{"id":10775,"date":"2020-02-08T10:10:12","date_gmt":"2020-02-08T09:10:12","guid":{"rendered":"http:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=10775"},"modified":"2020-02-08T22:36:36","modified_gmt":"2020-02-08T21:36:36","slug":"cine-yo-soy-espartaco-el-legado-de-kirk-douglas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=10775","title":{"rendered":"Cine &#8211; Kirk Douglas: \u00abYo soy Espartaco\u00bb.    [Pepe Guti\u00e9rrez-\u00c1lvarez]"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/www.vientosur.info\/\">Viento Sur<\/a>, 7-2-2020 <\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 8-2-2020<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Acaba de fallecer Kirk Douglas, uno de los \u00faltimos representantes de los tiempos de esplendor del siempre ambivalente Hollywood dentro del cual represent\u00f3 junto con otros como Burt Lancaster, su franja m\u00e1s \u201cradical\u201d expresada sobre todo en su dos pel\u00edculas con el m\u00e1s marxista Stanley Kubrick: <em>Senderos de gloria<\/em> y <em>Espartaco<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Su verdadero nombre es Issur Danielovitch Demsky (\u00c1msterdam, Nueva York, 9 de diciembre de 1916), hijo de trapero, inmigrantes rusos jud\u00edos, los inicios en el pa\u00eds de las oportunidades no fueron f\u00e1ciles. Con su familia sumida en una profunda pobreza, tuvo que trabajar como botones o participando en combates de lucha libre. Con eso pod\u00eda pagarse la matr\u00edcula de la Universidad de St. Lawrence y ayudar mantener a su familia. A\u00f1os m\u00e1s tarde, tras subsistir con peque\u00f1os trabajos, decidi\u00f3 probar suerte como actor ingresando en la Academia Americana de Arte Dram\u00e1tico. Compaginaba sus estudios art\u00edsticos realizando peque\u00f1os papeles de actor en obras teatrales amateurs, en ocasiones bajo el seud\u00f3nimo de George Spelvin Jr. Tambi\u00e9n trabajaba como profesor de teatro en el House Settlement de Greenwich. Su carrera art\u00edstica comenz\u00f3 finalmente en los escenarios teatrales de Broadway en 1941, con la obra <em>Spring Again<\/em>. Desgraciadamente y como muchos otros actores, su ascenso se vio interrumpido por a la segunda guerra mundial. Hasta 1943 sirvi\u00f3 en la marina, alcanzando el grado de teniente, pero regres\u00f3 a casa herido tras caer en combate.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Ese mismo a\u00f1o se casaba con su primera mujer, Diana Hill, con la que tuvo dos hijos (Michael y Joel) y de la que se divorciar\u00eda en 1951. Cuando a\u00f1os m\u00e1s tarde en una entrevista, le preguntaron a Kirk Douglas qu\u00e9 le hab\u00eda llevado a Hollywood, \u00e9l se limit\u00f3 a contestar: \u00abBueno, siempre me asust\u00f3 la idea de ir a Hollywood. Lo que realmente me atrajo a Hollywood fue que cuando estuve all\u00ed me encontraba en la ruina. Ya ves, nunca tuve intenci\u00f3n alguna de convertirme en estrella de cine. Nunca pens\u00e9 que pod\u00eda dar la talla. Mi \u00fanica idea era ser actor teatral, algo de lo m\u00e1s sencillo. Pero entonces firm\u00e9 un cheque por valor de quince d\u00f3lares, pero vi que no ten\u00eda fondos y sab\u00eda lo suficiente de econom\u00eda como para entender que estaba sin blanca. As\u00ed que&#8230; En ese momento alguien me invit\u00f3 a venir a Hollywood, y yo pens\u00e9 que pod\u00eda aprovechar la oportunidad\u00bb. A su regreso a Broadway le surgi\u00f3 la posibilidad de reemplazar al impagable Richard Widmark en una obra teatral. Pero es en ese momento cuando Lauren Bacall, que hab\u00eda estudiado con \u00e9l en la academia, lo recomienda al productor Hal Wallis para que dar el salto a la gran pantalla. En 1946, Kirk rodaba ya su primera pel\u00edcula, <em>El extra\u00f1o amor de Marta Ivers<\/em> (The Strange Love of Martha Ivers, Lewis Milestone, 1946), una evidente met\u00e1fora del car\u00e1cter criminal del capitalismo en la que daba vida a un pol\u00edtico alcoh\u00f3lico. S\u00f3lo un a\u00f1o m\u00e1s tarde rod\u00f3 <em>Regreso al pasado<\/em>, dirigida por Jacques Tourneur, estimada en un refer\u00e9ndum de la revista \u201cDirigido por\u2026\u201d, como la mejor pel\u00edcula del g\u00e9nero negro, y en la que fue el g\u00e1nster sin miramientos en oposici\u00f3n al atormentado Robert Mitchum.