{"id":10447,"date":"2020-01-19T20:56:47","date_gmt":"2020-01-19T19:56:47","guid":{"rendered":"http:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=10447"},"modified":"2020-01-19T20:57:54","modified_gmt":"2020-01-19T19:57:54","slug":"memoria-daniel-bensaid-explorador-y-centinela","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=10447","title":{"rendered":"Memoria &#8211; Daniel Bensa\u00efd, explorador y centinela.   [Edwy Plenel]"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/www.mediapart.fr\/\">Mediapart<\/a>, 13-1-2020 <\/strong><\/p>\n<p><strong>Traducci\u00f3n de Ruben Navarro, <a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 19-1-2020<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Figura intelectual de la izquierda radical de manera ininterrumpida desde los a\u00f1os 60, Daniel Bensa\u00efd ya no est\u00e1 entre nosotros. Muri\u00f3 de una larga enfermedad el 12 de enero de 2010 a la edad de 63 a\u00f1os. Queda una vida, la de un militante revolucionario, fiel a sus primeras revueltas, fiel como si de amor se tratara. Queda una obra, la de un fil\u00f3sofo literario, que resiste obstinadamente al tiempo y a sus vaivenes. Retrato de un hombre entra\u00f1able que para muchos fue un referente, explorador y centinela en tiempos oscuros. Y que, para m\u00ed, era un amigo.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Desde hac\u00eda veinte a\u00f1os, afectado ya por la enfermedad que finalmente se lo llev\u00f3, Daniel Bensa\u00efd luchaba de libro en libro, de art\u00edculo en art\u00edculo, de escrito en escrito. A principios de 2001, en los umbrales de una d\u00e9cada que nos har\u00eda vislumbrar la barbarie latente de la\u00a0 globalizaci\u00f3n feliz acunada en los a\u00f1os 90, public\u00f3 sus <em>Th\u00e9or\u00e8mes de la r\u00e9sistance \u00e0 l&#8217;air du temps<\/em>, bajo el t\u00edtulo <em>Les Irr\u00e9ductibles<\/em> (Los Irreductibles), editados por Textuel.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El hombre entero, con esa forma de aunar el compromiso pol\u00edtico con la est\u00e9tica personal, la convicci\u00f3n y la elegancia, el fondo y la forma, se resume en las \u00faltimas palabras de ese manual de la resistencia: \u201cLa indignaci\u00f3n es un comienzo. Es una forma de ponerse de pie y de empezar a avanzar. Nos indignamos, nos rebelamos, y ya veremos luego. Uno se indigna apasionadamente, incluso antes de encontrar las razones de esa pasi\u00f3n. Establecemos los principios antes de conocer la regla para calcular los intereses y las oportunidades: \u00abAs\u00ed, puesto que eres tibio, y no fr\u00edo ni caliente, te vomitar\u00e9 de mi boca\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La cita final fue tomada del Apocalipsis de San Juan&#8230; Prueba, si fuera necesario prueba alguna, de que la vida militante y la obra intelectual de Daniel Bensa\u00efd, ese marxista, trotskista y comunista revolucionario, seg\u00fan nuestras modernas etiquetas y clasificaciones, da cuenta de una historia m\u00e1s antigua, m\u00e1s larga y seguramente, interminable. Su obstinada fidelidad a los compromisos radicales -democr\u00e1ticos, sociales, internacionales, vitales en definitiva- de los a\u00f1os sesenta no fue en absoluto el inmovilismo de una juventud que no supo luego crecer y envejecer.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Permanecer\u00e1 como la figura sin parang\u00f3n de lo mejor, de lo m\u00e1s honesto y m\u00e1s absoluto de esos a\u00f1os, porque se esforz\u00f3 en preservar no la hipot\u00e9tica, aleatoria y temporal solidaridad generacional, sino la larga duraci\u00f3n de las revueltas y la indignaci\u00f3n, los rechazos y la ira, los principios y las exigencias. En una palabra, la esperanza.