Personal editor de la sección Siria en Jadaliyya

A l’encontre, 11-6-2020

Traducción de Faustino Eguberri – Viento Sur

Correspondencia de Prensa, 17-6-2020

En los últimos dos años, Siria ha sido abandonada en gran medida de la avalancha de análisis de la actualidad. Lo constatamos en Jadaliyya en la caída del envío de artículos y de entradas en nuestra revisión de prensa mensual que cubre la marcha de los acontecimientos en el país. Este cambio es el resultado de varios factores, el principal es la aparente disminución de las posibilidades de que el régimen se derrumbe o sea derrotado después de diciembre de 2016, cuando la intervención rusa ayudó considerablemente al régimen en sus esfuerzos por tomar el control de toda la metrópoli de Alepo. Se siguieron librando batallas menores después de esa fecha, particularmente como parte de los esfuerzos de las fuerzas de Estados Unidos y Siria para derrotar a ISIS (Daesh) en Raqqa. Sin embargo, en ese momento, los aliados externos de varios grupos armados de oposición, en particular Arabia Saudita y Qatar, comenzaron a retirarse del conflicto, optando por participar en una guerra de medios curiosamente recurrente sobre el conflicto sirio y otras cuestiones subregionales del Golfo Arábigo. Al mismo tiempo, las coaliciones que habían sido la fuente de una ayuda considerable para los grupos armados de oposición parecen haber sido marginadas.

Por otro lado, el papel de Turquía se ha ampliado, en gran parte gracias a una mayor coordinación con Rusia e Irán, que fue posible gracias a las negociaciones de Astana y a las operaciones militares directas en Alepo Norte, Idlib, Raqqa y Hassakeh (por ejemplo, Escudo del Éufrates, Rama de olivo y Primavera de paz). Por estos y otros medios, Turquía ha logrado imponer su gestión directa de las llamadas áreas de oposición respaldada por Turquía. En recientes enfrentamientos directos con el ejército del régimen en Idlib, las operaciones militares turcas parecen haber alcanzado un punto máximo.

Con Turquía y el régimen ganando un mayor control sobre sus respectivas áreas, los sectores de la seguridad y grupos de reflexión (think tanks) en Estados Unidos se han vuelto menos preocupados de lo que habían estado por la emergencia de grupos yihadistas dentro de una Siria presa de conflictos. Después de la captura de Raqqa, estas preocupaciones de seguridad se disiparon aún más, coincidiendo con la disminución de la cobertura de Siria en los principales medios, tanto en los Estados Unidos como en general. Paralelamente a la reducción de las hostilidades abiertas, las autoridades de facto no han podido hacer frente al deterioro de la situación socioeconómica. Las y los sirios continúan sufriendo pobreza extrema y condiciones de profunda inseguridad. Recientemente, el Covid-19 ha añadido una nueva carga sobre las personas y las instituciones.

Cuando el país continúa consumiéndose en un contexto de disminución de la cobertura mediática, las y los corredactores de nuestra página sobre Siria (que ahora tiene dos nuevos miembros) invitan a renovar el compromiso crítico con las condiciones actuales en Siria. Los acontecimientos recientes nos llevan a abordar aspectos específicos de la situación actual en Siria, con la esperanza de estimular una mayor discusión y una profundización de los análisis en nuestra página.

La siguiente lista no pretende ser exhaustiva y no hace un balance de todo lo que ha sucedido recientemente en Siria. Tampoco pretende excluir otras áreas de investigación. Más bien, el objetivo es iniciar una conversación continua, un esfuerzo por resaltar algunos de los temas que, en nuestra opinión, no pueden ser ignorados. Algunas secciones terminan con preguntas, otras incluyen preguntas integradas. Algunas son más declarativas, otras más abiertas. Reflejan la diversidad de puntos de vista y estilos de razonamiento encontrados en Jadaliyya. Todas se proponen como provocaciones para la investigación y el análisis basados en pruebas. Pedimos a las y los autores interesados que nos envíen sus pensamientos y propuestas a syria@Jadaliyya.com.

