Tras dos días de furioso golpe de mercado, el presidente anunció algunas medidas económicas. Un intento de no perder todo en la carrera electoral y garantizar los negocios del gran capital.

La Izquierda Diario, 14-8-2019

Correspondencia de Prensa, 14-8-2019

Edward Luttwak, un estratega militar norteamericano nacido en los años 40, escribió que “la victoria confunde y la derrota educa”. El crudo realismo desplegado este miércoles por Macri tiene todos los condimentos de su fracaso electoral, ocurrido el pasado domingo.

Los triunfos electorales de 2015 y 2017 empujaron a la confusión a la coalición gobernante. También a una porción sustancial de intelectuales y periodistas, que sobreestimaron el peso de los “valores” que la coalición Cambiemos decía portar.

El pedido de “disculpas” presidencial esbozado este miércoles suena a burla. Las palabras y las medidas llegan cuando se está produciendo un estruendoso golpe de mercado. Los grandes especuladores, “votando” con sus propios métodos, empujan la economía al caos.

A la caída del poder adquisitivo hay que sumar las suspensiones y despidos en diversas ramas. El peligro del desabastecimiento vuelve a aflorar. Las familias reducen sus consumos.

A modo de ilustración, quienes perciben la AUH recibirán apenas $ 2.000 pesos en los próximos dos meses. Frente al escenario en curso, lo anunciado no actuaría más que como un impotente paliativo. Tal vez ni siquiera como eso. Los futuros saltos en la inflación podrían terminar por licuar los montos otorgados.

El discurso y los anuncios deben leerse bajo una doble lente. Por un lado, el de las necesidades electorales del decadente macrismo. Todo indica que la suerte está echada a nivel nacional y en provincia de Buenos Aires. Sin embargo, en la capital del país, Horacio Rodríguez Larreta aún mantiene ventaja.

El oficialismo pelea por garantizar la continuidad de su administración en este distrito. Nadando contra la corriente, busca sostenerse como lo que fue durante muchos años: un partido de la Ciudad de Buenos Aires.

En esa contabilidad habrá que sumar la pelea por legisladores, diputados, senadores y alguna que otra intendencia. Los “gobernas” oficialistas entendieron hace tiempo que Macri jugaba el papel de un ancla. Los desdoblamientos en Jujuy y Mendoza se entienden mucho mejor a la luz de lo ocurrido el domingo. Vidal, por decisión propia y presión ajena, terminó entrampada.

La lectura no se agota aquí. Con dos días de demora, Macri hizo el discurso que el establishment consideraba necesario. El lunes pasado, desatando la ira de propios y ajenos, el presidente había convalidado el golpe de mercado, haciendo crecer la inestabilidad política y social. Este miércoles, en un intento mediocre de ubicarse como una suerte de estadista, propuso la continuidad de su gobierno e hizo un llamado a la oposición para garantizar la gobernabilidad.

Intentando no ser De la Rúa, Macri juega a ser Alfonsín. Nada asegura hoy que lo logre. Los (largos) meses por venir prometen tensiones y crisis, para un gobierno que quedó manifiestamente debilitado.

Su llamado a la oposición ya encontró una respuesta por parte de Alberto Fernández. “No tiene sentido que nos reunamos, no nos vamos a poner de acuerdo”, lanzó el candidato peronista, poco antes del mediodía.

Pero más allá de las palabras están los hechos. Y si se mira a estos, el peronismo sigue recreando la práctica que sostuvo en los últimos tres años: garantizar la gobernabilidad de Macri. Como siempre, dando la nota está la conducción de la CGT y las centrales sindicales. Este martes Héctor Daer enfatizó su negativa a llamar a un paro nacional. Lo hizo, como siempre, en “defensa de las instituciones”.

Los grandes especuladores decidieron ignorar a las llamadas “instituciones”. Desatando un salvaje ataque sobre el nivel de vida de millones, intentan imponer su agenda y garantizar sus ganancias. Frente a esa ofensiva, el peronismo responde con moderación y el pedido de no hacer olas. De manera insólita, se tilda de “provocación” cualquier llamado a movilizarse en respuesta a la agresión capitalista.

Esa decisión política está lejos de ser ingenua. Más allá de las declaraciones, se trata de seguir aportando a la rentabilidad empresaria. Nadie deberá olvidar nunca que Alberto Fernández insistió recurrentemente en la necesidad de una devaluación, apelando al bolsillo y la sensibilidad de los grandes exportadores.

El peronismo propone sostener a Macri hasta el 10 de diciembre. Enarbolando la bandera de la “institucionalidad”, garantiza la continuidad del ajuste. Busca, conscientemente, que el “trabajo sucio” de hundir el salario obrero sea realizado por la actual coalición gobernante, no por su futura gestión.

Desde un ángulo completamente opuesto, la izquierda planteó tres medidas urgentes para enfrentar el brutal robo que los grandes banqueros y empresarios perpetran por estas horas. (Ver: La izquierda propone tres medidas urgentes para enfrentar el robo de los banqueros y los grandes empresarios)

La miseria creciente no puede convertirse en el presupuesto de la “gobernabilidad”. El hambre de millones no puede ser la variable de una transición “ordenada” entre Macri y Alberto Fernández.

Sin atacar el poder y los intereses del gran capital, la nueva crisis económica y social seguirá recayendo indefectiblemente sobre las mayorías populares. Las centrales sindicales están obligadas a romper con su pasmosa e insoportable pasividad ante el ajuste en curso.

