Entrevista especial con el economista Waldir José de Quadros

80% de los trabajadores brasileros son pobres y viven con un ingreso de hasta 1.700 reales.

Patricia Fachin

IHU-Online (Instituto Humanista Unisinos), 14-6-2019

Traducción de Correspondencia de Prensa

Los datos de la Encuesta Nacional por Muestra de Domicilios (Pesquisa Nacional por Amostra de Domicílios – Pnad Contínua), publicados recientemente por el Instituto Brasileiro de Geografía y Estadística (IBGE), muestran que los estratos sociales más pobres todavía están sintiendo los efectos de la recesión económica que alcanzó su punto más alto en 2016. Para medir y evaluar los impactos de la crisis, el economista Waldir José de Quadros analiza las condiciones de vida de la población de baja renta (ingreso monetario) divididas en tres categorías: “superior de los pobres”, que corresponde a lo que algunos encuestadores llaman de “baja clase media”, “pobres” y “miserables”. Según él, “viendo los datos recientes, como el dato del último trimestre de 2018, se percibe que el 80% de los ocupados son clasificados en alguna de esas categorías de pobres: 40% están en la camada “superior de los pobres), 27% en la camada de los “pobres” y 13% en la camada de los “miserables”. En términos de renta, afirma que aquellos que están en la camada “superior de los pobres”, tienen una renta mensual de 1.700 reales (Ndt: un dólar equivale a 3.89 reales, cotización del Banco Central del Brasil, 13-6-2019), los “pobres” reciben 920 reales mensuales y los “miserables” 310 reales mensuales. En la entrevista concedida a IHU, menciona que los datos de la Pnad indican que la crisis económica generó tres consecuencias: desempleo, caída de la renta de los trabajadores y aumento del número de desempleados con enseñanza completa. Quadros es graduado en Economía por la Universidad de San Pablo (USP) y doctorado en Ciencia Económica por la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), donde actualmente es profesor asociado del Instituto de Economía.

-IHU On-Line – En 2017, usted informó que 5% de la población, cerca de 11 millones de personas, había sufrido una movilidad descendiente en 2015 por cuenta del aumento del desempleo y de la caída de la renta. ¿Cuál ha sido la situación desde entonces? ¿Los datos de la Pnad que usted monitorea informan sobre la situación de desempleo, caída de la renta y aumento de la pobreza en el Brasil?

Waldir Quadros – El IBG cambió la metodología de la Pnad y desde 2012 está publicando la Pnad Continua. Entonces, aquella serie antigua de análisis que yo hacía fue concluida en 2015, porque el IBGE también cambió la metodología que posibilita obtener los datos sobre las familias, y sin agregar esos datos, no consigo analizar la movilidad, como hacía antes. La Pnad Contínua mejoró mucho, los datos están mejores, pero ese problema quiebra la secuencia. Ante eso, todavía no tengo el estudio de movilidad social, pero con los datos disponibles podemos caracterizar la crisis que comienza en 2015, Entonces, aunque hay una ruptura de aquella serie de análisis, voy a hacer una estimación aproximada de los datos de 2015.

-IHU On-Line – ¿Y qué muestran los datos de la Pnad Contínua sobre la crisis a partir de 2015?

Waldir Quadros – Los datos de la Pnad Continua desde 2012 muestran que el gran impacto en el mercado de trabajo por causa de la crisis económica ocurrió en 2016. ¿Qué aocurre a partir de 2016? Yo y varios otros profesores estamos ajustando nuestro enfoque para analizar ese escenario de crisis, porque hasta entonces, trabajábamos con una perspectiva analítica de aquel período anterior, que era de movilidad ascendente y de progreso social. Pero ese escenario cambió. Por eso, la propia denominación de la estructura de mi investigación: ya no estoy trabajando con la categoría “baja clase media”. Estoy llamando esa categoría de “camada superior de los pobres”, porque la crisis está provocando un empobrecimiento de las estructuras sociales. No obstante, continuo trabajando con las categorías “alta clase media” y “media clase media”, que siempre fueron los dos segmentos que de hecho representan la clase media.

Además de la categoría  “camada superior de los pobres”, estoy trabajando con otras dos: los pobres, que son la masa trabajadora, y los miserables. Estamos analizando con más atención las camadas “superior de los pobres”, “pobres” y “miserables”. Haciendo esa segregación y viendo los datos recientes, como los del último semestre de 2018, se percibe que 80% de los ocupados son clasificados en algunas de esas categorías: 40% están en la camada “superior de los pobres), 27% en la camada de los “pobres” y 13% en la camada de los “miserables”.

