South African Federation of Trade Unions (SAFTU)

 A l´encontre, 7-8-2018, http://alencontre.org/afrique/

Traducción de Viento Sur 

El 21 y el 22 de julio de 2018 se ha abierto un nuevo período histórico en la historia de la clase obrera de África del Sur. Durante esos dos días 1000 delegados y delegadas en representación de 147 colectivos obreros se reunieron para unificar las luchas en los centros de trabajo y en las comunidades.

Este encuentro representa un enorme avance y sienta las bases para la construcción de un nuevo movimiento obrero de masas, independiente, democrático y militante que permita hacer frente a los ataques contra el empleo y las condiciones de vida que cada vez hunden a más gente del África del Sur en la pobreza y la desesperación.

Esta asamblea del movimiento obrero, de la gente pobre de las zonas rurales, de las y los oprimidos y marginados reunió a colectivos que nunca antes se habían encontrado bajo un mismo techo. El abrazo de 147 colectivos obreros en base a un criterio de igualdad y respeto mutuo para la búsqueda de un denominador común fue histórico y sin precedentes.

Este Working Class Summit se caracterizó por el compromiso de unificar a diversos colectivos obreros, tanto con empleo como en paro, activos en el sector informal o con empleos más estables, a estudiantes y los sin-tierra, sin-techo, así como a quienes hacen frente a la crisis del agua y a la epidemia de la violencia contra las mujeres, en torno a amplias campañas a favor del combate por una sociedad realmente libre, justa, democrática e igualitaria.

Como declaró el presidente de Saftu (Federación de sindicatos de África del Sur), Mac Chavalala, durante su vibrante discurso de apertura: “En tanto que clase obrera, nuestro estatus ha sido despreciado durante demasiado tiempo. No estamos aquí para gemir sino para avanzar un programa radical y revolucionario que nos una en torno a reivindicaciones comunes así como en torno a un programa de movilización de masas. Para quienes se empeñan en mantener el statu quo, nuestro mensaje es simple: ¡se acabó la diversión! A partir de ahora vamos a desafiaros en la calle y en los despachos”.

El origen de la causa común de nuestra miseria es el capitalismo

El Working Class Summit no solo aprobó los principios comunes (como el antirracismo, el anti-sexismo, la lucha contra el patriarcado y la lucha contra la xenofobía- y la relación entre ellos) sino que hubo unanimidad sobre el hecho de que el capitalismo constituye el origen común de la miseria que padece la mayoría de la sociedad.

Hubo un acuerdo total en cuanto a la necesidad de que el movimiento obrero debía de ser independiente y adoptar una posición democrática de abajo hacia arriba.

Por lo tanto, el Working Class Summit decidió construir el poder de la clase obrera en cada centro de trabajo, en cada comunidad, así como en la sociedad en general con el fin de desmontar la lógica de la acumulación capitalista que no solo pauperiza a las y los trabajadores en el conjunto del continente sino que también es la causa de la explosión de las desigualdades y de la más grave pobreza que jamás se haya registrado en toda la historia de la humanidad.

Se decidió convocar asambleas obreras en todo el país, en las ciudades y pueblos, en la fábricas y en las granjas, en los township (son las barriadas en las que fueron confinados millones de negros y mestizos durante décadas, ndr) y en arrabales para discutir sobre la mejor forma de unificar las luchas de las y los pobres. África del Sur es la capital mundial de las protestas, pero estas luchas tienen tendencia a quedar localizadas y fragmentadas. Se hizo un llamamiento especial para que las y los sindicalistas se comprometan en estas luchas porque antes de ser sindicalistas ya pertenecían a la comunidad. De este modo, se pueden echar las bases para construir la unidad del movimiento obrero.

El Working Class Summit reconoció que el origen de la crisis del sistema, del que la gente pobre y trabajadora es la principal víctima, está en el capitalismo así como en las políticas desarrolladas por los gobierno de la ANC desde 1994. El movimiento obrero y la gente pobre no tienen ninguna representación en el gobierno. Para las elecciones de 2019 tenemos que presentar alternativas a los partidos existentes, que gobiernan para la clase dominante. El movimiento obrero y la gente pobre necesita su propia representación.

La Asamblea se estructuró en distintas comisiones que debatieron las principales cuestiones que afectan a las condiciones de existencia de la mayoría de nuestro pueblo; aprobó un programa para hacer avanzar las luchas.