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u00abCuando las l\u00edneas estrat\u00e9gicas se desdibujan o se desvanecen, debemos volver a lo esencial: lo que hace que el mundo sea inaceptable tal como es por ahora y nos proh\u00edbe resignarnos a la fuerza ciega de las cosas\u00bb. En <em>Une lente impatience<\/em> (Stock, 2004. <em>Una lenta impaciencia<\/em>, <a href=\"http:\/\/www.sylone.org\/\">Sylone<\/a>&#8211;<a href=\"https:\/\/vientosur.info\/\">Viento Sur<\/a>, 2018), la conmovedora autobiograf\u00eda que decidi\u00f3 escribir gracias a la insistencia de Nicole Lapierre, describe el exigente camino que tom\u00f3 a partir de los a\u00f1os ochenta, revisando, por ejemplo, con meticulosidad la actualidad de la obra de Karl Marx mucho antes de que la reciente crisis convenciera, incluso a los propios capitalistas, de hacerlo tambi\u00e9n. Resistir, por lo tanto, preservar, salvar, mantener, retener&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En \u00e9ste nuestro tiempo de incertidumbre y transici\u00f3n, de sacudones y descentramiento del mundo, la huella que deja Daniel Bensa\u00efd para ma\u00f1ana y para pasado ma\u00f1ana fue la del sentido de los legados y la inteligibilidad de lo real. Como la baliza que gu\u00eda a los marineros en medio de la tormenta, \u00e9l quer\u00eda ser silenciosamente inflexible cuando, a su alrededor, las veletas\u00a0 giraban y los fuegos fatuos desorientaban a muchos. No perder el hilo de la raz\u00f3n, no perder el rumbo, no borrar la memoria&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Si, en esta actitud, el estilo tiene su lugar, en el sentido de que es una forma de plantarse y querer entrelazarse a s\u00ed mismo, a la vida y a la obra, no fue para nada una postura est\u00e9tica, como los partidarios del mal menor y de las medidas tenues se apresuran a pensar, a veces de buena fe. \u00abEl ojo de la poes\u00eda ve a menudo mucho m\u00e1s all\u00e1 que el ojo de la pol\u00edtica\u00bb, escribi\u00f3 en la conclusi\u00f3n de <em>Una lenta impaciencia<\/em>, antes de citar el \u00faltimo manifiesto surrealista de Andr\u00e9 Bret\u00f3n, un llamado a deshacerse de todos los grilletes que perpet\u00faan la explotaci\u00f3n del hombre por el hombre.<img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"10459\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=10459\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/bensaid1901-dos.jpg?fit=1052%2C1501&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"1052,1501\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"Bensaid1901 Dos\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/bensaid1901-dos.jpg?fit=656%2C936&amp;ssl=1\" class=\"  wp-image-10459 alignright\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/bensaid1901-dos.jpg?resize=432%2C616&#038;ssl=1\" alt=\"Bensaid1901 Dos\" width=\"432\" height=\"616\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Puestos como encabezado de cap\u00edtulo, dos versos de Paul Val\u00e9ry subrayan lo que est\u00e1 en juego: \u00abEs, en cierto modo el futuro del pasado lo que est\u00e1 en la balanza\u00bb; \u00abQu\u00e9 es una teor\u00eda, sino una herramienta para preservar el uso de lo posible\u00bb. En otras palabras, salvar un pasado lleno de presente y preservar la irrupci\u00f3n de los posibles.