<\/a>, 8-2-2020<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 8-2-2020<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u201cTe pesa la cana: afectaciones subjetivas del encierro en la adolescencia\u201d es una investigaci\u00f3n transformada en libro que re\u00fane informaci\u00f3n actualizada sobre el estado del sistema penal adolescente. Adem\u00e1s de presentar datos estad\u00edsticos, analiza el sistema y presenta, en primera persona, la experiencia de varios adolescentes privados de libertad.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La investigaci\u00f3n fue realizada por un equipo de la Unidad Acad\u00e9mica Asociada del Instituto Acad\u00e9mico de Educaci\u00f3n Social del Consejo de Formaci\u00f3n de Educaci\u00f3n y el Instituto de Psicolog\u00eda de la Facultad de Psicolog\u00eda de la Universidad de la Rep\u00fablica, en un acuerdo con Unicef Uruguay.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Su objetivo fue caracterizar las condiciones de vida de los adolescentes privados de libertad en sus propias voces y comprender qu\u00e9 procesos de subjetivaci\u00f3n generan estas condiciones. La investigaci\u00f3n busca demostrar \u201clas afectaciones que producen las condiciones en las que cumplen la sanci\u00f3n penal en las c\u00e1rceles del Instituto Nacional de Inclusi\u00f3n Social Adolescente (INISA)\u201d. Para esto se relevaron las condiciones materiales y de convivencia de estas c\u00e1rceles.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Para conocer esta realidad, se hizo un censo a los adolescentes privados de libertad que estaban presos a marzo de 2018. Fueron consultados 346 adolescentes, que representaban 77% del total de la poblaci\u00f3n de ese momento. Los censados ten\u00edan entre 13 y 22 a\u00f1os, y 55% eran primarios; esta era su primera experiencia en la c\u00e1rcel. Se hicieron tambi\u00e9n entrevistas en profundidad que luego fueron transformadas en testimonios.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La poblaci\u00f3n de adolescentes privados de libertad ha tenido cambios bruscos en los \u00faltimos tiempos. En 2008 hab\u00eda en promedio unos 173 adolescentes privados de libertad; esta cifra aument\u00f3 400% para 2014, cuando lleg\u00f3 a haber 689 adolescentes presos en Uruguay. Luego el n\u00famero cay\u00f3 en picada y actualmente son menos de 300.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">A pesar de que los adultos son responsables de 94% de los delitos, se construy\u00f3 a los adolescentes como enemigos p\u00fablicos y responsables de los problemas de seguridad. El corolario de ese proceso fue un plebiscito en 2014 que intent\u00f3 \u2013sin \u00e9xito\u2013 bajar la edad de imputabilidad penal de 18 a 16 a\u00f1os. Una militancia juvenil masiva se moviliz\u00f3 en todo el pa\u00eds y el plebiscito obtuvo 47% de apoyo, por lo que qued\u00f3 descartada la medida. Cabe recordar que los adolescentes en Uruguay son procesados bajo el r\u00e9gimen penal adolescente a partir de los 13 a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Las conclusiones de la investigaci\u00f3n son contundentes: \u201cLa privaci\u00f3n de libertad en la adolescencia es una experiencia que da\u00f1a y que deja huella\u201d. Las condiciones de las c\u00e1rceles provocan un impacto negativo en el proceso de desarrollo de las personas. De los adolescentes censados, 55% considera que estar preso \u201csaca lo peor de uno mismo\u201d. La preservaci\u00f3n se da evitando la debilidad. Aguantar es sobrevivir y pelear si hay que hacerlo.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Otra conclusi\u00f3n a la que lleg\u00f3 el estudio es que la violencia se ense\u00f1a. El encierro compulsivo es \u201cel ritual de iniciaci\u00f3n que incluye 23 horas diarias en una celda\u201d. De los adolescentes en esta situaci\u00f3n, 67% resuelve los conflictos peleando, \u201cporque muchas veces no queda otra\u201d. El informe afirma que \u201cense\u00f1ar la violencia como modo de vida se aprende poniendo el cuerpo, soportando el encierro sin recurrir a nadie\u201d.