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Pero el \u00e9xito de Kirk lleg\u00f3 con su interpretaci\u00f3n de un luchador ambicioso y sin escr\u00fapulos en El \u00eddolo de barro (Mark Robson, 1949) Con este papel, que le vali\u00f3 su primera nominaci\u00f3n al Oscar, dio a conocer su vigoroso f\u00edsico, su intensa personalidad y sobre todo ese caracter\u00edstico hoyuelo en la barbilla que todos conocemos. Le cost\u00f3 hacerse con el papel, ya que por entonces hab\u00eda interpretado personajes muy diferentes: \u00abTuve que convencer a (Stanley) Kramer y (Carl) Foreman de que pod\u00eda interpretar a Midge Kelly. Ten\u00edan dudas acerca de m\u00ed [&#8230;] Aunque intentaban ser diplom\u00e1ticos, se preguntaban si podr\u00eda interpretar a un boxeador. Finalmente me di cuenta de lo que quer\u00edan, supongo que es lo que hacen las estrellas. Me quit\u00e9 la chaqueta y la camisa, tens\u00e9 el torso y flexion\u00e9 mis m\u00fasculos. Ellos asintieron satisfechos al ver que no habr\u00eda problema. Probablemente sea el \u00fanico actor en Hollywood que se ha tenido que desnudar para conseguir un papel\u00bb. Otro \u00e9xito de esta primera \u00e9poca fue <em>Brigada 21<\/em> (William Wyler, 1951), donde, a mi parecer, cae en su peor defecto: sobreact\u00faa. Se trataba de una adaptaci\u00f3n de una obra de Broadway que describe la vida cotidiana en una comisar\u00eda de polic\u00eda de Manhattan. Un temperamental polic\u00eda (Kirk Douglas) recurre a los m\u00e9todos m\u00e1s implacables para obtener informaci\u00f3n de cualquier sospechoso de un crimen. Obtuvo cuatro nominaciones a los \u00d3scar de 1952, y Douglas se convirti\u00f3 en una estrella, pero su actuaci\u00f3n fue muy discutida, demasiado teatral. Fue consolidando su posici\u00f3n en los a\u00f1os 50 con pel\u00edculas nada desde\u00f1ables como <em>El trompetista<\/em> (M. Curtiz), pero sobre todo con El Gran Carnaval de Billy Wilder que realiz\u00f3 un retrato despiadado de la prensa sensacionalista. Por aquel entonces Kirk Douglas ya se hab\u00eda labrado un nombre y estaba consolidado como una estrella que se pod\u00eda permitir \u2013como Lancaster- ciertos m\u00e1rgenes de autonom\u00eda a trav\u00e9s de su propia productora, la Byrna. .<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El espaldarazo final le lleg\u00f3 en 1952 con una magn\u00edfica pel\u00edcula de Vincente Minelli, <em>Cautivos del Mal<\/em>, que le vali\u00f3 su segunda nominaci\u00f3n al Oscar. En ella interpretaba a un productor de cine sin escr\u00fapulos que no duda en aplastar a sus allegados para conseguir los mejores resultados. Otros papeles memorables como el que interpret\u00f3 en <em>R\u00edo de Sangre<\/em> (Howard Hawks, 1952) le acabaron de convertir en uno de los mejores actores del western. En 1954, Douglas rod\u00f3 20.000 leguas de viaje submarino, la adaptaci\u00f3n de Richard Fleischer de la celeb\u00e9rrima novela de Jules Verne con un plet\u00f3rico James Mason como capit\u00e1n Nemo cuya bandera negra y su actitud de oposici\u00f3n al orden establecido nos sugiera al Verne m\u00e1s af\u00edn a su amigo Elis\u00e9e Recl\u00fas.