{"id":10734,"date":"2020-02-06T19:59:29","date_gmt":"2020-02-06T18:59:29","guid":{"rendered":"http:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=10734"},"modified":"2020-02-06T19:59:52","modified_gmt":"2020-02-06T18:59:52","slug":"estados-unidos-mercados-blanco-y-negro-como-el-racismo-origino-la-crisis-de-los-opiaceos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=10734","title":{"rendered":"Estados Unidos &#8211; Mercados blanco y negro. C\u00f3mo el racismo origin\u00f3 la crisis de los opi\u00e1ceos.    [Donna Murch]"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/solidarity-us.org\/\">Solidarity<\/a>, enero-febrero 2020<\/strong><\/p>\n<p><strong>Traducci\u00f3n de <a href=\"https:\/\/www.vientosur.info\/\">Viento Sur<\/a><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 6-2-2020<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En marzo de 2018, el presidente Donald Trump pronunci\u00f3 un discurso de 40 minutos sobre la crisis de adicciones y sobredosis en New Hampshire. De pie, ante un muro decorado con las palabras \u00abOpioides: la pr\u00f3xima crisis\u00bb, y mostrando una falta de comprensi\u00f3n, Trump enumer\u00f3 los numerosos contribuyentes a la epidemia actual de f\u00e1rmacos, incluyendo el personal m\u00e9dico, los distribuidores y los fabricantes.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Trump habl\u00f3 de forma mec\u00e1nica hasta que lleg\u00f3, en un destructivo crescendo, a la incautaci\u00f3n de 1.500 libras de fentanilo por parte del servicio de Aduanas y Protecci\u00f3n de Fronteras. Su cara se ilumin\u00f3 cuando centr\u00f3 su discurso en tres de sus enemigos m\u00e1s odiados, primero culp\u00f3 a China y M\u00e9xico de saturar los Estados Unidos con opioides sint\u00e9ticos letales, y luego se dirigi\u00f3 alegremente a lo que consider\u00f3 una de las grandes amenazas internas.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u00abMi administraci\u00f3n tambi\u00e9n se enfrenta a las que se denominan ciudades asilo, -declar\u00f3 Trump-. Poner fin a las ciudades asilo es crucial para detener la crisis de drogadicci\u00f3n\u00bb. Como muchas de las proclamas de Trump, esta ret\u00f3rica es pura fantas\u00eda pol\u00edtica. En realidad, la crisis de los opioides y la Guerra contra las Drogas est\u00e1n entrelazadas de una forma mutuamente reforzante dentro del marco del capitalismo racial. Nuestras ideas sobre el uso de las drogas, sobre qu\u00e9 tipos son legales y cu\u00e1les no, est\u00e1n inmersas en el metalenguaje de la raza.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Desde finales de la d\u00e9cada de 1990, las tasas anuales de muertes por sobredosis del legal mercado blanco de los opioides han superado siempre a las de la hero\u00edna. Seg\u00fan los Centros para el Control y la Prevenci\u00f3n de Enfermedades, entre 1999 y 2017, las sobredosis de opioides mataron a casi 400.000 personas, el 68% de esas muertes relacionadas con medicamentos recetados.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Adem\u00e1s, a partir de 2010, a medida que los reguladores y las compa\u00f1\u00edas farmac\u00e9uticas intensificaron los controles sobre el desv\u00edo y el uso indebido, la Sociedad Estadounidense de Medicina para la Adicci\u00f3n determin\u00f3 que al menos el 80% de los \u00abnuevos usuarios de hero\u00edna comenzaron a partir del abuso de analg\u00e9sicos recetados\u00bb. Algunos conjuntos de datos apuntan a n\u00fameros a\u00fan m\u00e1s altos. En respuesta a una encuesta realizada en 2014 a personas sometidas a tratamiento por adicci\u00f3n a los opioides, el 94% de las encuestadas dijeron que recurrieron a la hero\u00edna porque los opioides recetados eran \u00abmucho m\u00e1s caros y dif\u00edciles de obtener\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Frente a estas estad\u00edsticas, la afirmaci\u00f3n de que la crisis de opioides es producto de la migraci\u00f3n mexicana y centroamericana, en lugar de un producto de la desregulaci\u00f3n de la Big Pharma y de los fracasos de un sistema privado de salud, no solo es absurda, sino malintencionada. Sustituye los hechos por el mito racial, racionalizando as\u00ed una maquinaria de castigo en constante expansi\u00f3n al tiempo que absuelve a uno de los grupos de presi\u00f3n empresariales m\u00e1s lucrativos y pol\u00edticamente influyentes de los Estados Unidos.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>\u201cDrogadicci\u00f3n\u201d versus \u201cMedicina\u201d<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Esta relaci\u00f3n parad\u00f3jica entre un r\u00e9gimen de drogas prohibici\u00f3n de ilegales de base racial y un planteamiento para los medicamentos recetados altamente comercial y de mercado libre, no se puede entender sin recurrir a c\u00f3mo el capitalismo racial ha estructurado los mercados de medicamentos a lo largo de la historia de los Estados Unidos. La convenci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica de mercados blanco y negro indica cu\u00e1n impregnadas est\u00e1n del metalenguaje de la raza nuestras ideas de lo que es l\u00edcito [legal] e il\u00edcito [ilegal].