<\/p>\n<p>En el estudio quedan demostradas las deficitarias condiciones del sistema penal y se visibilizan las huellas que la c\u00e1rcel deja en los adolescentes. Se reconocen las situaciones de violencia que suceden durante la privaci\u00f3n de libertad y c\u00f3mo repercuten en sus vidas.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>El INISA <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Actualmente en Uruguay hay 13 c\u00e1rceles para adolescentes. Se concentran principalmente en Montevideo y Canelones, donde se encuentra la Colonia Berro, en Su\u00e1rez. Se organizan por g\u00e9nero, edad y nivel de seguridad. La mayor\u00eda reproduce un modelo de violencia y encierro desmedido. Cerrito y Granja son los \u00fanicos dos centros con un modelo alternativo que va desde la arquitectura hasta el trato. Ituzaing\u00f3 es el centro que m\u00e1s actividades tiene.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En base a informes del Mecanismo de Prevenci\u00f3n de la Tortura de la Instituci\u00f3n Nacional de Derechos Humanos, se describen algunos factores que son determinantes para la situaci\u00f3n del sistema penal adolescente. Uno de ellos es la regresi\u00f3n legislativa, que establece el endurecimiento de las penas y la inexcarcelabilidad por un m\u00ednimo de un a\u00f1o para la mayor\u00eda de los delitos. Tambi\u00e9n se menciona la fuerte inversi\u00f3n en la construcci\u00f3n de c\u00e1rceles y los escasos o nulos apoyos para las medidas no privativas de libertad, elemento que da cuenta del modelo predominante. La infraestructura deficiente de los centros, el encierro compulsivo y las d\u00e9biles propuestas socioeducativas son otro sello del sistema penal adolescente. Esto se suma a la naturalizaci\u00f3n de la violencia que hay en estas c\u00e1rceles. Se describe como \u201cun tipo de poder opaco, socavado, que se expresa en silencios, complicidades y lealtades\u201d y que reina en el sistema penal adolescente.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La mayor\u00eda de los delitos de los adolescentes son delitos contra la propiedad: 80,6%. El delito m\u00e1s com\u00fan es el hurto (38%), seguido por la rapi\u00f1a (30,9%). Las infracciones \u201ccontra la vida de las personas\u201d representan 6,3% de los casos, de los cuales 3,6% fueron lesiones personales y 2,7% homicidios. Los delitos asociados al tr\u00e1fico de drogas representan la causa de procesamiento s\u00f3lo en 3% de los casos.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El delito se concentra en la capital del pa\u00eds y en Canelones: 56% de los adolescentes viv\u00edan en Montevideo, en particular en los municipios A y D, y 12% eran de Canelones.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La mitad (50,6%) de los adolescentes pasan 18 horas al d\u00eda o m\u00e1s encerrados en la celda, y 32,% pasan all\u00ed entre 12 y 18 horas. S\u00f3lo 14% de la poblaci\u00f3n pasa menos de 12 horas. Las condiciones de las celdas son deficitarias: 40% no tiene pileta, 38% no tiene inodoro y 55% no tiene agua potable para tomar.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Seg\u00fan el estudio, 38% de los adolescentes no realizaba ninguna actividad de educaci\u00f3n formal, y 47% dec\u00eda tener clase tres veces por semana, nunca m\u00e1s de diez horas semanales. A su vez, 45% no realizaba actividades socioculturales. En lo que respecta al trabajo, tambi\u00e9n hay un d\u00e9ficit: 49% no recib\u00eda capacitaci\u00f3n laboral alguna y s\u00f3lo 5% ten\u00eda una actividad laboral remunerada.