Rusia y Siria

Las recientes discusiones sobre las compañías rusas que obtienen contratos lucrativos o el arrendamiento a largo plazo del puerto de Tartus por parte de los rusos están ignorando un punto de vista más amplio. Puede ser cierto que Rusia esté buscando un retorno económico de sus inversiones, pero los objetivos generales en Siria parecen ser principalmente geopolíticos, en línea con su interés por el control, la estabilidad y por tener un importante punto de anclaje estratégico desde el que poder proyectar su influencia en la región. El régimen ruso es relativamente flexible sobre cómo lograr estos objetivos, ejerciendo el poder hegemónico a través de un enfoque que combina la fuerza bruta y la diplomacia. Por ejemplo, y de una manera única en comparación con cualquier otro actor en el conflicto sirio, desde su intervención directa, los rusos han abierto conversaciones con casi todos los actores o fuerzas del país que desean hablar con ellos. También han mantenido relaciones con todos los países vecinos.

Los intereses del régimen ruso en materia de estabilidad y su objetivo de encontrar el fin del conflicto militar sancionado por Rusia se han enfrentado a menudo con la protesta del régimen sirio, que se resiste a cualquier compromiso para poner fin al conflicto. Rusia cree que tales compromisos son necesarios para que Siria se embarque en el camino de la reconstrucción que permita la estabilidad, el crecimiento y, en última instancia, los dividendos.

Siria1706 II
Manifestación, en 2015, delante de la embajada rusa en Damasco.

La impronta de Rusia en el conflicto sirio a nivel macro es evidente: ha invertido resueltamente el curso de los diversos desafíos militares lanzados contra el régimen, pero también está cambiando progresivamente varias estructuras de seguridad, políticas y económicas en el país. Por supuesto, este proceso no es uniforme ni lineal y no se verá necesariamente coronado por el éxito. Aquí mencionamos algunos de los factores y tendencias que complican la situación.

1.- La posición rusa tiene dos características esenciales: la defensa y el Estado. No es ningún secreto que la falta de transparencia en la política interna rusa, como en otros lugares, hace que los detalles sean difíciles de discernir y las pruebas difíciles de corroborar. Baste decir que al abordar la cuestión de las intenciones y la influencia de Rusia, uno debe tener en cuenta el vínculo entre la política interna conservadora y autoritaria y el aventurerismo externo.

2.- El intento de Rusia de remodelar el Estado sirio, particularmente en lo que se refiere al aparato de seguridad, ha significado que tiene que hacer frente a nuevos actores y fuerzas que prefieren continuar cosechando las oportunidades y las riquezas de la guerra en lugar de enfrentar la incertidumbre de la paz y de los acomodamientos. Las fuertes pérdidas físicas y materiales sufridas por el régimen sirio durante todo el conflicto aumentaron la necesidad de seguridad complementaria. Se puede contar con una nueva clase de jefes militares y magnates empresariales sirios y rusos, en el contexto de un régimen debilitado, que tratan de proteger sus intereses.

3.- Rusia también debe enfrentarse a la limitada caja de herramientas diplomáticas del régimen y las limitaciones institucionales, las cuales se han visto comprometidas aún más por la larga negativa del régimen a tratar pacíficamente con la disidencia. Es el reverso de la paranoia endémica que reina al más alto nivel, a pesar del control casi absoluto del régimen sobre el poder coercitivo en el territorio que controla. Esta paranoia ha sido intrínseca a las operaciones del régimen desde fines de la década de 1960, y se ha prolongado a lo largo de los años 1970 y comienzos de los años 1980, cuando se enfrentó a la amenaza más grave para su poder, hasta la sublevación de 2011, por supuesto.

4.- Las complicaciones de la alianza de facto de Rusia con Irán y Hezbolá en la guerra contra la oposición plantean otro desafío, especialmente en combinación con la necesidad de mantener relaciones sólidas con Turquía e Israel. Irán y Hezbolá tienen mayores intereses estratégicos en Siria que en Rusia, lo que los hace reacios a presionar al régimen, porque finalmente pagan el precio inmediato del cambio de régimen, incluso de cualquier perturbación significativa. La principal preocupación en materia de seguridad de Israel es actualmente la presencia de fuerzas iraníes y de Hezbolá cerca de sus fronteras. La dificultad de Rusia para lograr sus objetivos en el país se ve agravada por la complejidad de los compromisos requeridos.

