Uruguay

Tienda Inglesa

Una asamblea de trabajadores desautorizó a Fuecys y rechazó el “preacuerdo” que había firmado con la nueva patronal

En 2016, la cadena de supermercados cambió de manos por US$ 120 millones, pasando de ser propiedad de la familia Henderson a un grupo inversor estadounidense liderado por Goldman Sachs

Video de la asamblea https://www.facebook.com/historiasalainglesa/

Redacción de Correspondencia de Prensa

“Es un muy buen convenio, no perdemos ni un puesto de trabajo”, había dicho el presidente de la Federación Uruguaya de Empleados de Comercio y Servicios (Fuecys), Favio Riverón. Según el burócrata sindical, el preacuerdo firmado el jueves 22 de junio en la Dirección Nacional de Trabajo (Dinatra) del Ministerio de Trabajo (MTSS), habilitaba “la quita de dos beneficios a los empleados del supermercado”.

Uno es la no devolución de un porcentaje del Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF) que hasta este momento la compañía reintegraba a sus funcionarios. El otro estipula el cambio en la modalidad de cobro de otros beneficios —como el medio aguinaldo extra de diciembre y el bono de octubre—, que ahora pasarían a abonarse a través de la llamada “tarjeta amarilla”, que permite la compra de productos en los locales de la cadena de supermercados. Desde 2015 esto se percibía en efectivo. “Son los únicos beneficios que se recortan”, resaltó Riverón, quien agregó que los negociadores de la empresa garantizaron que el resto de los beneficios no sufriría ningún tipo de modificación.

Sin embargo, los trabajadores y las trabajadoras de Tienda Inglesa, más conscientes y realistas, sin ninguna confianza en burócratas sindicales y empresarios, decidieron rechazar el preacuerdo pactado.

Este lunes (26 de junio) en la sede del sindicato de Conaprole, cerca de 1000 asambleístas se reunieron para ratificar o rechazar el acuerdo.

Luego de una hora de discusiones ni siquiera se llegó a poner a votación el documento ya que la amplia mayoría de la asamblea manifestó a viva voz su fuerte rechazo. Los trabajadores que estaban en contra de la propuesta concurrieron a la asamblea acompañados por un abogado que rebatió varios de los puntos del preacuerdo firmado.

“Para caminar derecho hay que andar derecho. Cuando miro el preacuerdo y veo que están los dos abogados de la patronal y compañeros de Fuecys que son amigos de ellos puedo decir que no me queda claro”, dijo el abogado.

“No importa que ellos (los abogados) estén sentados en la mesa (de negociación), lo que no me queda claro es que no haya gente nuestra en la mesa”, añadió.

El clima ya estaba tenso y los empleados comenzaron a increpar a los dirigentes que habían avalado preacuerdo. Allí, comenzaron a cantar: “Que se vayan todos, que no quede ni uno solo”. Y quedó establecido que el abogado que representó a los trabajadores contrarios a la propuesta participe de las nuevas negociaciones que se efectuaran con la dirección del supermercado.

“Los dirigentes no pensaron que íbamos a llevar a un abogado, quedaron desencajados, fue una derrota para ellos”, dijo a El Observador (26 de junio) uno de los trabajadores que participó del encuentro.

En medio de los intercambios, los oradores continuaron expresando sus posturas y allí hubo algunos forcejeos.

Luego terminó la asamblea entre gritos e insultos hacia los dirigentes y una delegación de Fuecys concurrió hasta el Ministerio de Trabajo para trasladar la decisión de la asamblea.

Fuentes de la empresa dijeron a El Observador que ante la negativa quedó estipulada una nueva reunión con el sindicato en el Ministerio de Trabajo que se desarrollará este jueves.

Otras fuentes cercanas a la negociación indicaron que hay preocupación en la cartera porque el preacuerdo alcanzado entre la empresa y el sindicato era la herramienta que permitiría evitar el envío al seguro de paro de unos 1.000 trabajadores. Pero después de la resolución de los empleados, se buscará encontrar otra fórmula que viabilice el negocio de la empresa y a la vez preserve los puestos de trabajo en la cadena del supermercado, añadieron.

Luego de finalizada la asamblea, una página de Facebook que tienen trabajadores de Tienda Inglesa (“Historias a la inglesa”) publicó un mensaje firmado por Ismael Fuentes, expresidente de Fuecys.

Según lo publicado, Fuentes indicó que “una directiva que pierde de esa manera debe renunciar”, refiriéndose a la dirigencia que formó parte del preacuerdo y no obtuvo el respaldo de los trabajadores.

Agregó que como expresidente del sindicato del comercio le pareció de “mal gusto” la forma de proceder que tuvo la dirección de Fuecys durante la negociación con la empresa.

Ahora, las partes deberán volver a negociar las bases de un nuevo acuerdo. “Habrá que esperar cómo actúa cada parte. Se supone que el ministerio convoque para otra reunión, pero todas las partes quedan con las manos libres para tomar la medida que quieran. No es descabellado pensar que la empresa pueda adoptar alguna medida”, indicó Fuentes.