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">De los adolescentes censados, 56% tomaba medicaci\u00f3n psiqui\u00e1trica y 82% dec\u00eda que lo hac\u00eda para dormir. El estudio demuestra que \u201cel consumo de medicaci\u00f3n aparece asociado a la cantidad de horas de encierro: a mayor cantidad de horas dentro de la celda, mayor porcentaje de adolescentes que tomaban medicaci\u00f3n\u201d. El porcentaje de los adolescentes que pasaban 18 horas o m\u00e1s dentro de la celda y consum\u00edan psicof\u00e1rmacos llegaba a 67%, mientras que entre los que pasaban entre 12 y 18 el porcentaje era de 52%, y entre los que estaban menos de 12 horas encerrados descend\u00eda a 32%.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Cuatro de cada diez adolescentes dijeron haber necesitado atenci\u00f3n por angustia, depresi\u00f3n o crisis nerviosa. De ellos, 75% tuvo varios episodios de crisis desde que cayeron presos. 19 adolescentes dijeron que se us\u00f3 la fuerza f\u00edsica para contenerlos en estos episodios y 20 afirmaron que se usaron objetos para inmovilizarlos.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Para mejorar la situaci\u00f3n de las c\u00e1rceles, 29% de los adolescentes dijo que deber\u00edan tener m\u00e1s actividades. 27% propuso mejorar la comida y 26% dijo que estar m\u00e1s horas fuera de la celda ser\u00eda muy importante.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Al pensar en el afuera, 65% dijo que quer\u00eda conseguir un trabajo, 29% que quer\u00eda reencontrarse con su familia apenas saliera y 27% dijo querer volver a estudiar. A su vez, 23% se refiri\u00f3 a vincularse con actividades de ocio y deporte, mientras que 8% quer\u00eda acceder a capacitaci\u00f3n laboral. Por otra parte, 4% se quer\u00eda mudar de barrio y 5% se quer\u00eda mudar con su pareja e hijos.<\/p>\n<p><strong>* <b>Denisse Legrand<\/b>\u00a0<\/strong>es licenciada en Gesti\u00f3n Cultural, tiene estudios en pedagog\u00eda en contexto de encierro y en penalidad juvenil. Integra el colectivo Nada Crece a la Sombra.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>\u00a0***<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>En primera persona<\/strong><\/p>\n<p>En el libro se relata la experiencia de los adolescentes en primera persona, adem\u00e1s de un an\u00e1lisis exhaustivo de sus percepciones y de las condiciones carcelarias en las que se encuentran. Las 12 historias que se presentan tienen en com\u00fan el abandono y la violencia que late en el sistema.<\/p>\n<p style=\"padding-left:40px;\"><strong>Arist\u00f3teles<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u201cEsto no es como el Comcar, de ah\u00ed capaz que no sal\u00eds&#8230;\u201d, dice Arist\u00f3teles. Su historia es una de las que se cuentan en el libro. Para \u00e9l, el tiempo tiene un lugar central. \u201cHay que aprender a sobrevivir, que pase el tiempo sin que te haga da\u00f1o\u201d, esa es su m\u00e1xima. Describe la privaci\u00f3n de libertad como un momento muy largo en el que est\u00e1s \u201cencerrado y perdido de la sociedad\u201d. Por eso dice que es mejor \u201cno pensar\u201d, porque si te pon\u00e9s a pensar \u201ctermin\u00e1s cort\u00e1ndote\u201d. Para \u00e9l, la c\u00e1rcel es un entorno hostil y un lugar donde no se puede confiar en los adultos. Cuenta que una vez se fractur\u00f3 un brazo y estuvo m\u00e1s de una hora y media gritando antes de recibir asistencia. Cuando piensa en el afuera dice que no quiere que lo reconozcan como \u201caquel que estuvo preso\u201d, porque quiere cambiar y tener una familia. Dice que no quiere \u201cdrogas, polic\u00edas ni rejas nunca m\u00e1s\u201d.