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Una lecci\u00f3n de vida para toda la izquierda<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Tal fue la pedagog\u00eda de Daniel Bensa\u00efd, incansable trasmisor y generoso pedagogo, formidable orador y escritor luminoso, polemista mordaz y disertante ir\u00f3nico. No era dif\u00edcil ser sinceramente rebelde ni convertirse en un supuesto revolucionario en los a\u00f1os sesenta y setenta. Y al menos en nuestro pa\u00eds, para la mayor\u00eda de nosotros no represent\u00f3 un gran riesgo ni tampoco un esfuerzo rudo.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Las dificultades vinieron despu\u00e9s, cuando llegaron los a\u00f1os ochenta, cuando los vientos en contra empezaron a soplar, cuando, como leemos en <em>Una lenta impaciencia<\/em>, \u00abya no nos empujaba el aliento de aquella \u00e9poca\u00bb: Por primera vez, nuestra generaci\u00f3n mimada, alimentada con los mitos progresistas de la posguerra, que promet\u00edan volar de \u00e9xitos en victorias, tuvo que aprender a cepillar la historia a contrapelo\u00bb. Y Daniel Bensa\u00efd nos recordaba que esos tiempos adversos son \u00abla condici\u00f3n ordinaria\u00bb que experimentan los que quieren derribar la fatalidad, mientras que nuestra pr\u00f3spera juventud era una excepci\u00f3n privilegiada.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Este insistente llamado fue su lecci\u00f3n de vida, y es por eso que hoy va m\u00e1s all\u00e1 de su familia pol\u00edtica, la LCR (Liga Comunista Revolucionaria) ayer, el\u00a0<a href=\"https:\/\/npa2009.org\/\">NPA<\/a> (Nuevo Partido Anticapitalista) hoy, interpelando incluso a la izquierda de gobierno. Figura de Mayo del 68, miembro del Movimiento del 22 de Marzo en la Universidad de Nanterre, fundador de la Juventud Comunista Revolucionaria, luego de la Liga Comunista, junto con Alain Krivine y Henri Weber, entre otros, Daniel Bensa\u00efd inscribi\u00f3 su compromiso en otra temporalidad que la de la inmediatez.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Tanto por convicci\u00f3n como por \u00e9tica: con la certeza, amarrada al alma, de que los pactos con el presente corrompen los ideales del futuro. \u00ab\u00bfC\u00f3mo pueden rendirse tan pronto?\u00bb se pregunt\u00f3 en <em>Mai si!<\/em> (La Br\u00e8che, 1988), publicado con Alain Krivine para conmemorar los veinte a\u00f1os de 1968. \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 esos herejes se convirtieron tan f\u00e1cilmente? Seguramente, su herej\u00eda nunca fue m\u00e1s que un esnobismo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Su propia herej\u00eda, lejos de ser un vagabundeo individual, era colectiva, tanto por gusto como por convicci\u00f3n. Sin austeridad ni sectarismo, su lealtad militante expresaba su rechazo a los itinerarios sin anclaje y sin exigencias, que pretenden rendir cuentas s\u00f3lo a s\u00ed mismos. Profundamente imbuido de la esperanza comunista original, de sus fraternidades e igualdades, no consideraba el compromiso partidario como una renuncia a uno mismo, sino como un descubrimiento de los dem\u00e1s. Entre la \u00e9tica de la vida y la asc\u00e9tica del pensamiento, vivi\u00f3 esa fidelidad con sus altibajos, sus alegr\u00edas y sus mediocridades, sus complicidades burlonas y sus amistades rotas, como una manera de recordar incesantemente la realidad, \u00e9l, que tambi\u00e9n podr\u00eda haberse realizado, a trav\u00e9s de la escritura y la creaci\u00f3n, como fil\u00f3sofo literario que fue tan profundamente.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u00abA veces me pregunto -conf\u00eda en <em>Una lenta impaciencia<\/em>&#8211; si la pol\u00edtica es realmente lo que me corresponde y si no me habr\u00e9 equivocado de vocaci\u00f3n.