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La fama, sin embargo, fue algo dif\u00edcil de llevar para Kirk Douglas. En 1957, en una entrevista con Mike Wallace, desgranaba con detalle lo que le hab\u00eda acarreado la popularidad en aquellos tiempos.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u201c-De acuerdo, \u00bfdinos qu\u00e9 ocurre cuando te conviertes en una estrella?<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">-Bueno, lo que ocurre cuando te conviertes en una estrella es que de repente te das cuenta de que eres un gran negocio. Ya no eres s\u00f3lo un tipo que dice \u2019Mira, quiero interpretar este o aquel papel\u2019. Si eres una estrella, eres un gran negocio. Te conviertes en un hombre de cuyo trabajo dependen muchos para vivir. Y creo que eso te convierte en una especie de monstruo, sin duda es lo m\u00e1s dif\u00edcil de llevar. No se trata de actuar. Cuando act\u00faas sientes que pones toda tu vida en ello, te gusta sentir que eres un actor que conoce su oficio, pero para lo que nunca est\u00e1s preparado es para el \u00e9xito. Nunca fui a una escuela que me ense\u00f1ara c\u00f3mo manejar ese tipo de situaciones, y eso lo convierte en algo dif\u00edcil. Tambi\u00e9n tiene un precio. Hay un mont\u00f3n de cosas acerca de la fama que convierten la vida del actor en algo complicado.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">-\u00bfComo por ejemplo&#8230;?.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">-Bueno, la p\u00e9rdida de tu privacidad. O como el hecho de que justo ahora, en tu programa, est\u00e9 nervioso mientras realizas una especie de disecci\u00f3n de mi persona. Bien, esto es a lo que la fama me ha llevado.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En 1955, Douglas se hac\u00eda con dos papeles, uno en la \u201clibertaria\u201d <em>La pradera sin ley<\/em> (King Vidor), luego con Pacto de honor (Andre de Toth). Por entonces decidi\u00f3 adentrarse a\u00fan m\u00e1s en el mundo del cine abriendo su propia productora, Bryna Productions. Trabaj\u00f3 nuevamente de la mano de Vincente Minnelli, cuando Kirk Douglas nos ofreci\u00f3 una de sus interpretaciones m\u00e1s reconocidas, dando vida de manera convincente a Vincent Van Gogh en la pel\u00edcula <em>El loco del pelo rojo<\/em> (Vincente Minnelli, 1956), acompa\u00f1ado por un soberbio Anthony Quinn como Gauguin. Este trabajo mereci\u00f3 su tercera nominaci\u00f3n al Oscar y el premio de la cr\u00edtica de Nueva York. Como \u00e9l mismo suele decir, fue su papel favorito: \u00abPor primera vez en mi carrera art\u00edstica, el papel me absorbi\u00f3 por completo. Incluso dorm\u00ed en la habitaci\u00f3n donde \u00e9l se suicid\u00f3\u00bb. El magnetismo que desprend\u00eda, su fuerza y su car\u00e1cter le hac\u00edan encajar perfectamente en el cine de acci\u00f3n, concretamente en el western.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En 1957 rod\u00f3 la magn\u00edfica <em>Duelo de titanes<\/em>, posiblemente la mejor pel\u00edcula de John Sturges, donde Kirk interpretaba al famoso Doc Holiday en una revisi\u00f3n en clave de tragedia griega del duelo en O.K. Corral. Repetir\u00e1 con Sturges en otro vibrante western en clave policiaca y rotundamente antirracista: El \u00faltimo tren de Gun Hill. Si sus colaboraciones con Minnelli hab\u00edan sido cruciales para el ascenso de Kirk, no menos importantes fueron las pel\u00edculas que hizo de la mano de Stanley Kubrick. Su primer trabajo en com\u00fan fue Senderos de Gloria (1957), un alegato tan intensamente antimilitarista (marxista) que no encontraba a nadie que se atreviera a producirla. El proyecto estuvo en stand by hasta que en 1957 Kirk Douglas se involucr\u00f3 a trav\u00e9s de su propia productora, rebaj\u00e1ndose el sueldo a un tercio de lo acostumbrado.