A l’encontre, 13-2-2010

Traducción de Faustino Eguberri – Viento Sur

Correspondencia de Prensa, 19-2-2020

El segundo gobierno Giuseppe Conte, anunciado por el presidente Sergio Mattarella el 4 de septiembre de 2019, establecido después de la crisis del pasado agosto  1/, compuesto por el Partido Democrático (PD)  2/ y el Movimiento 5 Estrellas ( M5S)  3/, ha sobrevivido en los últimos meses a pesar de su constante disensión interna y su inestabilidad permanente. Liberi e Uguali [LeU, Libres e iguales, una amalgama de grupos similares: Movimento democrático e progresista, surgido del PD, producto de Sinistra italiana, que viene de las cenizas de la bancarrota socialdemócrata y del PD, y Possibile, preveniente del PD] que participa en el mismo, constituye una componente reformista subalterna, sin tiene importancia. El gobierno también tuvo que hacer frente a los ataques políticos de los partidos de derecha, que orientan y movilizan a importantes sectores de la sociedad, sobre temas racistas, xenófobos y de seguridad. Finalmente se enfrentó a dos peligros políticos peligrosos, la promulgación de la ley de presupuesto en diciembre de 2019 y las elecciones en dos regiones importantes, Emilia-Romaña y Calabria, a fines de enero de 2020.

Cuatro elementos han permitido mantenerse al gobierno. En primer lugar, la voluntad de los dos partidos que lo componen de evitar a toda costa nuevas y demasiado arriesgadas elecciones políticas, cuando las encuestas otorgan a la derecha dura más del 50% de los votos. En segundo lugar, la actitud favorable de las burguesías italianas y, en general, europeas, a través de las instituciones de Bruselas. Además, el apoyo abierto de las tres principales centrales sindicales, incluida la CGIL  4/. Y, por último, el temor real de importantes sectores de la sociedad a que la Lega de Matteo Salvini  5/ y su hermano enemigo Fratelli d’Italia de Giorgia Meloni  6/ llegasen al gobierno.

El hecho es que el impulso reaccionario de los partidos de esta derecha no se ha debilitado y que la sociedad sigue emponzoñada con venenos xenófobos, racistas y antisemitas, debido a la ausencia de un fuerte movimiento de las clases trabajadoras. Los actos antisemitas se han multiplicado en las últimas semanas. El Informe Italia, del instituto privado de investigación Eurispes, proporciona datos escalofriantes sobre el número de personas que creen que el Holocausto no existió, que pasa del 2,7% en 2004 al 15,6% en la actualidad  7/.

La ley de finanzas públicas (presupuestos) y la discontinuidad imposible

El escollo de la ley de presupuestos se ha superado gracias a medidas significativas, que ascienden a 30 mil millones de euros, un desborde hecho posible por la flexibilidad mostrada por la Comisión Europea. Esto representa un déficit presupuestario de más del 2%, lo que ha permitido congelar los incrementos en el IVA, que deberían haberse activado en 2020 mediante mecanismos automáticos derivados de las leyes y regulaciones ya adoptadas a lo largo de los años pasados. Este acuerdo también fue posible gracias a una combinación de intervenciones sociales modestas y altamente específicas y aumentos de impuestos igualmente modestos distribuidos hábilmente. De entrada, debe señalarse que el gobierno amarillo-rosa (M5S y PD) se ha abstenido de tocar los enésimos y enormes regalos para el capital y las empresas otorgados mediante reducciones de impuestos adoptadas por gobiernos anteriores. Tampoco cuestionó las normas represivas dirigidas a las personas migrantes y las ONG que les rescatan en el mar. Tampoco las que criminalizan las luchas sociales y de las y los trabajadores.

El PD quisiera presentar el gobierno actual como una marcada discontinuidad en comparación con el anterior, dominado por la figura de Matteo Salvini. Pero ésta es una misión imposible, dada la posición económica y política de sus dos componentes principales, el M5S y el PD, así como por el recién nacido Italia Viva (IV) de Matteo Renzi  8/. En resumen, las leyes antipopulares adoptadas en el pasado en las esferas social, económica y civil han permanecido vigentes, al igual que la legislación que apoya la ofensiva de la patronal contra las condiciones de vida de las clases trabajadoras, las mismas que causaron desmoralización, desesperación y rabia entre las y los asalariados y que sirvieron como plataforma de lanzamiento para las tristes figuras de Salvini y Meloni y de sus partidos.

Lo primero que debería hacer un gobierno que quisiera mostrar una discontinuidad efectiva [con el anterior] habría sido derogar las leyes de la contrarrevolución liberal y patronal, ya sea las más infames de Salvini, votadas tanto por la Liga como por el M5S, como las adoptadas anteriormente por gobiernos de centroizquierda, inscritas en el mármol de la austeridad. Aquí es necesario un ejercicio de memoria [ver Anexo] para comprender el alcance de estos ataques.

