De los ocho paros convocados por el gremio de Secundaria el año pasado a nivel nacional, a lo sumo 30% de los profesores ha decidido adherirse. El fenómeno se repite en Primaria y UTU (Universidad del Trabajo del Uruguay) . En este último caso, el acatamiento ha llegado a ser de tan solo 5% de los docentes.

Carlos Tapia

El País, Uruguay, 4-5-2019

Correspondencia de Prensa, 5-5-2019

La creencia popular dice que si hay paro no hay clase, pero esto parece ser un mito. Las cifras oficiales advierten que la adhesión a esta medida a nivel nacional no suele nuclear ni al 30% de los profesores de liceos y escuelas técnicas (UTU) del país. Incluso, en ocasiones solo ha faltado el 5% de los docentes. En cuanto a las escuelas, salvo paros departamentales puntuales por agresiones a maestras, nunca se llega al 50%. Así lo señalan informes de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) que fueron realizados recientemente y a los que accedió El País.

Aunque los paros son una medida de lucha muy utilizada por los sindicatos de la educación, los datos advierten que son pocos los profesores que se pliegan a ella. Los informes que lo develan fueron pedidos por el consejero de la ANEP en representación de los docentes, el colorado Robert Silva, quien declinó hacer declaraciones sobre el tema, puesto que el gobierno de la educación decidió no hacer estos datos públicos. El País accedió a ellos a través de fuentes sindicales.

Los documentos que conciernen a los liceos -cuyas hojas están atravesadas de punta a punta por letras gigantes que dicen “No difundir”-, son un trabajo realizado en conjunto por los departamentos de estadística, planeamiento y planificación educativa de cada subsistema (Primaria, Secundaria y UTU).

Pese a que Silva pidió información sobre los paros realizados en cada departamento -seguramente con el afán de enterarse de la situación de Montevideo, cuyos sindicatos son los que más suelen parar-, la respuesta solo incluye estos datos respecto a Primaria. En liceos y escuelas técnicas las cifras son a nivel nacional.

En Secundaria

En el caso de Secundaria se tomaron solo ocho paros nacionales que hubo durante 2018 y fueron por 24 horas. Los datos, además, están focalizados solo en docencia directa -no incluye por ejemplo a directores, subdirectores o adscriptos-, y por cada paro se contabilizaron a los docentes activos que tuvieron inasistencia por medida gremial -no a los que se ausentaron por otras razones y presentaron certificados-. Este es el mismo criterio que se tomó para los otros subsistemas.

El primer paro nacional convocado por la Federación Nacional de Profesores de Enseñanza Secundaria (Fenapes) fue el jueves 10 de mayo. La decisión se tomó luego de un episodio en el que la directora y la adscripta del Liceo N° 44 de Rincón de Melilla fueron golpeadas en su intento por separar a dos estudiantes que se estaban tomando a golpes de puño. De 13.083 docentes que debían dar clases ese día, solo faltaron 3.930. O sea que a ese paro adhirió solo el 30% de los profesores de todo el país.

Luego, el martes 5 y miércoles 6 de junio, Fenapes fijó paros en reclamo de más presupuesto ante la última Rendición de Cuentas de este gobierno. Al primero adhirió el 31% de los docentes y al segundo el 30%. El sindicato decidió parar por lo mismo el 13, el 20, el 21 y el 28 de junio -cuando la central de trabajadores Pit-Cnt hizo un paro parcial, pero para los liceos se decidió no ir a clases en todo el día-. El 13 paró el 29%, el 20 el 23%, el 21 también el 23% y el 28 el 27%.

El otro paro que aparece en el documento es el del 22 de agosto pasado, también en coincidencia con una medida tomada por el Pit-Cnt. Allí el 37% de los docentes no fueron a clase.

El documento explica también cuáles fueron las razones que llevaron a Silva a solicitar estos datos: “El consejero explica que ha pedido la información porque entiende que hay una cuestión que se da en esas circunstancias de paros y que queda en evidencia al analizar los informes; hay toda una prédica a nivel general que esos días no hay clase lo que incentiva a los padres a no enviar a sus hijos a los centros educativos, pero cuando se ven las cifras de los informes se advierte claramente que el porcentaje de menor presencia de docentes es bajo”, dice categórico el documento.