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Kirk Douglas produjo muchas de sus pel\u00edculas, y quiz\u00e1s una de las que recuerdo con m\u00e1s cari\u00f1o sea <em>Los vikingos<\/em>, uno de los grandes cl\u00e1sicos del cine de aventuras estrenada en 1958 que cont\u00f3 con actores de la talla de Tony Curtis o Ernest Borgnine, y en la que Kirk daba vida a un orgulloso vikingo con sed de gloria y fortuna. Por aquellos tiempos sali\u00f3 a la luz que en la pel\u00edcula, rodada en Alemania, hab\u00edan trabajado algunos antiguos miembros del partido nazi. Eso era algo de por s\u00ed relevante, dado que Kirk Douglas era jud\u00edo y nunca hab\u00eda ocultado su mezcla de sentimientos hacia el pueblo alem\u00e1n. Pero a\u00fan as\u00ed mostr\u00f3 una clara despreocupaci\u00f3n por el tema cuando le preguntaron si no le interesar\u00eda saber esos detalles de antemano: \u00abNo me interesa por la sencilla raz\u00f3n de que eso representar\u00eda una completa investigaci\u00f3n de cada persona que trabajara en el equipo. Me gusta pensar que la guerra ha acabado. Estamos en paz, trabajando juntos, de otra forma ser\u00eda absurda mi presencia aqu\u00ed. Si vengo como un detective privado, dispuesto a investigar a cada persona, nunca podr\u00eda llegar a hacer ninguna pel\u00edcula\u00bb. Su segunda colaboraci\u00f3n con Kubrick fue con <em>Espartaco<\/em> que no era ni la mitad de buena que la anterior, aunque s\u00ed fue una de superproducciones m\u00e1s emblem\u00e1ticas de su tiempo, m\u00e1s madura hist\u00f3rica y pol\u00edticamente. Anteriormente hab\u00eda sido <em>Ulises<\/em> (Mario Camerini, 1954) en una coproducci\u00f3n italo-norteamericana memorable que caus\u00f3 el entusiasmo del p\u00fablico por el p\u00e9plum griego, un hecho del que se har\u00eda eco Cinema Paradiso\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En 1962 trabaj\u00f3 a las \u00f3rdenes del \u201cblacl liste\u201d David Miller en <em>Los valientes andan solos<\/em> (D. Miller), su pel\u00edcula favorita seg\u00fan confesi\u00f3n propia (y una de las m\u00edas, me siento orgulloso al ver su anarquismo cuando me acababa de enterar qu\u00e9 significaba esta palabra) que estaba basada en la obra de una novela de Edward Abbey, destacado escritor ecolibertario y que fue adaptada por Dalton Trumbo con el que volvi\u00f3 a coincidir en <em>El \u00faltimo atardecer<\/em> (The Last Sunset), un notable western de Robert Aldrich. Entre sus producciones tambi\u00e9n destaca una pel\u00edcula de 1964 dirigida por John Frankenheimer, <em>Siete d\u00edas de mayo<\/em>. En esta trama de conspiraci\u00f3n fascista incubada en la c\u00fapula militar y pol\u00edtica de Washington, Douglas tuvo la ocasi\u00f3n de trabajar de nuevo con su amigo Burt Lancaster (con quien en total rod\u00f3 siete pel\u00edculas) y una ya madura Ava Gardner. Treinta a\u00f1os habr\u00edan de pasar para que la American Civil Liberties Union y el Writers\u2019 Guild of America reconociera su esfuerzo y coraje.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">A continuaci\u00f3n regres\u00f3 al cine de aventuras con una digna pel\u00edcula b\u00e9lica dirigida por Anthony Mann, <em>Los h\u00e9roes de Telemark<\/em>, (The Heroes of Telemark, 1965) un film basado en la historia del sabotaje aliado contra una f\u00e1brica alemana de agua pesada en Noruega durante la segunda guerra mundial. Y aunque no puede considerarse una de las mejores obras de Mann, es un thriller b\u00e9lico de una calidad superior a la media habitual que supo explotar el duelo interpretativo entre Kirk Douglas y Richard Harris. No abandonar\u00eda el g\u00e9nero, ya que al a\u00f1o siguiente estrenaba <em>\u00bfArde Par\u00eds?