Con respecto a la política internacional, Italia defiende sus intereses imperialistas a partir de su ex colonia, Libia, donde está sólidamente representada por la empresa multinacional de energía y extracción, L’Ente nazionale idrocarburi (ENI, Agencia Nacional de Hidrocarburos). Además, unos 8.000 soldados italianos se distribuyen en más de 40 países, para misiones que le cuestan al Estado casi 1.500 millones de euros al año. Peor aún, el 2 de febrero de 2020, el acuerdo con Libia se renovó automáticamente y por tres años, sin que el gobierno hiciera nada para bloquearlo o siquiera modificarlo, aparte de algunos declaraciones huecas, pro forma. De ese modo, aseguraba la financiación de los guardacostas y los campos de concentración en los que se encierra a las personas que intentan llegar a las costas de Europa.

Elecciones regionales de Calabria y Emilia-Romaña

En este contexto, el 26 de enero de 2020 se celebraron las elecciones a los Consejos Regionales y las Presidencias de Calabria y Emilia-Romaña, consultas que tienen el valor de una prueba de alcance nacional. Matteo Salvini las había convertido en su caballo de batalla, con el objetivo no solo de conquistar los dos gobiernos regionales, sino también de provocar la caída del gobierno y, por tanto, elecciones políticas nacionales.

En Calabria, la coalición de derechas tuvo éxito, 55% de los votos, lo que le permitió conquistar una región más. [El M5S se presentó por separado del PD, recogiendo el 6,27% de los votos (7.35% con Calabria Civica), el PD alcanzó casi el 14%, Liga y Forza Italia tuvieron un porcentaje respectivo de casi 12 %]. La coalición de centroizquierda pasó del 61% de los votos en 2014 al 30% en 2020, pagando así el precio de su calamitosa gestión política. [Los partidos de la coalición de centroderecha totalizaron el 33% de los votos en 2014 y el 67% en 2020 y el M5S aumentó ligeramente, del 4,96% al 6,27%. Sin embargo, estos porcentajes deben relativizarse, o al menos colocarse en una continuidad irregular, si sabemos que en 2010 la derecha alcanzó el 58%, el PD 32%, y que en 2005 el centro-izquierda totalizó el 59%, la derecha el 41%]. Con el 14% de los votos, el PD es el partido más votado en la región, pero eso no debería llevar a Nicola Zingaretti, presidente de la región del Lacio y secretario del PD, a cantar victoria: la abstención ha alcanzado nuevas cotas [56% según las encuestas], expresando desconfianza y repliegue de sectores enteros de la población. Esto dejó el camino abierto a las hermandades tradicionales de poder vinculadas a la antigua Forza Italia  9/, que logró mantenerse a la cabeza, en particular gracias a dos listas satélites.

La confrontación electoral en Emilia-Romaña  10/ centró toda la atención. Desde las secuelas de la Segunda Guerra Mundial, éste ha sido un territorio de raíces profundas para el Partido Comunista Italiano (PCI), que lo administró desde 1970 (año en el que se establecieron los consejos regionales) hasta 1995 y, de 1995 a 2020, a través de las sucesivas mutaciones del PCI, primero el Partito democratico della sinistra (PDS), luego el Democratici di sinistra (DS) y finalmente el Partito democratico (PD). Las antiguas administraciones regionales del PCI habían desplegado políticas socialdemócratas efectivas, garantizando servicios eficientes a través de un pacto político y social que unió a las administraciones locales, las y los asalariados, comerciantes, artesanos, cooperativas, algunas de las cuales se habían convertido en verdaderas transnacionales, así como a muchas grandes y pequeñas empresas. La crisis económica latente, las políticas de austeridad y las privatizaciones (especialmente en salud, transporte, sin mencionar el hormigonado del territorio), administradas por la administración regional, han exacerbado las contradicciones sociales, debilitado a importantes sectores sociales y acabado por aniquilar este pacto social  11/.

Si durante muchos años la Liga, y sus predecesores, no pudieron cruzar el río Po, que separa Lombardía y Véneto de Emilia, las cosas han cambiado en los últimos años.

Durante las elecciones nacionales de 2018, y después en las elecciones europeas de 2019, tanto el M5S como la Liga de Matteo Salvini alcanzaron porcentajes superiores al 30%. Las elecciones regionales de 2014 dieron la victoria al candidato del PD, Stefano Bonaccini [49% de los votos], con una baja participación [38%], destacando la creciente desafección de los grandes sectores populares respecto el centro-izquierda . Por otro lado, las elecciones de enero de 2020 tuvieron una participación mucho mayor [68%].

Matteo Salvini pensó que podría dar la puntilla al PD, conquistar el fortín histórico de la izquierda y obtener una victoria tanto política como histórica. Puso los medios: una fuerte campaña mediática, martilleando con comentarios xenófobos y racistas. Su maquinaria electoral fue dirigida por su asesor de comunicación Luca Morisi, al frente de un equipo de 35 personas que cubrieron la actividad del líder las 24 horas del día, activando una vasta red permanente de intervenciones y contactos de todo tipo, desde las más clásicas hasta las redes sociales que la Liga llamó “La Bestia” [usando el nombre de la maquinaria electoral de Barack Obama, ciertamente diferente].

