San José, Costa Rica, 28-7-2019

Correspondencia de Prensa, 29-7-2019

  1. El paradigma dice que los cisnes son blancos. Cuando ves un cisne negro en el escenario económico dices que hay una anormalidad, conocida como desaceleración. Cuando adviertes un segundo cisne negro nos indica una contracción. Cuando distingues el tercero o más reconoces que estamos a la puerta de una depresión.
  2. En los últimos informes, el Banco Central de Nicaragua (BCN) viene señalando el creciente endeudamiento. Dado el peligro de que la contracción nos lleve a la depresión, la deuda se podría volver insostenible. Es decir, la profundización de la recesión comprometería la sostenibilidad de la deuda.
  3. Al mismo tiempo, la deuda de los ciudadanos, de los hogares, de las empresas, de los ganaderos y cafetaleros se está volviendo insostenible, impagables. Es decir, antes de abril 2018, los préstamos crecieron para impulsar el consumo; actualmente, la contracción de los préstamos bancarios repercutirá negativamente en todos los sectores de la economía.
  4. El país ahogado por la deuda, las empresas que recibieron préstamos por encima de sus posibilidades de repago, los ciudadanos endeudados y con sus bienes comprometidos (auto, vivienda, etcétera), son el cóctel explosivo de las deudas que, combinado con la depresión económica, puede tener consecuencias negativas incalculables para el país.
  5. Las principales características de la contracción económica son: desaceleración de la productividad, retroceso de la inversión productiva, caída de la tasa de ganancia e incremento del desempleo. La tendencia es que la contracción continúe profundizándose hasta entrar, posiblemente, en una larga depresión.
  6. Al profundizarse la contracción económica se dará la baja de la ganancia del capital productivo y una disminución de la masa global de la ganancia.
  7. En el Informe de Coyuntura, del mes de julio de 2019, de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (FUNIDES), revela que entre 31 de marzo de 2018 y el 30 de junio de 2019 los depósitos en el sistema bancario disminuyeron el equivalente a US$ 1,862 millones de dólares, lo que indica una contracción del 33.86 por ciento.
  8. Entre diciembre 2017 y marzo 2019, el número de créditos activos se redujo en un 21 por ciento, debido a la caída de los préstamos comerciales y de las tarjetas de crédito. Del total de préstamos activos hasta marzo 2019, el 68.2 por ciento eran préstamos en tarjetas de crédito.
  9. En Nicaragua, alrededor del 80 por ciento de las personas enfrentan pobreza multidimensional, ya que la pobreza está definida no sólo por el ingreso, sino por varios indicadores básicos que incluye la mala salud, la deficiente educación, la mala calidad laboral, la amenaza de la violencia y la falta de vivienda adecuada.
  10. Las inversiones industriales no solo han caído en la primera mitad de 2019 sino que están congeladas, sobre todo en el rubro de las importaciones de maquinaria. Estamos hablando de una caída de alrededor del 20 por ciento en los primeros tres meses del 2019.
  11. En base a cifras del Banco Central de Nicaragua (BCN), el valor de las importaciones cayó en el primer trimestre del año por un valor de US$ 403 millones de dólares, lo que representa una caída de -21.7 por ciento menos con respecto al mismo período del año pasado.
  12. Las compras de bienes de capital se redujeron en un 42 por ciento. Esta caída de bienes de capital es sumamente preocupante porque significará para el futuro una caída de la capacidad productiva. Por otra parte, la reducción de bienes de consumo intermedio, conocido como insumos que se utilizan en la producción, cayó un 19.4 por ciento, lo que implicará una reducción de las áreas de siembra.
  13. Las Asociaciones de Cámaras Exportadores de Centroamérica en una reciente reunión, externaron su preocupación por las caídas de las importaciones de Nicaragua. Costa Rica expreso que sus exportaciones hacia Nicaragua se redujeron en un 10 por ciento, y otros países como El Salvador y Honduras manifestaron el mismo sentir por las caídas nicaragüenses.Nicaragua2907 II
  14. Nicaragua, al importar y consumir menos, afecta los balances comerciales de los países de la región, pues éstos disminuyen sus exportaciones.
