Red Sindical Internacional de Solidaridad y de Luchas, 22-3-2020

Correspondencia de Prensa, 24-3-2020

Nuestras organizaciones pertenecientes à la Red sindical internacional de solidaridad y de luchas, partiendo de lo que nos comunican los y las compañeras ejerciendo en los centros de llamadas, denuncian la falta de protección que se mantiene en estos servicios. En muchos países, nuestros y nuestras militantes han propuesto soluciones para que no se ponga en peligro la vida de las trabajadoras y los trabajadores de los centros de llamadas. En muchos casos, los jefes se niegan a ello e incluso han solicitado la intervención de las fuerzas represivas del Estado para obligarles a trabajar.

Autorizar de manera absoluta que, para esa actividad particular, sigan ejerciendo y se sigan desplazando miles de empleado-a-s, sigue siendo un enigma. Es de notar que todo ello está en completa contradicción con las cinco interacciones humanas como máximo, que preconiza la Organización Mundial de la Salud, y la mayoría de los gobiernos. Algunas empresas proponen el teletrabajo, pero no lo amplían a pesar de la urgencia. Los “grandes” que mandan, algunos de con dinero público se niegan aplicarlo. ¡Por otra parte, el teletrabajo, es infelizmente imposible en varias regiones del mundo: consecuencias del subdesarrollo y el colonialismo!

Decenas de miles de trabajadoras y trabajadores llevan días atendiendo llamadas, incluso dándolas, para vender suscripciones telefónicas, seguros o mantener la atención al cliente para multinacionales comerciales. ¿En qué, si se considera la urgencia sanitaria en la que vivimos, esos oficios son indispensables?

Todos los días, los trabajadores/as del sector se ven obligados a desplazarse para trabajar sino corren el riesgo de ser sancionados (despidos, suspensiones, multas, etc.) y a su vez corren todos los riesgos para su salud en reunirse por centenas en las plataformas de producción donde, a veces, alternan sin que se limpien los puestos de trabajo de manera adecuada e intercambiándose los cascos auriculares. Los incidentes no paran de acumularse dado que la proximidad y las condiciones laborales son un terreno que favorece al extremo la propagación del virus. Los centros anuncian infecciones a diario a veces por decenas, y cierran… para volver a abrir horas más tarde o días después.

Los y las trabajadoras se niegan a seguir produciendo un servicio que carece de sentido y de medidas de seguridad. Pero allí donde el servicio resulte esencial, como lo puede ser el servicio en relación con las informaciones relativas al COVID 19, se exige que se asegure la protección:

– Gel desinfectante, jabón, toallitas desechables, a entera disposición de los empleado-a-s.

– Un máximo de 50 personas en cada espacio de trabajo

– Un metro de distancia entre cada una de ellas

– La evacuación de los locales, hasta su desinfección, si se declararan casos de infección de un-a empleado-a.

¡Todos y todas exijamos que se suspenda la producción! Resulta posible y ya se ha conseguido en algunas empresas. Las empleadas subcontratadas en este sector sumamente femenino y muy precario no aceptaran ser carne de cañón del sistema capitalista. Las organizaciones de la RSISL reafirmamos y, más que nunca, que ¡Nuestras vidas valen mas que sus beneficios! ¡Defendamos nos del coronavirus y de la explotación!

Las organizaciones de la Red Sindical Internacional de Solidaridad y de Luchas exigimos que se cierre la totalidad de los centros de contactos no indispensables con sueldo integral para los y las trabajadoras. Las multinacionales del sector, no deben aprovecharse de la crisis para ahorrar dinero, en países en los que la legislación laboral ofrece menor protección. Queda claro que ya lo hacen lo suficiente durante todo el año y hoy, en esta crisis, la dirección local tiene que asumir, dirigiéndose a las empresas que deciden: Orange, SFR, Engie… Exigimos en todos los sectores profesionales no esenciales, que se anulen las sanciones a los y las trabajadoras que han ejercido el derecho de retiro frente al peligro para su salud, el derecho a baja laboral y que cesen por completo los despidos.