 

-IHU On-Line – ¿Cuál es la renta media de los trabajadores de cada uno de esos estratos?

Waldir Quadros – La camada “superior de los pobres” tiene una renta media mensual de 1.700 reales, los “pobres” reciben 920 reales mensuales y los “miserables”, 310 reales mensuales. Como se ve la renta es consistente con la denominación.

¿Qué ocurre de 2015 hasta hoy? Primero, el impacto inmediato de la crisis fue en relación al desempleo: en 2015 hubo un crecimiento del desempleo de 26,5%. Ese desempleo inmediato ocurrió después del ajuste del gobierno Dilma. En 2016, que fue el año más grave de la crisis, el aumento de desempleo fue de 37%, en 2017 tuvo un crecimiento de 13,5% y en 2018 hubo una reducción de 2,2%. El gran fenómeno de mercado de trabajo es el desempleo y este es el primer aspecto de la crisis.

El segundo aspecto de la crisis en el mercado de trabajo es el aumento de la participación de trabajadores autónomos, porque todo el mundo que queda desempleado y va a procurar algún trabajo, acaba ejerciendo alguna actividad autónoma, como vendedor, motoboy, etc. Ese porcentaje viene creciendo desde 2016.

Otro aspecto de la crisis muestra la estratificación social de los ocupados en familia. Si en una familia hay tres ocupados, considero el miembro que es mejor remunerado, o sea, la familia es clasificada a partir de la situación del miembro mejor remunerado. Al analizar la estratificación familiar de los ocupados, que es la visión más amplia que tenemos, queda claro que el gran pozo para las familias aconteció en 2016, cuando hubo una gran retracción en la “alta clase media” y un crecimiento de 2% en los “miserables”, o sea, en los dos extremos. La estructura empeoró en 2016, que fue el gran año de la crisis, y continúa mal hasta ahora, ya que no hubo ninguna mejoría en la economía.

Este es el escenario, pero hay algunos agravantes: cuando miramos los pobres ocupados – clasificados en las tres categorías que mencioné – , observamos que existe una gran parcela de trabajadores con nivel superior. Entonces, asusta la bomba-reloj que tenemos por el frente. Considerando los datos del cuarto trimestre de 2018 de la  Pnad Contínua, es posible observar que de los 5,8 milones de ocupados con enseñanza superior incompleta, 4,6 millones son “pobres”.

Más grave todavía: 8,3 millones de ocupados que están clasificados en la categoría “pobres” tienen enseñanza superior completa. Si juntamos aquellos que tienen enseñanza superior incompleta y aquellos que tienen enseñanza superior completa, tenemos 12,9 millones de trabajadores “pobres” con nivel superior. Eso significa confusión: esas personas no van a aceptar esa condición tranquilamente, porque ellos hicieron facultad, buena parte pagando la mensualidad con el Fies (1), esperando una mejoría de vida, y ahora no la tienen.

En la clase media pobre, hay 9 millones de personas que hicieron facultad – concluyeron o estaban concluyendo – esperando pasar a la media clase media, pero no tendrán esa oportunidad, Entonces, esa es una situación opresiva y que tiene un componente muy explosivo para la crisis social. Entre los desempleados de todas las clases, 2 millones tienen nivel superior, es mucha gente, porque estamos hablando de un número de 12,5 millones de desempleados.

En líneas generales, esa es la síntesis del análisis que hice. Después, hice un análisis por ocupaciones, pero llamo la atención para la proporción de pobres y sobre ese nuevo enfoque de la baja clase media, porque está claro que hay una camada superior de pobres que continúa siendo pobre. Es un difícil, que comenzó en 2015, surgió con intensidad en 2016 y ya estamos en 2019 y nada indica que el escenario va a mejorar. Entonces, es un escenario preocupante y, con certeza, en este escenario, la movilidad también sufrió. En general, la “alta clase media”, cayó a “media” y creció el número de “pobres”.

 

-IHU On-Line – ¿Cuál es el impacto social y cultural de tener un número significativo de personas desempleadas con nivel de enseñanza superior completo?

Waldir Quadros – Tanto los desempleados cuanto los ocupados que tienen nivel superior completo, están viviendo un nivel social muy inferior, lo cual es incompatible con lo que espera alguien que tenga enseñanza superior. Todo el mundo imagina que luego de concluir el curso superior es posible, al menos, subir para la media clase media, pero no es lo que está ocurriendo en el Brasil. Entonces, el significado de eso es una profunda insatisfacción y se puede encaminar a una revuelta. Lo que ocurrió en 2013 fue es ese sentido: el desencantamiento giró revuelta.

