Policías y paramilitares atacan caravana y suprimen por la fuerza libertad de movilización, pero las protestas continúan.

 Wilfredo Miranda Aburto

Confidencial, 26-8-2018, https://confidencial.com.ni/

Fuerzas de la Policía Nacional y los paramilitares del régimen de Ortega, realizaron este sábado una redada masiva de detenciones ilegales contra manifestantes y líderes universitarios que pretendían participar en marchas de protesta en diferentes ciudades del país. Al menos 32 personas fueron capturadas en Carazo, Matagalpa, León, y Managua y trasladadas a las cárceles de El Chipote y solo 20 fueron liberadas hasta el cierre de nuestra edición.

La Coordinadora Universitaria por la Justicia y la Democracia (CUDJ), miembro de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, denunció que 20 de sus integrantes —entre ellos tres documentalistas— fueron apresados en el empalme de San Marcos y Jinotepe cuando se dirigían a Granada a participar en la marcha nacional para exigir la liberación de los presos políticos.

Los 20 miembros de la CUDJ fueron liberados después de horas de presión ciudadana y negociaciones por parte de organismos defensores de derechos humanos. Entre los detenidos estaba la estudiante Enrrieth Martínez, integrante de la mesa de Diálogo Nacional, y una documentalista brasileña.

Sin embargo, luego se conoció que en la ciudad de León fueron detenidos otros tres miembros de la CUDJ: Yaritza Mairena, Levis Rugama y Victoria Obando, después que finalizó otra marcha de protesta en esa ciudad. Junto a ellos fueron encarcelados cuatro jóvenes más del Movimiento 19 de abril.

“Después que terminó la marcha se los llevaron en una patrulla violentamente. No es posible que se lleven a muchachos inocentes de esa manera”, lamentó Amaya Coppens, miembro del Movimiento 19 de Abril de León.

Los ciudadanos autoconvocados de León de inmediato protestaron con un masivo plantón ante la estación policial. Exigían la liberación de los siete jóvenes. Ante la presión y la crispación de los ánimos, sacerdotes católicos de León mediaron entre la población y la Policía. El padre Silvio Selva, párroco de la iglesia San Felipe, confirmó a Confidencial que los detenidos fueron trasladados a las 6:30 de la tarde a la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), es decir las celdas de El Chipote, en Managua.

“El tiempo récord se los llevaron, y van acusados de delitos como terrorismo”, dijo el sacerdote a CONFIDENCIAL.

En Matagalpa, paramilitares secuestraron a cuatro personas en el sector del Parque Morazán. Los secuestrados y, todavía desaparecidos, son Freddy Blandón Alvarado, Gustavo Blandón Rodríguez, Rafael Medina Sequeira y Tatiana Arauz Chamorro, todos menores de 17 años de edad.

Mientras que en Managua, fue secuestrado el doctor José Antonio Vásquez Mena de 54 años a manos de sujetos armados. El secuestro del médico sucedió en una cafetería de Carretera Masaya en medio de la tensión por la militarización de la ruta Managua-Granada.

Atacan caravana ciudadana

Las 20 personas del CUDJ detenidas tuvieron que tomar la ruta de Carazo para llegar a Granada, porque desde tempranas horas de este sábado la Policía Nacional montó retenes en el kilómetro 15 de la Carretera Masaya, en la rotonda de Ticuantepe, donde estaba requisando a los vehículos que se dirigían hacia el sur.

El retén policial en la rotonda de Ticuantepe era el más resguardado. Alrededor de 70 oficiales y antimotines hacían posta. Inclusive, uno de ellos estaba montado en el puente peatonal vigilando con unos antimotines con dirección al norte, hacia Managua, donde se esperaba que una caravana de ciudadanos partiese a las once de la mañana en la rotonda Jean Paul Genie con destino a la marcha nacional de Granada.

Sin embargo, la caravana tuvo que dispersarse a causa del asedio policial cerca del Centro Comercial Managua, cuando iba rumbo hacia los barrios orientales de la capital, ante el asedio de policías que, a bordo de camionetas y acompañados de civiles armados, entre ellos algunos encapuchados, seguían de forma paralela el recorrido opositor, según el Movimiento de Autoconvocados.

Para evitar más violencia, los organizadores de la caravana decidieron no viajar a Granada. Además del retén en la rotonda de Ticuantepe, los policías tenían montado otro en el kilómetro 21 en Piedra Quemada. Más adelante, en la rotonda Las Flores habían más policías, y llegando a Granada había un grupo de motorizados del FSLN sobre la carretera.

La marcha nacional en Granada estaba convocada para las una de la tarde. Partiría desde la Iglesia Xalteva. Sin embargo, la fuerte presencia policial y la contra marcha del régimen en Granada obligó a los ciudadanos auto convocados a mover el punto de concentración unas cuadras hacia el centro de la ciudad.

La concentración la inició un grupo de ciudadanos de Nandaime, quienes lograron sortear los retenes policiales que habían en la carretera. Luego, se sumaron ciudadanos de Tipitapa y Nindirí. Según uno de los organizadores de la marcha en Granada, pero que prefiere omitir su nombre, esperaban una concentración más nutrida a no ser por todos los intentos del régimen para boicotear la actividad opositora.

“Tenemos derecho a protestar pacíficamente. Queremos democracia y justicia. Ellos (el gobierno) no quiere dialogar y prueba de eso son los antimotines que están asediando la ciudad”, dijo uno de los jóvenes manifestantes originario de Nandaime.

Pese a que la Policía Nacional y decenas de tropas antimotines resguardaron las calles de Granada para los simpatizantes del gobierno, el asedio contra la marcha azul y blanco fue constante. Cuando los opositores se estaban empezando a reunir, motorizados con banderas del FSLN pasaron en la calle Xalteva insultando y grabando videos con sus celulares. Minutos más tarde, seis patrullas cargadas de antimotines rodaron a la par de los manifestantes con sus fusiles.

A la marcha nacional se sumaron los líderes universitarios Valeska Valle, Francisco Martínez y Edwin Carcache. Ellos tuvieron que viajar desde el viernes a Granada porque previeron el asedio policial.

“Tomamos distintas rutas desde Managua. Nos quedamos en una casa de seguridad, porque sabíamos que iban a tratar de bloquear la pasada. Para nosotros era vital acompañar a nuestros hermanos de Granada, porque no es posible que el gobierno se tome las calles. Las calles son del pueblo”, aseguró Valle a Confidencial.

Alrededor de 500 personas marcharon en Granada. Recorrieron parte del centro histórico de la ciudad, donde la ausencia de la actividad turística la delatan restaurantes, bares y hoteles cerrados; o los que están abiertos estaban vacíos. Luego, la marcha se internó a los barrios de la ciudad colonial. Los ciudadanos salían de su casa con banderas a recibir a los manifestantes.

La marcha recorrió La Calzada, la calle más turística y popular de Granada, cuando empezó a caer un torrencial aguacero. Mientras que la contramarcha del gobierno se mantuvo en el sector de Xalteva. Pese a todos los obstáculos planteados por el gobierno y el asedio constante, los ciudadanos gritaban en las calles de Granada “¡sí se pudo, sí se pudo!”.

La tensión se elevó casi al final de la marcha en el barrio Arroyo Carita, donde las barricadas fueron más fuerte en el mes pasado. Los simpatizantes sandinistas y los ciudadanos tuvieron enfrentamientos verbales y se carearon. Pero ante la intervención de los organizadores de la marcha, decidieron dar por terminada la actividad.