<\/p>\n<p style=\"padding-left:40px;\"><strong>Pablo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Otro de los adolescentes que cuenta su historia es Pablo. Cay\u00f3 por una rapi\u00f1a que lo tuvo adentro un a\u00f1o y medio. Dice que no quiere volver a caer, y para eso piensa en c\u00f3mo cambiar. \u201cAl salir me gustar\u00eda hacer las cosas bien, que ser\u00eda trabajar y estudiar\u201d, pero no sabe si va a poder, porque afuera \u201chay mucho bardo\u201d. Estar en el barrio implica tener problemas, por eso quiere mudarse. \u201cVoy al cementerio, hay que cumplir con lo que la tribu manda o cambiar de barrio\u201d. Parad\u00f3jicamente, Pablo dice que se siente libre porque est\u00e1 preso. En el an\u00e1lisis sobre su caso destaca que \u201cest\u00e1 encerrado y se siente libre porque all\u00ed est\u00e1 protegido, protegido del otro encierro, del que no tiene un tiempo para salir. Est\u00e1 atrapado en una l\u00f3gica que no permite instalar otras l\u00f3gicas\u201d.<\/p>\n<p style=\"padding-left:40px;\"><strong>Javier<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Para Javier, la espera de la sentencia en el centro de ingreso fue \u201cagobiante, fat\u00eddica\u201d. Para los investigadores, el castigo se inicia justamente en ese centro, \u201cen ese lugar de varones, de machos, un lugar de muerte social, un mundo opaco de aplicaci\u00f3n de sufrimientos\u201d. Entre rejas hay que sobrevivir y resguardar la propia vida. \u201cEl castigo no es s\u00f3lo la sentencia, la pena a cumplir. Es lo que se vive en la cotidianidad de la privaci\u00f3n de libertad. Entre lo incomprensible e inenarrable, lo irracional o lo perverso\u201d. As\u00ed se construyen subjetividades rudas y c\u00f3digos asociados a la violencia. Por eso Javier decidi\u00f3 que si ten\u00eda que \u201cpararse de mano\u201d (pelear) lo iba a hacer. \u201cTen\u00e9s que hacerte valer, es tu vida. Ten\u00e9s que ir y pararte de mano, porque si no te van a cazar de pinta\u201d. Para los investigadores se trata de poner en juego mecanismos de defensa.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u201cTendr\u00e1 que racionalizar las maneras de estar en el encierro, dar cuenta de la firmeza, de ser un macho, alguien que pisa fuerte, que les pone un freno a los otros\u201d. Por eso construir\u00e1 \u201cuna fortaleza simulada\u201d, porque \u201cno podr\u00e1 ser fr\u00e1gil en la c\u00e1rcel, tiene que resistir a las condiciones del encierro\u201d. Se trata de aguantar que lo avasallen y avasallar a otros. Eso es la c\u00e1rcel. \u201cAguantar humillaciones, lo sombr\u00edo y la opresi\u00f3n del encierro. El abandono social\u201d. A Javier le toc\u00f3 soportar \u201cla experiencia f\u00edsica de la pelea, la tirada de agua caliente\u201d. \u201cSu psiquis resisti\u00f3 los gritos y el caos del centro de ingreso, el sufrimiento de todos los que est\u00e1n en su m\u00f3dulo, adem\u00e1s del propio\u201d. Eran tres en una celda y hab\u00eda dos camas, uno siempre \u201ccom\u00eda piso\u201d. En una celda sin salir, reja de d\u00eda, reja de noche. Dice Javier que en un momento sent\u00eds que \u201cest\u00e1s quedando loco\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El miedo a la locura siempre est\u00e1. \u201cSabe de otros que han quedado locos por estar trancados\u201d, y por eso, seguramente entre otras cosas, \u201cdecidieron matarse, otros se amotinaron o se fugaron\u201d. \u201cLa opini\u00f3n p\u00fablica a eso le dice fugarse\u201d, pero dicen los investigadores que \u201cese intento de huida es querer sobrevivir al infierno de estar trancado d\u00eda y noche\u201d. Estar encerrado \u201ces sentirse enloquecer, morir\u201d. Por eso gritan, \u201cpara reafirmar que est\u00e1n vivos\u201d. Los autores del libro se\u00f1alan que Javier es el enemigo social. \u201cSu castigo est\u00e1 justificado por el hecho de que le ha declarado la guerra a la sociedad\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Para Javier \u201cestar quedando loco\u201d es caminar de un lado a otro sin tener nada que hacer. \u201cPensando como loco, camin\u00e1s de ac\u00e1 para all\u00e1, tres metros