Esa crisis social es muy seria y tiene este componente de novedad: el número de personas con nivel superior creció mucho por causa del progreso que se dio en los últimos años, con cuotas, ProUni (2), Fies, pero ahora hay una gran frustración. Entonces, es un componente que se puede transformar en una cosa más seria. Entre los desempleados la situación es todavía peor, porque ellos tienen nivel superior y no consiguen empleo.Brasil - Pobres1506 II

-IHU On-Line – Hace dos años usted atribuyó el cuadro de desempleo y aumento de la pobreza a la crisis económica. ¿Las causas de la situación de la situación continúan las mismas desde entonces, o existe algún agravante como la crisis política o hasta incluso por cuenta del nuevo gobierno?

Waldir Quadros – Vea bien, el nuevo gobierno recién comienza. La gran responsable por eso fue Dilma Rousseff en 2015. Fue ella quién empujó al país a una recesión brutal, que generó una caída de 8% de la renta per cápita. La responsabilidad mayor es de ella; Temer mantuvo ese cuadro. Ahora, Bolsonaro y Paulo Guedes (ministro de Economía) quieren bailar. Basta ver la cantidad de cortes que están implementando y el tratamiento que están dando a la reforma Previsional, como si ella fuese la salvación de la cosecha. En tanto eso, la inversión no reacciona, la producción no reacciona. Entonces, la crisis se inició en 2015 con Dilma y [Joaquim] Levy, que colocaron el país en la recesión. En ese contexto, la izquierda quedó desmovilizada y quien entró fue Bolsonaro, que capitalizó la rabia.

-IHU On-Line – ¿Cuál ha sido el impacto de la reforma laboral en este escenario? ¿Ya es posible evaluar si ella ha beneficiado o perjudicado a los trabajadores en el cuadro de crisis y desempleo que el país vive?

Waldir Quadros – La reforma laboral ayudó a precarizar aún más la situación, con el contrato temporal. Todo aquello que “no pegaba” en la época de ascenso, ahora está funcionando: el trabajador acepta cualquier oferta de trabajo porque está desempleado. Y la reforma laboral no protege, no ayuda al trabajador. Lo que reduce el desempleo es el crecimiento económico, por eso, mientras tanto, el país no sale del pozo, no tiene salida.

-IHU On-Line – El gobierno y varios sectores apuestan que la mejora de la economía vendrá con la aprobación de la reforma de la Previsión Social. ¿Cómo evalúa esa expectativa?

Waldir Quadros – No habrá mejora. La economía está parada porque nadie tiene renta. El consumo está bajo, estancado, y la reforma no cambiará nada. ¿Por qué los empresarios van a invertir? ¿Sólo porque tienen una reforma? Esa es una demanda del sector financiero, de los rentistas y es Guedes quien representa a ese grupo. Es claro que es preciso una reforma de la Previsión, porque la actual está llena de privilegios, pero la reforma propuesta no quita privilegios; al contrario, quita en el Beneficio de Prestación Continuada (BPC), en los beneficios del trabajador rural, etc. La reforma, si es llevada al límite, significará un alivio para los empresarios en el sentido de “disminuir los costos”, de eliminar todos los derechos del trabajador, pero no va a emplear más. La reforma no es la salvación de la cosecha.

Notas

1) Fondo de Financiamiento Estudiantil (Fies), es un programa del Ministerio de la Educación (MEC), destinado a subvencionar la graduación en la educación superior de estudiantes matriculados en  instituciones privadas. Pueden acceder a ese recurso los estudiantes matriculados en cursos superiores “que tengan evaluación positiva en los procesos conducidos por el Ministerio de Educación”. Fue creado en 1976 por la dictadura militar, con el nombre Crédito Educativo (Creduc). Reformulado en 1999, durante el gobierno Fernando Henrique Cardoso. Posteriormente, fue ampliado en el gobierno Lula. (Redacción Correspondencia de Prensa)

2) Programa Universidad para Todos (Prouni), creado en 2004 por el MEC durante el primer gobierno Lula, con la intención de una mayor “inclusión social” y la finalidad de ayudar a los estudiantes que no tienen condiciones económicas de pagar facultades privadas, por medio de adjudicación de becas que cubren de 50% a 100% de las mensualidades. (Redacción Correspondencia de Prensa)