RFI/A l’encontre, 5-6-2019

Correspondencia de Prensa, 13-6-2019

Los golpistas cambiaron las reglas del juego. Son los únicos maestros a bordo. En la noche del 3 al 4 de junio, el jefe de la junta sudanesa, Abdel Fatah al-Burhan, habló por televisión. Un discurso de tan solo unos minutos en el que anunció una serie de medidas. Declaró el cese de las negociaciones con los civiles y agregó que la única forma de restablecer el orden era celebrar elecciones. El oficial anunció un escrutinio nacional y regional antes de nueve meses, así como la formación de un gobierno.

Los ministros tendrán una triple misión: detener a todos los miembros del antiguo régimen de Omar al-Bashir involucrados en la corrupción y los crímenes, llevar la paz a las regiones en conflicto y preparar un entorno propicio para elecciones transparentes. El jefe del Consejo Militar se comprometió nuevamente a entregar el poder a los que serán elegidos por el pueblo.

Al menos 35 muertos

En cuanto a la masacre del lunes 3 de junio, que al menos hizo 35 muertos y 650 heridos, las palabras de Abdel Fatah al-Burhan no pueden ser más cínicas. Dijo que lamentaba que la limpieza de la calle Nilo excediera los límites de lo planeado. La calle Nilo, es el lugar donde se produjeron tres tiroteos la semana pasada, no es la famosa sentada. Como si, por lo tanto, atacar la sentada no hubiera sido el objetivo original, mientras que todos los testimonios indican lo contrario.

“Lo destruyeron todo”, dice Dora, periodista y miembro de la Asociación de Profesionales Sudaneses, punta de lanza de la revolución. “Todavía escuchamos los disparos. Nadie se atreve a salir a la calle. La gente ni siquiera ha podido recuperar los restos de sus seres queridos”.

Próxima encuesta

El fiscal abrirá una investigación, dijo el oficial, agregando que la estabilidad del país tenía un coste y requería sacrificios. Los militares parecen querer quitarse la responsabilidad del derramamiento de sangre, ya que Abdel Fatah al-Burhan declaró que en esta situación los errores eran compartidos. Los políticos, explica el oficial, tienen la misma responsabilidad que los militares.

“Volveremos a la calle”, agrega Dora, “y la retomaremos pacíficamente pero nunca volveremos a negociar con el Consejo Militar. Estos hombres solo merecen la cárcel”.

Este martes, 4 de junio, Jartum se despierta en un ambiente tenso. Desde el amanecer, alrededor de las 5:30, se escuchan disparos esporádicos en la ciudad, pero también en Omdurman, la ciudad vecina. Según varios testigos, parece que los militares están dispersando violentamente cualquier intento de asamblea. Resultado, hay tiroteos a la derecha, a la izquierda. Y para el resto, la capital es una ciudad fantasma esta mañana. Casi todas las tiendas están cerradas y el tráfico es casi inexistente.

“Se han suspendido las negociaciones con las fuerzas de libertad y de cambio (FDLC). Habrá elecciones generales en no más de nueve meses…” declaró el general Al-Burhan, líder de la junta sudanesa.

“Por una desobediencia al 100% civil”

Pero la oposición no se plantea parar la protesta. En una declaración publicada el martes por la noche, la Asociación de Profesionales Sudaneses (APS) pide una movilización continua, haciendo hincapié en su carácter pacífico. La promesa de elecciones en nueve meses es “un engaño”, dijo un portavoz de la APS, para ganar tiempo y apaciguar a la comunidad internacional. El principal organizador de las protestas llama a una huelga general en los próximos días y a la desobediencia civil. “El único medio que tenemos hoy es la presión callejera, la huelga general y la desobediencia civil para un poder 100% civil”, dice Rasheed Saeed, de la APS.

La misma historia del lado de los partidos políticos. Para el Partido Comunista de Sudán, el Consejo Militar se ha convertido en una dictadura a combatir. Insiste en la necesidad de una huelga general. De todos modos, no es posible la celebración de elecciones, agrega el Partido del Congreso de Sudán; el clima no es propicio. Solo el principal partido de la oposición, el partido Umma, no se ha manifestado sobre la continuación de la protesta. Este movimiento ya se había distanciado de una primera huelga general hace diez días, prefiriendo el diálogo con el Consejo Militar.

Ahora parece inevitable la confrontación con los militares, dice un observador. La oposición ya no tiene elección. Si quiere conseguir un gobierno civil, solo le queda la presión de la calle.

“Cuanto más intenten rompernos, más unidos y decididos estaremos”

Después de la represión sangrienta del día anterior, las calles de Jartum permanecieron casi desiertas el martes. Por el momento, la población está en shock y la presencia de militares en la ciudad rompe cualquier deseo de resistencia.

Pero los manifestantes mantienen la esperanza. Atendido en un hospital de Jartum, Mahmoud Abdallah tiene el brazo en un cabestrillo y huellas de palizas. Vio morir a algunos de sus amigos. Sin embargo, este estudiante de 25 años no pierde la esperanza. Al contrario. “La revolución acaba de empezare. Lo que ha ocurrido durante dos meses no es nada. Ahora es cuando comienza la revuelta. Nos han dado más ganas para empezar de cero”, asegura.Sudán1306 II

El baño de sangre del lunes destruyó un símbolo mundialmente famoso de la revolución. También detuvo el impulso popular que había derribado a Omar al-Bashir. Sin embargo, según Mohamed Ibrahim Ahmed, lesionado en la cabeza y en la mano, el movimiento se reanudará tarde o temprano. “La sentada daba fuerza a la revolución. Así que fue una amenaza para ellos. Ellos buscan debilitarnos y desanimarnos, analiza. Pero eso nos fortalecerá. Por ahora debemos recuperarnos y después reorganizarnos. En cualquier caso, cuanto más intenten quebrantarnos, más unidos y decididos estaremos.”