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El detalle del paquete que implementará el Gobierno

Qué medidas económicas anunció Macri

Javier Lewkowicz

Página 12, 14-8-2019

El Gobierno anunció una serie de medidas de alivio al bolsillo de trabajadores registrados e informales y un plan de refinanciación de deudas de las pymes con la AFIP. Luego de culpar al pueblo por la crisis económica que construyó su gobierno, Mauricio Macri se mostró arrepentido por sus dichos, pidió “perdón” y cambió la estrategia: optó por dar plata a la gente para reforzar su pedido electoral de cara a octubre. Anunció que el Gobierno se hará cargo en septiembre y octubre de 2 mil pesos por mes de los aportes personales correspondientes al salario de los trabajadores registrados, con lo cual los ingresos deberían mejorar en esa magnitud. Para el segmento de salarios altos hay una reducción del impuesto a las Ganancias que también impactaría en unos 2 mil pesos por mes. También anunció mayores desembolsos por la Asignación Universal por Hijo. Después de las elecciones, todo vuelve para atrás. Además, Macri anunció la convocatoria al Consejo del Salario Mínimo y aumento en las becas Progresar.

Luego de que prácticamente todo el abanico político saliera a repudiar su planteo en la conferencia de prensa del lunes pasado, los equipos de comunicación de Cambiemos ajustaron su estrategia y Macri mostró otra actitud. “Escuché el mensaje que dieron en estas elecciones. Sé que cuesta llegar a fin de mes, de los recortes, las privaciones. Fue como escalar el Aconcagua”, dijo el Presidente. “Creyeron que iba a ser más fácil. Yo también lo creí”, agregó. No aclaró que esa supuesta idea de que “iba a ser fácil” se desprendió directamente de su propio discurso de la campaña 2015, que aseguraba que la inflación no sería un problema y que el objetivo era “pobreza cero”.

Las medidas que anunció Macri:

Trabajadores en relación de dependencia

  • Los trabajadores en relación de dependencia no pagarán sus impuestos al trabajo (aportes personales, el 11% del sueldo bruto) durante septiembre y octubre, con un tope para el beneficio de 2.000 pesos por mes. Según el Gobierno esa medida beneficia a 6,5 millones de trabajadores, que en su gran mayoría recibirán 2.000 pesos extra en cada mes.
  • La medida alcanzará a las personas con salarios brutos menores a 60.000 pesos mensuales. El Estado Nacional absorberá el costo de esos aportes.

Trabajadores que pagan el Impuesto a las Ganancias

  • Aumenta un 20% el piso y la deducción especial a partir de los cuales pagan el impuesto los jubilados y los empleados en relación de dependencia. La medida alcanza a 2 millones de personas y permitirá una mejora en el sueldo de bolsillo de alrededor de 2.000 pesos por mes
  • También habrá una devolución por los impuestos ya pagados en el año, del orden de 12.000 pesos para una familia tipo casado con dos hijos con un salario bruto de 80.000 pesos al mes. El cronograma de devoluciones está en estudio con AFIP.
  • El nuevo mínimo no imponible del salario bruto a partir del que se paga el impuesto queda en 55.376 pesos para un trabajador soltero y en 70.274 pesos para un trabajador con cónyuge y dos hijos.
  • Los autónomos, por su parte, recibirán una reducción del 50% en los anticipos que deben pagar el resto del año.

Monotributistas

Los monotributistas no pagarán el componente impositivo de su cuota el mes que viene. Según el Gobierno, esto equivale en promedio a 1.000 pesos por persona o hasta 4.000 pesos y  beneficiará a 3,1 millones de personas. El único requisito es pagar en tiempo y forma.

Asignación Universal por Hijo

Recibirán dos pagos extra de la Asignación Universal por Hijo (AUH) de 1.000 pesos por hijo, uno en septiembre y otro en octubre. Esta medida alcanza a los 2,2 millones de padres y madres con hijos cubiertos por la asignación universal, aseguró el Gobierno.

Empleados públicos y personal de las fuerzas armadas y de seguridad federales

Los empleados de la administración pública nacional, las fuerzas armadas y las fuerzas de seguridad federales recibirán a fin de mes un bono de 5.000 pesos. La información oficial sostiene que así se beneficiará a alrededor de 400.000 personas.

Aumento del salario mínimo

Este mismo miércoles se formalizará al convocatoria al Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil, del que participan el Estado, los trabajadores y las empresas.

Pymes

  • La AFIP lanzará un plan que les da 10 años de plazo para ponerse al día a las pequeñas y medianas empresas. En este plan, que aplicará también a los autónomos y monotributistas, se podrán incluir deudas vencidas hasta el 15 de agosto con tiempo para inscribirse hasta fin de octubre.
  • Se ampliará de 6 a 10 la cantidad de planes permanentes que pueden tener abiertos al mismo tiempo las pymes.

Becas Progresar

Los estudiantes que reciben las Becas Progresar tendrán un 40% de aumento desde el mes que viene. La beca inicial para un estudiante terciario o universitario de una carrera estratégica será ahora de 2.520 pesos. Para un estudiante de último año de una carrera estratégica, la beca sube a 6.440 pesos por mes. El Gobierno sostiene que así se beneficia a algo más de medio millón de jóvenes.

Congelamiento del precio de la nafta

El precio de la nafta y los otros combustibles se mantendrá sin cambios por los próximos 90 días.