{"id":10215,"date":"2020-01-04T09:31:53","date_gmt":"2020-01-04T08:31:53","guid":{"rendered":"http:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=10215"},"modified":"2020-01-04T09:31:53","modified_gmt":"2020-01-04T08:31:53","slug":"chile-los-ultimos-suspiros-de-la-constitucion-de-pinochet","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/?p=10215","title":{"rendered":"Chile &#8211; \u00bfLos \u00faltimos suspiros de la Constituci\u00f3n de Pinochet?   [Felix-Anselm van Lier]"},"content":{"rendered":"<p><strong>Tras meses de protesta social, los chilenos consiguieron uno de sus objetivos: votar\u00e1n si desean o no una nueva Constituci\u00f3n. La protesta social podr\u00eda desterrar una de las principales herencias del pinochetismo.<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/nuso.org\/\">Nueva Sociedad<\/a>, diciembre 2019 <\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/\">Correspondencia de Prensa<\/a>, 4-1-2020<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Hace pocas semanas, legisladores y l\u00edderes de casi todas las facciones pol\u00edticas chilenas llegaron a un acuerdo hist\u00f3rico. En medio de las persistentes protestas sociales en el pa\u00eds, anunciaron un refer\u00e9ndum para un nuevo proceso constitucional. \u00bfC\u00f3mo pudo un alza de 3% del precio del metro estremecer el fundamento de un pa\u00eds supuestamente estable y pr\u00f3spero y convertirse en una verdadera revoluci\u00f3n constitucional?<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Los analistas han explicado que la historia de \u00e9xito macroecon\u00f3mico en Chile eclips\u00f3 serias fracturas socioecon\u00f3micas y pol\u00edticas en la sociedad. Aunque la riqueza de los multimillonarios en Chile equivale casi a 25% del PIB del pa\u00eds, la clase media est\u00e1 cada vez m\u00e1s endeudada y lucha por mantenerse a flote frente a los altos costos de la educaci\u00f3n y del sistema de salud, y percibiendo pensiones precarias e inestables. Otros han destacado las fallas pol\u00edticas: el poder pol\u00edtico est\u00e1 muy concentrado entre las elites econ\u00f3micas, lo que crea en los chilenos una sensaci\u00f3n generalizada de enajenaci\u00f3n pol\u00edtica. La desconfianza en los partidos pol\u00edticos y en las instituciones creci\u00f3 debido a bloqueos pol\u00edticos permanentes en el Congreso y a los esc\u00e1ndalos de corrupci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Las actuales protestas son el producto de un antiguo descontento y expresan tensiones latentes. Durante la pasada d\u00e9cada, se produjeron manifestaciones contra la desigualdad en el acceso a la salud, contra el inequitativo sistema de pensiones y contra los altos costos de acceso a la educaci\u00f3n. Ahora, la consigna de los manifestantes en la \u00abrevoluci\u00f3n de los 30 pesos\u00bb, como se la ha llamado, es que \u00abno es por 30 pesos, sino por 30 a\u00f1os de abuso del poder\u00bb. En el principio, las protestas eran contra la Constituci\u00f3n de 1980, con la que Augusto Pinochet ciment\u00f3 un modelo pol\u00edtico-econ\u00f3mico basado en el mercado dentro del sistema econ\u00f3mico del pa\u00eds. En efecto, muchos de los desbalances socioecon\u00f3micos y pol\u00edticos de Chile se desprenden de esta Constituci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>La gran sombra de Pinochet<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Probablemente, el acuerdo entre Pinochet y la oposici\u00f3n para mantener la Constituci\u00f3n de 1980 \u2013aunque con enmiendas\u2013 haya sido el fundamento para la aclamada democratizaci\u00f3n pac\u00edfica de Chile en 1990 y el garante de la estabilidad y prosperidad en el mediano plazo. Pero la Constituci\u00f3n tambi\u00e9n imped\u00eda una transformaci\u00f3n estructural de los \u00e9xitos econ\u00f3micos del pa\u00eds en un Estado de Bienestar basado en la distribuci\u00f3n. Adem\u00e1s, limitaba el desarrollo a largo plazo de una democracia de pleno derecho.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El arquitecto de la Constituci\u00f3n de 1980, Jaime Guzm\u00e1n, construy\u00f3 regulaciones y normas legales e institucionales que consolidaron la visi\u00f3n pol\u00edtica del r\u00e9gimen socioecon\u00f3mico neoliberal al final de la dictadura. Uno de los m\u00e1s importantes \u00abenclaves autoritarios\u00bb fue el sistema electoral binominal que, efectivamente, cre\u00f3 un sistema bipartidista.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Por mucho tiempo, este sistema estuvo dominado por coaliciones de centroizquierda y centroderecha y exclu\u00eda a partidos minoritarios de la participaci\u00f3n pol\u00edtica. Adem\u00e1s, ten\u00eda varios requisitos de mayor\u00edas extraordinarias y alto qu\u00f3rum para enmendar la Constituci\u00f3n y sus \u00ableyes org\u00e1nicas\u00bb (vinculadas al sistema de educaci\u00f3n, al sistema electoral y al Tribunal Constitucional). Para colmo, le otorgaba de facto poder de veto a una minor\u00eda pol\u00edtica (que incluye a los herederos pol\u00edticos de la dictadura). Finalmente, el Tribunal Constitucional, predominantemente conservador, fue investido con poderes de gran alcance, entre ellos el poder de descartar medidas legislativas que considerara inconstitucionales de forma preventiva, mientras estas eran discutidas en el Congreso.