Explotación, represión, despojo y desprecio a pueblos indígenas permite la tala clandestina. 

Pie de página, 27-3-2019

Correspondencia de Prensa, 31-3-2019

El llamado del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) a la corona española para disculparse por los agravios cometidos durante la Conquista fue calificado como un engaño, por parte de la vocera del Concejo Indígena de Gobierno, María de Jesús Patricio Martínez, Marichuy. (1)

“Lo que deben hacer es dejar de despojar la tierra de las comunidades”, dijo.

Lo expuesto mediáticamente por el mandatario no es una prioridad en los hechos, advirtió: “Mientras, le están dando en la torre a los pueblos”.

A su llegada a Chihuahua este martes, para reunirse con representantes de comunidades serranas y evaluar qué ha ocurrido desde el cambio de gobierno federal, la vocera del CIG señaló que no dejaran de luchar para que se mantengan las costumbres de los pueblos y lograr una organización contra los megaproyectos.

Su preocupación, expresó, radica en que obras anunciadas como el Tren Maya en la zona sur del país pretenden ser impuestas “con una consulta amañada” y orquestada por los grandes capitales que dictan el rumbo.

El recorrido de Marichuy a Chihuahua junto con integrantes del Congreso Nacional Indígena (CNI) busca saber cómo están resistiendo las comunidades frente a distintas amenazas y conocer qué piensan del nuevo gobierno federal.

Uno de los graves problemas en la entidad es la tala clandestina en la sierra Tarahumara, como en los bosques de Bocoyna, cuya acción de la autoridad ha sido contraria a la petición de los habitantes.

Ese caso, dijo Marichuy, demuestra las cuatro ruedas del capitalismo en contra de las comunidades indígenas: explotación, represión, despojo y desprecio.

También está el caso de la comunidad rarámuri de Bawinocachi, Bocoyna, donde la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) responsabilizó al poblado por la tala clandestina que hace un año comenzó a devorar su bosque.México313 II

En el acuerdo de emplazamiento con fecha del 15 de enero de 2019, la dependencia federal les notificó que abrió un proceso administrativo en su contra por supuestas omisiones en las que pudieron incurrir al permitir la deforestación.

“Si se acaban el bosque nos van a afectar a todos”, expresó Marichuy al conocer de ese caso, y por lo que insistió en la necesidad de tener organización desde abajo para que sea el pueblo el que mande, y no permitir la destrucción por empresas o gobiernos que buscan imponer negocios.

Porque el anunciado cambio de régimen no se ha dado, agregó, pues eso no depende de una sola persona, sino de todas.

Afortunadamente, según la visión de la vocera del CNI, existen muchas comunidades que se han mantenido con sus costumbres, con sus gobernadores, forma de organización, fiestas, tradiciones y un territorio cuidado que han sabido mantener. “Justo estamos pugnando por eso, por el respeto a la vida de la tierra”.

Para su visita a Chihuahua se acompañó de Francisco Reyes, un purépecha de Michoacán también integrante del Congreso Nacional Indígena, cuya reflexión advierte de que en el gobierno federal actual podrían pasar cosas peores que en tiempos pasados, dado que imponen medidas y acciones argumentando que tienen el apoyo de 30 millones de personas que votaron por ese proyecto de nación.

Ello viene pegado con proyectos que van hacia la descomposición del tejido social de las comunidades, con el pretexto del desarrollo, pero todo es un negocio, “no tienen llenadera”, expresó.

1) Nota de Correspondencia de Prensa. Ver artículo de Juan Villoro sobre Marichuy, “Prohibido votar por una indígena”: https://www.nytimes.com/es/2018/02/24/opinion-villoro-marichuy/