5.- El principal desafío para Rusia es la presencia estadounidense en Siria, como lo demuestra la voluntad de Estados Unidos de concluir compromisos con Turquía y el establecimiento de plataformas políticas como Sotchi, destinadas a limitar el influencia directa de Estados Unidos en el acuerdo final en Siria.

Estas complejidades y los desafíos a los que se enfrenta Rusia en Siria son solo algunos posibles temas para la investigación y el análisis en esta área. Otros temas incluyen los micro cambios que están ocurriendo a nivel social a medida que Rusia expande su huella de seguridad, política e incluso cultural; el papel de otros actores regionales e internacionales que se vislumbran en el trasfondo; la forma en que Rusia y Estados Unidos deben hacer frente a las políticas exteriores más agresivas que estamos viendo por parte de las potencias regionales en ascenso como Turquía, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita; y, por supuesto, la beligerancia tradicional de Israel.

Conflicto de las élites: el caso de Rami Makhlouf

El 30 de abril de 2020, el primo de Bachar al-Assad, Rami Makhlouf, publicó el primero de varios videos en Facebook, revelando una falla importante en el círculo íntimo de la familia gobernante siria. Algo parece haber motivado al presidente sirio a presionar significativamente a su primo multimillonario, aunque no se sabe exactamente qué es y abundan las especulaciones. Algunos dicen que el presidente está tratando de mejorar su propia imagen y consolidar el poder apartando a uno de los miembros del régimen más notoriamente corruptos. Otros sugieren que podría haber un juego de poder entre la familia Makhlouf y la de la Primera Dama [Asma el-Assad, de soltera Asma Fawaz Akhras, empresaria de nacionalidad siria y británica, Primera Dama desde 2000] en el que su objetivo es hacerse cargo de la lucrativa compañía de telecomunicaciones que ha enriquecido a Makhlouf. Otros señalan el papel de Rusia en la remodelación de la estructura de poder del régimen, cuando los intereses y las motivaciones no están claros. Las acusaciones del tercer video contra una clase de nuevos ricos que se han aprovechado de la guerra sugieren que la competencia entre el régimen y una nueva élite también puede ser relevante. Otros citan factores económicos más amplios como la razón de este cambio, ya que el régimen sirio necesita la considerable fortuna de Makhlouf para relanzar una economía en ruinas por la guerra.

Estas explicaciones y sugerencias no son mutuamente excluyentes, por supuesto, y en cualquier caso, la política y la economía política de esta sorprendente evolución de los acontecimientos (que, el 19 de mayo, incluyó el embargo preventivo de la propiedad de Makhlouf ) requieren un análisis más detallado. Nos invitan a preguntarnos por qué Rami Makhlouf en particular y no otros alborotadores. ¿Y qué señala específicamente el asunto de Makhlouf a los diversos mecenas sirios y a sus clientes sobre sus propias posiciones y vulnerabilidades?

Los videos de Makhlouf están titulados con versos coránicos, lo que ha generado una tormenta de memes que parodiaban su piedad recuperada y su autorretrato como víctima. Lamentar la inhumanidad de su trato por parte de las fuerzas de seguridad que él mismo ayudó a financiar, ya que le presionaron y arrestaron a sus empleados, es una de las muchas ironías de la situación actual. Ya sea que se aborde de manera cómica o para comprender lo que Makhlouf está señalando (¿la pila de leña en el fondo del video subraya la naturaleza inflamable de sus publicaciones?), la brecha invita a interpretar el evolución de la política de representación del régimen. También plantea preguntas sobre los principales destinatarios de Makhlouf. Y lo que sus partidarios y sus detractores (así como los partidarios y los opositores de su primo el presidente Assad) comprenden de estos vídeos.

