Argentina

¿Por qué triunfó el macrismo?

Responde la socióloga Maristella Svampa

“El macrismo tiene una política social concreta”

Fabian Kovacic, desde Buenos Aires

Brecha, 27-10-2017 https://brecha.com.uy/

El triunfo electoral de la alianza Cambiemos muestra una implantación nacional importante del proyecto de gobierno que encabeza Mauricio Macri, cosa que no había ocurrido en las elecciones de 2015. Esta vez el macrismo logró imponer un escenario de polarización con el kirchnerismo, mostrándolo como el pasado. Curiosamente, sin resultados económicos positivos, el gobierno salió beneficiado. Macri es el futuro, es lo nuevo, sostuvo la alianza Cambiemos durante toda la campaña electoral. Y para mostrarse como lo nuevo potenció esa polarización basándose en los casos de corrupción del kirchnerismo y en las mentiras del anterior gobierno. No hay que perder de vista que en los últimos años del kirchnerismo hubo mucha mentira de parte de un gobierno que no dio datos certeros y rigurosos sobre los índices de pobreza, tampoco mostró con claridad los números de inflación, intervino el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) para enturbiar los patrones de medición de los datos centrales de la actividad económica, como el empleo y el crecimiento económico. Entonces le sirvieron en bandeja hechos que ahora el gobierno supo capitalizar con eficacia para convertir al país a su credo.

El macrismo no representa una continuidad neoliberal en el sentido corriente otorgado a esos modelos a partir de la década de los años noventa en América Latina. Tiene una política social concreta y en ese camino, por ejemplo, aumentó la cantidad de planes sociales y los superó en relación al kirchnerismo. Lo hizo porque, por ser un gobierno de los Ceo, tiene acceso al crédito internacional no sólo a partir de dinero en efectivo para inyectar de manera inmediata a las necesidades económicas, sino por el manejo de situaciones financieras. También es cierto que obtiene ese crédito a partir de un fenomenal endeudamiento externo a costa del país y que pagarán las futuras generaciones argentinas, pero en este momento es lo que oxigena la política macrista y uno de los factores de su momentáneo éxito.

Otro factor importante a la hora de entender cómo el macrismo acaba de irrumpir con tanta fuerza es el uso que le otorga al sentido común y la capacidad de captar ese sentido común en los ciudadanos. Por ejemplo, para polarizar a la sociedad, aprovechó muy bien el antagonismo generado por el kirchnerismo.

Además me pregunto, ¿no hay también una derechización de la sociedad? El caso de Santiago Maldonado sacó a relucir la peor cara del gobierno y, por cierto, también de la sociedad. Desde hace meses se está produciendo un consenso antindígena desde el poder porque la idea es poder avanzar sobre las tierras mapuches, en este caso, en busca de los fenomenales recursos naturales que contiene. La forma en que el poder y los medios expresaron y explicaron a la sociedad paso a paso el caso Maldonado me hace acordar a los años de la dictadura militar de 1976 cuando se pronunciaba la frase “algo habrán hecho” para que desaparecieran. Algo asoma en el argentino con conductas fascistas. Y en ese camino el macrismo apunta a un profundo cambio cultural si fuera posible con un discurso y relato propios.

De todos modos, el triunfo de Macri el domingo y la derrota del kirchnerismo, y del peronismo en general no hace pensar en la extinción del peronismo. Ha quedado muy fragmentado y eso obviamente favorece al gobierno, pero no ha muerto. Hace tiempo que está fragmentándose y el domingo quizá haya sido uno de los golpes más duros que recibió. Pero como sostiene el sociólogo e historiador del peronismo Juan Carlos Torre se trata de una fuerza política y social infinita. El peronismo es infinito.

El gobierno ahora va a seguir avanzando en un modelo de ajuste, represión, aumento de la actividad extractivista en todo el territorio donde pueda llevar ese tipo de inversiones y no va a dudar en generar nuevas situaciones de violencia represiva, como el caso Maldonado, si fuera necesario.