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Esta situaci\u00f3n foment\u00f3 la \u00abpol\u00edtica de los acuerdos\u00bb, es decir, la b\u00fasqueda de consenso entre centroderecha y centroizquierda que caracteriz\u00f3 la toma de decisiones post-Pinochet. Las reformas pol\u00edticas no se discut\u00edan a trav\u00e9s de deliberaci\u00f3n participativa, de elecciones o de debates legislativos, sino a trav\u00e9s de negociaciones a puertas cerradas entre las elites pol\u00edticas. Este sistema trajo consigo estabilidad pol\u00edtica pero a expensas de una d\u00e9bil representaci\u00f3n democr\u00e1tica y de la ausencia de reformas socioecon\u00f3micas fundamentales.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Desde el final de la dictadura se han ido eliminando los \u00abenclaves autoritarios\u00bb de Pinochet. La Constituci\u00f3n de Chile fue enmendada en m\u00e1s de 30 ocasiones. Se abolieron las secciones m\u00e1s expl\u00edcitamente autoritarias de la Constituci\u00f3n, se reformaron las atribuciones de los tres poderes del Estado y, finalmente, se sustituy\u00f3 el sistema electoral binominal por un sistema de representaci\u00f3n proporcional, aunque se mantuvieron los requisitos de mayor\u00edas extraordinarias para las reformas constitucionales.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Las reformas, sin embargo, se lograron con una m\u00ednima participaci\u00f3n p\u00fablica y fueron el producto de negociaciones de alto nivel dentro de la elite pol\u00edtica tradicional. Como resultado, las instituciones pol\u00edticas segu\u00edan siendo m\u00e1s conservadoras que la sociedad chilena. De hecho, varias reformas socioecon\u00f3micas (fiscales, educativas, etc.) no atendieron los problemas reales de la poblaci\u00f3n. Por eso, las sucesivas reformas no hicieron que la Constituci\u00f3n ganara mayor legitimidad. Muchos chilenos a\u00fan la consideran como la \u00abConstituci\u00f3n de Pinochet\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Intento fallido de transformaci\u00f3n constitucional de Michelle Bachelet<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Desde 2006, la sociedad chilena ha tendido a descreer cada vez m\u00e1s de la idea fundamental de la Transici\u00f3n: la de garantizar un marco de estabilidad pol\u00edtica y crecimiento econ\u00f3mico, antes que atender los conflictos distributivos y las necesidades sociales. Antes de las elecciones presidenciales de 2013, un movimiento anim\u00f3 a los votantes a marcar en sus papeletas el lema \u00abAC\u00bb, en se\u00f1al de reclamo para que se instituyera una Asamblea Constituyente fuera del marco institucional existente con el fin de redactar una nueva Carta Magna. Cerca de uno de cada diez votantes marcaron sus papeletas de esta manera.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La presidenta Michelle Bachelet gan\u00f3 las elecciones de ese a\u00f1o y asumi\u00f3 el mando con una coalici\u00f3n de centroizquierda llamada Nueva Mayor\u00eda, con la aspiraci\u00f3n de no solo cambiar el modelo pol\u00edtico-econ\u00f3mico (a trav\u00e9s de reformas fiscales y educativas), sino tambi\u00e9n de abordar los \u00faltimos remanentes del legado institucional de la dictadura.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En 2015, Bachelet anunci\u00f3 un proceso constitucional ambicioso, participativo e inclusivo para sustituir la Constituci\u00f3n de 1980. Por primera vez, los ciudadanos chilenos estaban directamente involucrados en una reforma nacional a trav\u00e9s de un proceso innovador, que inclu\u00eda asambleas ciudadanas en toda la naci\u00f3n mediante encuentros locales autoconvocados o cabildos.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Sin embargo, el proceso se encontr\u00f3 frente a la pared de las costumbres que hab\u00edan marcado la pol\u00edtica chilena desde la transici\u00f3n. Generalmente, los pol\u00edticos conservadores y de derecha dudaban de la necesidad de un cambio constitucional y destacaban que casi todos los \u00abenclaves\u00bb de Pinochet hab\u00edan sido erradicados. En ausencia de alg\u00fan acuerdo entre los partidos sobre el mecanismo de enmienda constitucional (a trav\u00e9s de Asamblea Constituyente o en el Parlamento), los pol\u00edticos de centroizquierda no vieron una oportunidad realista para superar las barreras constitucionales de las mayor\u00edas extraordinarias.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Finalmente, el impulso de reforma constitucional se debilit\u00f3 cuando el texto final se redact\u00f3 a puertas cerradas. L\u00edderes pol\u00edticos de todos los sectores se sintieron enajenados del proceso y lo se\u00f1alaron como una \u00abestafa\u00bb, lo que caus\u00f3 que muchos chilenos se sintieran decepcionados y desmotivados.