<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Hist\u00f3ricamente, la divisi\u00f3n fundamental entre droga y medicina estaba en la raza y la clase de sus usuarios. Las primeras salvas en las guerras contra las drogas en los Estados Unidos se remontan a las ordenanzas contra el opio de finales del siglo XIX en California, cuando los trabajadores chinos llegaron a dicho estado durante el periodo de auge de construcci\u00f3n de ferrocarriles.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En 1914, el gobierno federal aprob\u00f3 la Ley Harrison de narc\u00f3ticos, que gravaba y regulaba los opi\u00e1ceos y los productos de la coca. Del mismo modo, a medida que, a ra\u00edz de la revoluci\u00f3n mexicana, aumentaron las tasas de inmigraci\u00f3n, el Congreso aprob\u00f3 la Ley del Impuesto sobre la Marihuana de 1937, que se centr\u00f3 en las costumbres y cultura de los inmigrantes reci\u00e9n asentados. Aunque el cannabis era bien conocido en los Estados Unidos, y se usaba en numerosas tinturas y medicamentos, una campa\u00f1a de miedo racial barri\u00f3 el pa\u00eds avisando que la marihuana despertaba la violenta lujuria de los hombres de color hacia las mujeres blancas.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La divisi\u00f3n fundamental entre droga y medicina siempre ha sido la raza y la clase de sus usuarios. A pesar de lo terrible que fueron las primeras campa\u00f1as de p\u00e1nico sobre las drogas, estas no fueron apenas nada si se les compara con el r\u00e9gimen carcelario de prohibici\u00f3n y vigilancia policial de las drogas que surgi\u00f3 durante los a\u00f1os que siguieron al movimiento por los derechos civiles.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En las d\u00e9cadas de 1980 y 1990, el encarcelamiento masivo y la superposici\u00f3n de la(s) Guerra(s) contra las Drogas y contra las Pandillas se convirti\u00f3 en la pol\u00edtica urbana de hecho para las empobrecidas comunidades de color en las ciudades estadounidenses. La legislaci\u00f3n ampli\u00f3 los m\u00ednimos obligatorios estatales y federales para los delitos de drogas, neg\u00f3 la vivienda p\u00fablica a familias enteras si alg\u00fan miembro era sospechoso de un delito de drogas, alarg\u00f3 la lista de delitos elegibles para la pena de muerte federal e impuso restricciones draconianas a la libertad condicional.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Como consecuencia, m\u00faltiples generaciones de j\u00f3venes de color se vieron encerrados bajo largas penas de prisi\u00f3n y enfrentados a una marginaci\u00f3n social y econ\u00f3mica de por vida.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Hoy, gran parte de la ret\u00f3rica de la administraci\u00f3n Trump se ha tomado de las d\u00e9cadas de drogas y encarcelamiento fren\u00e9tico, incluidas la amenaza de la pena de muerte por tr\u00e1fico de drogas (Bill Clinton), las campa\u00f1as Just Say No (Ronald Reagan) y la revitalizaci\u00f3n de la Guerra contra las Pandillas (Bill Clinton nuevamente).<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u00abTodos nos enfrentamos a un lucrativo comercio internacional de drogas\u00bb, advirti\u00f3 el entonces fiscal general de Trump, Jeff Sessions. Mientras hablaba ante la Asociaci\u00f3n Internacional de Jefes de Polic\u00eda en el oto\u00f1o de 2017, Sessions present\u00f3 una plataforma de orden p\u00fablico que promet\u00eda \u00abrespaldar al polic\u00eda\u00bb, reducir el crimen y desmantelar las \u00aborganizaciones criminales transnacionales\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Sessions se bas\u00f3 tanto en la histeria antidrogas de la d\u00e9cada de 1980 que, de hecho, recibi\u00f3 elogios embelesados de Edwin Meese III, el fiscal general de Reagan que ayud\u00f3 a consagrar la disparidad 100 a 1 en las sentencias federales por posesi\u00f3n de crack vs coca\u00edna en polvo\u00a0 1\/. \u00abEn gran medida, se ha pasado por alto el extraordinario trabajo que Sessions realiz\u00f3 en el Departamento de Justicia para hacer resurgir la ley y el orden del periodo de Reagan\u00bb, opin\u00f3 Meese en USA Today en enero de 2018.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En los \u00faltimos dos a\u00f1os, Trump y Sessions utilizaron repetidamente la amenaza de las drogas y del contagio racial para una cartera de propuestas reaccionarias que abarcaba desde la reversi\u00f3n de las modestas reformas de la justicia penal de la era de Obama, -incluyendo la reinstauraci\u00f3n federal de la confiscaci\u00f3n civil de los bienes, la limitaci\u00f3n del poder federal para implementar resoluciones judiciales de acuerdo entre las partes en el nivel local, y el aumento de la gravedad de las sentencias m\u00ednimas obligatorias en el sistema federal- hasta la construcci\u00f3n de un muro a lo largo de la frontera mexicana.