por un metro, camin\u00e1s y no ten\u00e9s nada que hacer. Ten\u00e9s sed, no ten\u00e9s para tomar. Tomas pastillas para dormir, para poder dormir tranquilo, trancado no pod\u00e9s ni dormir\u201d. A pesar de todo, se propuso \u201ccambiar la mente\u201d y recuperar su historia. Se acord\u00f3 de que en la calle jugaba al f\u00fatbol y empez\u00f3 por hacer lo que pod\u00eda en la celda: lagartijas. Al tiempo fue trasladado a un centro de mayor apertura y all\u00ed practica boxeo. En el INISA son pocos los centros que plantean modelos m\u00e1s abiertos y menos da\u00f1inos. Los adolescentes que atraviesan estas experiencias tienen muchas m\u00e1s chances de tener afiliaciones sociales a futuro. Para \u201creparar su error\u201d, Javier quiere otra oportunidad cuando salga del encierro. \u201cSiente que ya perdi\u00f3 mucho tiempo en la privaci\u00f3n de libertad y sabe que si vuelve a equivocarse \u2018se va a pudrir en cana\u2019\u201d. Por eso, \u201cquiere encarar la vida y trabajar como su padre en la construcci\u00f3n\u201d. Tambi\u00e9n quiere \u201cformar una familia\u201d y \u201cdejar atr\u00e1s las huellas\u201d.<\/p>\n<p style=\"padding-left:40px;\"><strong>Ramiro<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Los adolescentes que habitan las c\u00e1rceles tienen la particularidad de vivir mucho en muy poco tiempo. Tal es el caso de Ramiro, que tiene 16 a\u00f1os y ha vivido m\u00faltiples experiencias significativas. Tuvo trabajo y lo perdi\u00f3, tiene una hija, vivi\u00f3 en pareja. Los investigadores explican que \u201cel tiempo parecer\u00eda ser m\u00e1s intenso cuando se vive en los m\u00e1rgenes, al enfrentar situaciones y asumir responsabilidades que no se asocian con lo que dice la c\u00e9dula\u201d. Ramiro espera que pasen los cuatro a\u00f1os que tiene por delante preso.<\/p>\n<p style=\"padding-left:40px;\"><strong>Mar\u00eda<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En el INISA tambi\u00e9n hay adolescentes mujeres privadas de libertad. Son muy pocas (3%), y, como en todos los sistemas carcelarios, est\u00e1n invisibilizadas. Una de esas adolescentes es Mar\u00eda, que \u201cde estar rodeada de amigos y familia pas\u00f3 a estar sola en una celda\u201d. Otra de las cosas que cambiaron en su vida fue la ingesta de medicaci\u00f3n. El uso extendido de psicof\u00e1rmacos en la privaci\u00f3n de libertad se incrementa aun m\u00e1s en las mujeres. \u201cAhora tomo para dormir y para la ansiedad, antes nunca hab\u00eda tomado\u201d. La medicaci\u00f3n psiqui\u00e1trica tiene repercusiones severas en los cuerpos. \u201cAntes era bien flaquita, engord\u00e9 pila ac\u00e1, por la medicaci\u00f3n. Estoy a punto de ser diab\u00e9tica, ahora hago una dieta especial. Ac\u00e1 tengo mucha ansiedad, pero me aguanto\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u201cResistir parece ser el verbo que representa la experiencia de Mar\u00eda\u201d, dicen los investigadores. \u201cEnunciados como aguantar, dejar pasar el tiempo, no calentarse se repiten y dan cuenta de la vivencia: presa, sola, viendo pasar el tiempo\u201d. Mar\u00eda no quiere volver a la c\u00e1rcel. \u201cCuando salga tengo que cambiar, no tengo que seguir m\u00e1s en la gilada\u201d. Su hermano y su padre tambi\u00e9n est\u00e1n presos. Pero ella quiere salir. Dice que si pudiera \u201ccruzarse con el genio de la l\u00e1mpara\u201d le pedir\u00eda \u201csacame de ac\u00e1 y conseguime un trabajo\u201d.