Catalunya

Enorme marcha estudiantil en repudio del accionar policial durante el referéndum

Unos 16.000 estudiantes universitarios se han concentrado en la plaza Universitat de Barcelona para condenar la violencia policial y en defensa del resultado del referéndum.

Marina Artusa, desde Barcelona

Clarín, 2-10-2017  https://www.clarin.com/

Genis Torrents llora en medio de la Plaza de Cataluña de Barcelona. Tiene 20 años, estudia medicinas alternativas y mientras corea una estrofa de La estaca, una canción emblemática de Lluís Llach -¿No ves la estaca a la que estamos todos atados? Si no conseguimos liberarnos de ella nunca podremos andar- se deja llevar por el llanto.

Es uno de los 16.000 estudiantes universitarios, según la Guardia Urbana, que este mediodía marcharon, silenciosos, por Barcelona, para repudiar el comportamiento de la Guardia Civil y de la Policía Nacional que ayer intentó impedir el referéndum que el gobierno de Mariano Rajoy nunca reconoció como legal.

Según el gobierno catalán, 893 personas debieron recibir atención médica ayer durante los disturbios que se produjeron cuando las fuerzas de seguridad nacional ingresaron en las escuelas y otros centros de votación a secuestrar urnas y boletas para impedir que el referéndum por la autodeterminación de Cataluña se realizara.

El Ministerio del Interior, por su parte, aseguró que 33 agentes (19 policías y 14 guardias civiles) resultaron heridos mientras intervenían en el dispositivo montado para retirar las urnas de los centros de votación.

Amordazados con cintas adhesivas rojas (¿se habrán inspirado en la caricatura de Hermenegildo Sábat en la que le tachó la boca a la ex presidente Cristina Kirchner?), los estudiantes marcharon hasta la Plaza de Cataluña, cinco hectáreas que unen la parte vieja de Barcelona con el Ensanche. Se sentaron en el centro de la plaza, levantaron los brazos y movieron las manos en el gesto que representa un aplauso en lengua de señas.

El presidente catalán, Carles Puigdemont, exigió la retirada de los dispositivos policiales desplazados en Cataluña para el referéndum. “El comportamiento de este dispositivo está bajo sospecha por comportamientos impropios de las fuerzas de seguridad”, dijo el presidente de la Generalitat.

“Lloro porque sigue habiendo violencia y se siguen violando los derechos humanos”, dice Genis. “No comprendo este odio infundado”. A su lado, Ula Campmajó, de 18, mostraba una pancarta que decía “¿Sabés si hay opción de poner la tele en blanco y negro? Es para adecuarla a lo que estoy viendo”.

La Generalitat anunció la creación de una comisión de investigación especial sobre “las violaciones de los derechos humanos fundamentales” para “acompañar y reconocer” las víctimas “de la represión policial” de ayer.

“Todos sabíamos lo que iba a pasar con la policía española. Así y todo la gente salió a votar. Los padres no tuvieron miedo y fueron a votar con sus hijos. Los ancianos también se hicieron presente”, dice Francés Aparicio, de 21 años, un estudiante mallorquino que ayer no pudo votar pero se pasó el día asistiendo a la gente que no sabía dónde hacerlo.

El gobierno catalán dijo hoy que presentará una denuncia contra la Guardia Civil y la Policía Nacional por daños y lesiones. “Nos han llegado testimonios de mujeres que denuncian agresiones sexuales. Tenemos un caso, por ejemplo, de la Barceloneta”, denunció Ada Colau, la alcaldesa de Barcelona.

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, durante la rueda de prensa de hoy en la que ha pedido, establecer una “mediación internacional” para abordar el conflicto catalán y ha exigido la “retirada de todos los efectivos policiales” destinados estos días a Cataluña. EFE

El alto comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al Hussein, pidió al gobierno de Rajoy “una investigación rigurosa, independiente e imparcial sobre todos los actos de violencia” de ayer. En un comunicado, consideró que “las respuestas de la policía deben ser siempre proporcionadas y necesarias” y exhortó a resolver el conflicto “a través del diálogo político, con total respeto a las libertades democráticas”.

“Ningún estado español nos tapará la boca (gritó por altavoz Jordi Vives, uno de voceros de los estudiantes). Ahora ya somos un pueblo soberano. Ahora ya es hora de construir la república catalana”. La plaza recobró la voz, los jóvenes bailaban y forzaban las gargantas para corear, en catalán: “Si yo tiro fuerte por aquí y tú tiras fuerte por allí, seguro que cae, cae, cae -dice otra estrofa de La estaca- y podremos liberarnos”.