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Y aunque la ret\u00f3rica contra el crimen ya no tiene la misma aceptaci\u00f3n que la que tuvo en la era de Willie Horton o Ricky Ray Rector, en gran parte gracias a los esfuerzos activistas para deslegitimar el encarcelamiento masivo, la revigorizada maquinaria de criminalizaci\u00f3n a\u00fan se mantiene s\u00f3lidamente.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Raza, prohibici\u00f3n y comercializaci\u00f3n masiva<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La integraci\u00f3n de la crisis de los opioides con la de la Guerra contra las Drogas plantea preguntas que van m\u00e1s all\u00e1 de las narrativas habituales y de los discursos pol\u00edticos. En los Estados Unidos, la prohibici\u00f3n de las drogas il\u00edcitas y la comercializaci\u00f3n masiva de productos farmac\u00e9uticos l\u00edcitos encajan en un marco m\u00e1s amplio de capitalismo racial y de desregulaci\u00f3n que est\u00e1n profundamente entrelazados y que se refuerzan mutuamente.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La crisis de los opioides no hubiera sido posible sin los reg\u00edmenes raciales que han estructurado durante mucho tiempo los modos de consumo il\u00edcito y l\u00edcito. Como veremos, la demonizaci\u00f3n de los consumidores urbanos no blancos de drogas desempe\u00f1\u00f3 un papel crucial en la apertura de los mercados farmac\u00e9uticos blancos en la d\u00e9cada de 1990, lo que result\u00f3 ser enormemente rentable para empresas como Purdue Pharma, lo que allan\u00f3 el camino para nuestra actual crisis de salud p\u00fablica.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En la d\u00e9cada de 1990, Purdue cre\u00f3 agresivas campa\u00f1as de marketing para convencer al personal m\u00e9dico y a los reguladores estatales de la seguridad de una nueva clase de analg\u00e9sicos opioides de liberaci\u00f3n prolongada. Dada su inclusi\u00f3n en la Lista II de sustancias controladas, Purdue se enfrent\u00f3 a un rechazo que era potencialmente enorme, especialmente en un momento en que el n\u00famero de personas encarceladas por delitos de drogas estaba alcanzando un m\u00e1ximo hist\u00f3rico.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Sin embargo, una d\u00e9cada antes se produjo un cambio importante en la pol\u00edtica regulatoria que hizo que su campa\u00f1a fuera posible. En la d\u00e9cada de 1980, el presidente Reagan inici\u00f3 un programa radical de desregulaci\u00f3n corporativa que abri\u00f3 la puerta a una nueva era de comercializaci\u00f3n masiva de medicamentos.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La Segunda Revoluci\u00f3n Americana de Reagan redujo la supervisi\u00f3n del gobierno, una reducci\u00f3n llevada a cabo a trav\u00e9s de una mayor rapidez en la revisi\u00f3n que lleva a cabo la Administraci\u00f3n de Alimentos y Medicamentos (FDA), y se permiti\u00f3 por primera vez la publicidad directa al consumidor de medicamentos farmac\u00e9uticos. Los consumidores blancos de la posguerra redefinieron el confort farmacol\u00f3gico como un derecho.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Sorprendentemente, la desregulaci\u00f3n de la Big Pharma tuvo lugar al mismo tiempo que la administraci\u00f3n Reagan lanzaba una segunda guerra contra las drogas, la cual estableci\u00f3 un nuevo est\u00e1ndar para la prohibici\u00f3n de drogas il\u00edcitas, un est\u00e1ndar que sus sucesores George H. W. Bush y Bill Clinton no solo cumplieron sino que superaron. Esta potente combinaci\u00f3n de enjuiciamiento racializado de drogas y empoderamiento corporativo cre\u00f3 el entorno en el que Purdue y otras compa\u00f1\u00edas farmac\u00e9uticas buscaron nuevas estrategias comerciales para vender opioides.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Entonces, cuando Purdue introdujo OxyContin en 1996, lo hizo consciente de las oportunidades y de las posibles dificultades. La compa\u00f1\u00eda desarroll\u00f3 una serie de estrategias de marketing para aumentar las ventas y navegar por las aguas profundamente segregadas del consumo de drogas y f\u00e1rmacos.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Para comercializar OxyContin, un opioide de liberaci\u00f3n prolongada que contiene el ingrediente activo oxicodona, Purdue cre\u00f3 una red extensa de representantes de ventas, duplicando su fuerza de ventas interna de 318 en 1996 a 671 en 2000.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La comercializaci\u00f3n fue impulsada por m\u00e9todos sofisticados de recopilaci\u00f3n de datos. Estos revelaron quienes eran los prescriptores m\u00e1s altos y m\u00e1s bajos en cada territorio de c\u00f3digo postal en todo Estados Unidos, y as\u00ed Purdue identific\u00f3 las consultas m\u00e9dicas con el mayor n\u00famero de pacientes con dolor y con los m\u00e9dicos que eran menos estrictos en sus prescripciones.