\u00bb Afirmaba su \u00abpasi\u00f3n por la acci\u00f3n\u00bb y el \u00abgusto por la controversia\u00bb, pero admit\u00eda su \u00abescasa aptitud para el c\u00e1lculo de fuerzas, la paciente negociaci\u00f3n, el necesario trabajo de alianzas\u00bb y sobre todo, su carencia total de avidez por el poder.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Sin embargo, no despreciaba la pol\u00edtica en su vida cotidiana, en sus aptitudes y en sus responsabilidades. \u00abEl hecho de sospechar de las l\u00f3gicas de poder es seguramente saludable\u00bb, a\u00f1ad\u00eda en el mismo pasaje. \u00abPero \u00bfpodemos imaginar, por ahora, una pol\u00edtica sin autoridad, sin poderes, sin organizaciones, sin partidos? Ser\u00eda algo as\u00ed como una pol\u00edtica sin pol\u00edtica\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Pero el hecho de confesar esa incapacidad suya, en el marco de la pol\u00edtica tal como la entendemos habitualmente, iba m\u00e1s all\u00e1 de su caso personal: al plantear esta duda, Daniel Bensa\u00efd hablaba tambi\u00e9n de la importancia de la contribuci\u00f3n de generaciones de activistas, de la que su vida es un testimonio con honor y respeto, eclipsando a inconstantes e infieles.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Puede que las generaciones anteriores no hayan fundado, creado o dirigido un pa\u00eds o forjado una historia, pero habr\u00e1n sido capaces de transmitir, de lograr que la morgue indecente de los vencedores pasajeros no apague con el olvido la memoria de los inmortales derrotados y sobre todo, de salvar esa promesa de que la historia nunca se escribe completamente, sino que es una trama de casualidades y de imprevistos, de nacimientos y de rupturas, de luz improbable que surge en medio y a trav\u00e9s de cielos cubiertos.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>De libro en libro, una producci\u00f3n incansable<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Ya sea te\u00f3rica o did\u00e1ctica, su incansable producci\u00f3n intelectual busc\u00f3 empecinadamente mantener, consolidar y defender esta posici\u00f3n, una promesa de esperanza. Como un topo marxista que excava las galer\u00edas de lo inesperado y de lo desconocido (le debemos un delicioso <em>Essai de taupologie g\u00e9n\u00e9rale<\/em> ilustrado por Wiaz &#8211; R\u00e9sistances, Fayard, 2001. <em>Ensayo de topolog\u00eda general<\/em>, El Viejo Topo, 2006), no ces\u00f3 de teorizar sobre el rechazo de las fatalidades e inmovilidades, de las dominaciones inquebrantables y de las sumisiones inevitables.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Se trata de sumas filos\u00f3ficas, prolongando sus trabajos como profesor de la Universidad Par\u00eds VIII: desde <em>Marx l&#8217;intempestif<\/em> (1995) [<em>Marx Intempestivo,<\/em> Herramienta, 2003] y <em>Le Pari m\u00e9lancolique<\/em> (1997), publicado por Fayard, hasta el reciente <em>\u00c9loge de la politique profane<\/em> (Albin Michel, 2008. <em>Elogio de la pol\u00edtica profana<\/em>, Pen\u00ednsula, 2009). Bajo el aliciente de la crisis, fue una cascada de ensayos reinventando las lecturas de Marx liber\u00e1ndolo de las caricaturas para recuperar la vitalidad de la obra: En el espacio de un a\u00f1o, fue publicada una amplia introducci\u00f3n a los escritos pol\u00edticos de Marx y Engels sobre la Comuna de Par\u00eds (<em>Inventer l&#8217;inconnu<\/em>, La fabrique, 2008), una lectura pedag\u00f3gica de Marx acompa\u00f1ada por los dibujos de Charb (Zones, 2009) y una larga introducci\u00f3n de gran actualidad a un texto in\u00e9dito del autor de El Capital (<em>Les Crises du capitalisme<\/em>, Demopolis, 2009. <em>Las crisis del capitalismo<\/em>, Sequitur, Madrid, 2009).