Las ganancias de las principales empresas suman U$S 3.525 millones entre 2016 y 2018. Significa que ganaron U$S 3,2 millones por cada día de gobierno macrista. Cada vez más familias no llegan a pagar las facturas, pero los empresarios ganan más.

Mónica Arancibia

La Izquierda Diario, 8-10-2019

Correspondencia de Prensa, 8-10-2019

Cambiemos subió las tarifas a puro shock, y para muchos hogares los servicios se volvieron un bien de lujo que no se puede pagar. Entre mayo y noviembre de 2018 más de 87 mil usuarios de la Capital Federal y el Conurbano bonaerense se dieron de baja del servicio que les brindaba Metrogas, según datos del Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas).

El medidor prepago, tener luz por algunas horas hasta que se termine el saldo y se encienden las velas son las postales que deja Macri en materia de servicios públicos.

Las tarifas subieron más del 2.000 % y mientras los hogares “ahorran” en el consumo del servicio básico como no usar la estufa en el invierno, hay quienes ganaron y mucho con los incrementos: las privatizadas que gestionan los servicios públicos.

Según el especialista en geopolítica de la energía y recursos naturales, Gustavo Lahoud, “mediante tarifazos y la reducción de más de un 70 % de los subsidios en dólares al sector energético, se produjo una trasferencia de recursos hacia ese grupo concentrado de empresas. Unos primeros cálculos que logramos hacer hasta mediados del 2018, cuando ocurre la devaluación del 110 %, daba que aproximadamente esa transferencia había estado en torno a los 8.500 millones de dólares, de todos los argentinos a un conjunto de empresas gasíferas, petroleras y eléctricas que han sido las grandes ganadoras”.

Ganan los de siempre

El sistema energético está dirigido por un pequeño grupo de empresas, entre los que figuran amigos del presidente.

Pampa Energía es de Marcelo Mindlin, amigo de Macri. Es la principal empresa energética privada del país e interviene en todas las etapas productivas. También tiene Transportadora de Gas del Sur, una de las principales empresas del rubro. Además es dueña de Edenor y otras empresas. En 2018 ganó U$S 384,5 millones. Esa suma representa casi medio millón de haberes jubilatorios mínimos por $ 23.722 que era el valor de la canasta de un adulto mayor el año pasado elaborado por la Defensoría de la Tercera edad. Es el monto que tendría que haber percibido un jubilado, pero a fines de 2018 la jubilación mínima era de $ 9.309.

El zar de la energía si bien es cercano a Macri, luego de la derrota electoral mantuvo un encuentro con Alberto Fernández. Los empresarios se realinean para ver como continúan sus negocios, como los que salieron del grupo Nuestra Voz (un grupo de WhatsApp integrado por más de 200 empresarios en apoyo a Macri) que cada vez se queda con menos miembros.

Nicolás Caputo, el hermano de la vida de Mauricio Macri, tiene participación accionaria en la Sociedad Argentina de Energía S.A. (Sadesa), que dirige la empresa Central Puerto, el principal generador de energía eléctrica. También tiene acciones de Edesur. De 2016 a 2018 sus ganancias en dólares aumentaron un 403 %.

Transener, empresa transportista acusada de ser responsable del histórico apagón nacional de luz durante el Día del Padre. Desde 2016 a 2018 acumuló ganancias por casi U$S 119 millones.

Transener es una empresa mixta. Hoy el 51 % de la compañía está en manos de Citelec, que se divide en partes iguales entre Pampa Energía, la empresa de Marcelo Mindlin, y Iaesa, la ex Enarsa, perteneciente al Estado.Argentina810 II

Las ganancias de las principales empresas suman U$S 3.525 millones entre 2016 y 2018. Esto significa que ganaron U$S 3,2 millones por cada día de gobierno macrista.

Por la herencia noventista, que el kirchnerismo dejó intacto durante sus gobiernos, tanto en el segmento de la electricidad como en el gas, hay diversos tramos que son operados por distintas empresas privadas. Se trata de la generación, el transporte y la distribución.

Las compañías cotizantes en el Merval que pertenecen a los segmentos de energía eléctrica, y gas ganaron desde 2017 a 2018 U$S 3.698,9 millones.Argentina810 III

También se la llevaron en pala en la década anterior

Las privatizadas no sólo ganaron durante el macrismo. Durante el kirchnerismo se aplicó un esquema de subsidios para garantizar las ganancias de las empresas de energía sin tocar el esquema de privatizaciones. Además, tenía como objetivo proveer energía barata a las grandes empresas como Arcor, y Techint. Son las grandes compañías las que más demandan gas y electricidad, no los hogares.

Entre 2004 y 2015 se destinaron U$S 162.000 millones en subsidios de todo tipo a la energía, el transporte y otros sectores productivos a través de las llamadas “transferencias corrientes al sector privado”.

Los subsidios no se destinaron a aumentar la inversión y mejorar el servicio, sino fue directo a los bolsillos empresarios. Así, los servicios públicos año a año fueron empeorando en la calidad, con cortes de luz. El hecho más desgarrador fue el crimen social de Once debido a la falta de inversión en el transporte ferroviario.

En la campaña electoral Alberto Fernández, del Frente de Todos, promete desdolarizar las tarifas de los servicios públicos. Sin embargo, el economista allegado al candidato presidencial, Emmanuel Alvarez Agis, aclaró que desdolarizar las tarifas es “impracticable”.

Agis sostuvo que si el FMI exige un ajuste para alcanzar el superávit fiscal al 1 % en 2020, las tarifas deberían aumentar un 77 %. El Frente de Todos pretende un pacto social que acuerde paritarias entre 25-30 %. Es decir un nuevo mazazo al salario de los trabajadores si se concretan esos aumentos tarifarios que impactarán en la inflación.

Terminar con el lucro de las privatizadas

Los servicios públicos son un derecho esencial para el pueblo trabajador. No pueden ser gestionados por un puñado de empresas que como vimos sólo pretenden aumentar sus ganancias sin importar las mejoras del servicio.

Sólo el Frente de Izquierda Unidad propone la anulación de los tarifazos. Ante la irracionalidad de que varias empresas gestionen un tramo del sistema energético, es necesario terminar con el robo de las privatizadas y crear una empresa pública única que gestione todo el sistema energético nacional, es decir todas las etapas productivas: desde la extracción de los recursos, la generación, el transporte hasta la distribución. Una empresa pública que sea administrada por los propios trabajadores, con el apoyo de técnicos y especialistas de las universidades, que sea controlada por usuarios populares.