<\/p>\n<p style=\"padding-left:40px;\"><strong>Balder<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Es la segunda vez que Balder viene a Montevideo; su casa queda a tres horas de la capital. La primera fue con un paseo de la escuela. La segunda fue a prisi\u00f3n. \u201cEra la primera cana, no sab\u00eda nada, me tiraron en el m\u00f3dulo C durante un mes, fue un bardo\u201d. En la c\u00e1rcel no se puede confiar en nadie, y sobre todas las cosas no se puede visibilizar que ten\u00e9s un problema con alguien. \u201cSi plantea que aquel lo va a romper, va a ser peor: ser\u00e1 un buch\u00f3n y sabe que eso est\u00e1 mal. Las reglas son simples y claras, se transmiten por \u00f3smosis: no mandes en cana, y si te pifean \u2013roban\u2013 algo, parate de manos\u201d. Dice que con el tiempo te acostumbr\u00e1s a eso y al mes ya sab\u00e9s c\u00f3mo son las cosas.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Cuando lleg\u00f3, le llamaron la atenci\u00f3n las rejas. \u201cPara donde mires hay rejas\u201d. Para los investigadores, \u201cla reja y el alambre de p\u00faas son objeto y forma para delimitar un espacio f\u00edsico y un horizonte de posibilidades de experimentaci\u00f3n\u201d. La arquitectura es la producci\u00f3n de espacios habitables. Pero, por el contrario, \u201cla descripci\u00f3n de Balder transmite la invitaci\u00f3n a un mundo inhabitable\u201d. La c\u00e1rcel es un sinf\u00edn de \u201cobjetos que construyen una geograf\u00eda inhabitable y deshumanizadora\u201d. El lugar que se habita es la celda. Un espacio peque\u00f1o, sin nada para hacer. \u201cLa quietud y el encierro que produce estar todo el d\u00eda en la celda, sin nada para hacer, son percibidos como la ausencia de reglas\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Algunos no se acostumbran, \u201cles pesa la cana a morir\u201d. Balder cuenta que un d\u00eda se despert\u00f3 escuchando sonidos guturales y espasmos. Era su compa\u00f1ero de celda que se estaba colgando. \u201cTuvimos que bajarlo. Llamamos y se lo llevaron para otro m\u00f3dulo, donde se quiso matar tres o cuatro veces m\u00e1s. Eso pasa porque no pod\u00e9s aceptar la realidad. No te voy a decir que no me bajone\u00e9 pensando en mi familia, pero no para colgarme o partirme los brazos as\u00ed [cortarse]\u201d. Balder \u201csostiene con convicci\u00f3n que la c\u00e1rcel no cambia a nadie, menos de una forma positiva\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u201cLa angustia y el dolor no son tolerables, hay que taparlos con otras emociones. El peso de la c\u00e1rcel sobre el cuerpo y las emociones es tan devastador que muchos adolescentes no saben c\u00f3mo manejarlo\u201d, explican los autores del libro. \u201cLa estrategia que encuentran y conocen es la violencia\u201d. Balder dice: \u201cPrefer\u00eda pelear, me sacaba la bronca; me rompen todo, lo rompo todo\u201d. Los da\u00f1os que genera el propio encierro sirven para legitimar la violencia. \u201cEl circuito se repite en una funcionalidad macabra de una pedagog\u00eda de reproducci\u00f3n de la violencia. La supervivencia del sistema punitivo necesita de m\u00e1s Balder que exploten, que peleen, que golpeen y, por supuesto, que resistan al encierro\u201d.<\/p>\n<p style=\"padding-left:40px;\"><strong>Ana<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">A Ana le dieron cinco a\u00f1os de condena, la pena m\u00e1xima para una adolescente. A su novio, que ya es mayor de edad, le dieron 24 a\u00f1os. Una rapi\u00f1a con resultado de muerte; ambos procesados por homicidio. El tiro lo dispar\u00f3 el. \u201cElla misma no entiende lo que pas\u00f3, apenas puede nombrarlo. Parecer\u00eda que el miedo y el horror se apoderaron de ella. Huye\u201d. Ana tambi\u00e9n huy\u00f3 luego del delito. No supo qu\u00e9 hacer. Le cont\u00f3 a sus padres. La escondieron por unos d\u00edas hasta que se entreg\u00f3. Se entreg\u00f3 porque acusaron a su madre por el homicidio. Su abuela organiz\u00f3 a la familia y la acompa\u00f1\u00f3 a la jefatura. La mam\u00e1 y el pap\u00e1 de Ana tambi\u00e9n fueron privados de su libertad. Su madre porque era la responsable de ella, y su padre por encubrimiento. Estuvieron dos a\u00f1os y medio y diez meses, respectivamente. Seg\u00fan los investigadores, \u201ces consciente de su delito y parecer\u00eda que no puede procesar el hecho de haber dado muerte a otro\u201d. \u201cEn ese momento no se dio cuenta de lo que hac\u00eda. La ca\u00edda es abrupta, el proceso lento; quiz\u00e1s nunca termine de hacerlo\u201d, expresan. Para la familia fue un golpe muy duro e inesperado.