También vale la pena señalar las dimensiones internacionales de la marginación de Makhlouf, ya que la competencia entre Irán y Rusia para saber qué país tiene la preeminencia puede jugarse en este caso. Alguna gente especula con que hay facciones dentro de la estructura de poder ruso que apoyan a Makhlouf contra Assad, o al menos cubren sus apuestas, mientras que pocas y pocos observadores consideran que los rusos están tan vinculados con Bachar como sus homólogos iraníes. Además, Rami, sus familiares y muchos de sus asociados están sujetos a sanciones de la UE o Estados Unidos por su papel en el conflicto sirio. En este contexto, ¿cuál es la probabilidad de que la falla actual haya sido causada por la ley titulada Caesar Syria Civilian Protection Act de 2019 (Ley de Protección Civil César Siria de 2019 [que implica sanciones contra las cúspides del régimen; el nombre de César alude a la documentación fotográfica relacionada con las torturas sistemáticas del régimen sacadas a la luz pública por un antiguo miembro del régimen que usa el nombre de César])? Los aspectos regionales y mundiales de la división familiar, lo que significa en términos de intereses geoestratégicos, lo que podría significar para la (in)estabilidad interna, lo que nos dice sobre el reparto del botín de guerra y/o la creación de nuevas formas de poder imperial, estos son algunos de los temas que los vídeos de Makhlouf también destacan.

Invitamos a artículos que exploren el conflicto entre el régimen y Makhlouf en el contexto de las dimensiones políticas, económicas, semióticas y regionales-globales más amplias que destaca. Se invita a los autores a abordar uno o más de los múltiples temas descritos anteriormente.

La situación en Idlib: trayectorias divergentes

La provincia de Idlib y sus alrededores han sido el centro de atención desde el comienzo del levantamiento sirio y el conflicto que siguió. Las pancartas creativas y las caricaturas inventivas de Kafranbel (ciudad en el noroeste de Siria, provincia de Idlib) y las paredes de Saraqeb (ciudad ubicada al oeste de Idlib) comunicaban mensajes de resistencia, esperanza y desesperación a través del humor y el arte.

Más recientemente, tras el asesinato de George Floyd por un policía blanco en Minneapolis, el arte en solidaridad con los levantamientos de Estados Unidos contra el racismo sistémico y la brutalidad policial también ha surgido en esta región, con el lema No puedo respirar hablando de los problemas de la represión autoritaria y la vulnerabilidad de los ciudadanos de todo el mundo. Cientos de talleres, ONG locales e internacionales, centros de capacitación para periodistas ciudadanos y redes sociales proliferaron en la región antes del cierre de la frontera a mediados de 2015, después del surgimiento del ISIS. Millones de sirios han pasado por Idlib, huyendo del bombardeo indiscriminado del régimen sirio y (después de 2015) de Rusia, ya sea para buscar refugio en Turquía, ya para proseguir su peligroso viaje a través del Mediterráneo con la esperanza de encontrar asilo en Europa.

Es bien sabido por la gente siria y la gente que estudia la política siria, que la proximidad de la región a la frontera turca facilitó el movimiento de soldados y oficiales desertores que formaron el Movimiento de Oficiales Libres (9 de junio de 2011) y más tarde el Ejército Sirio Libre (29 de julio de 2011). Desde 2015, cuando la provincia quedó bajo el control de la oposición, Idlib ha sido gobernada por varias facciones rivales, muchas de las cuales se disolvieron posteriormente, pero dos de ellas siguen siendo importantes, Hayat Tahrir al-Sham (HTS; anteriormente conocido como Jabhat al-Nosra), vinculada a Al-Qaida, y Ahrar al-Sham. La región ha sufrido cambios socioeconómicos radicales que tendrán un impacto duradero.

La violencia étnica y sectaria, las migraciones forzadas y los cambios demográficos continúan remodelando los contornos sociales de la región, como en el caso del acuerdo de las cuatro ciudades de abril de 2017, que condujo a un intercambio de residentes (que se identificaban como sunitas) entre Madaya y al-Zabadani en la campiña de Damasco y de habitantes (que se identificaban como chiítas) de Kafraya y Fuaa en la campiña de Idlib.

Cambios demográficos por la fuerza también tuvieron lugar en la región kurda de Afrin, en la campiña del norte de Alepo (en la frontera de al-Dana Nahiyah en el distrito de Harem de Idlib en el sur), que fue tomada por las fuerzas turcas y Fuerzas de oposición sirias turcas (Ejército Sirio Libre/FSA) el 18 de marzo de 2018. Desde entonces, Afrin se ha convertido en el principal destino de las fuerzas de oposición desplazadas por la fuerza de la Ghuta oriental, que, junto con otras familias sirias (que se identificaban como árabes y turcomanas) habían sido instaladas en casas abandonadas por civiles kurdos.