Las direcciones del conjunto de los 147 colectivos que participaron en el Working Class Summit se reunirán próximamente para finalizar un programa que permitirá poner en práctica las decisiones adoptadas.

Estos son los principales puntos discutiros en las distintas comisiones:

1º. Economía, empleo, pobreza, desigualdades y corrupción

La crisis capitalista se ha agravado desde 2008 y muestra el fracaso de las políticas neoliberales puestas en pie desde los años 1980, entre las que destacan las privatizaciones y la precarización del empleo. La desindustrialización, en particular en los sectores de mano de obra extensiva, como el textil, prueba que el capitalismo es incapaz de aportar soluciones a la crítica situación de la clase obrera.

África está relegada en la periferia de la economía mundial en tanto que suministradora de materias primas (minerales y productos alimenticios).

La solidaridad a nivel continental así como entre los países del Sur, incluidos los BRICS (el término se ha relacionado con las llamadas “economías emergentes” –Brasil, Rusia, Indía, China y Sudáfrica, y la cooperación económica entre ellas, ndr) es fundamental. Sin embargo, debemos ser críticos en relación al compromiso con los BRICS y a la en particular, en torno a la presencia del sub-imperialismo. No se puede hacer seguimiento acrítico del modelo chino.

La unidad de la clase obrera es fundamental si queremos poder hacer frente a esta crisis. Esta unidad tiene que desarrollarte en cuatro grandes dimensiones: los centros de trabajo, la ideología, la política y lo social.

El neoliberalismo divide a los trabajadores y trabajadoras. Esta situación debe superarse con la solidaridad de la clase obrera.

Se llegó a un acuerdo en torno a la necesidad de alimentarse de las experiencias de los años 80 y de trabajar duro para superar las divisiones en el seno de la izquierda revolucionaria, de construir la unidad respetando la diversidad y de reconocer la existencia de distintas tendencias.

El paro es la cuestión más acuciante a la que se enfrenta la clase obrera. A corto plazo, estas son nuestras exigencias:

  • Reducción de la jornada laboral para repartir el trabajo (probablemente, en torno a una semana de 35 h)

  • Exigir la creación de 5 millones de empleos en los próximos 5 años

  • Incorporación de 5 millones de jóvenes en centros educativos o en cursos de formación

  • Oponerse al recién declarado salario mínimo de pobreza; enmendar el código laboral

  • A favor de una huelga general de 3 días y a la masiva ocupación de las ciudades

  • Apoyar las luchas en las comunidades

  • Recuperación de una renta básica mínima [En 2017, la SA Food Sovereignty Campaign informaba que 14 millones de personas –entre ellas niños y niñas- se acostaban hambrientas]

  • Socialización de la tierra.

2º. Educación gratuita, de calidad y descolonizada

La educación está en crisis. La muerte de un alumno que cayó a una letrina abierta, es una muestra evidente de la negligencia en el sector educativo. El acceso de la clase obrera a la educación no está garantizado.

Millares de estudiantes no pueden matricularse en las universidades a pesar de la susodicha gratuidad de política educativa.

La educación de calidad sigue siendo desigual en función del origen social, racial o espacial. Las escuelas privadas disponen de mejores recursos y están mejor gestionadas. Las escuelas públicas no reciben los mismos recursos por parte del Estado. Depende de la provincia, la zona o la escuela.

La herencia del colonialismo en el sistema educativo de África del Sur sigue siendo grande; un problema señalado por los movimientos #FeesMustFall (¡abajo las tasas!”) y #OutsourcingMustFall [¡abajo la subcontratación!] en las universidades en los años 2015 y 2016. El contenido, el currículo y los métodos reflejan un pasado que queremos dejar atrás.

La privatización no es la solución a la crisis del sistema educativo público. Asistimos a una proliferación de escuelas privadas accesibles o baratas, pero el control de la educación por empresas o la adopción de principios de gestión empresarial en la educación pública conduce a la mercantilización de la educación. La educación debe ser accesible y todos y todas, no solo a quienes disponen de medios para pagarla.

Exigimos que el Estado libere a las y los estudiantes presos (amnistía) y abandone las acusaciones contra el movimiento #FeeMustFall. Estas y estos estudiantes luchan a favor de una educación gratuita, de calidad y decolonizada para todas y todos. Se trata de una lucha legítima. No son criminales, son héroes.