<\/p>\n<p style=\"padding-left:40px;\"><strong>Alan<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Cuando Alan cay\u00f3 pasaba 22 horas encerrado en una celda. La tranca, el encierro del centro de ingreso, es de las experiencias m\u00e1s traum\u00e1ticas que atraviesan los adolescentes. Dice que al principio \u201cextra\u00f1\u00e1s como loco a tu familia\u201d, pero despu\u00e9s te acostumbr\u00e1s. \u201cA medida que pasa el tiempo hay un acostumbramiento forzoso y rutinario, que incide en la forma de transitar la privaci\u00f3n de libertad\u201d. Se acostumbran a todo: a extra\u00f1ar, a la tranca, a la violencia. Cuando Alan fue detenido su pareja estaba embarazada. Ahora en cada visita va con su beb\u00e9. \u201cAsume haber cambiado y este proceso lo asocia con la presencia y apoyo de sus familiares y con el nacimiento de su hijo\u201d. El nacimiento de un hijo y asumir la paternidad es uno de los hechos m\u00e1s significativos que aportan a los procesos de desistimiento de la actividad delictiva.<\/p>\n<p style=\"padding-left:40px;\"><strong>Ema<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Ema cay\u00f3 embarazada y Valentina naci\u00f3 al poco tiempo de estar presa. Ambas viven en la c\u00e1rcel para mujeres del INISA. La beb\u00e9 va a un CAIF y Ema aprovecha para cursar materias del liceo mientras. Ema mat\u00f3 a un hombre. \u201cSent\u00eda rabia, rencor hacia una persona y me desquit\u00e9 con otra. Esa otra persona tambi\u00e9n estaba mal, porque manten\u00eda relaciones con una menor\u201d. A Ema la viol\u00f3 su padrastro desde que ten\u00eda nueve a\u00f1os. De ese abuso naci\u00f3 Valentina. \u201cEl embarazo es la primera denuncia silenciosa del abuso\u201d. No sabe si su madre no vio o no quiso ver la situaci\u00f3n, pero siente que la dej\u00f3 de lado.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El delito que cometi\u00f3 la sac\u00f3 del lugar de donde era abusada. \u201cEl acto cambia su vida, la saca de su espacio cotidiano, su casa, su familia, y la encierra. Cabe preguntarse de qu\u00e9 cambio se habla: ella ya estaba encerrada, encerrada en un padecer, en una situaci\u00f3n de abuso sin salida. Pasar al acto, matar, la saca de ese encierro y pasa a otro encierro\u201d. Ema dice que este encierro \u2013la c\u00e1rcel\u2013 no lo padece tanto como el otro \u2013el abuso permanente\u2013.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Pensar en el afuera le da miedo. \u201cFui dejada de lado por mi familia&#8230; Pas\u00e9 por el abuso y es bastante fuerte, y a veces pienso que estoy un poco loca\u201d. Dice que su hija es lo que hoy \u201cla mantiene en pie\u201d. \u201cQuiero tener mi casa, mi trabajo, para estar con mi hija. Que mi hija estudie, que no haga lo que hice yo, que no cometa errores, y contarle la realidad de qui\u00e9n es su padre y poder protegerla de que no pase por lo mismo que yo\u201d, dice ella. \u201cEma habla de su capacidad de resiliencia, de su fortaleza para enfrentar la situaci\u00f3n que le era intolerable y hacer algo como pudo, de darle sentido a lo hizo y responsabilizarse, lo que le posibilita repensarse en otro lugar, aunque la acompa\u00f1e el miedo\u201d.