Las comunicaciones han sido parcialmente cortadas. Difícil por el momento relanzar el movimiento. Soha Mafi, un manifestante desde el principio, está esperando una señal de la Alianza para la Libertad y el Cambio, la organización a la cabeza de la revolución. “La revolución sigue aquí. Pero la gente no sabe qué hacer. Internet está cortado, estamos desorganizados. Estoy esperando que alguien muestre el camino porque la gente está lista para volver a manifestarse. No tenemos nada que perder. Ya no tenemos miedo”, dice ella.

El Consejo de Seguridad se reúne urgentemente

El Consejo de Seguridad de la ONU se reunió a puerta cerrada el martes. “Necesitamos urgentemente un regreso a la mesa de negociaciones”, dijo Christoph Heusgen, el embajador alemán ante las Naciones Unidas, antes de la reunión solicitada por su país y el Reino Unido. “La legitimidad no puede venir de la punta del fusil”, insistió después de la sangrienta represión del lunes que dejó al menos 40 muertos.

Washington, Londres y Oslo también denunciaron el llamamiento de los militares a elecciones en nueve meses. “El pueblo de Sudán merece una transición tranquila, liderada por civiles, que pueda establecer las condiciones para elecciones libres y justas, en lugar de tener elecciones impuestas apresuradamente” por el Consejo Militar de Transición en el poder, estimaron en una declaración conjunta. (RFI , 4-5 de junio de 2019).

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Giro de 180 grados de los militares este miércoles 5 de junio

Después de la masacre perpetrada en el corazón de la revolución en Jartum, los golpistas sudaneses retroceden. Este miércoles 5 de junio de 2019, el jefe de la junta gobernante dijo que el Consejo Militar estaba listo para reanudar las negociaciones sin condiciones previas. Un giro de 180 grados, mientras que la violencia, que continúa siendo perpetrada en la capital, han hecho al menos 60 muertos.

En la medida que matanza de la sentada dio lugar a una ola de condenas internacionales, los golpistas parecen estar a la defensiva. Después de anunciar el cese completo del diálogo y todos los acuerdos con la coalición civil, Abdel Fatah Buhran dijo que estaba listo para reanudar las negociaciones sin condiciones previas. Sin explicar este cambio de estrategia, el oficial declaró que el Consejo Militar estaba “listo para abrir sus brazos al diálogo con todas las partes, en interés del país”.

Hemetti, el jefe de las Fuerzas de Apoyo Rápido (FSR), la milicia paramilitar acusada de ser la primera culpable de la masacre, acusó a los sudaneses de haber usurpado la identidad de las FSR para aterrorizar a los civiles. Una afirmación difícil de creer, mientras que varios testimonios afirman que la milicia se encontraba en la primera línea del baño de sangre, con uniformes y vehículos muy reconocibles. Algunos de sus elementos incluso son acusados de usar uniformes de policía para atacar a la gente.

Jean-Baptiste Galopin, un especialista en Sudán, ve en este cambio de rumbo un efecto de la presión internacional. “Estas declaraciones se producen justo después de un contacto entre el subsecretario de Estados Unidos, David Hale, y el ministro de defensa saudí”, dijo, sabiendo que Riyadh estuvo brindando apoyo financiero y diplomático a los golpistas desde el principio. Además, el miércoles, Arabia Saudita subraya “la importancia de reanudar el diálogo”. (RFI, 5 de junio de 2019, 15h)

Los líderes del movimiento rechazan el llamamiento de Al-Burhan a las conversaciones

Los dirigentes sudaneses han rechazado el llamamiento a las conversaciones del general Abdel Fattah al-Burhan, afirmando que el dirigente militar no toma en serio el diálogo mientras las tropas sigan disparando y matando a los manifestantes.

Mohammed Yousef al-Mustafa, portavoz de la Asociación de Profesionales de Sudán (ASP), dijo que los manifestantes “rechazan totalmente” el gesto de al-Burhan.

“Este llamamiento no es serio”, declaró a la agencia de noticias Associated Press. “Al-Burhan y sus subordinados han matado a los sudaneses y todavía lo están haciendo. Sus vehículos patrullan las calles, disparando a la gente”.

Madani Abbas Madani, líder de la Declaración para la Libertad y el Cambio, declaró a Reuters: “No aceptamos la invitación del Consejo Militar de Transición… porque no es un elemento en el que podamos confiar… Está imponiendo miedo a la ciudadanía en las calles”.

El número de personas muertas desde la redada de las fuerzas de seguridad en la sentada en el centro de Jartum ha aumentado a, al menos, 60, ha declarado el Comité Central de los Médicos de Sudán (CCSD), un grupo de médicos vinculados al movimiento de protesta.

La Unión de los médicos sudaneses, con sede en el Reino Unido, ha acusado a las fuerzas de seguridad de atacar a hospitales y el personal en todo el país y ha afirmado que algunas mujeres han sido violadas cerca de la sede del ejército, en Jartum.

“Los hospitales han sido sistemáticamente atacados y el personal médico brutalmente… salvajemente golpeado en Sudán”, ha explicado Husam Elmugamar en una conferencia de prensa en el Royal College of Pathologists en Londres. (Redacción A l’encontre en base de agencias de noticias).

-Traducción de Viento Sur