Al final, su fracaso alivió a muchos italianos, al PD e incluso al gobierno. Pero las cifras son preocupantes y demuestran hasta qué punto la amenaza de la Liga está lejos de haber sido superada. Sus resultados, en el antiguo bastión rojo, tanto en valores absolutos como en porcentajes, son impresionantes, al igual que su capacidad para orientar, desorientar y movilizar importantes sectores de la sociedad.

El candidato a la presidencia regional, Stefano Bonaccini (PD), obtuvo el 51,4% de los votos contra el 43,6% para la candidata de las derechas [Lucia Borgonzoni]. La agrupación de partidos, presentada como de centro-izquierda, solo supera el 48%, mientras que las fuerzas de derechas obtienen un preocupante 46%, incluido el 31,9% para la Liga y el 8,6% para la extrema derecha de Fratelli d’Italia, que duplicó sus votos, mientras que Forza Italia, de Silvio Berlusconi, obtuvo resultado insignificante.

El candidato Bonaccini logró sus objetivos al lograr al 65% de los votos que había obtenido en la consulta precedente, el 17,7% de quienes se habían abstenido, el 9% de los del M5S y el 6,1% del centroderecha  12/. También apoyó su campaña en una densa red de administradores locales, cooperativas, sindicatos, así como en el mundo empresarial y, por último, pero no menos importante, recibió el apoyo fundamental del movimiento de las sardinas.

Sardinas

Las sardinas es un movimiento que nació, y no es una coincidencia, en la principal ciudad de Emilia-Romaña, Bolonia, en noviembre de 2019. Su objetivo explícito era contrarrestar la campaña de odio y racismo del jefe de la Liga. En un mes las sardinas multilicaron las reuniones en todas las ciudades de la región, organizando grandes reuniones con decenas de miles de personas, con una fuerte presencia de jóvenes, pero también una audiencia de más edad. Expresa la preocupación, presente en grandes sectores, de ver consolidarse un sentido común racista y violento contra la gente más vulnerable, alimentado por las derechas más reaccionarias.

Las sardinas lograron interpretar, pero también despertar, las sensibilidades antifascistas, antirracistas y democráticas, mediante la construcción de un tipo de movilización correspondiente a su nivel de politización. Es un movimiento de opinión pública, aún no estructurado y que no ha hecho la experiencia de debates sobre temas sociales.

Sus líderes se presentan como queriendo borrar de la política el lenguaje del odio y el racismo, llevando el debate a estándares de corrección política, incluso al buenismo. Pero más allá de esta orientación política, no hay duda de que fueron capaces de alentar a muchos jóvenes y mayores a ir a votar, creando una contratendencia visible y masiva a las posiciones de Salvini y la Liga.Italia1902 II

Las y los jóvenes líderes de este movimiento tienen relaciones con los círculos generalmente tocados por el PD, pero también con sectores católicos, que se han comprometido a obstruir el surgimiento de las derechas duras y que tienen, como referencia, al cardenal de Bolonia Matteo Zuppi. Diarios como La Repubblica , vinculados al PD, apoyaron incondicionalmente esta iniciativa ofreciéndole su plataforma con el objetivo de la reactivación y renovación del PD. Actualmente, se están llevando a cabo muchas iniciativas destinadas a dirigir parte de sus líderes hacia la reconstrucción de un nuevo centro-izquierda.

La crisis de M5S

El M5S atraviesa una grave crisis política y organizativa que se salda en una caída en su apoyo electoral. En las elecciones nacionales de 2018 obtuvo 10 millones de votos (32%) y constituyó grandes grupos parlamentarios en la Cámara y el Senado. En las europeas de 2019, cayó al 17,1% de los votos, superado por la Liga (34,3%) e incluso por el PD (22,7%). En las últimas dos consultas electorales en Calabria y Emilia-Romaña, experimentó un verdadero desastre. En el primer caso, pasó del 43,4% al 7,3%, en el segundo de 27,5% al 3,5%. El líder político de M5S, Luigi Di Maio, previó esta situación dimitiendo en la víspera de las elecciones. Hoy el partido busca una nueva dirección, en medio de una gran confusión.

Así volvemos a una parábola política inevitable. Siempre hemos afirmado que su éxito fue el fruto de las políticas de austeridad y la profunda y concomitante crisis del movimiento de las y los asalariados, en un contexto de persistencia de una oposición genérica a la sociedad establecida, que el M5S había sabido drenar electoralmente.

Después de haber gobernado durante un año con la Liga y tras intentar escapar del beso mortal de Salvini dando vida a un nuevo gobierno y una nueva mayoría parlamentaria con el PD, esta organización política pequeñoburguesa no resistió la prueba del gobierno. A través de estas vicisitudes emergieron las debilidades políticas de sus líderes, al igual que las del partido en su conjunto. Comenzó a romperse ante la realidad de las contradicciones de clase. Hemos calificado al M5S como una fuerza pequeñoburguesa cuyos éxitos políticos y electorales se basan en la desmoralización de los trabajadores y en la ausencia de respuestas alternativas creíbles de la izquierda. Así, el partido “ni de derechas ni de izquierdas”, privado de un programa socioeconómico mínimamente coherente, privado de reales relaciones sociales estructuradas (las redes sociales no bastan…), confrontado a las dinámicas y a las contradicciones de clase, no podía sino fundirse como la nieve al sol.