<\/p>\n<p style=\"padding-left:40px;\"><strong>Artus<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">A Artus le proponen el juego de imaginarse siendo presidente del INISA, con el poder para cambiar la realidad de las c\u00e1rceles para adolescentes. Aunque sabe que es imposible, juega: \u201cLo primero que har\u00eda es conocer m\u00e1s a los adolescentes y sacarlos a estudiar, que puedan hacer algo. Que conozcan m\u00e1s. Que entiendan que no hacemos las cosas por tener unos championes o porque nos queremos drogar, sino porque nos faltan cosas. La gente que dice que a estos pichis hay que matarlos a todos, hay que encerrarlos a todos, piensa que somos todos unos malandros. Nadie se pone en el lugar: a las personas que dicen eso les faltan cosas por vivir, pasan hambre. Necesitamos que nos saquen a estudiar y a trabajar, tengo un hijo y necesito trabajar\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>***<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>El castigo dentro del castigo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Mientras los varones suelen caer presos por experimentar el delito y la violencia, las mujeres suelen hacerlo por no soportar m\u00e1s la violencia a la que est\u00e1n expuestas desde muy chicas. \u201cEn ese territorio, simb\u00f3licamente, mueren o sobreviven\u201d. \u201cF\u00edsicamente sufren el d\u00eda a d\u00eda en una celda, la estrechez y opacidad, los gritos de todos, el suicidio de algunos, el intento de suicidio de otros\u201d. Simb\u00f3licamente, \u201csufren el abandono, el desprecio, la confusi\u00f3n e incertidumbre de lo que pueda pasar\u201d. La tensi\u00f3n en las c\u00e1rceles es permanente. \u201cViven la humillaci\u00f3n, el dolor propio y de los otros\u201d. Algunos no soportan el sufrimiento. \u201cSe derrumban, se quitan la vida, se cortan brazos y piernas\u201d. Otros, en cambio, tratan de atravesar la privaci\u00f3n de libertad intentando zafar de los da\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Para soportar hay que adaptarse. \u201cConstruir el aguante y adaptarse, resistir y sobrevivir configuran las maneras de estar y fundamentalmente de llevar el encierro\u201d. Tambi\u00e9n es aprender a vivir con el castigo dentro del castigo. \u201cEn los varones, el aguante pone en juego la masculinidad, la rudeza, la fortaleza, producirse como macho\u201d. El aguante no es s\u00f3lo soportar con el cuerpo, es tambi\u00e9n encontrar otros soportes, como son las religiones o las actividades socioeducativas.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Salir en libertad es proponerse pensar en otra vida posible. Salir y poder hacer todas las cosas que no hicieron por estar presos. Tambi\u00e9n es pensar en c\u00f3mo hacer para no volver, en zafar al barrio y a las deudas, al lugar com\u00fan desde donde saben pararse.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>La impunidad en redes sociales<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Hugo Britos, subdirector del Centro de M\u00e1xima Contenci\u00f3n (CMC) del Instituto Nacional de Inclusi\u00f3n Social Adolescente (INISA), comparti\u00f3 en redes sociales una publicaci\u00f3n con fotos de un adolescente privado de libertad con el texto: \u201cCompartan para que todos sepan qui\u00e9n es esta basura, un pibe de 17 a\u00f1os quien rapi\u00f1\u00f3 dos veces en Barra de Chuy y oblig\u00f3 a dos personas del sexo femenino a hacerle sexo oral mientras \u00e9l grababa el hecho. Ya ten\u00eda antecedentes por abuso sexual y lo ten\u00edan suelto\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En uno de los comentarios, el subdirector de CMC comenta: \u201cEl cante y gane va a ser un poroto&#8230; Jaja\u201d. El CMC es uno de los peores centros de INISA. Se ha pedido su cierre en reiteradas oportunidades. Paola Macedo, otra funcionaria, que es cocinera en la Colonia Berro, agrega: \u201cHay que matar las ratas y pa la cuneta\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A pesar de que los adultos son responsables de 94% de los delitos, se construy\u00f3 a los adolescentes como enemigos p\u00fablicos y responsables de los problemas de seguridad. 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