Nuestra lucha debe ir más allá de las reformas. Debemos construir instituciones educativas revolucionarias bajo control obrero –y no del Estado capitalista- y adoptar una pedagogía propia a la clase obrera. Debemos marcarnos un provenir y prepararnos para el mismo ofreciendo una idea de lo que podría ser.

3º. Crisis del sistema nacional de cuidados

La Asamblea tomó en consideración el hundimiento del sistema público de cuidados así como del sistema de cuidados privado. La comisión llama a reforzar de forma inmediata el sistema público de cuidados de forma que cubra los criterios acreditativos de la NHI [seguro médico nacional –sistema que se encarga de suministrar los cuidados] y previene contra cualquier nueva privatización del sistema de cuidados. Hay que dar prioridad a los primeros cuidados, tanto en los hogares como en las clínicas y hospitales de distrito en un sistema de cuidados basado en el distrito.

La reunión exige un sistema de cuidados único, basado en el principio de solidaridad social, que ofrezca cuidados equitativos a todos y todas. La solidaridad social significa que quienes puedan pagar contribuyan al fondo del NHI en función de su capacidad, mediante una tasa progresiva, y que se ofrezca cuidado a todas las personas en función de sus necesidades. La comisión apoya el principio de pagador único en función de su eficacidad, transparencia y compras estratégicas.

Se decide que debe haber suficientes trabajadores y trabajadoras de la sanidad así como enfermeros y enfermeras para atender los cuidados básicos en base a los estándares de calidad, evitando la situación de estrés. El personal de cuidados debe ser reconocido, acreditado y empleado formalmente por el sistema de cuidados, en condiciones de trabajo y remuneración dignas. La comisión indica que las CHW (personal de cuidados básicos) y las enfermeras y enfermeros desempeñan un papel crítico y fundamental en el funcionamiento de la NHI y que, por tanto, su participación para su puesta en práctica es fundamental.

4º. Tierra, vivienda accesible y suministro de servicios

Es necesario llevar a cabo una expropiación de tierras sin compensación; tanto de tierras comerciales como agrícolas. También tiene que abarcar a las tierras mineras.

La Asamblea decidió movilizar y agitar en las comunidad para dar a conocer sus luchas; para ello, el movimiento obrero tiene que jugar un papel motor.

Es necesario un programa mínimo militante y radical para vincular todas estas luchas de clase, que abarcan:

  • Reivindicaciones de moratoria sobre las expulsiones en tierras agrícolas

  • Continuar la auditoria de tierras

  • Someter a auditoria todas las expulsiones que se han dado en estos 25 últimos años, al igual que las viviendas otorgadas por el Estado

  • Los sindicatos tienen que desempeñar un papel central en las luchas de las comunidades.

  • Reivindicar viviendas dignas así como mejores que las otorgadas por el programa RDP [programa impulsado en 1994 por el primer gobierno de la ANC orientado a la construcción de viviendas y el suministro de agua potable, electricidad y servicios básicos]

5º. Igualdad: la lucha por una sociedad igualitaria

Consideramos que las discriminaciones por razones de género, orientación sexul, nacionalidad o identidad son fruto de la actual crisis del capitalismo en el país y a nivel mundial; la lucha por una sociedad igualitaria es una lucha orientada a revertir el capitalismo y todas sus formas de opresión a favor de una sociedad socialista.

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Manifestación de mujeres, 1/08/2018, apoyada por el SAFTU

La unidad de la clase obrera es la mejor vía para luchar contra las normas enraizadas del patriarcado y de la violencia contra las mujeres, los niños y niñas y la comunidad LGBTIQ.

Es indispensable coordinar las luchas de las comunidades y grupos marginalizados para que participen en las luchas de la clase obrera. Debemos unificar las luchas de todas los sectores de la clase obrera del país, no solo la de quienes están sindicalizados.

La Asamblea declara:

  1. a) Apoyo totoal a Total Shutdown Campaign [campaña masiva lanzada a partir del 1 de agosto para protestar y luchar contra las violencias de género] y hace suya su campaña, su programa y sus reivindicaciones

  1. b) Apoyo activo total a la campaña, recurriendo a todas las plataformas y recursos disponibles, así como compromiso en sostener las movilizaciones para la campaña en el resto de sectores de la clase obrera, tales como los sindicatos y las comunidades rurales y urbanas , para extender la audiencia de la misma.