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Los representantes comerciales recibieron bonos que iban desde 15.000 a 240.000 d\u00f3lares al a\u00f1o por los aumentos en las recetas de opioides en sus \u00e1reas de cobertura, y para conseguir objetivos visitaron repetidamente a los m\u00e9dicos, llev\u00e1ndoles una elaborada campa\u00f1a de marketing informativo. Purdue ofreci\u00f3 al personal m\u00e9dico conferencias educativas en los centros tur\u00edsticos del sure\u00f1o Cintur\u00f3n Veraniego (Sunbelt), cupones para pacientes, animales de peluche con la marca OxyContin e incluso discos compactos con la canci\u00f3n publicitaria de marketing del medicamento, \u00abGet in the Swing of OxyContin\u00bb. La agresiva campa\u00f1a de ventas de la compa\u00f1\u00eda convenci\u00f3 a los m\u00e9dicos de atenci\u00f3n primaria de que prescribieran opioides con mucha m\u00e1s frecuencia y para una amplia gama de problemas de los pacientes, incluyendo el dolor lumbar y la artritis.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En 2003, los m\u00e9dicos de atenci\u00f3n primaria constitu\u00edan casi la mitad de los prescriptores de OxyContin. Algunos expertos temieron que, en ese momento, los m\u00e9dicos de atenci\u00f3n primaria carecieran de formaci\u00f3n independiente en el manejo del dolor cr\u00f3nico y la adicci\u00f3n. Mientras tanto, el aumento en la venta de OxyContin, de 48 millones, tras su introducci\u00f3n, a 1,1 mil millones de d\u00f3lares cuatro a\u00f1os despu\u00e9s, demuestra el enorme tama\u00f1o de esta operaci\u00f3n comercial.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Una potente combinaci\u00f3n de judicializaci\u00f3n de las drogas y de empoderamiento corporativo dio origen a nuevas formas de comercializaci\u00f3n de la Big Pharma. Seg\u00fan las autoridades en salud p\u00fablica Helena Hansen y Julie Netherland, el \u00e9xito de Purdue dependi\u00f3 no solo de esta agresiva campa\u00f1a de ventas, sino tambi\u00e9n de la comprensi\u00f3n de las adicciones como un fen\u00f3meno racialmente bifurcado.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Los representantes de ventas de medicamentos dirigieron la publicidad a \u00e1reas suburbanas y rurales abrumadoramente blancas para evitar el estigma de los mercados urbanos de drogas racialmente codificados. Al crear una base de consumidores blancos geogr\u00e1ficamente diferenciados, entendida como la ant\u00edtesis de los consumidores urbanos (no blancos) de drogas duras en los que se centraba la Guerra contra las Drogas y las Pandillas, la compa\u00f1\u00eda se benefici\u00f3 de y reforz\u00f3 la ideolog\u00eda racial que subyace en estas pol\u00edticas punitivas.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Devastaci\u00f3n regional, bifurcaci\u00f3n racial<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">No es sorprendente que las regiones que inicialmente mostraron las tasas m\u00e1s altas de abuso de opioides a principios de la d\u00e9cada de 2000, incluidas las zonas rurales de Maine, Virginia Occidental, Kentucky y el oeste de Pensilvania, tuvieran una poblaci\u00f3n abrumadoramente blanca. Mientras que la prensa calific\u00f3 a OxyContin como la \u00abhero\u00edna de los lugare\u00f1os (hillbilly)\u00bb y la droga elegida por los blancos pobres, los investigadores de salud p\u00fablica han demostrado que los suburbios ricos tambi\u00e9n tuvieron altas tasas de abuso, como lo revel\u00f3 la declaraci\u00f3n que hizo Rush Limbaugh sobre su abuso de los opioides que le recetaron en 2003.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Las disparidades raciales en el acceso a la atenci\u00f3n m\u00e9dica, los patrones de prescripci\u00f3n discriminada entre los m\u00e9dicos y una estrategia consciente de las compa\u00f1\u00edas farmac\u00e9uticas que cultivaron mercados de consumidores blancos leg\u00edtimos contribuyeron a la demograf\u00eda racializada de la crisis de los opioides. Las previsiones que hicieron las compa\u00f1\u00edas farmac\u00e9uticas sobre sus potenciales consumidores fue una raz\u00f3n clave por la que pudieron comercializar un analg\u00e9sico de liberaci\u00f3n prolongada tan poderoso para tratar el dolor no maligno.