A partir de entonces, la derecha cosechó los frutos de la desesperación y el fatalismo atentista de vastos sectores populares que anteriormente se habían dirigido al M5S. En Emilia-Romaña, parte de su electorado recurrió al voto útil a favor del PD. Las 5 Estrellas se dividen entonces entre sus diversos componentes, uno que lamenta la alianza con la Liga, otro que desea recuperar su autonomía original y otro que apunta a una alianza consolidada y duradera con el PD. El Movimiento ya ha perdido una gran cantidad de diputados y senadores, pero sigue siendo el grupo parlamentario más numeroso aunque esto ya no corresponda a un consenso electoral equivalente en el país real. Esto solo puede causar más contradicciones dentro del partido y del gobierno  13/.

Un marco económico y social incierto

La economía italiana experimentó un crecimiento muy modesto en 2018: un 0,8% que, en otras ocasiones, habría sido considerado como una recesión. Las estimaciones para el último trimestre de 2019 son negativas (-0.3%), y probablemente un estancamiento general para 2019. Esto no evitó que durante el dividend day [la distribución de dividendos a las y los accionistas en las principales empresas], generalmente en mayo en Italia, se produjera una lluvia de dividendos (26 mil millones de euros como mínimo). Y todo sugiere que este año nuevamente las y los accionistas podrán alegrarse, al igual que los miembros de la familia Agnelli, que el año pasado compartieron miles de millones de euros y que este año recolectarán la lluvia de oro de la fusión Fiat-Chrysler Automobile (FCA) con Peugeot SA (PSA)  14/.

El año pasado las exportaciones tiraron aún más del Producto Interior Bruto (PIB) de Italia. Pero la desaceleración de la economía mundial y, en particular la de Alemania, de la que Italia depende en gran medida, sugiere dificultades significativas en términos de producción y empleo, especialmente para la industria y las actividades relacionadas con ella. Así, según los últimos datos del Istat (Instituto de Estadística), la producción industrial se contrajo un 1,3% en 2019, la más marcada desde 2013, con una caída muy pronunciada en el sector automotriz: el 13,9%.

En 2019, los empleos fijos cayeron significativamente (-75.000), y no fueron compensados por el aumento en los empleos eventuales (+17.000). Las cifras oficiales indican 3.123.000 personas desempleadas y una disminución de las y los trabajadores autónomos activos que alcanzaron su nivel más bajo desde 1977. El desempleo es del 9,8%, el de la juventud del 28.9%, resultados muy pobres en comparación con los promedios europeos del 7, 4% y 15,3% respectivamente. Además al desempleo oficial, deben agregarse unos 3 millones de trabajadoras y trabajadores que, después de haber dejado de buscar trabajo, no aparecen en las estadísticas de empleo.

El trabajo se está volviendo raro y cada vez más precario. La combinación de la congelación de salarios en el sector público, los aumentos irrisorios en el sector privado, la reestructuración y los cambios de propiedad de las empresas que generan inseguridad laboral y bajos salarios, induce una distribución de la riqueza nacional que favorece a las rentas y los beneficios en detrimento del trabajo. Lo que no impide que la gran prensa burguesa denuncie en primera plana los estragos debidos a insoportables desigualdades sociales, al tiempo que defiende sin matices las medidas conservadoras que las generan.

El reciente informe de la ONG Oxfam indica que en 2019 el 1% de los italianos más ricos poseía, en términos de riqueza, más que el 70% de los italianos más pobres. Durante las últimas dos décadas de desaceleración o crisis, la riqueza de este 1% incluso aumentó un 7,6%, mientras que la del 50% más pobre disminuyó un 36,6%. Las cosas son similares cuando se consideran los ingresos, como lo explica el Instituto Italiano de Estadística (Istat): para 7,4 millones de familias italianas, más de las tres cuartas partes del ingreso familiar total provienen de la jubilación, inferior a 1000 € mensuales, de uno de sus miembros  15/. Con lo cual hay que sobrevivir escapando por poco de la pobreza extrema. Y, como si eso fuera poco, se está preparando una nueva ofensiva de la patronal contra el nivel de las pensiones. Esto en un país donde la población, según los datos de 2018 publicados estos últimos días por el Istat, disminuye y en donde la diferencia entre fallecimientos y nacimientos ha alcanzado un récord histórico: por cada 100 personas fallecidas, los nacimientos son 67, cuando hace 10 años eran 96.

Las grandes crisis industriales abiertas

En el contexto de esta crisis económica latente, unos 300.000 puestos de trabajo están actualmente amenazadas. Sobre la mesa del Ministerio de Economía y Desarrollo (MISE) se encuentran “160 situaciones de conflicto” (despidos, reestructuraciones, cierres o reubicaciones), algunas relativamente recientes, otras que se prolongan desde hace algunos años. Decenas de miles de personas empleadas están en situación de paro parcial. Para algunas personas en esta situación sus ingresos son muy bajos, otras se encuentran sin ingresos, y todas ven que se les acerca desempleo total. Estas son crisis que afectan prácticamente a todos los sectores, a la industria, el comercio, el transporte, los servicios, e incluso la informática. Están en la lista los nombres de Whirpool, Ilva, Embraco, Bekaert, Mercatone Uno, Conad, Unicredit, Alitalia y, en el trasfondo, un gran número de pequeñas empresas de subcontratas o ligadas a estos grupos.

