A l’encontre, 20-7-2019

Traducción de Viento Sur

Correspondencia de Prensa, 25-7-2019

Todas ellas son universitarias y luchan juntas por la igualdad entre hombres y mujeres. Las feministas de Bouida se distinguen por el coraje para enfrentar los tabús y a un sector de la sociedad que no acepta ningún otro estatus para la mujer más que el consagrado por la tradición.

Ludmilla Akkachees una de ellas. Ellas y sus compañeras no pierden ninguna ocasión para expresar su hartazgo sobre la situación de las mujeres en Argelia y sus aspiraciones para un porvenir mejor. Sin embargo, el combate que llevan a cabo es sin descanso. Esta estudiante militante ha sufrido, en repetidas ocasiones, agresiones físicas y verbales durante su participación en las movilizaciones.

Fue la destinataria de amenazas e insultos en las redes sociales. Su único error, nos dice, es luchar por los derechos de las mujeres. “Nuestra lucha no comenzó ayer. Hace años que nos comprometimos en ella. Tras el levantamiento del 22 de febrero, nos hemos comprometidos aún más con la causa nacional y la femenina. Participamos de forma regular en las manifestaciones, bien con nuestras camaradas estudiantes, cada martes, o los viernes, con todas las franjas de la sociedad”, nos precisa.

Al cabo de una semanas, un cambio de actitud de determinados manifestantes se ha extendido en el movimientos. Individuos que ya no toleran ver ni los cortejos feministas ni mujeres que reivindiquen sus derechos en las manifestaciones.

“Fue un viernes en la capital de Bouira. La pancarta que llevaba y en la que había escrito “La igualdad entre las ciudadanas y ciudadanos es un derecho y no un favor” suscitó el enfado de determinados hombres. Aprovecharon un momento en el que me quedé sola para exigirme explicaciones. Un enjambre de curiosos se juntó alrededor mío, como si hubiera cometido un crimen. Aprovechando esta situación, uno de los más excitados se acercó a mí y me empujó de forma violenta; después me arrancó la pancarta y la hizo añicos”, nos cuenta esta joven mujer.

La agresión no se limitó a eso. El mismo grupo de individuos redobló su enojo. “Me gritaban: “¡Vete!, ¡vete! No estás en Túnez para exigir la igualdad. ¡Olvídate de eso! Nunca llegará mientras estemos aquí. No eres argelina… Estaba estupefacta y tuve miedo”, nos recuerda.

Pero con mucho coraje, la militantes feminista no se dejó amedrentar e hizo frente a su agresor. “Me arriesgué frente a la furiosa horda que quería expulsarme. Me dirigí a quien había hecho añicos mi pancarta diciéndole: Has hecho añicos mi pancarta, pero voy a gritar mis reivindicaciones con toda mi fuerza. Ahora, en lugar de leerlo, todo el mundo me oirá y escuchará!”, nos relata.Argelia2507 II

Tras soportar estos actos de intolerancia, hay muchas cuestiones que se plantean y se imponen: “¿Cómo es posible que gente que reivindica la democracia abuse de los derechos de otros de esta forma? Luchamos por una Argelia plural en la que la libertad de expresión sea un principio sagrado. Nos reconforta que muchos hombres se impliquen en la lucha feminista. Su apoyo es precioso”.

Linchamiento mediático

En lo que respecta a Sonia Louzi, otra activista feminista de Bouira, ella fue víctima de una deformación de sus declaraciones en una cadena de TV privada. Sonia fue entrevistada por una periodista de la TV para comentar una agresión que habían sufrido algunas feministas en una manifestación en Argel. Sin embargo, durante la difusión de la grabación de la llamada telefónica al diario televisado de la cadena, su intervención fue censurada y vaciada de contenido.

“Lo único que retuvo fueron algunas migajas insignificantes de lo que dije y silencios. No me reconocí en la grabación”, deplora ella. “Creo que su objetivo era mancillar nuestro combate y decir que las feministas impulsan una guerra contra el Islam y quieren corromper el Hirak. Esa cadena y otras se caracterizan por su odio hacia las feministas. Las militantes agredidas en Argel fueron presentadas como enemigas del pueblo y la religión a través de una vil propaganda mediática. En lugar de apoyarlas, las condenaron”, añada nuestra interlocutora. Al día siguientes, Sonia pensó presentar una denuncia contra la cadena de TV, pero antes de ello dio a conocer su opinión de los hechos a través de las redes sociales a fin de disipar cualquier equívoco. “No ha puesto ninguna denuncia, he preferido dejarles con su conciencia, si es que la tienen”.

¿Un problema de concepto?

Para muchas personas a las que hemos planteado la cuestión, el concepto del feminismo resulta ambiguo. Pero ello no puede explicar, de ninguna manera, la actitud agresiva que exhiben determinadas personas, autodenominadas cultas hacia estas jóvenes que militan a favor de sus derechos. “Efectivamente, el concepto es ambiguo y no solo entre nosotras. En Argelia feminismo significa occidentalismo, pérdida de valores y muchas otras consideraciones peyorativas. Dicho esto, no vamos a cambiar la denominación solo por dar gusto a los otros. Es peligroso y violento, pero es una lucha que hemos elegido nosotras. No obstante, estamos dispuestas a explicar a quien quiera los objetivos de nuestra lucha. Asumimos lo que hacemos y poco a poco la gente va a comprender”, nos dice Amel Hadjadj, la infatigable militante feminista de que hemos encontrado en Bouria.

Nos informa que en marzo, los colectivos feministas tuvieron una reunión que llevó a la creación de un espacio político feministas, que formará parte del Hirak. “Las mujeres han tomado parte en todas las luchas que ha desarrollado el pueblo argelino. Fueron muyahidines, militantes, trabajadoras, etc.; pero siempre se les ha traicionado: en 1965, después en 1984 con el Código Familiar, etc. Creo que es el momento de reivindicar derechos para las mujeres. Todo el mundo quiere un cambio de sistema y no olvidamos que este sistema se construyó sobre la exclusión y la misoginia”.

A pesar de las numerosas dificultades, Amel piensa que se ha dado un enorme cambio. Las reivindicaciones feministas se imponen en la sociedad argelina. Esta militante también nos informa que la Coordinadora “Mujeres argelinas a favor de un cambio hacia la igualdad”, que agrupa a varias asociaciones y colectivos de mujeres y de feministas, se refuerza de día en día. Sólo la lucha paga.

* Publicado en el sitio El Watan, 18-7-2019