Felipe Betim, Rio de Janeiro   

El País, edición brasilera, 13-10-2018   

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Traducción de Ernesto Herrera, Correspondencia de Prensa 16-10-2018

Marielle sigue presente. El domingo (7 de octubre), Río de Janeiro eligió para la Cámara de Diputados y para la Asamblea Legislativa del Estado (ALERJ), cuatro mujeres negras y oriundas de la periferia que además de novatas en la línea del frente de la política institucional, eran próximas de la concejala ejecutada en marzo de este año, casi siete meses después, todavía no se sabe por quién, en el centro de Río de Janeiro. Renata Souza, Mónica Francisco y Daniela Monteiro, fueron electas diputadas estaduales por el Partido Socialismo y Libertad (PSOL), que tendrá una bancada de cinco parlamentarios en el legislativo estadual. Pero antes, fueron asesoras de Marielle Franco y trabajaron con ella lado a lado. Mientras, Talíria Petrone, también compañera de la concejala, que tuvo su debut electoral en 2016, al elegirse para la Cámara de Niterói, engrosará a partir de 2019 la bancada del partido en la Cámara Federal, que pasó de cinco a diez parlamentarios.

Además de amigas y de pertenecer al mismo partido, las cuatro mujeres tienen en común el hecho de querer llevar adelante las demandas levantadas por la concejala, una ardua defensora de los derechos humanos que trababa una lucha contra el racismo, el machismo, la LGBTfobia y un modelo de seguridad basado en la guerra contra las drogas. La identificación con Marielle es obvia, pero cada una posee trayectoria y brillos propios. “Por un lado, me siento en la responsabilidad de no dejar su memoria morir, pero yo no soy Marielle. No sólo porque tengo mi trayectoria, mi historia, sino porque ella fue asesinada y no está más aquí”, argumenta  Talíria Petrone, que quedó en el noveno lugar en la disputa. “Es natural que las personas hagan esa transferencia, y es un orgullo que recuerden a Marielle cuando me ven. Pero precisamos recordar que ella fue ejecutada: para pedir justicia por Marielle y Anderson (el motorista que la conducía y que también fue asesinado) y para entender la urgencia del momento, de llevar las demandas de ella adelante”, agrega.

Petrone, que tiene 33 años, es una profesora de Historia niteroiense del barrio de Fonseca, en la zona norte de la ciudad, que es vecina a la de Río. Daba aula en cursos de pre-ingreso a las universidades y en una escuela pública del Complejo de Favelas da Maré, donde Marielle nació y creció. Fueron allá que se conocieron y pasaron a militar juntas. Una vez en el PSOL, la amistad se reforzó cuando se lanzaron candidatas a concejalas en 2016. “Éramos las únicas mujeres del PSOL, con perfiles muy semejantes con mandato. Decidimos nuestra candidatura en el mismo momento”, recuerda Petrone. Munida con 107.317 votos, quiere llevar a la Cámara de Diputados no apenas la temática de la educación -el principal eje de su militancia- y de la seguridad pública. Ante el avance ultraconservador materializado en el país por el candidato a presidente Jair Bolsonaro, pretende formar un “frente antifascista” con los demás partidos, sean ellos de izquierda, de centro o de centro-derecha, “para derrotar el odio y la violencia y garantir la democracia”. “Nuestra tarea principal es hacer la mayor articulación posible”, explica.

Fue en el Complexo da Maré, una de las mayores favelas de Río y donde nación Marielle, que Renata Souza, de 36 años, la conoció. También oriunda de allá. Souza estudió con la concejala en el cursito pre-ingreso de la ONG Redes da Maré hace 18 años. Después, mientras estudiaban periodismo en la PUC-Río (Pontificia Universidad Católica), una universidad privada donde tenía una beca de estudios. Marielle hacía Ciencias Sociales en la misma institución. Poco después, en 2006, ambas apoyaron la campaña en el Complexo da Maré, del diputado estadual  Marcelo Freixo, el segundo más votado para la Cámara de Diputados este año, también del PSOL. Las dos fueron elegidas para trabajar en el gabinete parlamentario y se quedaron ahí durante 10 años.

“Yo hacía asesoría de comunicación entera, desde newsletter hasta informes de la Comisión de Derechos Humanos. Marielle coordinó la comisión, y yo acompañaba todos los temas”, explica. Durante la campaña de la amiga en la Cámara de Vereadores (concejales municipales), fue su coordinadora de comunicación. Luego, fue nominada jefa de gabinete. “El trabajo era hecho de forma muy horizontal con todo el equipo”, dice. Su candidatura surgió después de la brutal ejecución de Marielle y de Anderson Gomes el día 14 de marzo de este año. “No pasaba por mi cabeza (ser candidata), aunque no me había faltado oportunidades en ese período de construcción del partido, desde 2006. Mi trabajo era de bastidor, era hacer que Marielle brillara”, cuenta. Con la perspectiva de que Freixo dejara la ALERJ, Souza fue entonces indicada como su sucesora. Pretende dar continuidad a su trabajo, sobre todo en la Comisión de Derechos Humanos. “Fue un trabajo que construimos juntos en esos 10 años. Y conocer todos los trámites, hace que la tarea en la ALERJ sea menos burocrática en la atención al público. Fue un trabajo que ayudé a gestar”, afirma.