Desde mayo de 2017, Idlib también ha sido objeto de un acuerdo de desescalada entre Turquía, Rusia e Irán. Este acuerdo fue violado por varias partes, lo que provocó ataques aéreos por parte del régimen y un mayor desplazamiento de personas. La última ofensiva, Dawn of Idlib 2, comenzó el 19 de diciembre de 2019, desplazando a un millón de civiles a la frontera turca antes de que un nuevo acuerdo (negociado entre el presidente turco Recep Tayyip Erdogan y el presidente ruso Vladimir Putin) estableciera un nuevo alto el fuego a partir del 6 de marzo de 2020. El régimen y sus aliados han controlado dos ciudades clave (Khan Sheikhoun y Ma’arrat al-Nu’man) en Idlib y han reducido significativamente el espacio para HTS y otros grupos armados. Irónicamente, la difusión mundial de Covid-19 ha aliviado temporalmente la presión de los ataques aéreos sobre la población civil que huía en masa.

Dado el significativo papel de Idlib durante el levantamiento -algunas partes de la provincia fueron de las primeras en moverse- así como su papel en la guerra y la incertidumbre sobre el futuro de la provincia, solicitamos artículos que aborden una o más de las siguientes preguntas analítica y críticamente:

1.- Sobre la pandemia global: ¿Cuál es el impacto de Covid-19 en las poblaciones locales y las personas desplazadas en la región de Idlib? ¿Cómo se enfrentan las y los residentes de Idlib con la perspectiva de que el Covid-19 golpee su región? ¿Cuál es el estado actual de la infraestructura y el equipo en la provincia de Idlib? ¿Cómo pueden las organizaciones locales hacer frente a las emergencias de salud durante este período? ¿Qué tipos de discurso -religioso, científicos, cómico, orientados hacia la conspiración- emergen en este contexto?

2.- Sobre el conflicto en curso: ¿cuál es la probabilidad de que se mantenga el acuerdo de alto el fuego actual? ¿Cuál es el papel de Turquía en Idlib y cómo podría cambiar con el tiempo? Históricamente, ¿por qué fue Idlib el epicentro de los grupos armados yihadistas e islamistas en 2011-13 y por qué fracasaron los primeros esfuerzos para formar un Ejército Sirio Libre más secular?

3.- Sobre la ayuda internacional: ¿cuál es el papel de las ONG locales e internacionales en Idlib? ¿Cuáles son o han sido sus principales contribuciones y carencias? ¿Qué podemos aprender de las políticas y prácticas de ayuda sobre el terreno en los últimos nueve años?

4.- Sobre la economía política de la guerra: ¿cuál es la importancia de Idlib para la economía política de la guerra (por ejemplo, las actividades de contrabandistas, de traficantes de seres humanos y de señores de la guerra; la importancia de los impuestos y aranceles; la importancia de Bab al-Hawa [cruce fronterizo entre Siria y Turquía] y otros pasos fronterizos; el papel de la confiscación de propiedades)? ¿Cómo se han integrado las economías locales en la economía turca, en las áreas de oposición respaldadas por Turquía o en las áreas bajo el dominio sirio?

Producción cultural siria

La proliferación y el reconocimiento internacional de los documentales sirios, la evolución de la economía política y del contenido social de las series de televisión del Ramadán sirio, la irreverencia y la continuidad de la comedia en tiempos de agitación, las diversas formas de solidaridad que permite la música, las formas de experimentación artística (en literatura, arte contemporáneo y cine, por ejemplo) que ocurren en el exilio, estos son algunos de los temas que se han destacado en el estudio de la cultura popular siria. Las cuestiones de representación y de la audiencia, quien pueden representar a Siria, la forma en que se cruzan la política y la estética, las lógicas de la producción cultural actual, pueden ayudarnos a reflexionar más profundamente sobre las cuestiones permanentes de subjetividad, de afecto y de fidelidad política.

Las controversias sobre la representación del sufrimiento humano, la dinámica de la guerra en función del género, los tipos de restricciones de género que ocurren en situaciones de desplazamiento y reconsolidación autoritaria merecen una atención renovada. Lo mismo ocurre con las exploraciones de la construcción del mundo cuando la crisis se ha convertido en una parte integral de la vida ordinaria y el lenguaje de la dominación y la resistencia ya no parece estar adaptado al momento presente, para comprender la dinámica afectiva y estructural del capital o las seducciones del autoritarismo, o en el presente más reciente, la vida bajo las condiciones de una pandemia mundial pero vivida de manera desigual.