Y agrega que Silva “estimó pertinente presentar estos datos” a la población, para que esta sepa que “hay un paro legítimo, pero los centros educativos están abiertos”. No obstante, esto ha permanecido en secreto dentro de la ANEP.

En UTU

En cuanto a los paros convocados por la Asociación de Funcionarios de Educación Secundaria (Afutu) la adhesión suele ser mucho menor. Durante el mes de junio del año pasado el sindicato convocó a seis paros de nivel nacional, en ninguno de ellos se llegó a más del 22% de las adhesiones.Uruguay505 II

El martes 5 y el miércoles 6 de junio Afutu decidió detener sus actividades en reclamo de más equipos multidisciplinarios para todas las escuelas, más recursos y horas para la formación docente permanente, en contra de la superpoblación de grupos que “afectan seriamente a estudiantes y trabajadores”, 6% del Producto Bruto Interno (PBI) para la ANEP y la Universidad de la República, 1% más para investigación, y en rechazo a sanciones impuestas a profesores que se ausentaron en horarios de clase para ir a asambleas sindicales. El resultado no fue nada exitoso para los reclamantes: el 5 paró solo el 5% de los docentes y el 6 el 17%.

En el caso de los paros del 13, 20, 21 y 28 de junio, coincidentes con los que realizó Fenapes, la adhesión fue de 10%, 6%, 5% y 17%, respectivamente.

El 22 de agosto, durante el paro del Pit-Cnt, se ausentaron a las clases en UTU el 22% de los profesores.

Por último, el 27 de septiembre, cuando Afutu paró otra vez denunciando represión contra los profesores sindicalizados, reclamando mejores condiciones de trabajo, más cargos para funcionarios de gestión y servicio, no a grupos con más de 18 alumnos y materiales para las clases que se dan en modalidad de taller, y nuevamente que se alcance un presupuesto del 6% del PBI para la educación más un 1% para investigación, la adhesión fue del 12% de los docentes.

En las escuelas

A partir de este 2019 todos los sindicatos de la educación se unieron y decretaron paro por el Día Internacional de la Mujer, el 8 de marzo. Esto generó cierta polémica, puesto que en el seno de las organizaciones se decidió que paraban todos, hombres y mujeres, mientras grupos feministas de cada gremio salieron al cruce advirtiendo que solo ellas debían ser las que pararan, para que los varones pudieran enterarse de cómo funciona el sistema cuando ellas no están. En el pasado acto del 1° de Mayo en la Plaza Mártires de Chicago, la Intersocial Feminista reclamó que para 2020 el paro sea, en todos los sectores, solo de mujeres.

En 2018 la situación fue otra, el sindicato de maestros de Canelones fue el único que decidió parar, y los datos advierten que tan solo el 28% de los alumnos de ese departamento no fueron a clase, según información proveniente de estos documentos internos de la ANEP que ya habían sido adelantados por El País en un artículo publicado el 7 de marzo pasado. En estos casos, a diferencia de lo sucedido con los datos de liceos y UTUs, Silva sí recibió la información de los paros departamentales.

En cuanto a Montevideo, el 24 de julio se decidió un paro luego de que la directora del jardín de infantes N° 351 de Puntas de Manga fuera agredida por la madre de una niña. Allí la adhesión fue récord -para los parámetros que venimos manejando hasta ahora- y el 81% de los docentes se plegaron al paro. En ninguna de las medidas tomada por los docentes de la capital en 2018 se sumó menos del 70% de los maestros.

El 15 de noviembre la Asociación de Maestros de Artigas (Adema) paró en respaldo a la directora de la escuela 364, quien fue imputada por abuso sexual, violencia privada y privación de la libertad. El 63% de las docentes acató.

En cuanto a los paros convocados a nivel nacional por la Federación Uruguaya de Magisterio (FUM), que fueron solo cuatro y todos por presupuesto, la cosa cambia. En dos de ellos paró el 43% de los maestros y en los otros dos el 49%.