La crisis de Alitalia, la compañía nacional de aviación, es interminable, y va desde el proceso de privatización hasta las intervenciones públicas cuyas consecuencias pagan las y los trabajadores.

La Ilva (anteriormente Italsider), la gran industria siderúrgica pública, uno de los pilares de la industria y el capitalismo italiano después de la guerra, pasó a manos privadas a principios de la década de 1990. Sus vicisitudes la hicieron emblemática del funcionamiento caótico del sistema capitalista y los desastres de la propiedad privada. En Taranto, en Puglia, donde se encuentra la sede del complejo industrial, solo el Estado sería capaz intervenir con urgencia: reorientar completamente la producción, limpiar un ambiente devastado por la contaminación, garantizar ingresos e incluso reconversión/formación de la gente asalariada, en resumen, recalificar todo el territorio a través de una transición indispensable y en profundidad  16/.

Lo mismo se puede decir de Whirpool, la empresa transnacional estadounidense que el año pasado anunció el cierre de la planta de Nápoles y, por tanto, la pérdida de cientos de empleos en una provincia ya martirizada por recortes de empleos. El escenario de Whirpool es similar a muchos otros. La empresa transnacional lLiga, utiliza la infraestructura pública y se beneficia de diversas formas de apoyo institucional local y nacional. Explota tranquilamente a las y los empleados durante unos años, obteniendo ganancias sustanciales, para finalmente encontrar un lugar aún más rentable al cual trasladarse. La primavera pasada, la lucha de las y los trabajadores en esta fábrica y la furia popular que se extendió a la ciudad fueron tan virulentas, que se podría haber pensado que el gobierno se vería obligado a comprar la empresa. La gerencia anunció de inmediato la suspensión de los despidos, la tensión disminuyó y, seis meses después, ¡la empresa volvió a confirmar el cierre a corto plazo! Tras algunas negociaciones, los sindicatos llegaron a apaños con la gerencia. Las y los trabajadores agredieron a las y los sindicalistas, acusándolos de haberles engañado y traicionado.

La guinda del pastel de estas malversaciones corresponde al gran banco Unicredit, el llamado banco italiano con un accionariado mundializado, una facturación de casi 19 mil millones de euros en 2019. Ha demostrado en qué medida se encuentra fuera de todo control social y político al anunciar que distribuirá 8 mil millones de euros, en forma de dividendos y recompras de acciones, al tiempo que anunciaba el despido de 8.000 personas empleadas de aquí a 2023. Seguimos esperando la respuesta de las burocracias sindicales, así como la del gobierno del “cambio”.

Finalmente, mencionemos la crisis de lo que una vez fue la gran área de la industria automotriz en Turín, donde 10.000 empleos están amenazados, además de los 10.000 perdidos en los últimos 10 años. Pero lo peor está por venir, como fruto de la fusión de Fiat Chrysler Automobile (FCA) y Peugeot SA (PSA)  17/.

Artículo enviado por su autor; traducción del italiano de Dario Lopreno para A l’encontre.

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Anexo

Un inventario de las leyes de austeridad

Aquí está la lista de las principales medidas para atacar los salarios directos e indirectos, a fin de comprender mejor cómo se ha deteriorado la situación en los últimos años.

Primero, están las leyes para la precarización de las condiciones de trabajo, desde la década de 1990 hasta las muy denunciadas, pero ahora olvidadas, leyes de 2003 (Decreto Legislativo No. 30 y Decreto Legislativo No. 276) de Silvio Berlusconi, jefe del movimiento neoconservador Forza Italia y luego presidente del Consejo de Ministros. El sucesivo gobierno de Romano Prodi, presentado como independiente de centro-izquierda, que integró en su gobierno al Partido de la Refundación Comunista y el Partido de los Comunistas Italianos, conservó el 99,99% de estas leyes. Luego, en 2014, se promulgó la infame Jobs Act de Matteo Renzi, entonces secretario del Partido Democrático, supuestamente de centro izquierda, y presidente del consejo de ministros, que definitivamente borraba el artículo 18 de la ley laboral [Statuto dei lavoratori, artículo que protegía a las y los trabajadores contra despidos injustos en empresas con 15 o más personas] y legislación sobre el paro parcial.

Se promulga así una verdadera jungla capitalista de desregulación, dejando las manos libres a todas las empresas, desde las más pequeñas hasta las más grandes, para reestructurar, reubicar, cerrar, sin tener que dar cuenta a las y los empleados, ahora sin protección “en el mercado libre”. Solo se les otorga la muy leve cobertura de la Naspi, el Nuevo Seguro Social para el Empleo, que cubre solo el 75% de un ingreso máximo establecido en 1.226 euros, subsidio de desempleo que vence después de dos años, siempre que el empleado haya tenido uno o más trabajos continuamente en los últimos cuatro años.