<\/em>, un apasionante relato con gui\u00f3n de Gore Vidal y Francis Ford Coppola. Protagonizada por un extenso reparto, la trama describe el levantamiento de Par\u00eds ante la ocupaci\u00f3n nazi en toda su crudeza aunque se olvida de poner en primer plano a los anarquistas espa\u00f1oles que llevaban los primeros tanques que liberaban la ciudad de los nazis.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En 1968 trabaj\u00f3 con Mart\u00edn Ritt Mafia, en un film ambientado en las relaciones personales de una familia de g\u00e1ngsters; un film que fue injustamente menospreciado. Poco despu\u00e9s participaba en uno de los proyectos menos satisfactorios de Elia Kazan, <em>El compromiso<\/em> (1970) un interesante drama basado en las relaciones de pareja en el que Kirk compart\u00eda cartel con Faye Dunaway y la siempre soberbia Deborah Kerr (m\u00e1s el enorme Richard Boone). Y bueno, llegados a este punto podemos decir con toda seguridad que el mejor trabajo del actor en esta etapa de su carrera fue <em>El d\u00eda de los tramposos<\/em> (Joseph L. Mankiewicz, 1970), un western en verdad at\u00edpico de tem\u00e1tica carcelaria que contaba con la inestimable presencia de Henry Fonda. En cierta forma podemos decir que esta pel\u00edcula fue ideada como un aut\u00e9ntico tratado de la abyecci\u00f3n inherente al ego\u00edsmo propietario, y aunque la cr\u00edtica de su tiempo no fue generosa con ella, creo que el tiempo la ha puesto en el lugar que le corresponde.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La d\u00e9cada de los setenta se caracteriz\u00f3 por la participaci\u00f3n de Kirk Douglas en una serie de pel\u00edculas mediocres, algunas incluso lamentables. No en vano los m\u00e1s puristas afirman que art\u00edsticamente \u00abmuri\u00f3\u00bb por esas fechas. Pero tambi\u00e9n particip\u00f3 en proyectos simp\u00e1ticos. Por ejemplo, quiz\u00e1s los m\u00e1s nost\u00e1lgicos recuerden <em>La luz del fin del mundo<\/em> (1971), una de aventuras \u201ccomo las de antes\u201d sin conseguirlo basada en una novela de Julio Verne. El mayor atractivo de la cinta reside en la atm\u00f3sfera tenebrosa que genera y en su cartel, que adem\u00e1s de Douglas cont\u00f3 con un enigm\u00e1tico Yul Brynner y nuestro querido Fernando Rey. De ese mismo a\u00f1o es <em>El gran duelo<\/em> (A Gunfight), un curioso western coprotagonizado por el cantante Johnny Cash que propon\u00eda un enfoque diferente en un g\u00e9nero que por aquellos tiempos estaba agonizando, y que salv\u00f3 los trastos gracias al carisma de Douglas.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Debido a los constantes desacuerdos con los directores, Kirk decidi\u00f3 arriesgarse y dar el salto a la direcci\u00f3n, pero ya nada era igual. Su \u00f3pera prima fue <em>Pata de palo<\/em> (Scalawag,1973) rodada con m\u00e1s fe que presupuesto y que fue un rotundo fracaso en todos los aspectos. Dos a\u00f1os m\u00e1s tarde s\u00ed que cumpli\u00f3 las expectativas con Los justicieros del oeste, donde interpretaba a un cowboy rudo y ambicioso, aunque no volvi\u00f3 a sentarse en la silla del director. Quiz\u00e1s lo m\u00e1s bizarro que se puede encontrar a estas alturas de su carrera es <em>Holocausto 2000<\/em>, una producci\u00f3n italiana que toca el tema del apocalipsis y las profec\u00edas b\u00edblicas. No s\u00f3lo es una pel\u00edcula mala, sino que adem\u00e1s carece de todo sentido, con lo cual \u00fanicamente puede ser disfrutada por los amantes del gore y la violencia absurda. Quiz\u00e1s para redimirse nos regal\u00f3 un trabajo m\u00e1s que correcto en <em>La furia<\/em> (The Fury, 1978) dirigida por Brian De Palma y que curiosamente segu\u00eda ahondando en el tema de lo paranormal como hiciera dos a\u00f1os antes con Carrie. Un a\u00f1o m\u00e1s tarde Kirk protagonizaba la que para