Entre las otras preguntas que están indexadas por el concepto de cultura pero que no se refieren inmediatamente a la expresión artística popular, podemos citar lo siguiente: ¿cómo ha reestructurado el conflicto las normas sociales, las disposiciones personales y las prácticas de razonamiento ético? ¿Cómo se han recortado las diversas formas de política identitaria, como las que rodean a las sectas, regiones o a las y los sirios, en el contexto de la intervención regional y de una gran potencia que se está dando?

Precariedad

Años de conflictos internos, desplazamiento y pobreza han hecho de la precariedad y de la inseguridad realidades cotidianas para las y los sirios. La imbricación de la violencia, la inestabilidad de los hogares y las consecuencias de Covid-19 continúan ejerciendo presiones psicológicas y materiales en la vida cotidiana de las personas. La situación legal de las y los sirios en su país y en los países vecinos sigue siendo inestable, lo que les expone constantemente a campañas de expulsión, hostigamiento y malos tratos porque no tienen los derechos necesarios para garantizar su protección. La precariedad de las personas sirias se produce por sus interacciones con toda una serie de actores, que van desde el régimen sirio, pasando por los grupos armados, hasta las intervenciones humanitarias internacionales, con todos sus propios nefastos efectos.Siria1706 III

Sin embargo, las y los sirios no son simplemente pasivos frente a la producción de su precariedad. Han encontrado medios de organizarse contra sus condiciones dentro y fuera del país. La demanda de seguridad y protección coincide con un entorno normativo en constante evolución destinado a limitar los derechos y recursos disponibles para las y los refugiados y solicitantes de asilo. Estos cambios constantes significan que las y los sirios no tienen la información y las tecnologías necesarias para hacer frente a su precariedad, pero también exigen formas organizativas capaces de satisfacer las demandas individuales y colectivas. Además, la producción cultural siria aborda la precariedad de una manera discreta y no tan discreta, demostrando así cómo las y los sirios reaccionan e intentan dar sentido a sus condiciones de inseguridad. Para comprender la precariedad de las y los sirios hoy en día, hay que comprender cómo las autoridades y formas de poder superpuestas influyen en sus vidas y cómo, a su vez, le dan sentido a la precariedad, la resisten y tratan de mitigarla. Aquí hay algunas preguntas que podrían abordarse en este contexto:

1.- ¿Cómo han vivido las y los sirios estas nuevas condiciones precarias? ¿Qué expresiones de resiliencia se han destacado? ¿Qué pasa con las nuevas formas de alienación dentro y fuera del país? ¿Cuáles son sus implicaciones en el plano político?

2.- ¿En qué medida las y los sirios se han involucrado en la economía de conflicto, volviéndose más dependientes de los subsidios, el contrabando, los mercados informales, etc.?

3.- ¿Cómo se han adaptado las mujeres en particular al desplazamiento, a las condiciones de personas refugiadas, a las circunstancias de la guerra en Siria y otras condiciones de inseguridad persistente? ¿Cómo se reconfiguran los roles de hombres y mujeres en condiciones de devastación y dificultades diarias?

Reconstrucción

Los recientes cambios militares a favor del régimen en el conflicto sirio han acelerado el debate sobre la reconstrucción posterior al conflicto. En ausencia de un proceso de paz ordenado por la comunidad internacional, las partes intervinientes internacionales y los Estados occidentales se han negado a proporcionar recursos para la tan esperada recuperación de Siria. Rusia y China han hecho modestas propuestas sobre la posibilidad de contribuir a futuros procesos de reconstrucción. El régimen tampoco ha presentado una visión estructural para la reconstrucción, aparte de una serie de nuevas leyes y políticas destinadas a atraer capital extranjero al país. Mientras tanto, las necesidades de reconstrucción a largo plazo de la población siria no se tienen en cuenta, ni siquiera en la planificación para el futuro, lo que exacerba aún más la precariedad, la inseguridad y la inestabilidad.