Segundo, hay medidas que establecen reducciones de impuestos y reducciones en las contribuciones sociales para las empresas, regalos de decenas de miles de millones de euros a la patronal, en particular con los recortes en el impuesto a las ganancias corporativas (imposta sul reddito delle società, IRES), que pasó del 33% en 2006 al 24% en 2015. Estas medidas fueron implementadas por los gobiernos de centro derecha y centro izquierda por igual, aLigando que era justo hacer ganar dinero a las y los capitalistas (tanto el líder de derecha Silvio Berlusconi como el líder de centro izquierda Matteo Renzi se distinguieron en este terreno). Todo esto con el objetivo proclamado, aunque ilusorio, de fomentar la creación de empleos y, por lo tanto, de luchar contra el desempleo …

Incluso un niño podría entender que así se está aumentando el agujero en la deuda pública. Matar dos pájaros de un tiro, este regalo para las empresas golpeó al gasto público y a la política social, golpeando con fuerza a las ayudas sociales, la educación y el sistema de salud, aumentando la presión para la privatización.

Tercero, en términos de negociaciones salariales, la escala móvil de salarios, que había introducido un aumento salarial automático adaptado a la inflación, siguiendo una serie de pactos sociales tripartitos (gobierno-patronal-burocracias sindicales) fue erosionada gradualmente con los efectos esperados en los salarios, transfiriendo cada vez más riqueza “hacia arriba”. El desmantelamiento de la escala móvil tuvo lugar gradualmente entre 1982 y 1992.

A través de estas diversas contrarreformas, la distribución de la riqueza producida ha cambiado profundamente a favor de las y los capitalistas. Los salarios y las pensiones pasaron del 70% al 58% del total.

Estos ataques no solo han golpeado al salario directo, sino también al llamado salario indirecto. Como tal, mencionemos los constantes ataques a las pensiones del sector público que, garantizadas desde la reforma de fines de la década de 1960, basadas en el sistema retributivo [ver nota al final de este recuadro], preservaron el pacto entre generaciones. Primero fue la Ley Dini de 1995, Presidente del Consejo de Ministros de enero de 1995 a mayo de 1996, primero independiente, luego de centro izquierda, luego de derechas, la que inició la marcha del sistema de pensiones retributivas hacia el sistema contributivo (ver nota más abajo).

Luego, las medidas de Roberto Maroni en 2004, miembro de la Liga, Ministro de Trabajo y Asuntos Sociales de 2001 a 2006, que aumentó la edad de jubilación en 3 años.

Y, finalmente, la contrarreforma de Fornero de 2012, por el nombre de Elsa Fornero, Ministra de Trabajo y Asuntos Sociales de 2011 a 2013. Estableció definitivamente el sistema contributivo (ver nota más abajo), adoptado bajo el llamado gobierno independiente de Mario Monti, apoyado por el centro-izquierda, la reforma fue aprobada en particular gracias a la pasividad de los sindicatos, excepto de la CGIL que convocó una huelga simbólica de 3 horas …

A esta lista, agreguemos las leyes antiinmigrantes destinadas a contrarrestar “la invasión africana”:

La ley Martelli de 1990, del “socialista” Claudio Martelli, vicepresidente del Consejo de Ministros de 1989 a 1992;

La ley Turco-Napolitano de 1998 promulgada por Livia Turco, Ministra de Solidaridad Social de 1996 a 2001, y Giorgio Napolitano, Ministro del Interior de 1996 a 1998, ambos del antiguo Partido Comunista;

La ley Bossi-Fini de 2002, impulsada por Umberto Bossi y Gianfranco Fini. El primero fue Ministro de Reformas Institucionales y Descentralización de 2001 a 2004 y vicepresidente del Consejo de Ministros de 2001 a 2006, fue el fundador de la Liga lombarda, la Liga Norte y, más tarde, la Liga. El segundo era en ese momento líder de Alleanza nazionale salida del partido neofascista Movimento Sociale Italiano, entonces vicepresidente del Consejo de Ministros;

El decreto de Minniti que data de 2017. Marco Minniti fue Ministro del Interior de 2016 a 2018. Es miembro del Partido Democrático (PD) y ex miembro del Partido Comunista;

Los decretos 1 y 2 de Matteo Salvini, que son parte de un crescendo de injusticia, hipocresía y violencia, un verdadero calvario para quienes que intentan huir del hambre, la esclavitud y la guerra.

Nuestra única “esperanza” es que algún día las y los responsables, italianos y europeos de esta masacre y esta barbarie que tienen lugar en el “Mare Nostrum”, comparezcan ante el tribunal de la historia pero también ante la justicia.

Hay que tener en cuenta también que los decretos de Salvini, en particular el segundo, constituyen un ataque directo no solo contra las personas migrantes, sino también contra todas y todos los trabajadores del país y contra todos los movimientos sociales. De hecho, instituyen medidas y sanciones represivas, incluida la prisión, muy severa, contra quienes se resisten contra las injusticias o defienden los derechos fundamentales. También es un verdadero regalo para la patronal a la que protegen de huelgas, manifestaciones y bloqueos de empresas, sin mencionar las ocupaciones.

