San José, Costa Rica, 2-7-2019

Correspondencia de Prensa, 2-7-2019

“No me preocupa el grito de los violentos, de los corruptos, de los deshonestos, de los sin ética. Lo que más me preocupa es el silencio de los buenos”.

Martin Luther King.

  1. El modelo aplicado por Ortega-Murillo es el modelo de la inequidad (monopolios), desigualdad (pobreza camuflada con cifras en medio de inmensas fortunas inexplicables de nuevos millonarios y mega-millonarios), injusticia (ley solo para los pobres), sobre-explotación (a todo nivel), etcétera. Además, las soluciones que proponen Ortega-Murillo y sus supuestos opositores (que en realidad son políticos comparsas) son solo flor de un día, porque no resuelven la crisis económica y política que va a seguir agudizándose.
  2. Desde hace más de un año se viene dando un aluvión de protestas y de esperanzas de los ciudadanos auto-convocados que rechazan al régimen Ortega-Murillo y a la nueva oligarquía feroz y corrupta, que con sus trasgresiones ensangrientan y arruinan al país.
  3. La corrupción, la impunidad y la concentración de la riqueza devinieron en un complejo fenómeno, que ha dañado el desarrollo sociopolítico de la nación.
  4. La recesión económica, la represión, la desigualdad social, la dictadura perversa y el incremento de la pobreza, han minado la credibilidad de todas las instituciones del país. Desde la cumbre del poder político se sometió a la sociedad a un régimen cruel y dictatorial.
  5. La era de la redistribución de los frutos económicos nunca se hizo realidad. Las veleidades económicas se han trastocado en desventuras y concentración de la riqueza, y extravíos en la visión y en la conducción de las políticas públicas.
  6. El pueblo está demandando justicia y democracia, pero el poder sigue controlado por los poderes fácticos, que intentan utilizar a la Alianza Cívica para “domar al tigre” de los movimientos sociales.
  7. No es la primera vez en la historia política nicaragüense que una fracción más hábil de los poderes fácticos recurren a un sector la vieja oligarquía para hacer un contrafuego social.
  8. En la Alianza Cívica hay personas que son viejos servidores del gran capital, dispuestos a aceptar cambios superficiales para mantener el sistema y sus intereses.
  9. También está conformada por algunos académicos honestos, formados en el reformismo gradualista y con una visión política por etapas. Y, finalmente, hay estudiantes naif que los acompañan y están subordinados a la línea política marcada por los representantes del capital.
  10. El movimiento estudiantil y los campesinos se han visto cada vez más desplazados de la conducción política de la Alianza Cívica, como resultado de factores objetivos y subjetivos, tanto externos como internos. Al lado, por detrás y a veces inclusive por delante, comenzaron a ascender otros elementos, representantes de sectores del capital.
  11. Estos sectores, si bien no se apropiaron del control total de la Alianza Cívica, comenzaron a ejercer una influencia cada vez mayor sobre las decisiones tácticas y estratégicas. Estos representantes del capital establecieron un sistema de hábitos y formas de pensar que se han venido alejando, poco a poco, de las reivindicaciones de los estudiantes y campesinos.
  12. La Alianza Cívica, bendecida por los Estados Unidos, cree tener el poder de decidirlo todo y actuar como un Zeus, como un dios del Olimpo; sin embargo, es un simple dron guiado por el “realismo político” del gran capital y de los poderes fácticos externos.
  13. La oligarquía económica del país, la nueva y la vieja, están presionando en la Alianza Cívica para que negocie con el régimen sin levantar las demandas básicas de los ciudadanos autoconvocados (libertad de los presos políticos, devolución de las propiedades confiscadas a las ONG`s y medios de comunicación, cese de la represión, desarme a los paramilitares, libertad de movilización y de expresión, justicia, no impunidad, etcétera), no estarán en el primer plano de las futuras negociaciones de la Alianza Cívica con el régimen en los próximos 75 días.
  14. El gran capital se está preparando para tener su propio partido. Mi temor es que los estudiantes, atados a las políticas de los representantes del capital, no sean los protagonistas principales en las futuras negociaciones. Los estudiantes y campesinos deberían de saber que Saturno siempre devora a sus hijos.
  15. Ni policía, ni los jueces, ni los políticos tradicionales, mucho menos los dueños del capital quieren un cambio de sistema. Los dueños del capital han perdido el miedo al qué dirán, daño reputacional, le llaman. Por eso, están a favor de una salida al suave con elecciones adelantadas para marzo de 2021.
  16. Es el momento de hacer un recuento de las fortalezas y debilidades para evaluar las tácticas y la estrategia implementada hasta la fecha, para ser capaces de rectificar el rumbo y delinear el proyecto de nación.
  17. El reto de un gobierno progresista será fortalecer la cultura de la legalidad, de la transparencia y de la rendición de cuentas de todas las instituciones del país. Las bases mínimas de la transformación son: cero corrupción, cero impunidad, rescate del campo, bienestar y seguridad.
  18. Estamos obligados a forjar una Nicaragua donde la ley impere, la corrupción se erradique, la impunidad se destierre, la represión desaparezca, los paramilitares se desarmen, la pobreza se reduzca, prevalezca la justicia y se consolide la democracia.