  1. c) Las organizaciones de la clase obrera, como los sindicatos y las organizaciones de las comunidades deben adoptar las medidas necesarias para garantizar una participación de género igualitaria en sus estructuras, así como en sus programas. Igualmente tienen que poner en pie una red de acción o un comité de coordinación para que impulse una campaña concertada contra la violencia sexista y a favor de la lucha de las comunidades marginalizadas.

  1. d) Esta campaña debe garantizar que las mujeres y hombres luchen juntos, codo a codo, contra la violencia sexista y las violaciones, a favor de la igualdad de género en todas las esferas de la sociedad en un amplio conjunto de temas que afectan a la clase obrera, tales como el acceso al trabajo, la vivienda y la tierra.

  1. e) La Asamblea debe organizarse en la persperctiva de una erradicación cmpleta de todas las formas culturales o práctica religiosas que perpetúan la discriminación y la violencia contra las mujeres y la comunidad LGBTIQ. Se tiene que identificar con la lucha de la comunidad LGBTIQ así como a con el resto de comunidades marginalizadas y comprometerse en la solidaridad y lanzar sus propias campañas de apoyo.

  1. f) Las reivindicaciones de la campaña deben incluir la del acceso gratuito e ilimitado a toalitas higiénicas para las mujeres y las niñas.

  1. g) La campaña debe unificar a los movimientos existentes y las reivindicaciones de la clase obrera en otros temas bajo la misma bandera contra el patriarcado y la violencia.

6° El clima y el medio ambiente

El significado de una “transición justa” hacia un medioambiente limpio será el resultado de la lucha. Y es importante para la clase obrera perseguir activamente nuestros intereses comunes y de moldear la transición. La acumulación capitalista es la causa subyacente de las excesivas emisiones de gas invernadero que provocan el cambio climático.

Nos movilizamos por una profunda transformación del sistema económico actual levantando las reivindicaciones de la clase obrera. Como clase obrera unida, debemos apoyar a las trabajadoras y trabajadores en relación a los problemas del momento de transición hacia una economía con pocas emisiones de carbono. La unidad de la clase obrera a escala nacional e internacional es la llave para una transición justa.

Debemos crear una economía en la que la pobreza y la desigualdad sean eliminadas y en la que las cuestiones de la supervivencia del medioambiente sean abordadas. El cambio climático destruirá todo el desarrollo que hemos creado. De hecho, la clase obrera ya paga el precio.

Si queremos resolver los problemas del cambio climático, tenemos que eliminar progresivamente los combustibles fósiles y las demás industrias muy contaminantes. Tenemos que encontrar la manera de conciliar los intereses de las personas trabajadoras de esas industrias y de las industrias relacionadas y los de la clase trabajadora frente al impacto del cambio climático. De hecho, son las mismas personas. Esto no nos ayuda a manejar esta difícil discusión. Podemos quedarnos a la defensiva y ver a esas personas trabajadoras ser dejadas de lado o podemos ocuparnos del camino a seguir por ellas.

Hay mucho trabajo que hacer en el ámbito de la rehabilitación de las minas. El WCS (Working Class Summit) apoya la campaña un “millón de empleos para el clima” para crear empleos que ayuden a encontrar soluciones climáticas. No estamos de acuerdo con el “crecimiento verde” que solo es una nueva oportunidad a la expansión capitalista. Los nuevos empleos creados deben ser empleos decentes y estables.

El EPWC (Expanded Public Works Programme) deberá ser un empleo permanente absorbido por el sector público. Los bienes públicos no deben convertirse en mercancías que se compran y se venden. Nos resistimos a la privatización y pedimos la propiedad social y el control de nuestra agua, nuestras fuentes de electricidad y de nuestros recursos naturales. Podríamos intentar demandas judiciales para impedir la privatización de nuestra agua.

Sudáfrica es ya un país en el que escasea el agua y los cambios climáticos tienen impacto e nuestros sistemas de agua natural: modificación de regímenes pluviométricos, sequías e inundaciones, evaporación del agua a medida que aumentan las temperaturas. Todo esto tiene impacto en los seres vivos puesto que el agua es esencial para la vida.

El suministro de electricidad debe ser de propiedad colectiva. El programa REIPPP (Renewable Energy Independent Power Producer Procurement Programme) pone el abastecimiento de electricidad en manos particulares, principalmente de sociedades extranjeras.