  15. En los primeros meses de 2019, las importaciones de productos alimenticios registraron una caída de 30.4 por ciento.
  16. El valor total de las importaciones de bienes CIF del país en el período enero-abril de 2019 totalizó US$ 1,565.0 millones de dólares, un monto que es 25.2 por ciento inferior al registrado en el mismo período de 2018.
  17. Las importaciones de los bienes de consumo muestran una reducción de 3.9 por ciento, pero caen más los de consumo duraderos, 25.6 por ciento, que los de no duraderos, 3.9 por ciento.
  18. En tiempos de crisis, los empresarios se ven obligados a disminuir su producción por la incertidumbre del mercado y la menor demanda de bienes y servicios de los agentes económicos, consumidores, inversionistas y gobierno.
  19. El volumen de los bienes intermedios o materias primas o insumos de origen importado y destinados a las actividades económicas del país, han observado una reducción de 41.0 por ciento; sin embargo, la mayor caída de estas importaciones se registra en la actividad de la construcción, 68.7 por ciento, y le siguen, en orden descendente, la actividad agropecuaria, 31.9 por ciento, y la actividad industrial, 16.1 por ciento.
  20. Menos producción, menos consumo y menos inversión implican menos consumo de combustibles. En el primer cuatrimestre de este año, Nicaragua importó 1,539.2 miles de barriles de petróleo con un precio promedio por barril de US$ 68.4 dólares. El volumen importado disminuyó 3.8 por ciento, el precio promedio bajó un 5.9 por ciento y la factura petrolera de US$ 105.3 millones dólares se redujo un 9.5 por ciento.
  21. En tiempos de crisis, los inversionistas gastan menos en la ampliación de la infraestructura productiva y ahorran más. Los volúmenes de importaciones de maquinaria y equipo caen un 42.3 por ciento, siendo los más afectados los de usos agropecuarios que se reducen en 67.6 por ciento, y le siguen en orden descendente los de uso para la actividad de transporte con una disminución de 55.3 por ciento y los de uso industrial con una caída de 30.1 por ciento.
  22. En el 2018, el consumo general de combustibles (diésel + gasolina regular + gasolina súper) tuvo una contracción del 4.8 por ciento. Este año 2019, el cálculo de especialistas en el mercado de hidrocarburo estima que el consumo caerá el 5.5 por ciento.
  23. El BCN indica que los ingresos por turismo, en primer trimestre de 2019, fue de US$ 113.1 millones de dólares. En similar lapso de tiempo de 2018, se captó US$ 256.3 millones de dólares, lo que significa una reducción del 55.87 por ciento menos.
  24. De acuerdo con el BCN, entre enero y marzo 2019, la inversión extranjera directa fue de US$ 128.8 millones de dólares, lo cual significó una caída del 69.27 por ciento en comparación al saldo registrado, en el mismo período, en 2018, cuando se captó US$ 419.2 millones de dólares.
  25. Hay que tener claro que existe una relación directa entre inversión y crecimiento económico (PIB). Sin el componente de capital, o con cantidades de inversiones en la planta productiva menores al 15 por ciento o al 20 por ciento respecto al PIB, no se podrá alcanzar el propósito de mejorar el bienestar general del país.
  26. Se necesita volúmenes de inversión iguales o superiores al 25 por ciento, tanto del capital nacional como extranjero, para garantizar que se pueda superar metas deseables del 4 por ciento anual o mayores.
  27. A medida que la crisis política continúe provocando las caídas de la producción y de la demanda interna, consumo e inversión, las importaciones disminuyen, las exportaciones no crecen, la desafiliación del seguro social continúa, el turismo y la hostelería se constriñen, los salarios reales se contraen, y la inversión pública en infraestructura está en el mínimo; o sea, que el riesgo-país se acreciente y Nicaragua está prácticamente excluida del mercado internacional de inversiones.
  28. Es decir, los cisnes negros de la economía nicaragüense se reproducen, anunciando una depresión de largo plazo.