Contracción de la actividad económica de la región se profundiza a causa de la pandemia: caerá -9,1% en 2020

Comunicado, 15-7-2020

Correspondencia de Prensa, 21-7-2020

La actividad económica en el mundo está cayendo más de lo previsto hace unos meses como consecuencia de la crisis derivada de la enfermedad por coronavirus (COVID-19) y, con ello, aumentan los impactos externos negativos sobre América Latina y el Caribe a través del canal comercial, de términos de intercambio, de turismo y de remesas. Además, la región se encuentra hoy en el epicentro de la pandemia y, si bien algunos gobiernos han comenzado a aliviar las medidas de contención, otros han debido continuarlas o incluso intensificarlas ante el persistente aumento de los casos diarios de la enfermedad.

Así lo señala Informe especial COVID-19 N⁰ 5 de la CEPAL, titulado Enfrentar los efectos cada vez mayores del COVID-19 para una reactivación con igualdad: nuevas proyecciones, que fue presentado este miércoles 15 de julio por la Secretaria Ejecutiva del organismo de las Naciones Unidas, Alicia Bárcena, en una conferencia de prensa virtual realizada desde Santiago de Chile.

Según el informe, dado que tanto el choque externo como el interno se han intensificado, la región evidenciará una caída del producto interno bruto (PIB) de -9,1% en 2020, con disminuciones de -9,4% en América del Sur, -8,4% en América Central y México y -7,9% para el Caribe excluyendo Guyana, cuyo fuerte crecimiento lleva al total subregional a una contracción menor (de -5,4%).

El documento plantea que la caída en la actividad económica es de tal magnitud que llevará a que, al cierre de 2020, el nivel del PIB per cápita de América Latina y el Caribe sea similar al observado en 2010, es decir, habrá un retroceso de 10 años en los niveles de ingreso por habitante.

“Se prevé ahora un aumento también mayor del desempleo, que a su vez provocará un deterioro importante en los niveles de pobreza y desigualdad”, declaró Alicia Bárcena en su presentación.

Se espera que la tasa de desocupación regional se ubique alrededor del 13,5% al cierre de 2020, lo que representa una revisión al alza (2 puntos porcentuales) de la estimación presentada en abril y un incremento de 5,4 puntos porcentuales respecto del valor registrado en 2019 (8,1%). Con la nueva estimación, el número de desocupados llegaría a 44,1 millones de personas, lo que representa un aumento cercano a 18 millones con respecto al nivel de 2019 (26,1 millones de desocupados). Estas cifras son significativamente mayores que las observadas durante la crisis financiera mundial, cuando la tasa de desocupación se incrementó del 6,7% en 2008 al 7,3% en 2009 (0,6 puntos porcentuales), indica el reporte de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

Por otro lado, la caída de -9,1% del PIB y el aumento del desempleo tendrían un efecto negativo directo sobre los ingresos de los hogares y su posibilidad de contar con recursos suficientes para satisfacer las necesidades básicas.

En ese contexto, la CEPAL proyecta que el número de personas en situación de pobreza se incrementará en 45,4 millones en 2020, con lo que el total de personas en esa condición pasaría de 185,5 millones en 2019 a 230,9 millones en 2020, cifra que representa el 37,3% de la población latinoamericana. Dentro de este grupo, el número de personas en situación de pobreza extrema se incrementaría en 28,5 millones, pasando de 67,7 millones de personas en 2019 a 96,2 millones de personas en 2020, cifra que equivale al 15,5% del total de la población.

La CEPAL también proyecta una mayor desigualdad en la distribución del ingreso en todos los países de la región: el índice de Gini se incrementaría entre un 1% y un 8% en los 17 países analizados, y los peores resultados se esperan en las economías más grandes de la región.

Según el informe, los países de la región han anunciado grandes paquetes de medidas fiscales para hacer frente a la emergencia sanitaria y mitigar sus efectos sociales y económicos. Además, la magnitud de la crisis actual ha llevado a las autoridades monetarias a incluir herramientas convencionales y no convencionales en su accionar. Las acciones de los bancos centrales de la región han estado encaminadas no solo a atenuar los efectos de la crisis y sentar las bases para una eventual reactivación, sino también a la preservación de la  estabilidad macro-financiera de las economías.

“Si bien los países de la región han anunciado medidas muy importantes, en la medida que se extiende el confinamiento se requieren esfuerzos adicionales para satisfacer necesidades básicas y sostener el consumo de los hogares. La CEPAL ha realizado varias propuestas incluyendo la implementación de un ingreso básico de emergencia como instrumento de protección social, un bono contra el hambre -equivalente al 70% de una línea de regional pobreza extrema (67 dólares de 2010) y cuyo costo total se estima en 27,1 miles de millones de dólares  (0,52% del PIB regional), y varias iniciativas de apoyo a empresas y trabajadores en riesgo. Para la implementación de cualquiera de estas líneas de acción es necesario fortalecer el rol de las instituciones financieras internacionales de forma que puedan apoyar mejor a los países”, enfatizó Alicia Bárcena.