Nota red. A l´encontre

La Ley Fornero, que entró en vigencia en enero de 2012, cambió el pago de pensiones del sistema retributivo al sistema contributivo. Sistema retributivo, también llamado primacía de las prestaciones en Suiza: las rentas se otorgan de acuerdo con el último salario o el promedio de los “x” últimos salarios, teniendo en cuenta el número de años de cotización; la institución proveedora asegura que las contribuciones de las y los empleadores y empleados, a las cuales se agregan ingresos por inversiones, financien las prestaciones pagadas a las y los asegurados.

Sistema contributivo, también llamado primacía de las cotizaciones en Suiza: las prestaciones pagadas a las personas aseguradas se calculan sobre la base del capital ahorrado – cotizaciones más intereses – con la institución de previsión; al jubilarse, el capital de ahorro acumulado se convierte en una pensión de vejez utilizando una tasa de conversión. El sistema contributivo italiano calcula la pensión de acuerdo con el total de contribuciones pagadas durante la vida profesional, indexado de acuerdo con las variaciones de quinquenales del producto interno bruto multiplicado por una tasa de conversión (en%) redefinida cada 2 o 3 años en función de la edad de la persona empleada en el momento de la jubilación. Las personas ya jubiladas antes de 2012 siguen en el antiguo sistema (primacía de las prestaciones). Las que hayan llegado a la jubilación después de 2012 están a caballo de los dos sistemas, a prorrata de los años de cotizaciones antes o después de 2012.

Notas, las (ndt) son de la edición de A l´encontre

1/ Ver Debate de Italia. “Por una izquierda de oposición”, declaración de Sinistra anticapitalista, 24 de septiembre de 2019, en el sitio, http://alencontre.org/europe/italie/italie-debat-pour-une-gauche-dopposition.html

2/ El Partido Democrático (Partito democratico, PD) es un partido burgués, a menudo descrito como de izquierda por los medios, derivado de restos de izquierdas estalinistas y socialdemócratas, así como de la derecha democráticacristiana y liberal, de la que procedían varios presidentes del Consejo de Ministros (Primer Ministro) entre abril de 2013 y junio de 2018. Desde septiembre, participa en la nueva coalición gubernamental con el M5S (véase la siguiente nota). [ndt]

3/ El Movimiento de 5 estrellas (Movimento 5 Stelle, M5S) nació en 2009, centrado inicialmente en el humorista Beppe Grillo y en el empresario Gianroberto Casaleggio, sin ningún programa económico y social coherente, y muy centralizado por sus fundadores. Su principal característica es ser variopinto. Se presenta como una web/partido, pero está muy apegado a las tradiciones nacionales, se posiciona por el modernismo pero tiene una fuerte tendencia xenófoba y antiinmigrante, parece ser anti-mafia y anti-clientelista, pero practica el clientelismo allí donde gana las elecciones, ha desarrollado una retórica anti-poder pero la olvida tan pronto como accede al gobierno, se declaró antiinstitucional pero se unió a las instituciones políticas gubernamentales, regionales y municipales, se proclamó anti-Unión Europea, con sus primeros aliados gubernamentales de la Liga (que son anti-UE al menos verbalmente), pero se inclina ante la Unión Europea, con sus segundos aliados gubernamentales de la DP. El M5S formó parte de la coalición gubernamental con el partido nacional-soberanista la Liga (junio de 2018 a septiembre de 2019, el gobierno de M5S-Liga llamado amarillo-verde). Cambió de chaqueta (que tiene tantos lados que incluso Jacques Dutronc se perdería), a partir de septiembre de 2019, formando parte del llamado gobierno de centro, con el Partido Democrático (el gobierno M5S-PD llamado amarillo-rojo o amarillo-rosa). En las últimas elecciones nacionales (2018), el M5S obtuvo el 33% de los votos en las dos Cámaras, en las elecciones europeas (2019) obtuvo el 17%, hoy probablemente obtendría significativamente menos. [ndt]

4/ Los tres principales centrales sindicales italianas son la Confederación General Italiana del Trabajo (CGIL), el mayor sindicato de personas asalariadas en Italia, cuyas divisiones después de la Segunda Guerra Mundial dieron origen a la Confederación Italiana de Sindicatos de trabajadores (Confederazione italiana sindacati lavoratori, CISL) y el Sindicato Italiano del Trabajo (Unione italiana del lavoro, UIL). [Ndt]

5/ La Liga fue fundada en 1991, con el nombre de Lega Nord, sobre la base de movimientos regionales lombardos y de las regiones del norte de Italia. Con el M5S, formó el gobierno, de junio de 2018 a septiembre de 2019. Ahora son dos hermanos enemigos. Su líder, el Secretario Federal Matteo Salvini, era el Ministro del Interior y el jefe del gobierno de facto. Sin embargo, el presidente oficial del Consejo de Ministros fue Giuseppe Conte, el mismo que dirige el gobierno actual, pero con el PD, gran rival de la Liga. Antes de las elecciones nacionales de marzo de 2018, la Liga Norte abandonó el atributo “Norte” y su apego a la nación padania (la llanura del Po, erigida como nación, retóricamente se convierte en Padania), que se llamará Liga sin más. Un truco que convirtió al partido nordista antimeridional en un partido nacional-soberanista italiano. Es una transformación que aún enfrenta muchas resistencias internas. La Liga es un partido de la llamada derecha parlamentaria dura con una orientación que no contradice sus rasgos de extrema derecha. Alcanzó el 17% de los votos en las elecciones nacionales de 2018, el 34% en las elecciones europeas de 2019 [ndt]