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u00abA la vista de la hist\u00f3rica hostilidad de las agencias reguladoras, como la DEA, a la expansi\u00f3n del uso de opioides, la desproporcionada aceptaci\u00f3n del OxyContin por los prescriptores de los \u00e1mbitos rural y suburbano de los principales Estados blancos (Maine, Kentucky y Virginia Occidental) es digna de atenci\u00f3n\u00bb -argumentan Hansen y Netherland-. Los mercados urbanos habr\u00edan tra\u00eddo consigo las im\u00e1genes de raza y clase asociadas con el uso il\u00edcito que podr\u00edan haber hecho que la prescripci\u00f3n extensa de OxyContin para el dolor moderado fuera algo dif\u00edcil de vender a los reguladores\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El \u00e9xito de OxyContin depend\u00eda de una comprensi\u00f3n racialmente bifurcada de la adicci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En una l\u00ednea de an\u00e1lisis similar, el historiador de la farmacopea David Herzberg, autor de Happy Pills in America: From Miltown to Prozac (2009), sit\u00faa la crisis de los opioides en el marco m\u00e1s amplio de la historia de los Estados Unidos. Seg\u00fan Herzberg, no existe una diferencia real entre los medicamentos recetados y las drogas il\u00edcitas. Ambos poseen efectos som\u00e1ticos y psicoactivos, pero el significado social que se les atribuye tiene m\u00e1s que ver con la aplicaci\u00f3n diferencial del poder estatal, racial y de clase, que con la farmacolog\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La disparidad contempor\u00e1nea entre lo l\u00edcito y lo il\u00edcito tiene su origen en la era de las leyes Jim Crow, cuando el Tribunal Supremo respald\u00f3 el principio de separados pero iguales. Tras la Segunda Guerra Mundial, el movimiento de derechos civiles desafi\u00f3 la discriminaci\u00f3n racial en los mercados de consumidores, logrando que se consideran ilegales solo las formas m\u00e1s manifiestas de discriminaci\u00f3n, tales como la segregaci\u00f3n en bares o cafeter\u00edas, en medios de transporte p\u00fablicos y en los contratos de vivienda.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Sin embargo, se mantuvo la divisi\u00f3n racializada entre los mercados de drogas l\u00edcitas e il\u00edcitas; de hecho, esta divisi\u00f3n proporcion\u00f3 un motivo fundamental para las Guerras contra las Drogas y el Crimen que surgieron tras la aprobaci\u00f3n de la Ley de Derechos Electorales. Hoy, los afroamericanos y los latinos representan el 80% de los encarcelados en las c\u00e1rceles federales por delitos de drogas y el 60% de aquellos en las c\u00e1rceles estatales.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Uno de los aspectos m\u00e1s convincentes del an\u00e1lisis de Herzberg es su exploraci\u00f3n de c\u00f3mo los consumidores blancos de la posguerra se autodefinieron frente a los consumidores de drogas urbanos, etiquetados racialmente, al redefinir el confort farmacol\u00f3gico como un derecho.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En el mismo per\u00edodo en que Richard Nixon lanz\u00f3 la primera Guerra contra las Drogas, los consumidores blancos, inmersos en el discurso de la mayor\u00eda silenciosa, exigieron el acceso a los productos farmac\u00e9uticos como un derecho de ciudadan\u00eda. As\u00ed, una queja ante la FDA declaraba: \u00abYo, como ciudadano estadounidense, solicito en este escrito recuperar todos los medicamentos que las personas necesitan. (\u2026) Muchas personas est\u00e1n sufriendo y est\u00e1n siendo penalizadas debido a los toxic\u00f3manos\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Este derecho social problem\u00e1tico funcion\u00f3 como la otra cara de la conocida historia de la criminalizaci\u00f3n y de la desinversi\u00f3n en las poblaciones de negros y morenos en las Guerras contra las Drogas y el Crimen. La prohibici\u00f3n del vicio en las ciudades requer\u00eda un espacio de absoluci\u00f3n de la poblaci\u00f3n blanca que permitiera la rentable comercializaci\u00f3n masiva de productos farmac\u00e9uticos l\u00edcitos.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u00abUn enfoque en los mercados blancos de medicamentos nos habla de una historia muy diferente: una de un sistema dividido de control de drogas dise\u00f1ado para alentar y permitir un mercado segregado de sustancias psicoactivas\u00bb, argumenta Herzberg. \u201cEste r\u00e9gimen estableci\u00f3 un privilegio: la m\u00e1xima libertad de elecci\u00f3n racional en un mercado de medicamentos relativamente seguro (\u2026) y vincul\u00f3 este privilegio, tanto institucional como culturalmente, con factores sociales como la clase econ\u00f3mica y la blancura de la piel\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Refuerzo de las fronteras raciales<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Las l\u00f3gicas culturales, as\u00ed como la pol\u00edtica de justicia penal, tambi\u00e9n han reforzado y estimulado en la imaginaci\u00f3n popular la frontera racializada entre los l\u00edcitos buscadores de salud y los il\u00edcitos buscadores de placer. Pel\u00edculas ic\u00f3nicas sobre drogas como Traffic y Requiem for a Dream (2000) dramatizaron la tragedia de la ca\u00edda de las mujeres blancas en el uso ilegal de narc\u00f3ticos a trav\u00e9s de narrativas pornogr\u00e1ficas, en las que j\u00f3venes blancas inocentes son obligadas a tener sexo interracial por hombres camellos negros.