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Volviendo al libreto tradicional de \u00abgrandes acuerdos\u00bb, Sebasti\u00e1n Pi\u00f1era \u2013el sucesor conservador de Bachelet\u2013 retir\u00f3 el borrador constitucional y puso fin al debate de una nueva Constituci\u00f3n. En su lugar, propuso un proceso de reforma institucional con eje en la resoluci\u00f3n de problemas y la gesti\u00f3n, por sobre la representaci\u00f3n y la consolidaci\u00f3n democr\u00e1tica.<\/p>\n<p style=\"text-align:center;\"><strong>Marea de cambio constitucional<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Frente a los disturbios en curso, la l\u00f3gica tradicional del ambiente pol\u00edtico en Chile parece estar modific\u00e1ndose. Los intentos de Pi\u00f1era de apaciguar a los manifestantes con un cambio de gabinete y con promesas de reformas pol\u00edticas mayores han sido en vano. Las cifras abismales de aprobaci\u00f3n de un refer\u00e9ndum constitucional, el apoyo sin precedentes al cambio de Constituci\u00f3n por buena parte de los partidos pol\u00edticos y tambi\u00e9n en distintos \u00e1mbitos de gobierno, incluyendo el Poder Judicial, finalmente presionaron al presidente Pi\u00f1era.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El \u00faltimo intento participativo de redacci\u00f3n constitucional dej\u00f3 una marca muy clara en los ciudadanos. Los chilenos de todo el pa\u00eds y en el extranjero han retomado los Cabildos, que fueron parte del proceso de redacci\u00f3n constitucional anterior. Los pol\u00edticos se han dado cuenta de que la tradici\u00f3n antigua de \u00abgrandes acuerdos\u00bb no ser\u00e1 suficiente esta vez.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En abril de 2020, los chilenos votar\u00e1n si desean o no una nueva Constituci\u00f3n y qu\u00e9 forma tendr\u00e1 el organismo constituyente. En cualquier caso, si los chilenos optan por una reforma constitucional, las negociaciones no se har\u00e1n en las instituciones tradicionales, sino en una Convenci\u00f3n Constituyente.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Aunque muchos detalles del proceso a\u00fan no est\u00e1n definidos y una Constituci\u00f3n no es una panacea, las protestas han abierto una oportunidad hist\u00f3rica para salir de la gran sombra de Pinochet y moverse hacia una sociedad m\u00e1s equitativa.<\/p>\n<p><strong>&#8211; Felix-Anselm van Lier<\/strong> es un estudioso de derecho p\u00fablico que se centra en los procesos de elaboraci\u00f3n de constituciones. Actualmente trabaja como investigador en el Instituto Max Planck de Antropolog\u00eda Social, donde investiga el papel de la tecnolog\u00eda en la elaboraci\u00f3n de constituciones. Es licenciado en Derecho y Antropolog\u00eda por las universidades de Bremen, Tur\u00edn y la London School of Economics and Political Science. Complet\u00f3 su doctorado en la Universidad de Oxford en 2018. Entre otros, trabaj\u00f3 como consultor para el Centro Bingham para el Estado de Derecho, Democracy Reporting International, la Fundaci\u00f3n Berghof y Abogados por la Justicia en Libia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aunque muchos detalles del proceso a\u00fan no est\u00e1n definidos y una Constituci\u00f3n no es una panacea, las protestas han abierto una oportunidad hist\u00f3rica para salir de la gran sombra de Pinochet y moverse hacia una sociedad m\u00e1s equitativa&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":102520410,"featured_media":10216,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"aside","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","_crdt_document":"","advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[],"tags":[17212,105205,4094516,95141],"class_list":{"0":"post-10215","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-aside","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"tag-america-latina","8":"tag-cabildos","9":"tag-convencion-constituyente","10":"tag-michelle-bachelet","11":"post_format-post-format-aside","13":"fallback-thumbnail"},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/correspondenciadeprensa.com\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/chile401.jpg?fit=1000%2C550&ssl=1","jetpack_likes_enabled":false,"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p7lt2C-2EL","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10215","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/102520410"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10215"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10215\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10220,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10215\/revisions\/10220"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/10216"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10215"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10215"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/correspondenciadeprensa.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10215"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}