Esquerda Online, editorial, 15-6-2019

Traducción de Correspondencia de Prensa

En una semana de intensa polarización política, los movimientos de la clase trabajadora, de la juventud y de los oprimidos volvieron a realizar una fuerte manifestación nacional, dando continuidad a los expresivos actos del 15M (15 de mayo) y 30M (30 de mayo.

En más de 100 ciudades fueron realizadas paralizaciones. En casi 200 ciudades fueron realizadas manifestaciones callejeras, según el portal G1. Un relevamiento de la CUT (Central Única de los Trabajadores) muestra mapa con más de 380 puntos de protesta en todo el país. Ver Mapa de manifestaciones y huelgas

La huelgas, paralizaciones, atrasos de turnos y manifestaciones de calle acontecieron en todos los estados y en el Distrito Federal. Principalmente, en la capitales y en las grandes ciudades vimos la resistencia expresada por la unidad de las Centrales Sindicales, del Frente Brasil Popular, del Frente Pueblo Sin Miedo, del movimiento estudiantil, de los movimientos populares, entre otras entidades.

La dimensión de las manifestaciones del 14J fue desigual. En algunas regiones el funcionamiento de las ciudades fue afectado significativamente, principalmente donde los trabajadores de los trasportes públicos pararon. En la mayoría de las ciudades ocurrió, en la práctica, un importante día nacional de luchas y paralizaciones. En 11 ciudades capitales y en decenas de ciudades importantes, el sistema bancario fue paralizado.

En la ciudad de San Pablo, los sindicatos de rodoviarios (afiliado a la UGT-Unión General de los Trabajadores) y de los trabajadores en los trenes acabaron reculando de la paralización, un grave error. Pero merece destacarse la heroica huelga de los metroviarios, que impactó a parte de los transportes de la mayor ciudad brasilera.

Nuevamente los movimientos ligados a la defensa de la educación pública estuvieron al frente de las paralizaciones y las protestas. Hubo una fuerte huelga nacionales de los docentes de la red básica, en la mayoría de los estados y grandes ciudades. Los trabajadores de la educación federal también paralizaron con fuerza.

El movimiento estudiantil estuvo presente en todas estas acciones, unificando su lucha con los trabajadores. Sea en los cortes de rutas, sea en las grandes marchas, nuevamente se sintió la fuerza de la juventud que lucha por su derecho al futuro.

El MTST (Movimiento de los Trabajadores Sin Techo) y el MST (Movimiento de los Sin Tierra) también jugaron un papel destacado, construyendo acciones fundamentales para garantir la interrupción de la circulación en varias regiones del país.

Con más dificultades, los sectores obreros protagonizaron también huelgas, paralizaciones y manifestaciones, especialmente en algunas ramas y regiones: los petroleros a nivel nacional, los metalúrgicos del ABC paulista, de Paraná y del Valle del Paraíba (San Pablo), obreros de la construcción civil de Fortaleza, entre otras categorías.

Otra marca del 14J fue nuevamente, así como el 15M y el 30M, las grandes manifestaciones unitarias callejeras, al final de la mañana y al fin de la tarde. Nuevamente centenas de miles tomaron las calles por el derecho dde trabajar, estudiar, jubilarse.Huelga1606 II

El día 14, principalmente en Porto Alegre, Rio de Janeiro y San Pablo, hubo también represión, violenta y criminal, protagonizada por las policías militares contra legítimas manifestaciones populares. Hasta ahora algunos activistas permanecen presos: debemos exigir la liberación inmediata y que no sean criminalizados.

No debemos exagerar nuestras fuerzas, sabemos de los obstáculos de esta guerra y de la fuerza del enemigo, pero seguimos creyendo en la capacidad de lucha de este movimiento de resistencia. De conjunto, nacionalmente, fue un día muy expresivo de movilización , un paso al frente en la luchas de resistencia a los ataques del gobierno Bolsonaro, Es hora de seguir apostando en el fortalecimiento de nuestras movilizaciones: ninguna confianza a las negociaciones de puertas cerradas con el gobierno y ese Congreso.

Las contradicciones del enemigo

La semana comenzó el domingo a la noche (9 de junio), cuando se conocieron las explosivas denuncias del portal  “The Intercept” revelando la intriga de la Lava-Jato, especialmente con las relaciones ilegales e ilegítimas Sérgio Moro, el exjuez de la operación y actual Ministro de Justicia, y el procurador Deltan Dallagnol.

Esas denuncias comprueban, una vez más, la ilegalidad del proceso que condenó a Lula. El expresidente es un preso político, que vio impedida su candidatura presidencial por la intriga de la Lava-Jato. Por tanto, es necesario fortalecer la campaña #Lulalivre, que tendrá un momento importante el día 25 de junio, con un juzgamiento en el STF (Supremo Tribunal Federal), e impulsar la campaña por el #ForaMoro, pues no tiene legitimidad alguna para permanecer al frente del Ministerio de la Justicia y todavía coordinar la investigación contra sí mismo.