Debemos crear un sistema de transporte con pocas emisiones de carbono, que dé a la clase obrera una movilidad asequible, fiable, práctica y segura y un acceso a las oportunidades económicas. Debemos planificar qué les va a llegar a las trabajadoras y trabajadores y a las comunidades a medida que el sector de los combustibles fósiles se contrae.

Necesitamos una producción alimentaria centrada en el ser humano, un apoyo a las pequeñas explotaciones agrícolas para la alimentación y no de una agricultura comercial que solo se preocupe de impulsar los cultivos que no necesariamente están destinados a la alimentación.

También los programas de alimentación escolar, las escuelas deberían tener un huerto para cultivar alimentos sanos y nutritivos.

Los pesticidas y los abonos constituyen al mismo tiempo un peligro para la salud humana y un peligro para el medioambiente. Así mismo, están fabricados a partir de combustibles fósiles y producen emisiones a lo largo del proceso.

7° Industria minera y comunidades afectadas por la explotación minera

La explotación minera en Sudáfrica está basada en una mano de obra emigrante barata. En gran medida esto sigue siendo así hoy. Se desarrolló un sistema capitalista racial en el que una mayoría de africanos sin tierra solo tenía su capacidad de trabajar en las granjas, en las minas y en las industrias que pertenecían a los blancos.

Las comunidades obreras quieren la nacionalización de los sectores estratégicos que rigen la economía, incluyendo al explotación minera. Las minas deberían ser expropiadas sin compensación y gestionadas por los mineros y las comunidades próximas a las minas en el marco de una revolución de la clase obrera. En este proceso ninguna empresa debería ser autorizada a desmembrar activos para subvertir o soslayar el proceso revolucionario.

El impacto y los efectos de la explotación minera capitalista de los trabajadores y de las mujeres en las comunidades rurales y obreras está en el corazón de nuestra lucha. Hay que prestar toda la atención necesaria a su situación para asegurar que a igual trabajo, igual salario. Si los directivos de Sudáfrica pueden ganar los mismos salarios que sus homólogos australianos y canadienses, no hay ninguna razón para pagar mucho menos a los mineros sudafricanos que a sus homólogos australianos y canadienses: un salario mínimo vital para todos y condiciones de trabajo seguras e iguales para todos sea cual sea el sexo.

No puede haber una transformación revolucionaria radical de la sociedad en interés de la clase trabajadora si el agua está contaminada y el suelo y la tierra, envenenados y solo se puede respirar aire tóxico. Por tanto, es importante desacelerar la explotación minera para minimizar los impactos negativos y preservar nuestros recursos naturales para las generaciones futuras de la mayoría trabajadora. Es esencial que insistamos en el agua así como en la soberanía y seguridad alimentaria.

Exigimos mucho más que una transición justa, exigimos una transición revolucionaria de la sociedad bajo el control de la gestión de la clase trabajadora.

Apoyamos totalmente la cuarta revolución industrial hacia energías alternativas y la inteligencia artificial a condición de que esta revolución se produzca bajo la dirección, el control y la gestión de la clase trabajadora. A corto plazo, las reivindicaciones reformistas se integran como elementos de movilización y de educación de la clase obrera y de las comunidades rurales vinculadas a las minas y afectadas por ellas, en el camino hacia una revolución:

  • Debe ser respetado el derecho de estas comunidades a un consentimiento continuo, libre y previo y claro y el derecho a decir no a la explotación minera así como a los aspectos del desarrollo de una mina a lo largo de su vida.

  • Las comunidades deben disponer de diversidad de opciones de desarrollo, al contrario de la situación actual en la que el gobierno, en connivencia con los empresarios mineros, solo ofrece la explotación minera como opción de desarrollo.

  • La explotación minera es destructiva para el medioambiente, para la agricultura de subsistencia, para las comunidades rurales; no es sostenible en el plano medioambiental, social o económico y compromete la salud y la seguridad de las comunidades y de las personas trabajadoras puesto que los recursos mineros son limitados y la explotación minera como vía de desarrollo debería ser siempre la última opción y no la primera.

  • Las comunidades deben tener acceso a todos los documentos pertinentes sobre el desarrollo minero que les afecten y el impacto sobre ellas debe ser tenido en consideración. Esto incluye el acceso a los estudios de impacto ambiental, a los planes de gestión del medioambiente, a los planes sociales y de trabajo. A los planes de gestión de catástrofes, a los informes anuales y a los mapas de túneles subterráneos, etc.