6/ Fratelli d’Italia (FdI) es una organización política de extrema derecha, nacida en 2012. Su presidenta y líderesa indiscutible es Giorgia Meloni. Es una continuidad de Alleanza nazionale (AN), producto del Movimiento Social Italiano (MSI), en el que se habían unido las fuerzas fascistas de la posguerra. Estas referencias y su ideología fascista se expresan en particular por el símbolo de FdI, la llama tricolor, de los colores de la bandera italiana, que ya era el símbolo del MSI. Es una organización con un fuerte crecimiento electoral, que se acerca al 10% en las encuestas, y su lideresa, Giorgia Meloni, está tratando de robar el liderazgo de las fuerzas de derechas al líder de la Liga, Matteo Salvini.

7/ El informe resumido del Rapporto Italia está disponible en esta dirección: https://eurispes.eu/wp-content/uploads/2020/01/eurispes-sintesi-ri2020.pdf  [ndt]

8/ Matteo Renzi, cuyo punto de referencia es el líder inglés Tony Blair, fue secretario del Partido Democrático (PD) de diciembre de 2013 a marzo de 2018 y presidente del Consejo de Ministros de febrero de 2014 a diciembre de 2016. Bajo su gobierno aprobó la Jobs Acts, una ley de liberalización total del mercado laboral que borró los estándares básicos de protección de la Ley del Trabajo (Statuto des lavoratori) de 1970. Durante la crisis del gobierno del verano pasado, después de haber impulsado la alianza entre el M5S y el PD, se separó, creando su propio grupo parlamentario, Italia Viva, núcleo de un nuevo partido político.

9/ Forza Italia (FI, Forza Italia hasta 2009, Popolo della Libertà de 2009 a 2013, nuevamente Forza Italia de 2013) es el tercer grupo político del Parlamento italiano, liderado desde el principio por Silvio Berlusconi (Presidente del Consejo ministros en 1994-1995, de 2001 a 2006 y de 2008 a 2011), séptima fortuna de Italia con alrededor de 7 mil millones de euros. Desde la fundación de FI “el holding financiero Fininvest [de Berlusconi] proporcionó los recursos financieros, humanos, organizativos, todo lo necesario para la construcción de un movimiento político, comenzando con su grupo dirigente” directamente transferido al campo político , escribe Diego Giachetti (Los veinte años de Silvio Berlusconi, 30 de enero de 2014, https://alencontre.org/europe/italie/italie-les-vingt-annees-de-silvio-berlusconi.html) Berlusconi creó su riqueza en particular con la ayuda del Partido Socialista que se declaró en quiebra, financiera y políticamente, en 1994. [ndt]

10/ Con 4,5 millones de habitantes, incluidos 3,5 millones de votantes, Emilia-Romaña es una de las regiones más ricas de Italia. Representa el 7.3% de la población italiana, el 9% del producto interior bruto (PIB), el 13.6% de las exportaciones. La crisis económica latente, que afecta a varias partes del país, tuvo menos impacto allí [ndt].

11/  El presidente de Emilia-Romaña, Stefano Bonaccini, solicitó incluso al gobierno central, en concierto con los presidentes de Lombardía y Véneto, una autonomía diferenciada, en otras palabras, normas Ligales que permitan concentrar más riqueza del país en las regiones más prósperas, en detrimento de las regiones del sur. Ver http://alencontre.org/europe/italie-ue-lautonomie-differenciee-comme-instrument-du-developpement-inegal-et-de-la-deregulation.html

12/  Cf. Il Fatto Quotidiano , 27/01/2020, Elezioni regionali 2020. Flussi di voto Swg, Bonaccini fa il pieno tra ex astenuti e M5S. [ndt]

13/ Diciendo que no hace mucho tiempo, muchas personas, a la izquierda, pensaban que habían encontrado, en el M5S, una alternativa válida en la que invertir sus propias fuerzas …

14/ Cf. Franco Turigliatto, PSA / FCA, un matrimonio que debía concluirse … para los capitalistas, http://alencontre.org/economie/psa-fca-un-mariage-quil-fallait-conclus-pour- la capitalistes.html

15/ Cf. Raffaele Ricciardi, Pensionati, più di uno su tre vive con meno de euro lordi al mese, diario La Repubblica, Milán, 15/01/2020.

16/ Ver Eliana Como, Italia. Veinticinco años de Ilva. El precio de la privatización para el empleo y el medio ambiente http://alencontre.org/europe/italie/italie-vingt-cinq-ans-dilva-le-prix-de-la-privatisation-pour-lemploi-et -environment.html

17/ Cf. Franco Turigliatto, PSA / FCA, un matrimonio que debía concluirse … para los capitalistas, en https://alencontre.org/economie/psa-fca-un-mariage-quil-fallait-conclus-pour -les-capitalistes.html [ndt]