muchos (aunque hizo muchas malas, sobre todo al final) es la peor pel\u00edcula de toda su carrera: <em>Cactus Jack<\/em>. A partir de 1980 se redujo considerablemente el n\u00famero de trabajos. Solamente vale la pena recordar <em>Saturno 3<\/em>, una pel\u00edcula de terror espacial que pese a contar con un buen gui\u00f3n y unas buenas interpretaciones lo que le ha valido una cierta recuperaci\u00f3n. Todo lo que le sigue es ya de una absoluta banalidad de manera que el propio actor se jubil\u00f3 por m\u00e1s que le habr\u00eda gustado acabar como su amigo Burt Lancaster, quien al final todav\u00eda particip\u00f3 en alguna que otra joya como <em>Novecento<\/em> o <em>Atlantic City<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En 1988, a los 72 a\u00f1os public\u00f3, sus memorias bajo el t\u00edtulo <em>El hijo del trapero<\/em> (Ragnar\u2019s Son en original). Un viaje de autodescubrimiento bajo un t\u00edtulo que evoca el oficio de su padre: \u00abMis padres eran pobres y analfabetos. Al llegar a Estados Unidos cre\u00edan que las calles americanas estaban construidas con adoquines de oro. Mi padre se hizo trapero porque a los jud\u00edos les estaba prohibido trabajar en las f\u00e1bricas, y yo soy el fruto de estas circunstancias. Cualquier americano es una mezcla de razas y culturas, y ser hijo de jud\u00edos me llena de orgullo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Douglas tambi\u00e9n toc\u00f3 el g\u00e9nero de novela sin mucho reconocimiento. En 1992, despu\u00e9s de un grave accidente a\u00e9reo que casi le cuesta la vida, publicaba <em>El Regalo<\/em>, de la misma \u00e9poca data su segundo libro biogr\u00e1fico, <em>Ascendiendo la monta\u00f1a<\/em>, que ver\u00eda la luz a\u00f1os m\u00e1s tarde y que le vali\u00f3 en septiembre de 1999 el Premio Literario del Festival de Deauville. Y es que dicho accidente, en el que murieron dos personas, le hizo preguntarse por qu\u00e9 hab\u00eda sobrevivido. Una pregunta que se repiti\u00f3 cuando a\u00f1os m\u00e1s tarde resist\u00eda milagrosamente una apoplej\u00eda. A partir de ah\u00ed, y tras asumir que a los 14 a\u00f1os hab\u00eda tratado de dejar atr\u00e1s el juda\u00edsmo, hizo inventario de su vida plasmando los resultados. Tambi\u00e9n escribi\u00f3 un par de libros infantiles, entre ellos <em>J\u00f3venes h\u00e9roes de la Biblia<\/em>. Ya en el 2002 escrib\u00eda su tercer libro biogr\u00e1fico, <em>Mi golpe de suerte<\/em>, y hace apenas un a\u00f1o nos llegaba su \u00faltima inspiraci\u00f3n, un bello libro que lleva por t\u00edtulo <em>Afront\u00e9moslo: 90 a\u00f1os viviendo, amando y aprendiendo<\/em>. En 1996, la Academia decidi\u00f3 finalmente otorgarle un Oscar especial por sus 50 a\u00f1os de carrera art\u00edstica. Ya forman parte de la historia las palabras que pronunci\u00f3 emocionado ante una multitud puesta en pie: \u00abVeo a mis cuatro hijos, y est\u00e1n orgullosos del viejo. Yo tambi\u00e9n estoy orgulloso de haber formado parte de Hollywood\u00bb. Cabr\u00eda decir que de lo mejor de Hollywood, ya que, exceptuando el infame bodrio sionista <em>La sombra del gigante<\/em> (1966), Douglas raramente se prest\u00f3 a pagar su cuota de pel\u00edculas indignas. Actor de teatro y de cine, productor inquieto, director de escasos vuelos, Douglas puede considerarse un tipo afortunado ya que particip\u00f3 en algunas de las obras mayores de un tiempo que va desde la segunda mitad de los a\u00f1os cuarenta hasta principios de los setenta. Seguramente no supo envejecer, su egocentrismo fue c\u00e9lebre, se pele\u00f3 con muchos directores aunque tuvo la inteligencia de optar por una segunda oportunidad. En muchas ocasiones, cay\u00f3 en la sobreactuaci\u00f3n. Tambi\u00e9n fue acusado de ser reiterativo en sus recursos de tipo airado, pero estas tendencias fueron neutralizadas con la ayuda de los grandes cineastas con los que tuvo el acierto de trabajar: Lewis Milestone, Jacques Tourneur, Richard Fleischer, Vincente Minnelli, John Sturges&#8230;.