“Los esfuerzos nacionales deben ser apoyados por la cooperación internacional para ampliar el espacio de política a través de mayor financiamiento en condiciones favorables y alivio de la deuda. Asimismo, avanzar en la igualdad es fundamental para el control eficaz de la pandemia y para una recuperación económica sostenible en América Latina y el Caribe”, afirmó Barcena.

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Una cuádruple amenaza se cierne sobre América Latina

Corresponsal

IPS (Inter Press Service), 16-7-2020

Naciones Unidas. Unos 142 millones de personas en América Latina y el Caribe están ahora mismo en riesgo de contraer la covid-19, pero esa enfermedad es apenas una de las cuatro grandes amenazas que soporta, junto al hambre, la pobreza y la desigualdad, de acuerdo con un informe que este jueves 16 difundió el PNUD.

El miedo al contagio es, para los latinoamericanos, una preocupación pareja con la del confinamiento, de acuerdo con informes que el PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo) recogió en 15 de sus oficinas de la región más una encuesta desarrollada entre 1000 personas en Argentina.

Tanto como el virus les preocupan sus ingresos, la falta de alimentos, su salud, la violencia doméstica, la discriminación, la educación y el hacinamiento, según expertos del PNUD que piden acciones urgentes para superar la pandemia y sus consecuencias sobre la pobreza.

Actualmente América Latina tiene más de tres millones y medio de casos, siendo Brasil con el mayor número de contagios, seguido por Perú, Chile y México. Brasil ahora es el segundo país del mundo con mayor cantidad de muertes, con más de 75 000, mientras que México está en cuarto lugar, con más de 36 000.

La cifra de 142 millones de personas en riesgo de infectarse la produjo la Iniciativa de Pobreza y Desarrollo Humano de la británica Universidad de Oxford, con el estudio de tres indicadores: la falta de acceso al agua potable, el uso de combustibles nocivos dentro de los hogares, y la desnutrición.América Latina2107 II

Sin embargo, la indagación del PNUD en 16 países de región obtuvo que en 10 la gente mencionó la caída de ingresos como su principal preocupación, y en otros dos la destacaron como una de sus principales preocupaciones.

Ocho de los 16 países mencionaron los problemas relacionados con la salud, como el acceso a servicios y medicamentos, entre las principales preocupaciones.

Seis de los 16 países mencionaron la violencia doméstica entre las principales preocupaciones, impulsada por los altos niveles de abuso de alcohol y drogas en las zonas pobres.

Las llamadas para denunciar la violencia de género crecieron 39 por ciento en Argentina durante la cuarentena por el coronavirus.

Cinco países mencionaron el acceso a los alimentos entre las principales, cinco subrayaron el hacinamiento en las comunidades, y también cinco mencionaron la discriminación o exclusión de minorías, migrantes o miembros de la comunidad LGBTIQ como una de las principales preocupaciones.

El informe en profundidad para Argentina descubrió que el acceso limitado a la educación en línea, y el fracaso del gobierno para proporcionar folletos impresos a todos los niños, habían interrumpido gravemente el aprendizaje, con riesgo de que los estudiantes abandonen la escuela para siempre.

El PNUD observó que datos recogidos entre 2000 y 2019 mostraron que muchos países lograron reducir sus niveles de pobreza multidimensional, la pandemia amenaza con hacer retroceder más de una década de avances.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) advirtió el miércoles 15 que el producto bruto per cápita en la región retrocede a niveles de 2010 y que la pobreza previsiblemente se incrementará de 185,5 millones de personas en 2019 a 230,9 millones al cierre de 2020.

El PNUD se sumó a los llamados para la “acción urgente en múltiples áreas relacionadas”: el frente epidemiológico, sanitario y de saneamiento, el económico y de mercados laborales, y el de la protección social.

En la actual emergencia, los gobiernos deben “priorizar campañas transparentes de información pública, planificar estrategias que involucren a grupos marginados en áreas urbanas y comunidades indígenas, y garantizar el acceso a agua limpia, jabón, alimentos, ingresos y otros artículos esenciales”.

También deberían “garantizar la conectividad a internet, usar espacios diferentes a los hospitales para aislar a los pacientes con covid-19, y diseñar estrategias para mover pacientes de manera segura entre las instalaciones médicas”.

La lista de recomendaciones incluye proporcionar pruebas gratuitas de covid a los grupos más pobres y vulnerables, abrir nuevos centros de aislamiento, garantizar el acceso al agua potable, ampliar la inclusión financiera digital, proteger los medios de vida y proporcionar transferencias monetarias a los pobres.