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Bas\u00e1ndose en la gram\u00e1tica cinematogr\u00e1fica del cl\u00e1sico paneg\u00edrico del KKK Nacimiento de una naci\u00f3n (1915) de D. W. Griffith, estas pel\u00edculas recrean la ideolog\u00eda supremacista blanca que reforz\u00f3 la segregaci\u00f3n racial. Vista de esta manera, la crisis de los opioides no aparece como un fen\u00f3meno salido de la nada, sino como producto de profundos procesos hist\u00f3ricos.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Mientras que m\u00e1s de dos tercios de los usuarios de crack fueron blancos, muy pocas personas blancas fueron acusadas de delitos por crack por las autoridades federales. El papel de la absoluci\u00f3n de los blancos es a\u00fan m\u00e1s claro cuando se observan las consecuencias dispares derivadas del uso de drogas il\u00edcitas en relaci\u00f3n con la segregaci\u00f3n racial.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Nada habla m\u00e1s profundamente de c\u00f3mo el Estado construy\u00f3 artificialmente mercados segregados de drogas que los enjuiciamientos federales por el uso de crack. Pocos se dan cuenta de que las autoridades federales casi nunca acusaron a personas blancas de delitos por uso de crack, a pesar de que los datos del propio gobierno federal del Instituto Nacional de Abuso de Drogas (NIDA) documentan que m\u00e1s de dos tercios de los usuarios de crack fueron blancos.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Entre 1986, cuando el Congreso firm\u00f3 la Ley contra el Abuso de Drogas, y 1994, cuando se aprob\u00f3 el proyecto de ley penal del presidente Clinton, ni una sola persona blanca fue condenada por un delito federal por uso de crack en Miami, Boston, Denver, Chicago, Dallas o Los Angeles. \u00abDe cientos de casos, solo un blanco fue condenado en California, dos en Texas, tres en Nueva York y dos en Pennsylvania\u00bb, se\u00f1al\u00f3 el periodista de Los Angeles Times Dan Weikel. Los fiscales desviaron los casos de los blancos al sistema estatal, el cual ten\u00eda tasas de condena mucho m\u00e1s bajas y sentencias m\u00e1s cortas.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En el centro de esta disparidad se encuentra la parad\u00f3jica relaci\u00f3n en los Estados Unidos entre la prohibici\u00f3n y la provisi\u00f3n: algunos de los defensores m\u00e1s duros del castigo y la criminalizaci\u00f3n del uso de drogas il\u00edcitas tambi\u00e9n han apoyado y defendido con entusiasmo la desregulaci\u00f3n farmac\u00e9utica y el acceso m\u00e1s f\u00e1cil a los opioides.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Si hubiera alguna duda sobre la sinton\u00eda de Trump con la Big Pharma, a pesar de sus promesas de campa\u00f1a de reducir los precios de los medicamentos de Medicare, uno no necesita m\u00e1s que mirar su nombramiento de Alex Azar II, ex presidente de la divisi\u00f3n estadounidense del gigante farmac\u00e9utico Eli Lilly and Co., como ministro de sanidad y servicios sociales.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La carrera de Rudolph Giuliani es uno de los mejores ejemplos de esta disonancia cognitiva en torno a la pol\u00edtica de drogas que solo puede entenderse adecuadamente como un producto del capitalismo racial. Como alcalde de Nueva York (1994-2001), Giuliani y su comisionado de polic\u00eda William Bratton fueron arquitectos centrales de la polic\u00eda de tolerancia cero y calidad de vida de la ciudad, la cual criminalizaba delitos menores que iban desde la mendicidad y el graffiti hasta las ventas ilegales y posesi\u00f3n de peque\u00f1as cantidades de cannabis.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La administraci\u00f3n de Giuliani presidi\u00f3 m\u00e1s de 40.000 arrestos de marihuana por a\u00f1o, casi cuarenta veces m\u00e1s que en d\u00e9cadas anteriores. De hecho, el mayor n\u00famero de arrestos por posesi\u00f3n de marihuana jam\u00e1s registrado en la ciudad de Nueva York tuvo lugar bajo la administraci\u00f3n de Giuliani, con 51.267 arrestos en el a\u00f1o 2000. Giuliani tambi\u00e9n dirigi\u00f3 una feroz campa\u00f1a contra el tratamiento con metadona en la d\u00e9cada de 1990, abogando por la abstinencia completa como la \u00fanica respuesta aceptable al uso de drogas il\u00edcitas.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Dada su postura de l\u00ednea dura sobre la prohibici\u00f3n de las drogas, llama la atenci\u00f3n que dos a\u00f1os despu\u00e9s del m\u00e1ximo hist\u00f3rico de arrestos por marihuana en Nueva York, el ex alcalde y fiscal de Nueva York se hiciera cargo de Purdue Pharma como su cliente, acordando ayudar a la compa\u00f1\u00eda a defenderse de una investigaci\u00f3n federal en la comercializaci\u00f3n inadecuada de OxyContin.