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Todo ello en una \u00e9poca en la Hollywood viv\u00eda su agon\u00eda, Kirk Douglas proclam\u00f3 \u201cYo soy Espartaco\u201d (Ed. Capit\u00e1n Swing, Madrid, 2013) nada parecido a la realidad, pero contribuy\u00f3 m\u00e1s que nadie a que el legendario libertador tracio se hiciera c\u00e9lebre en todo el mundo, y contribuy\u00f3 como pocos a poner fin a las \u201clistas negras\u201d de manera que Trumbo pudo luego realizar\u2026Y Johnny cogi\u00f3 su fusil. Tampoco fue un anarquista como asegur\u00f3 Fernando Fern\u00e1n-G\u00f3mez, pero algunas de sus pel\u00edculas respiran un potente aliento libertario. No fue un hombre comprometido en sentido \u201csartriano\u201d, pero s\u00ed represent\u00f3 a la izquierda del \u201cNew Deal\u201d y mostr\u00f3 unas potentes inquietudes democr\u00e1ticas y sociales, baste mencionar Senderos de gloria. Para los neoconservadores, Douglas fue un \u201crojo\u201d, pero nunca se atrevieron a meterse con \u00e9l dado su prestigio, algo similar les sucedi\u00f3 a Burt Lancaster y a Gregory Peck. Su lista de t\u00edtulos \u201ccl\u00e1sicos\u201d es muy considerable, justo es recordarlo ahora que se publica un nuevo libro suyo de memorias que habr\u00e1 que leer, a ser posible despu\u00e9s de revisar algunas de sus grandes pel\u00edculas. Siendo ya casi un centenario, no hay duda de que Kirk Douglas ha dejado un buen recuerdo am\u00e9n de un legado de pensamiento cr\u00edtico envuelto en buena parte de sus interpretaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Un legado que no podemos permitir se extrav\u00ede, y que deber\u00eda de servir para nuestra memorias y nuestras escuelas.<\/p>\n<p><strong>&#8211; Pepe Guti\u00e9rrez-\u00c1lvarez<\/strong> es escritor y miembro del Consejo Asesor de Viento Sur.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En 1946, Kirk rodaba ya su primera pel\u00edcula, El extra\u00f1o amor de Marta Ivers (The Strange Love of Martha Ivers, Lewis Milestone, 1946), una evidente met\u00e1fora del car\u00e1cter criminal del capitalismo en la que daba vida a un pol\u00edtico alcoh\u00f3lico&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":10778,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[280],"tags":[20518120,32416077,694232554,767552,9552045,878905,57390374,334492],"class_list":{"0":"post-10775","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-aside","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-cine","8":"tag-cautivos-del-mal","9":"tag-el-dia-de-los-tramposos","10":"tag-el-extrano-amor-de-marta-ivers","11":"tag-espartaco","12":"tag-issur-danielovitch-demsky","13":"tag-kirk-douglas","14":"tag-la-pradera-sin-ley","15":"tag-stanley-kubrick","16":"post_format-post-format-aside","18":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/kirk-douglas.jpg?fit=992%2C558&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-2NN","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10775","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10775"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10775\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10786,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10775\/revisions\/10786"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/10778"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10775"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10775"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10775"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}