  • Las comunidades que deban albergar una explotación minera deben ser indemnizadas en función de las cosechas perdidas, no solamente de la cosecha de una estación sino de las cosechas confiscadas a lo largo de la “vida de la mina”.

  • Las colectividades afectadas por la mina exigen que los minerales sean transformados en productos manufacturados localmente más que ser exportados en bruto.

  • Las trabajadoras de las minas quieren que el lugar de trabajo, el equipamiento y la ropa de seguridad en las minas así como la tecnología sean modificadas para que la explotación minera sea segura para ellas. Las trabajadoras también quieren que la localización de su puesto de trabajo sea bien pensado para que se garantice su seguridad frente a comportamientos depredadores masculinos. Las mujeres en el espacio de trabajo minero no deberían ser objeto de un destino específico. Además, se reclamó que las mujeres tengan los mismos derechos a los empleos mineros en lugar de tener una cuota mínima para ellas como ocurre con el reglamento minero actual.

  • La lucha contra la explotación minera capitalista es una lucha de clases. El gobierno y los empresarios de las minas utilizan el tribalismo y el patriarcado para dividir y controlar a las personas trabajadoras y a las comunidades. La comisión pide la disminución del poder de los jefes en las consultas comunitarias y las negociaciones sobre la explotación minera . Una sociedad revolucionaria es una sociedad igual, sin élites, patrones, jefes o patriarcas.

  • Les gestores de las actividades mineras deben ser considerados como responsables desde el punto de vista legal, de la muerte de los miembros de la comunidad, de las personas trabajadoras de la mina y del ganado de la comunidad en caso de negligencia en la gestión.

  • Las actividades mineras de supervivencia, las micro, pequeñas y medianas explotaciones deben ser correctamente apoyadas, reglamentadas y sometidas a la legislación del estado. El estado debe ser el único comprador del producto de estas operaciones afin de eliminar a las mafias criminales.

  • Los propietarios de minas y la dirección de las actividades mineras deben ser considerados como responsables legales de los impactos medioambientales negativos y destructivos sobre el agua, el aire, el suelo así como de la salud y seguridad d ellas comunidades; así mismo, de cualquier daño causado a la vida y los bienes de las comunidades, incluso de las viviendas agrietadas. Deber ser obligados a pagar compensaciones por estos daños.

  • Los vertederos y los residuos mineros abandonados deberían ser puestos bajo el control de los trabajadores y trabajadoras y de las comunidades afectadas por la mina con el fin de la re-extracción y la rehabilitación lo que permitiría solucionar el problema del paro en estas comunidades.

  • Las comunidades y las personas trabajadoras de las minas deben comprometerse con la South African Police Union (SAPU) y con todos los otros sindicatos progresistas para determinar que los gestores capitalistas de las minas, a menudo, violan las leyes laborales, medioambientales e incluso, la Constitución burguesa actual. Estos gestores deben ser perseguidos y detenidos. Demasiadas veces, la policía ejecuta los deseos de los empresarios sin hacer preguntas.

  • Hay una media de tres protestas comunitarias diarias contra las explotaciones mineras capitalistas en las comunidades y frecuentes huelgas mineras. Estas acciones deber ser coordinadas por una dirección revolucionaria de la clase obrera.

  • La dirección revolucionaria de la clase obrera tiene que adoptar un programa de acción -alrededor de estas reivindicaciones– con plazos definidos para movilizar a los trabajadores y a las trabajadoras y las comunidades afectadas por las minas. Esto debe incluir objetivos y estrategias transitorias para alcanzar estos objetivos.

8° La economía informal

Existen dos categorías de personas trabajadoras informales:

Quienes tiene alguien que les emplean pero tienen un empleo informal -como los choferes de taxi y quienes son independientes, es decir “por cuenta propia”. Allí donde el paro es elevado, millones de personas se vuelven hacia el trabajo “por cuenta propia” para ganar su vida.

Quienes trabajan por cuenta propia, a menudo, son criminalizados o víctimas de discriminación, especialmente por la confiscación de sus bienes y la expulsión de su lugar de trabajo. No se reconoce su contribución a la economía. No son tratadas como personas que pueden pensar por sí mismas y encontrar soluciones de la forma en la que nuestras ciudades funcionan. No son consultados y acaban por ser llevados ante los tribunales para responder a las decisiones del gobierno local que tienen un impacto negativo en sus medios de subsistencia.Las trabajadoras y trabajadores del sector informal están auto-organizados desde hace muchos años, incluido en otros países. Por ejemplo, la SEWA (Self Employed Women’s Association) de la India cuenta con un millón y medio de miembros.