El conflicto aún no ha terminado y los principales actores continúan aplicando estrategias de seguridad/militares para ganar poder e influencia. Los intentos de las Naciones Unidas, como las conversaciones de Ginebra y la Comisión Constitucional, no han logrado abrir el camino para poner fin a la guerra. Cualquier proceso de reconstrucción inclusivo será cuestionado por las prioridades contradictorias de los actores internos y externos, por los poderes políticos de facto centrados en el conflicto y por la intensificación de los agravios socioeconómicos.

Los actores internacionales han producido extensos informes sobre lo que hay que hacer en Siria con respecto a la reconstrucción, cómo hacerlo y cómo evitar fortalecer el poder del régimen sirio al contribuir al proceso de reconstrucción. Agencias como el Banco Mundial y varios organismos de las Naciones Unidas, que están desplegando nuevos métodos para generar conocimiento, como la tecnología aérea y las redes sociales, son los lugares en los que se produce conocimiento sobre las necesidades de reconstrucción de Siria. Algunas agencias internacionales como el PNUD están activas en Siria, pero están limitadas en términos de trabajo generacional y estructural que pueden llevar a cabo. Además, al definir los problemas y soluciones de Siria, tienen tendencia a utilizar un aparato conceptual asociado al lenguaje de la intervención internacional, situando a Siria en el marco más amplio de las tendencias mundiales, incluso neocoloniales, actualmente en boga en la reconstrucción post-conflicto.

Mientras la comunidad internacional considera cómo intervenir en la reconstrucción de Siria independientemente de un proceso de paz, el régimen sirio ha adoptado una serie de leyes en nombre de la reconstrucción, incluidas medidas para reorganizar la propiedad de bienes, atraer capital privado y forjar asociaciones público-privadas. En otras palabras, hay un plan de reconstrucción, pero los críticos argumentan que está obstaculizado por una estructura vertical, que se enfrenta a desafíos de gestión formidables y que depende de un presupuesto generoso que carece de financiación real. La mayoría de los esfuerzos hasta la fecha se han centrado en áreas que han permanecido bajo control del gobierno.

La fase actual del conflicto sugiere que se librarán batallas internas y externas por los recursos de reconstrucción posteriores al conflicto, especialmente dado que el régimen sirio continúa sus prácticas de exclusión en el período posterior al conflicto mediante el desvío de recursos de ciertas áreas, otorgando de hecho los contratos de reconstrucción a los vencedores de la guerra. En estas condiciones, la reconstrucción será un proceso desigual que servirá para fortalecer el poder del Estado en lugar de abrir un camino para la reconciliación. Aquí hay algunas preguntas relevantes para esta situación:

1.- ¿Cuáles son los debates internos sobre la reconstrucción que tienen lugar actualmente en Siria?

2.- ¿Cómo se han posicionado los actores internacionales como productores clave de conocimiento sobre la reconstrucción siria? ¿Y qué tipo de conocimiento se produce en este contexto?

3.- ¿Cómo se discute la reconstrucción siria en la región de Medio Oriente y África del Norte?

4.- ¿Cómo encajan las opciones de reconstrucción en la búsqueda de un acercamiento del régimen con los Estados de la región?

5.- ¿Cómo puede la reconstrucción potencialmente abrir oportunidades alternativas de solidaridad que van más allá de la economía actual del conflicto?

6.- Si el régimen permanece en el poder, ¿qué tipos de reconstrucción y/o recuperación podemos esperar?

Los temas discutidos más arriba son solo algunas de las posibles áreas de exploración para Siria hoy. A medida que buscamos aumentar la cobertura de Siria en las páginas de Jadaliyya en las próximas semanas y meses, también nos gustaría llamar su atención sobre el excelente trabajo realizado por nuestra red de colaboradores. El Centro Sirio de Investigación Política (SCPR), una institución asociada, acaba de publicar un importante informe socioeconómico titulado Justicia para trascender el conflicto en Siria. Este informe se basa en investigaciones de campo únicas en los últimos años y ha sido esperado por observadores e instituciones internacionales que confían en el SCPR para proporcionar datos y análisis sólidos sobre Siria. Un resumen de este informe multifacético y casi completo pronto estará disponible en Jadaliyya y luego será publicado por nuestra organización hermana Tadween Publishing 

Artículo y presentación del proyecto publicado en el sitio web de Jadaliyya el 4 de junio de 2020.