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u00abHay decenas de millones de estadounidenses que sufren de dolor persistente\u00bb, argument\u00f3 Giuliani. \u00abDebemos encontrar una manera de garantizar el acceso a medicamentos recetados para el dolor apropiados para aquellos que sufren los efectos debilitantes del dolor mientras trabajamos para evitar el abuso y la desviaci\u00f3n de estos medicamentos vitales\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">John Brownlee, un abogado estadounidense del distrito occidental de Virginia, inici\u00f3 una investigaci\u00f3n sobre Purdue Pharma poco despu\u00e9s de su nombramiento federal en respuesta a la creciente cantidad de sobredosis de opioides en su regi\u00f3n. \u00abLa comercializaci\u00f3n ilegal ha sido impulsada por la empresa, desde los niveles m\u00e1s altos de la empresa, que, en mi opini\u00f3n, se ha convertido en una empresa criminal a la que nos deb\u00edamos enfrentar\u00bb, explic\u00f3 Brownlee.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Aunque la acci\u00f3n legal del joven abogado fue la primera demanda penal con \u00e9xito contra Purdue, la compa\u00f1\u00eda actualmente enfrenta una serie de demandas civiles de otros estados, incluidos Texas, Nueva York, Indiana y Massachusetts. (Ya en marzo, lleg\u00f3 a un acuerdo de 270 millones de d\u00f3lares con el estado de Oklahoma).<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En el caso de Virginia, Giuliani brind\u00f3 a Purdue servicios legales y acceso a su extensa red de conexiones pol\u00edticas en Washington. Fij\u00f3 un acuerdo que imped\u00eda que los altos ejecutivos cumplieran penas de prisi\u00f3n e intent\u00f3 restringir el futuro enjuiciamiento de Purdue.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Seg\u00fan The Guardian, la intervenci\u00f3n de Giuliani evit\u00f3 \u00abun obst\u00e1culo para que Purdue llegara a un acuerdo con el gobierno federal que habr\u00eda acabado con una gran parte del mercado multimillonario del f\u00e1rmaco\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Culpabilidad oculta<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Activistas, periodistas de investigaci\u00f3n y abogados del sector p\u00fablico han realizado un importante trabajo que documenta la culpabilidad de las compa\u00f1\u00edas farmac\u00e9uticas en la crisis contempor\u00e1nea de los opioides. Hasta hace poco, sin embargo, esta narraci\u00f3n no ha logrado penetrar en el relato dominante.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">A pesar del innovador periodismo de investigaci\u00f3n de Pain Killer de Barry Meier (2003) y American Overdose de Chris McGreal (2018), los relatos populares se han centrado con frecuencia en la falta de \u00e9tica de las pr\u00e1cticas de m\u00e9dicos y expendedores de pastillas concretos, en lugar de profundizar en c\u00f3mo Purdue y otras compa\u00f1\u00edas construyeron una infraestructura comercial que revolucion\u00f3 la venta de narc\u00f3ticos a un costo social enorme.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La culpabilidad es compartida por la falta de recursos de la FDA y de la infraestructura reguladora para intervenir cuando se hizo evidente que se estaba produciendo un abuso generalizado. Desafortunadamente, los j\u00f3venes han sido los m\u00e1s afectados. El New York Times estim\u00f3 recientemente que casi 400.000 personas actualmente adictas a los opioides recetados o a la hero\u00edna tienen entre 18 y 25 a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">A\u00fan m\u00e1s preocupante en Estados como Ohio y Virginia Occidental con las tasas m\u00e1s altas de consumo de opioides recetados, donde el 50-80% de las entregas de menores a hogares de adopci\u00f3n est\u00e1n vinculadas con el abuso de sustancias en el hogar. En el \u00e1mbito de la salud y el dolor humano, el fundamentalismo del libre mercado ha resultado ser claramente mortal.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Los or\u00edgenes de la crisis de los opioides en el mercado farmac\u00e9utico l\u00edcito exigen no solo un replanteamiento de las pol\u00edticas de desregulaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n el fin de la narrativa escler\u00f3tica y racializada de la Guerra contra las Drogas que todav\u00eda est\u00e1 siendo movilizada por la administraci\u00f3n Trump. En un emotivo testimonio ante el Comit\u00e9 Judicial de la C\u00e1mara de Inmigraci\u00f3n y Seguridad Fronteriza, el psic\u00f3logo de Stanford y nativo de Virginia Occidental Keith Humphreys habl\u00f3 directamente sobre este tema en febrero de 2018:<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u00abVirginia Occidental es emblem\u00e1tica de d\u00f3nde esta epidemia est\u00e1 siendo m\u00e1s destructiva: las \u00e1reas rurales que no tienen ciudades-asilo y que, de hecho, generalmente no tienen ninguna ciudad. Los inmigrantes recientes son poco frecuentes, pero la adicci\u00f3n a los opioides no tiene freno. Eso se debe a que la epidemia de opioides se produjo en Estados Unidos, no en M\u00e9xico, China o cualquier otro pa\u00eds extranjero. El asombroso aumento en el suministro de opioides, que en su apogeo alcanz\u00f3 casi un cuarto de bill\u00f3n de recetas por a\u00f1o, es