Secretaría Ejecutiva Nacional de la Central Sindical y Popular- Conlutas

San Pablo, 29 de octubre 2018

Conlutas, 29-10-2018

http://cspconlutas.org.br/

Traducción de Ernesto Herrera

Correspondencia de Prensa, 1-11-2018

El candidato de extrema derecha Jair Bolsonaro (PSL) fue electo presidente de Brasil este domingo (28 de octubre), luego de una campaña marcada por una profunda polarización social en el país.

Bolsonaro llega al poder con 55.13% de los votos (57,797,456), contra 44.87%  de Fernando Haddad (PT) (47,040,829). Los votos en blanco, nulos y las abstenciones alcanzaron la cantidad récord de más de 42 millones de votantes.

La elección, con muchas contradicciones, demostró la gran insatisfacción de la clase trabajadora y de la mayoría de la población con los políticos y sus partidos. Pero la falta de perspectiva frente a la crisis económica, y la desilusión con los gobiernos del PT y su adaptación a la lógica del sistema putrefacto, incluida la corrupción, han fortalecido una opción de extrema derecha.

Pese a todo, la lucha contra la elección de Bolsonaro ha movilizado a amplios sectores de trabajadores, estudiantes, sectores oprimidos y democráticos de la sociedad civil, ya que su programa de gobierno representa lo que más perjudica a la clase trabajadora y al país: de los ataques a las libertades y derechos democráticos; una política económica ultra-liberal, como gobierno servil, y de entrega de las riquezas y nuestra soberanía con las privatizaciones de todas las empresas estatales; de la falta de respeto a los derechos humanos, y el discurso contra sectores oprimidos.

Los discursos del nuevo presidente y su equipo, luego del resultado de la elección, reafirman posiciones y medidas que el nuevo gobierno pretende poner en práctica, lo que representan amenazas para los trabajadores, como la Reforma de la Previsión Social ya en el inicio del próximo gobierno.

En una declaración para la segunda vuelta de la elección, la Secretaría Ejecutiva Nacional de la CSP-Conlutas expresó la posición de la Central de que era necesario derrotar a Bolsonaro en las urnas y en las calles. Sin importar el gobierno elegido, la CSP-Conlutas ya se colocaba como Oposición y llamaba a intensificar la resistencia, la organización y la lucha contra cualquiera que ataque a los trabajadores.

Reafirmamos nuestra posición. Reiteramos la comprensión de que nuestro principal terreno para derrotar los proyectos dictatoriales y los ataques a los derechos de las personas, es la lucha directa, con independencia de clase y basados en la democracia obrera.

El polarizado resultado electoral muestra que Bolsonaro no recibió un “cheque en blanco” de la gran mayoría de los brasileños.

Por eso, hacemos un llamado a los trabajadores y al pueblo pobre, independientemente del candidato por el que votaron, para garantizar la unidad de nuestra clase y prepararnos para luchar, porque nadie quiere el fin de la jubilación, como ellos planean hacer, o empeorar la crisis social del país.

También hacemos un llamado inmediato a las centrales sindicales y a las organizaciones del movimiento, para construir desde ya la más amplia unidad de acción contra los ataques a nuestros derechos y en defensa de las libertades democráticas.

La lucha está apenas comenzando. ¡Es hora de resistencia, organización y lucha!