<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Es imposible abarcar aqu\u00ed toda la riqueza editorial de los \u00faltimos a\u00f1os de Daniel Bensa\u00efd, pues supera la habitual imaginaci\u00f3n humana. Abierto a todos los g\u00e9neros, presente siempre ante todo tipo de pedidos, divirti\u00e9ndose incluso al contar la historia del capitalismo como una novela policial, sin buscar que su trabajo se acumulara como pueden acumularse los honores: simplemente vivi\u00f3 a trav\u00e9s de la escritura. A los libros que acaban de ser citados, hay que a\u00f1adir, del mismo breve periodo, <em>Prenons parti, Pour un socialisme du XXIe si\u00e8cle<\/em>, escrito con Olivier Besancenot Besancenot (Besancenot fue candidato presidencial por el NPA, ahora portavoz de ese partido. NdT ), (Mille et une nuits, 2009), <em>Un nouveau th\u00e9ologien, B.-H. L\u00e9vy<\/em>, luego <em>1968, fin et suites<\/em> (con Alain Krivine) y finalmente \u201c<em>Penser, Agir<\/em>\u201d, los tres publicados por Lignes en 2008.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Sin contar sus numerosas contribuciones para la revista que fund\u00f3 en 2001,\u00a0<a href=\"http:\/\/www.contretemps.eu\/\">Contretemps<\/a> (primero con las ediciones Textuel, luego con la editorial <a href=\"https:\/\/www.syllepse.net\/\">Syllepse<\/a>), una actividad colectiva que ampliaba la de las discretas sociedades de pensamiento que dirig\u00eda, a medio camino entre c\u00edrculo de amigos y club te\u00f3rico: primero la Sprat (Soci\u00e9t\u00e9 Pour la R\u00e9sistance \u00e0 l\u2019Air du Temps: Sociedad para resistir a los tiempos que corren), luego la m\u00e1s reciente Soci\u00e9t\u00e9 Louise Michel, con la que ten\u00eda cita para un coloquio internacional los d\u00edas 22 y 23 de enero del 2010, titulado Puissances du communisme (Fuerza del comunismo). \u00danica cita a la que no pudo ir.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Durante a\u00f1os, Daniel Bensa\u00efd vivi\u00f3 de esta manera, met\u00f3dica y puntual: de libro en libro, de idea en idea, de reuni\u00f3n en reuni\u00f3n. Sin un plan preestablecido, armado solamente de un feroz deseo de sobrevivir. Sin nombrarlo nunca \u2013 as\u00ed lo quiso \u00e9l &#8211; pero sin ocultarlo tampoco nunca, en <em>Una lenta impaciencia<\/em> evoca su larga enfermedad y c\u00f3mo \u00e9sta cambi\u00f3 su vida: \u00abSaberse mortal es una cosa. Otra es experimentarlo y creerlo de veras. Eso cambia las proporciones y las perspectivas temporales. La especulaci\u00f3n sobre lo lejano se vuelve f\u00fatil. El presente, en cambio, adquiere relieves nuevos. Alcanza una especie de plenitud. Uno busca vivir el momento, seg\u00fan la inspiraci\u00f3n y el deseo.\u00bb Es imposible, por supuesto, disociar su vida y su obra de la enfermedad que lo golpe\u00f3 en 1990, al final del corto siglo XX, que fue tambi\u00e9n el siglo del comunismo.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>La sombra de la enfermedad, la fuerza de la amistad<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u00abEl comienzo de los noventa fue realmente un crep\u00fasculo\u00bb, escribe de nuevo en Una lenta impaciencia. \u00bfQu\u00e9 parte tuvo esa \u00e9poca y cu\u00e1l fue la de la intimidad en este sentimiento? Sin la enfermedad, el explorador del futuro que en 1989 propuso \u00abretomar y revisar todo, analizar y discutir todo una y otra vez, volver a interrogar e interrogarse sobre todo, pasado y futuro\u00bb (<em>Moi, la r\u00e9volution, Remembrances d\u2019un bicentenaire indigne<\/em>, Gallimard. <em>Yo, la Revoluci\u00f3n: Remembranzas de un bicentenario indigno<\/em>), \u00bfEse Bensa\u00efd curioso, inventivo y audaz habr\u00eda podido acompa\u00f1ar con tanta constancia al centinela del pasado que se cuid\u00f3 de mantener intacto el camino de la esperanza?