Siria – La devolución de las personas refugiadas sirias es un crimen de lesa humanidad. [Mujeres por la democracia]

Manifestación en Copenhague por los derechos de las personas refugiadas sirias. Ritzau Scanpix/Imago en infomigrants.net

FemmeS pour la Démocratie, 8-11-2021

Traducción de Viento Sur, 11-11-2021

Correspondencia de Prensa, 11-11-2021

Diez años después del inicio de la revolución siria, las y los sirios del interior continúan su resistencia contra el régimen de Assad. Desde principios de 2021, cuando la prensa ha perdido en gran medida interés en ella, Siria ha estado reviviendo las etapas de la revolución, a una velocidad acelerada. Primero, la aparición de mensajes contra la reelección de Assad que invadió los muros de Sweida (al sur), luego manifestaciones populares, tanto en Idlib en el noroeste como en la región de Daraa en el sur (bajo control del régimen), que nuevamente corean las consignas de la revolución. Por no mencionar la huelga general en la región de Daraa, el día de las «elecciones» presidenciales, y otras formas de resistencia en otras partes de Siria, desde la campiña de Damasco hasta Alepo, pasando por Homs. Las reacciones represivas del régimen fueron inmediatas: arrestos en toda Siria, asedio de Daraa e hambruna impuesta, seguidas de bombardeos y desplazamiento forzado de la población.

Los acontecimientos en Daraa estuvieron mediatizados y provocaron tomas de posición verbales por parte de varios países occidentales (Francia, Europa y Canadá) para denunciar esta represión armada, así como la negativa del régimen a dejar pasar la ayuda humanitaria a la región asediada.

A pesar de esta resistencia que nunca se ha detenido y a pesar de la quiebra económica de la Siria de Assad, el presidente del CICR (Comité Internacional de la Cruz Roja), Peter Maurer, invita a la comunidad internacional, en la conferencia de Bruselas del 30 de marzo de 2021, a aumentar la ayuda humanitaria dentro de Siria (a través del régimen). Curiosamente para P. Maurer, la cuestión de la responsabilidad de Assad en este desastre debe desaparecer ante la emergencia humanitaria. Aquí se olvida que los campamentos de desplazados internos en el noroeste de Siria, así como en el sur, se ven privados de suficiente ayuda humanitaria, mientras que la ayuda transmitida por el régimen solo llega parcialmente a quienes la necesitan.

Recientemente, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, Filippo Grandi, realizó una visita de dos días a Damasco. ¡Y pidió al gobierno de Assad que garantizara la seguridad de los refugiados a su regreso a Siria! ¿Cómo podemos pedirle a un criminal todavía activo y a sus siniestros servicios de inteligencia que garanticen la seguridad de sus víctimas, que habían huido del país debido a ese mismo criminal y su aparato de «seguridad»? (Véase Amnistía Internacional y el informe de HRW sobre los peligros del regreso de los refugiados). Además, una investigadora de HRW está emitiendo una alerta contra el evidente acercamiento de organizaciones de la ONU a la Siria de Assad.

Mientras las y los sirios siguen tratando de huir de su país para encontrar refugio en Europa o en otros lugares, a pesar de los peligros de este viaje (ver el paso de Bielorrusia a Polonia), Dinamarca continúa retirando los permisos de residencia de algunas personas refugiadas sirias y confinándolas en un centro de detención a la espera (y tal vez para forzar) su acuerdo de regreso a Siria. ¡Estos centros de detención constituyen una privación de libertad de estas personas que tienen que elegir entre la muerte o permanecer indefinidamente retenidas!

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos se ha pronunciado sobre un caso de regreso a Siria desde Rusia, basándose en varios informes recientes sobre la situación en Siria. Emitió su decisión el 14 de septiembre concluyendo que cualquier regreso a Siria podría poner en peligro la vida de las personas repatriadas o exponerlas a malos tratos, etc., independientemente de su estatus en el país de asilo e independientemente de la región de la que provengan. Parece que Dinamarca no ve en ello ninguna razón para cambiar sus prácticas.

Mazen Darwish y Mariana Karkoutly, abogado y abogada activista siria, fueron invitadas recientemente al Palacio Federal para testificar sobre la situación política y humanitaria en Siria, donde advirtieron explícitamente contra cualquier tipo de devolución de personas refugiadas a Siria. 1

Hoy, las y los sirios en Europa temen su devolución a Siria. En Europa se están llevando a cabo varios juicios contra las y los responsables de crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad. Juicios útiles y necesarios sin duda, pero que no responden a la pregunta planteada por cientos de miles de sirios: ¿dónde está mi padre? ¿dónde está mi hermana? ¿qué les pasó?

Mazen Darwish, Mariana Karkoutly e Ibraheem Malki, activistas de derechos humanos, dicen que en Siria solo la justicia y el principio de responsabilidad pueden permitir que surja una solución política y guiar al país hacia una paz duradera. Y piden a Suiza que utilice la jurisdicción universal para el caso sirio.

En cuanto a Tawfik Chamaa, un médico de origen sirio en Ginebra, miembro fundador de UOSSM, recuerda que la crisis económica en Siria se ve agravada por el COVID, especialmente en la región noroeste, que alberga a la mayoría de las personas desplazadas forzadas. Pide ayuda a Suiza para obtener sin demora dosis suficientes de vacuna en esta región.

Por tanto, no podemos cerrar los ojos ante la evidencia de que la devolución de las y los refugiados sirios a Siria sería ahora un crimen de lesa humanidad y que solo una transición política sin el régimen de Assad puede cambiar esta situación.

Assad no es un baluarte contra el terrorismo, él es el instigador del mismo (véase la intervención de I. Malki). (Publicado en Femmes pour la Démocratie, 8-11-2021)

* Mujeres por la Democracia / Women for Democracy / Femmes pour la Démocratie /  نساء سوريا من اجل الديمقراطية

Es un colectivo independiente en el plano político, religioso o confesional, que persigue los siguientes objetivos:

•Apoyar la participación de las mujeres sirias en la vida política, social y económica de Siria y la igualdad de toda la ciudadanía ante la ley, independientemente de su afiliación religiosa, étnica, política y sexual.

•Desarrollar actividades que promuevan la participación de las mujeres sirias y el establecimiento de la democracia en Siria, pero también las que promueven la paz popular entre las componentes de la sociedad siria. Estas actividades pueden ser educativas, sociales, mediáticas, informativas, humanitarias o de relaciones públicas.

•Apoyar, dentro de los límites de sus posibilidades, acciones que promuevan el respeto de los derechos humanos en Siria para todos y en particular para las mujeres y luchar contra la discriminación contra las mujeres.

•Todas las actividades que pueden ayudar y/o facilitar la integración de las personas migrantes sirias.

•Colaborar con organizaciones e individuos, en Siria, Suiza y en el extranjero, para lograr los objetivos declarados.

Nota


  1. Ver las intervenciones de M. Karkoutly, de M. Darwish, de I. Malki et de T. Chamaa.