lo que comenz\u00f3 y a\u00fan mantiene nuestra epidemia de opioides. Los opioides recetados provienen de compa\u00f1\u00edas estadounidenses y son recetados por m\u00e9dicos estadounidenses supervisados por los reguladores estadounidenses\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Al igual que muchas crisis, nuestro dilema actual tambi\u00e9n presenta oportunidades para repensar radicalmente nuestros enfoques de prohibici\u00f3n y provisi\u00f3n. Adem\u00e1s de reconocer el papel de Big Pharma, una mirada cr\u00edtica a la crisis de los opioides tambi\u00e9n requiere examinar el entorno m\u00e1s amplio en el que tuvo lugar esta campa\u00f1a de marketing depredadora. Han contribuido los problemas estructurales de la movilidad econ\u00f3mica descendente, la disminuci\u00f3n de la seguridad ocupacional y de las protecciones de la salud, la falta de acceso a la atenci\u00f3n sanitaria y las limitaciones de la gesti\u00f3n cl\u00ednica (managed care).<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Cr\u00edticamente, debemos rechazar la l\u00f3gica racista que ha suscrito durante mucho tiempo los esfuerzos de prohibici\u00f3n mientras negamos e incluso ayudamos al intento de la industria farmac\u00e9utica de extender su alcance. Los fantasmas de la venta y el consumo de drogas contin\u00faan animando narraciones nacionales profundamente sentidas que delimitan la l\u00ednea entre blancos y negros, nativos y extranjeros, inocentes y culpables, f\u00e1rmacos y drogas, con derechos y sin derechos, l\u00edcitos e il\u00edcitos.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La administraci\u00f3n Trump, al igual que sus predecesores dem\u00f3cratas y republicanos, ha extra\u00eddo algunos de sus s\u00edmbolos m\u00e1s destructivos del esp\u00edritu racial del repertorio de la Guerra contra las Drogas. Una de las lecciones m\u00e1s importantes que se pueden aprender al ver la crisis de los opioides y la Guerra contra las Drogas a trav\u00e9s de la lente del capitalismo racial es que los privilegios de la blancura de la piel tienen un gran costo social, no solo para aquellos excluidos de su disfrute, sino tambi\u00e9n para aquellos que los poseen.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Dado que nuestro pa\u00eds es testigo de una ca\u00edda significativa en la esperanza de vida debida a las altas tasas de suicidio y sobredosis, nunca ha sido m\u00e1s urgente una estimaci\u00f3n honesta de la verdadera naturaleza del poder y de la culpabilidad en los Estados Unidos mismos.<\/p>\n<p><strong>&#8211;<\/strong> Art\u00edculo publicado por primera vez en Boston Review, primavera de 2019.<\/p>\n<p><strong><u>Nota<\/u><\/strong><\/p>\n<p>1\/ Las sentencias impuestas por leyes federales que valoraban el crack 100 veces m\u00e1s que la coca\u00edna en polvo: mientras que para ser sentenciado a diez a\u00f1os por crack solo se necesitaban 50 gramos, para obtener la misma pena por coca\u00edna en polvo se necesitaban cinco kilogramos de esta sustancia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La afirmaci\u00f3n de que la crisis de opioides es producto de la migraci\u00f3n mexicana y centroamericana, en lugar de un producto de la desregulaci\u00f3n de la Big Pharma y de los fracasos de un sistema privado de salud, no solo es absurda, sino malintencionada. Sustituye los hechos por el mito racial, racionalizando as\u00ed una maquinaria de castigo en constante expansi\u00f3n al tiempo que absuelve a uno de los grupos de presi\u00f3n empresariales m\u00e1s lucrativos y pol\u00edticamente influyentes de los Estados Unidos&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":10740,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_seo_schema_type":"","_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_wpcom_ai_launchpad_first_post":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[68395],"tags":[1772797,694139054,5091533,1590264],"class_list":["post-10734","post","type-post","status-publish","format-aside","has-post-thumbnail","hentry","category-estados-unidos","tag-fentanilo","tag-fronteras-raciales","tag-oxicodona","tag-purdue-pharma","post_format-post-format-aside","fallback-thumbnail"],"jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-2N8","amp_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/estados-unidos062.jpg?fit=1920%2C1009&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10734","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10734"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10734\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10743,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10734\/revisions\/10743"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/10740"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10734"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10734"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10734"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}