<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u00bfHabr\u00eda seguido inyectando su alegre vitalidad en la pol\u00edtica concreta, como lo hab\u00eda hecho en los veinte a\u00f1os anteriores, como activista del internacionalismo, en particular en Am\u00e9rica Latina? Nadie lo sabe, ya que las vidas no se leen al rev\u00e9s. Y seguramente Daniel Bensa\u00efd har\u00eda frente a este interrogatorio indiscreto con su tono burl\u00f3n, realzado por el acento de su ciudad de Toulouse.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Ese momento crucial de una vida que se hizo eco de la del mundo se refleja en tres libros: <em>Moi, la r\u00e9volution<\/em> (1989), <em>Walter Benjamin, sentinelle messianique<\/em> (1990), <em>Jeanne, de guerre lasse<\/em> (1991) (Juana, cansada de guerra), Juana de Arco, a la que no quer\u00eda dejar en las manos de Le Pen (dirigente y fundador del Frente Nacional, partido de extrema derecha. NdT). Fui editor del primero y del tercero, en la colecci\u00f3n \u00abAu vif du sujet\u00bb de la editorial Gallimard, y contribu\u00ed para que el segundo fuera editado por Plon.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El juda\u00edsmo, como recordatorio del pasado, tiene tambi\u00e9n su lugar en su obra. Esta trilog\u00eda volvi\u00f3 al ideal comunista, incluso cuando su impostura totalitaria se estaba derrumbando: \u00abEl camino agreste de las herej\u00edas, la desviaci\u00f3n de la racionalidad mesi\u00e1nica y el camino escarpado de una l\u00f3gica del acontecimiento\u00bb, escribi\u00f3 m\u00e1s tarde. Por entonces, al publicar <em>La Part d&#8217;ombre<\/em> (Stock, 1992) un ensayo cr\u00edtico sobre la presidencia de Fran\u00e7ois Mitterrand, le dediqu\u00e9 p\u00fablicamente estas palabras: \u00abA Daniel, el explorador\u00bb. Basta con leer el final de este libro para comprender el sentido de esta dedicatoria: su alta figura, honesta y r\u00edgida, salv\u00f3 de la debacle \u00aba esta generaci\u00f3n confusa que pensaba que obtendr\u00eda un mundo a partir de mayo del 68 y que tuvo que conformarse, a medida que envejec\u00eda, con provincias y feudos, puestos y situaciones, deseos y ambiciones\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Esa fidelidad no estuvo exenta de desacuerdos e incluso, por un tiempo, de discordia. El periodismo, ese compromiso que finalmente yo hab\u00eda elegido, alej\u00e1ndome de las disciplinas partidarias, fue la causa. Daniel Bensa\u00efd no ten\u00eda mucha estima por nuestra profesi\u00f3n, aunque siempre recibi\u00f3 a los periodistas. Insist\u00eda, y no sin raz\u00f3n, en su falta de constancia, su ligereza, su irresponsabilidad, su comercializaci\u00f3n, su superficialidad, su suficiencia, etc.