Los trabajadores informales exigen el reconocimiento de una organización democrática basada en la adhesión incluyendo a trabajadoras y trabajadores por cuenta propia. En Sudáfrica, tenemos dos organizaciones nacionales de personas trabajadoras informales -la SAWPA para quienes trabajan recogiendo basura y SAITA para comerciantes de calle- así como numerosos organizaciones locales de diferentes sectores. También tenemos organizaciones internacionales que luchan por el reconocimiento de quienes trabajan en la economía informal. Se trata de StreetNet International y de WIEGO (Women in Informal Employment: Globalizing and Organizing). El eslogan de la primera es: “Nada para nosotras, sin nosotras”.

Las reivindicaciones de las trabajadoras y trabajadores de la economía informal que han sido planteadas en muchos foros diferentes en el pasado, son las siguientes:

  1. a) Empleos decentes, a tiempo completo y para todos y todas, incluyendo la creación de empleos sociales útiles, por ejemplo, la construcción de aseos escolares y el fin de los programas llamados de “creación de empleo” que destruyen los empleos existentes.

  1. b) Plena e igualitaria participación en la planificación de la economía, de la vivienda y de los servicios.

  1. c) Utilización productiva de los espacios públicos para mejorar la vida de quienes los utilizan , incluyendo las aceras y los parques en tanto que lugares de trabajo.

  1. d) Reconocimiento de los múltiples impuestos pagados por quienes trabajan en el sector informal.

  1. e) Las organizaciones informales de trabajadoras y de trabajadores deben ser reconocidas como partes interesadas en las negociaciones a todos los niveles del gobierno pero sobre todo, en el de las administraciones locales.

  1. f) El desarrollo humano debe estar centrado en las personas y no en la “regeneración” selectiva de una minoría de clase media, excluyendo a la mayoría.

Las siguientes sugerencias fueron hechas sobre las etapas que se deberían seguir para oficializar el trabajo informal:

  1. a) Se debe facilitar el registro para que las trabajadoras y los trabajadores por cuenta propia tengan acceso a diversos programas de apoyo.

  1. b) Los impuestos que pagan quienes trabajan por cuenta propia deben ser reconocidos y deben recibir algo en contrapartida a su contribución al presupuesto del estado.

  1. c) Quienes trabajan en el sector informal deben tener acceso a la formación profesional.

  1. d) Cuando quienes trabajan de forma informal ya tienen de facto un empleador, como los choferes de taxi, y que ya están protegidos por una ley laboral existente, esta ley debe ser aplicada.

  1. e) Se acordó que:

  1. f) Debería celebrarse una Cumbre nacional de las organizaciones de quienes trabajan en el sector informal apoyado por la SAFTU y el movimiento obrero en su conjunto.

  1. g) Se deberían crear alianzas a partir de comunidades locales hacia arriba. Los miembros de las comunidades son quienes utilizan servicios suministrados por los trabajadores y trabajadoras informales. Por ejemplo, recientemente se celebró una marcha de la sociedad civil en Durban para apoyar las reivindicaciones de los comerciantes de la calle.

  1. h) Las alianzas de quienes trabajan en el sector formal y quienes lo hacen en el informal deberían establecerse en el marco de las “cadenas de valor”, por ejemplo, las alianzas entre las personas que trabajan en las fábricas alimentarias y las personas que venden alimentos y entre quienes trabajan en la industria química y quienes recogen los residuos.

  1. i) Del mismo modo, se pueden llevar a cabo alianzas entre trabajadores y trabajadores municipales y quienes trabajan en otros sectores públicos, por ejemplo, comprometiéndose al mismo tiempo en en el proceso de IDP ( (Integrated Development Planning) y acercando al conjunto a la policía municipal.

  1. j) Deberíamos tener compromisos formales entre la SAFU y quienes trabajan en el sector informal en el momento en el que la SAFU está construyendo sus estructuras provinciales, regionales y locales.

9° Conclusión

Nuestro mensaje para centenares de militantes de la clase obrera de todo el país es que ha llegado el momento de la segunda liberación para lograr la liberación económica de la clase obrera y para librarnos de las cadenas y de las servidumbres que sufrimos.

¡Trabajadores unidos jamás serán vencidos! (21-22 de julio de 2018, Soweto).