A lo largo de la campaña, Souza fue presentada como la candidata de Freixo. Pero la referencia con Marielle es muy fuerte. “No hay como apagarla de mi historia. De trabajo, de construcción juntas. Hicimos el primer congreso del PSOL en la Maré. Ir para la línea del frente ahora es mucha responsabilidad, pero está la acumulación de un trabajo que comenzó hace 12 años”, explica ella, que conquistó 63.937 votos. “Acostumbro decir que el legado de la Marielle no es el legado de una persona, sería injusto con la historia de ella. Es universal, y para la humanidad”.

Si la candidatura de Souza surgió después de la ejecución de Marielle, la de Mónica Francisco ya estaba siendo gestada por la propia concejala, a quien conoció durante su trabajo con Freixo en la Comisión de Derechos Humanos. “Ella entendía que mi candidatura era una necesidad en este momento de construcción del partido. Yo vacilaba, porque estábamos empeñadas en fortalecer y construir a Marielle. La decisión vino después de su muerte”, dice.

Nacida en el morro de Borel, en la zona norte de Río, 48 años, es también pastora evangélica y cientísta social. Hace 30 años es activista de los derechos humanos y, una vez que se integró al gabinete de concejala, hizo parte del equipo de favelas y lideraba los trabajos del frente parlamentario de la economía solidaria, una de sus especialidades. Ahora, después de haber conquistado  40.631 votos, pretende llevar las demandas adelante y continuar aproximando el campo progresista del electorado evangélico. “Existe un frente de las evangélicas por la legalización del aborto, así como un frente cristiano antifascista. La cristiandad católica y evangélica no es homogénea. Precisamos ampliar la mirada y hacer disputa dentro de ese campo”, argumenta. “La Biblia no es antagónica con la justicia social. Es organizar el pueblo, es fraternidad, solidaridad, justicia…La deformación de su mensaje es tendenciosa y deliberada”.

Delante de una mayoría ultraconservadora que también estará presente en la ALERJ a partir del año que viene, promete llevar “la defensa incondicional de los procesos democráticos” y hacer una oposición responsable, intentando hasta el último momento dialogar y “tender puentes”, incluso entendiendo “las diferencias ideológicas muy grandes”, afirma. “Eso lo traigo de mi experiencia de vida, hablando claro. El hablar claro en la favela es sobrevivir. Y la capacidad de diálogo firme y muy coherente. “.

La más joven del grupo se llama Daniela -o sólo Dani- Monteiro. Con apenas 27 años, está muy vinculada al movimiento estudiantil de la Universidad Estadual de Río de Janeiro (UERJ), donde comenzó a estudiar Ciencias Sociales en 2010. “Fue cuando comencé a militar, por causa de la dificultad de permanecer en la universidad, que no contempla al joven negro que entra por cuotas. Ellas son importantes pero la falta de apoyo dificulta la permanencia”, explica ella, nacida y criada en el Morro São Carlos, en el centro de Río. Fue por causa de esa dificultad que trancó el curso, a partir de 2011, para poder trabajar. Volvió en 2015 cuando se permitió acumular la beca de permanencia con la beca de iniciación científica, que sumadas dan casi un salario mínimo. En ese período, con todo, su vida de activista continuó. Coincidió con las manifestaciones de 2013, la Copa del Mundo,  y las Olimpíadas de 2016, con los desalojos de moradores que ocurrieron por causa del evento. “En 2012, con la campaña de Freixo para la alcaldía, me aproximé de las luchas del PSOL, afilié y participé en la construcción de los núcleos de base, territoriales”, cuenta.

Con la elección de Marielle en 2016, pasó a construir junto a ella, políticas públicas para la juventud, principalmente la negra y sin perspectiva, que buscaban sobre todo la generación de ingreso y empelo. Fue también cuando comenzó a pensar con vuelo propio ser candidata. Con sus 27.982 votos, a partir del año que viene llevará esas mismas temáticas de la juventud al debate estadual. “ Marielle siempre acompaño a madres de víctimas de la violencia de Estado, que perdieron sus hijos o que están encarcelados. Y eso también golpea en la cuestión de la juventud”. Conciliará esta nueva etapa con el término de sus estudios, previsto para final de 2019. Por ser parte, junto a sus hermanos, de la primera generación de su familia que tuvo acceso a la enseñanza superior, su formación es también de enorme importancia.