La plantilla de Tienda Inglesa asciende a 4.000 trabajadores en el pico zafral del verano, mientras que en invierno está en el orden de los 2.800 funcionarios. En el sector de los supermercados trabajan alrededor de 40.000 personas. Unas 7.000 lo hacen en el grupo Casino (Disco, Devoto, Géant), unas 5.000 en Ta-Ta Multiahorro y otras 2.700 en El Dorado. El nivel de sindicalización se acerca al 50% en las cadenas más grandes

Operación “reestructura”

Tienda Inglesa busca ser “sostenible” tras “desorden”

Mayte De Léon

El País, 23 junio de 2017

Cuando en octubre del año pasado el grupo que compró Tienda Inglesa —liderado por el banco estadounidense Goldman Sachs— tomó las riendas de la histórica cadena de supermercados se encontró con una situación más complicada de lo esperado. “El desorden era mucho más profundo que lo que habíamos visto inicialmente”, indicaron fuentes vinculadas a la compañía.

No era una novedad que las cosas no marchaban sobre ruedas en la empresa —el rojo domina sus resultados financieros desde 2012— pero la profundidad de las dificultades sí sorprendió a los recién llegados.

Hasta su venta —se maneja que la operación rondó los US$ 120 millones— la compañía era dirigida por Robin Henderson, miembro de la familia que la fundó en el siglo XIX.

Para poner la casa en orden y transformar a Tienda Inglesa en un negocio “sostenible”, los nuevos responsables pusieron en marcha una “reestructura general de la empresa”. Una parte de este proceso pasa por revisar algunos puntos de un paquete de beneficios del que gozan los trabajadores de la firma. De hecho, ayer el sindicato, la empresa y el Ministerio de Trabajo se encontraron en la Dirección Nacional de Trabajo (Dinatra) y llegaron a un preacuerdo sobre este punto.

Las fuentes apuntaron que tanto el tamaño del personal como la remuneración que recibe superan con creces a los otros supermercados de plaza.

La cantidad de empleados cada 1.000 metros cuadrados de sucursal que hoy tiene Tienda Inglesa más que duplica a la de sus competidores, según información que maneja la compañía. Mientras que en la primera hay 187 empleados en esa superficie, el promedio del resto del mercado es de 83, una diferencia de 125%.

Esta distancia también se observa en las remuneraciones —siempre de acuerdo a información de la empresa—, que en Tienda Inglesa son, tradicionalmente, muy superiores a lo que paga el sector. En función de qué cargo se trate, la diferencia entre los salarios y beneficios de Tienda Inglesa y el promedio de los otros jugadores de la industria oscila entre 60% (para los auxiliares de servicio) y 355% (en el caso de los administrativos especializados).

Cuántos empleados hay por metro cuadrado más los sueldos que cobran provoca que el costo salarial de Tienda Inglesa por metro cuadrado más que cuadriplique el de sus competidores.

Beneficios

Para dar vuelta la pisada, la nueva dirección de la cadena planteó la supresión del reintegro total del Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF), un beneficio que se remonta a 2007, cuando se creó bajo el paraguas de la reforma tributaria que empezó a regir ese año.

Hay otro grupo de beneficios que no se quitarán pero sí pasarán a cobrarse como se hacía hasta 2015 (fecha en la que se comenzaron a pagar en efectivo). Son tres que, de acuerdo a la empresa, “históricamente” se brindaron a través de la compra de productos en los locales de la cadena: la llamada “tarjeta amarilla” (una partida para adquirir mercadería); un medio aguinaldo extra abonado en diciembre; y un bono equivalente al 20% de los ingresos de octubre, que los empleados reciben ese mes.

Por último, hoy un grupo de trabajadores —los jornaleros— hace 44 horas por semana y cobra 48. A esto se suma que si se superan las 44 horas semanales, cada hora adicional se cobra como extra. El resto de los empleados no tiene este régimen, y ahora se busca que todos cobren la cantidad de horas efectivamente trabajadas. Hoy Tienda Inglesa emplea a 3.800 personas y los informantes aseguraron que la firma no tiene la “intención en ningún momento” de recortar la cantidad de puestosDe hecho, la empresa entiende que uno de sus diferenciales es la “calidad”, tanto a nivel de sus productos como de la atención del personal. “Lo vemos como un pilar fundamental de Tienda Inglesa”, dijeron las fuentes. Por este motivo, añadieron, la decisión es mantener los 3.800 trabajadores que hoy tiene la empresa, y no reducir esa cifra a la mitad, como operan los otros supermercados de plaza y del mundo, dijeron.

La mejor

De la mano de la reestructura impulsada —que, además de los aspectos vinculados a los beneficios de los empleados abarca desde mejoras en la logística hasta cambios en el relacionamiento con los proveedores— el objetivo es transformar a la empresa en “la mejor Tienda Inglesa posible en el largo plazo”, dijeron las fuentes.

“Queremos más servicio, más calidad, hacer las cosas realmente bien. Hoy así no es sostenible”, añadieron.