También, en la víspera de la Huelga General, el relator de la reforma de la Previsión Social en la Cámara de los Diputados, Samuel Moreira (Partido de la Social Democracia Brasileña -PSDB)  leyó su informe en la Comisión Especial. En él, vimos un repliegue, en puntos de la propuesta del gobierno Bolsonaro presentada anteriormente.

Por ejemplo, se abre mano de mover la jubilación de los trabajadores rurales y en el Beneficio de Prestación Continuada, medidas altamente impopulares, pues atacaban de forma perversa a los más pobres. Un retroceso que el gobierno ya había admitido hacer unas semanas atrás, delante de la improbable aprobación de esas propuestas.

No obstante, llamó más la atención el repliegue en el informe del aliado de Bolsonaro en la cuestión de capitalización y la desvinculación constitucional en la legislación previsional. Estas dos medidas son ataques muy profundos y ya había una evaluación del gobierno que difícilmente serían aprobados por el Congreso. Los parlamentarios exigían más debates sobre los dos asuntos y, principalmente, no querían perder poder, en futuros cambios en la Previsión Social, que, con la desvinculación de la Constitución, pasarían a poder ser aprobadas con mayoría simple de votos.

En tanto, a pesar de estos cambio, que se explican por la relación conflictiva entre el gobierno Bolsonaro y sus aliados en el Congreso y por la fuerza creciente de las movilizaciones en defensa de la Previsión Social, el referido informe está lejos de representar una victoria de nuestro movimiento.

Al final, el proyecto continúa representando un fuerte ataque a los jubilados. La combinación entre aumento de la edad mínima y del aumento del tiempo de contribución, va a significar que millones de trabajadores brasileros tendrán negado el derecho a jubilarse o, al menos, dificultado.

Sigue también, la propuesta que, en la práctica, acaba con la jubilación especial de los profesores, para marcar algunos ejemplos más significativos.

En ese sentido, el papel de los gobernadores fue extremamente reaccionario, inclusive de los gobiernos del PT y de otros partidos de la oposición. Pues, los gobernadores petistas y de la oposición terminaron convirtiendo un “gol en contra”, en la semana de la Huelga General, apoyando la reforma de la Previsión de Guedes y Bolsonaro, apenas criticando cuatro puntos, que fueron justamente los que fueron sacados del informe de Samuel Moreira. Y ellos todavía van a intentar reincorporar en la reforma actual los ataque a los funcionarios públicos estaduales y municipales.

La propuesta de reforma, ahora alterada por el informe presentado en la Comisión Especial, entra en los momentos decisivos de su tramitación en la Cámara de los Diputados, Para seguir adelante, precisa ser aprobado, primero en la comisión, y después por el plenario de la Cámara en dos turnos, con votación mínima de 308 de los 513 diputados.Huelga General1606 III

Sabemos que un acuerdo entre el gobierno y sus aliados abre la posibilidad de aprobación de esta reforma reaccionaria en el Congreso. Pero, estamos en el medio de la lucha, no hay nada decidido todavía.

La derrota de esta inaceptable reforma previsional de Bolsonaro, Guedes, sus aliados parlamentarios y de los gobernadores, no será conquistada a puertas cerradas dentro de los palacios y del Congreso.

La única forma de derrotarla es seguir invirtiendo cada vez más en un movimiento nacional unitario y por la base, que resista a los ataques brutales a los derechos sociales y democráticos, lanzados por este gobierno de extrema derecha.

Una propuesta de continuidad de la movilización

Las Centrales Sindicales, frentes de lucha, el movimiento estudiantil y los partidos de la oposición deben volver a reunirse la próxima semana. En esta reuniones, la gran discusión debe ser la estrategia de lucha contra el gobierno Bolsonaro y sus ataques.

La reunión debe comenzar repudiando la política de colaboración con la reforma, apenas con críticas puntuales, que viene siendo aplicada por los gobernadores del PT y de otros partidos. Nuestro camino debe ser el opuesto.

Debemos apostar en la movilización para derrotar la reforma de la Previsión, los cortes en la educación pública y demás ataques de este gobierno de extrema derecha.

Por eso, es fundamental que sea agendado un nuevo día nacional de lucha y paralizaciones, especialmente cuando esté próxima la votación de la reforma.

Principalmente, es necesario marcar un nuevo día para realizar grandes manifestaciones en las calles, que marcaron de forma expresiva el 15M, y el 30M y, ahora, el 14J.

Un primer paso de continuidad puede ser la realización de una manifestación pegada al Congreso de la UNE (Unión Nacional de los Estudiantes), que ocurre el mes que viene en Brasilia.

Estas grandes manifestaciones se vienen tornando un importante contrapunto a los actos reaccionarios de la derecha y de la extrema derecha, que amenazan retornar a las calles el próximo 30 de junio.

Nuestra tarea prioritaria sigue siendo intensificar las movilizaciones para derrotar al gobierno Bolsonaro en las calles.