Esquerda Online

Editorial, 4-9-2018, https://esquerdaonline.com.br/

Traducción de Ernesto Herrera – Correspondencia de Prensa

El día 2 de setiembre, domingo, un incendio en el Museo Nacional de Río de Janeiro, causó una gran destrucción. El predio, inaugurado hace 200 años, era tratado con abandono desde hace décadas, pero en los últimos años el deterioro llegó a un nivel sin precedentes. El presupuesto de enero a julio de 2018 era bajísimo, apenas R$ 71 mil. (ndt: 1 dólar = 4,1310 reales) Comparando, el presupuesto de 2013 en el mismo período fue  R$ 224 mil, que, corregido por inflación, correspondería a R$ 562 mil durante un año entero.

El predio histórico abrigaba el mayor acervo de América Latina en antropología, arqueología, etnología, paleontología y zoología, con 20 millones de documentos catalogados desde el Brasil Imperio y una biblioteca de 530 mil libros. Entre ellos, el fósil humano más antiguo encontrado en América, bautizado de Luzia, el esqueleto Maxakalisaurus topai, el primer dinosaurio de gran porte a ser montado en Brasil, y decenas de millares de artefactos y otros objetos producidos por indígenas.

El congelamiento de los gastos del gobierno Temer

La EC 95 (Enmienda Constitucional 95), conocida como PEC del techo de gastos o PEC del fin del mundo, fue aprobada por el gobierno Temer y congela los gastos sociales por los próximos 20 años. Eso llevó a una enorme crisis presupuestaria en las universidades federales, como la UFRJ (Universidad Federal de Río de Janeiro), que es responsable por la transferencia de recursos al museo. Con el corte de gastos, el presupuesto recibido por la universidad cayó de R$ 417 millones en 2016 para R$ 343 millones en 2017 (bien abajo hasta de lo previsto por el gobierno de R$ 417 millones). Eso generó un déficit presupuestario de R$ 160 millones en la universidad.

El cruel ajuste de Temer materializado en la EC 95, comienza a mostrar sus consecuencias y su poder de destrucción de los servicios públicos. En tanto, prácticamente mitad del presupuesto federal está destinado al pago de la bolsa del banquero. Esta lógica causa en el país una crisis social y política, teniendo como consecuencia el desempleo, destrucción del patrimonio y de los servicios públicos, aumento de la violencia y de la concentración de la renta.

Una historia de abandono

Es preciso tener en cuenta, que el abandono por las condiciones del predio donde estaba instalado el Museo Nacional es un problema que se arrastra desde hace décadas. En 2004, la Agencia Brasil entrevistó a Wagner Victer, entonces secretario estadual de Energía, Industria Naval y Petróleo de Río de Janeiro, que afirmó que había riesgo de incendio en el museo. Según él, en diciembre de 2013 una inspección había constatado la urgencia de la implantación de un sistema de seguro contra incendio. El laudo, de acuerdo con Sérgio Alex, entonces director del museo, fue encaminado a los Ministerios de Educación y de Ciencia y Tecnología del entonces gobierno Lula, que prometieron una inversión de R$ 40 millones para el predio, que nunca llegó a concretarse.

A partir de 2011, se fue dando una disminución progresiva en el valor que fue destinado al Museo Nacional hasta 2017, y una disminución drástica de 2017-2018 (considerando el primer semestre de cada año).

Fake news

Surgieron en internet y en las redes sociales, una noticia falsa, divulgada principalmente por el MBL (ndt: Movimiento Brasil Libre, de ultraderecha), afirmando que la UFRJ habría recibido más de R$ 52,5 millones del BNDES (Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social) para la restauración del predio. La noticia es falsa. La veradas es la UFRJ no recibió ni la primera partida del pago, que sería de R$ 21,7 millones, y no R$ 52,5 millones.

En 2016, la actual rectoría de la UFRJ requirió asignaciones al BNDES para adecuar la edificación de las exposiciones y modernizar el sistema de prevención de incendio. Fue aprobada, inicialmente, una asignación de  R$ 21,7 millones, financiada por la Ley Rouanet, que sería aplicada en la revitalización del predio. El contrato fue firmado junto al BNDES en junio, pero la primera partida sólo podría ser paga después de las elecciones, en octubre.

Revocar el techo de gastos y garantizar las inversiones

El gobierno federal precisa invertir mucho más en educación, investigación, cultura y desarrollo científico. Es fundamental también que haya asignaciones destinadas a los predios abandonados y a los museos del país, para que sean reviltalizados y que tengan sistemas de prevención de incendios. Las universidades precisan de inversiones para continuar funcionando plenamente, garantizando excelencia nacional en investigación y desarrollo cientéfico y tecnológico.

Pero nada de eso va a ocurrir si el gobierno no cambia las prioridades de gastos. Es preciso revocar la EC 95 y realizar una auditoría de la deuda pública para que el país tenga recursos para invertir en las universidades, así como en la salud, en la educación y en todas las áreas sociales. También es preciso crear un impuesto progresivo para quien gana más, pague más.

Dos manifestaciones masivas tuvieron lugar en lunes 3 de setiembre, en Río de Janeiro, en defensa del Museo Nacional, de la cultura y educación pública de calidad. Ese es el camino. Debemos exigir del gobierno que cambie su política y dé prioridad a la educación, la cultura y la preservación de documentos históricos.

Es por todo eso, que defendemos el programa de la fórmula presidencial Guilherme Boulos y Sonia Guajajara, constituida en una alianza entre PSOL (Partido Socialismo y Libertad), PCB (Partido Comunista Brasileño), MTST (Movimiento de los Trabajadores Sin Techo), APIB (Articulación de los Pueblos Indígenas del Brasil) y Mídia Ninja.