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Pero la pol\u00e9mica, de la que da cuenta en el cap\u00edtulo 13 de <em>Una lenta impaciencia<\/em>, iba en aquel tiempo m\u00e1s all\u00e1, al tratar sobre la democracia y los acontecimientos, las urgencias del presente y el papel de las vanguardias. Para m\u00ed, era la \u00e9poca de Le Monde con sus ilusiones, y ese malentendido oscureci\u00f3 nuestra relaci\u00f3n. Pero desde entonces, el tiempo ha hecho su trabajo, las adversidades han demostrado su valor y nos volvimos a encontrar, sin necesidad de decirnos nada. La \u00faltima vez que vi a Daniel fue en agosto del 2009, en la Universidad del NPA, donde me invit\u00f3 fraternalmente a hablar del periodismo y de la prensa, despu\u00e9s de que \u00e9l mismo apoyara en\u00e9rgicamente nuestro \u00abLlamado desde la colina\u00bb (\u201cLlamado por una prensa libre e independiente\u201d, organizado por Mediapart y Reporteros Sin Fronteras en noviembre del 2008), frente a los Estados Generales de la Presidencia.<\/p>\n<figure id=\"attachment_10460\" aria-describedby=\"caption-attachment-10460\" style=\"width: 601px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"10460\" data-permalink=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?attachment_id=10460\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/bensaid1901-tres.jpg?fit=640%2C359&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"640,359\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}\" data-image-title=\"Bensaid1901 Tres\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/bensaid1901-tres.jpg?fit=640%2C359&amp;ssl=1\" class=\"  wp-image-10460 aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/bensaid1901-tres.jpg?resize=601%2C337&#038;ssl=1\" alt=\"Bensaid1901 Tres\" width=\"601\" height=\"337\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-10460\" class=\"wp-caption-text\">Daniel Bensa\u00efd en Mayo del 68<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align:justify;\">Dice, en <em>Una lenta impaciencia<\/em>: \u00abSe dice a menudo que hay que vivir de acuerdo con nuestro tiempo. Ese tiempo se est\u00e1 muriendo. \u00bfDeber\u00edamos tambi\u00e9n pudrirnos y desaparecer con \u00e9l?\u00bb Si Daniel Bensa\u00efd permanece vivo para muchos de nosotros es porque se neg\u00f3 a aceptar esa facilidad y vivi\u00f3 resueltamente en contra de los tiempos. Sin embargo, abraz\u00f3 su vida plenamente, con avidez y disfrute, dignidad y sencillez.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u00abDe la muerte, dijo tambi\u00e9n, no hay mucho que decir, excepto que nunca nos reconciliaremos con ella. Su lugar est\u00e1 en el barullo metaf\u00edsico, junto con el infinito y la eternidad.\u00bb Esta muerte que atraviesa, en p\u00e1ginas conmovedoras, su libro <em>Jeanne, de guerre lasse<\/em>, es un homenaje feminista a la virgen ind\u00f3cil, escrito en 1990 bajo el golpe del anuncio de la enfermedad. \u00abLos cometas que cruzan el cielo de la Historia tienen prisa, afirma. Jes\u00fas, San Justo, Guevara&#8230; Como si su energ\u00eda se consumiera m\u00e1s r\u00e1pido. Como si tuvieran que dar todo en un instante. No podemos imaginarlos tibios y satisfechos. No estabas hecha para durar.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Aunque Daniel Bensaid muri\u00f3 a una edad mucho mayor que la de esos cometas, su vida fue demasiado corta. Pero sabemos que durar\u00e1. Porque fue, \u00e9l tambi\u00e9n y hasta el final, la propia juventud. La juventud del mundo. Nuestra juventud.<\/p>\n<p><strong>&#8211; Edwy Plenel<\/strong>, periodista desde 1976. Primero en Rouge (publicaci\u00f3n de la Liga Comunista Revolucionaria) entre 1976-1978, luego en Le Matin de Paris, y en el diario Le Monde durante veinticinco a\u00f1os (1980-2005). Cofundador y presidente de\u00a0<a href=\"https:\/\/www.mediapart.fr\/\">Mediapart<\/a> desde su creaci\u00f3n en 2008. Autor de una treintena de libros.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abSe dice a menudo que hay que vivir de acuerdo con nuestro tiempo. 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