Brasil

El golpista Temer se aferra al cargo

El Tribunal Supremo ya investiga a Temer

Allanan oficinas del Congreso brasileño

Página/12 y Agencias

El presidente brasileño Michel Temer brindó una breve declaración en la que aseguró que se mantendrá en el cargo a pesar del escándalo por el audio en el que aparece avalando coimas. Admitió la conversación con el empresario Joesley Batista, pero dijo que fue una “grabación clandestina” y expresó: “No compré el silencio de nadie”.

“No renunciaré. Repito: no renunciaré. Sé lo que hice. Sé de la corrección de mis actos”, dijo el presidente de Brasil, Michel Temer, en su primera aparición pública luego de que anoche se conociera la existencia de una grabación en la que aparece avalando un pago al detenido diputado Eduardo Cunha para “mantener su silencio”.

Más temprano el diario O’Globo, que fue quien informó anoche sobre la existencia de ese audio, había asegurado más temprano que Temer ya tenía resuelta su renuncia y que la anunciaría esta noche. Sin embargo, desde el Palacio de Planalto el mandatario dijo que seguirá en su cargo, al menos por ahora.

Temer reiteró en varias oportunidades que la grabación realizada por el empresario Joesley Batista fue “clandestina”, pero no negó la existencia de esa conversación. Según se informó, el dueño del frigorífico JBS le dijo al Presidente que tenía que pagarle a Cunha, impulsor junto a Temer del impeachment contra Dilma Rousseff, para que mantenga su silencio en la causa del Lava Jato. “Tiene que mantener eso, ¿vio?”, le responde el Presidente en la conversación, según O’Globo.

Hoy el mandatario brindó su propia versión de esa charla. “Escuché el relato del  empresario, que dijo que por tener relación con ese diputado, ayudaba a la familia de ese parlamentario”, narró y completó: “No solicité que eso aconteciese”. “Solamente tuve conocimiento de eso en esa conversación solicitada por ese empresario”, insistió.  Por ahora la Justicia mantiene el secreto judicial de esos audios, lo que parece ser la última esperanza de Temer para aferrarse al cargo. El propio jefe de Estado informó hoy que todavía no tuvo acceso a ellos.

“No compré el silencio de nadie”, reiteró Temer y exigió “una investigación plena y muy rápida para esclarecer los hechos al pueblo brasileño”. Hoy el juez del Tribunal Supremo Edson Fachin autorizó abrir una investigación al mandatario. “Si fueron rápidas las grabaciones clandestinas, no pueden tardar las investigaciones y la solución respecto a estas investigaciones”, agregó Temer.

“La revelación de conversaciones grabadas clandestinamente hizo volver el fantasma de una crisis política de proporciones todavía desconocidas”, sostuvo Temer. La oposición y varios sectores sociales exigieron desde anoche la renuncia del Presidente, que llegó al poder hace un año por un golpe parlamentario contra Dilma Rousseff, a la que se la acusó de “maquillar” cuentas en el Presupuesto. Para esta noche se convocaron manifestaciones contra Temer y con el pedido de “Direitas Já!”,  la convocatoria a elecciones directas para elegir al jefe de Estado.

Según lo publicado anoche por O’Globo, la Justicia tiene en su poder un audio en el que se oye al Presidente aprobando un soborno frente al empresario Joesley Batista, dueño de la empresa alimentaria JBS. Batista grabó la conversación, en la que le comunicaba a Temer que él mismo estaba pagando sobornos al encarcelado Cunha para que éste guarde silencio en la cárcel respecto a la corrupción política. “Tiene que mantener eso, ¿vio?”, le responde Temer en la conversación.

Hoy O’Globo publicó imágenes tomadas por la Policía Federal el 28 de abri, en las que se observal al diputado Rodrigo Rocha Loures (PMDB) recibir una valija con 500 mil reales provenientes de JBS. Rocha fue mencionado por el mandatario en la charla grabada por Batista como el hombre con quien debían hablar. El Tribunal Supremo ya investiga a Temer.

Allanan oficinas del Congreso brasileño

Tudo mal para Temer

La policía fue en busca de documentación sobre el escándalo de corrupción que puso al presidente de Brasil al borde del juicio político. También hubo allanamientos en Río de Janeiro y Belo Horizonte, varios de ellos en propiedades del senador socialdemócrata Aécio Neves, aliado clave de Temer.

Anoche hubo manifestaciones contra Temer y para hoy se esperan nuevas protestas. Anoche hubo manifestaciones contra Temer y para hoy se esperan nuevas protestas.

La Policía Federal de Brasil allanó durante la mañana de hoy distintas oficinas del Parlamento de ese país en busca de documentación conexa al escándalo de corrupción que puso al presidente Michel Temer al borde del juicio político, luego de que de que se conociera una grabación en la que estaría avalando un pago de coimas. Por orden de la Justicia también hubo decenas de operativos similares en Brasilia, Rio de Janeiro y Belo Horizonte. En la mira de los investigadores está el senador Aécio Neves, titular del Partido Socialdemócrata de Brasil, quien perdió en las presidenciales de 2014 contra Dilma Rousseff.

Varios de los procedimientos judiciales de las últimas horas tuvieron lugar en propiedades de Neves, un aliado clave del gobierno de derecha y sobre quien pesa un pedido de prisión por parte de la Fiscalía General. A Neves se lo sindica como partícipe del esquema de corrupción que puso en jaque al gobierno cuyos líderes políticos y empresarios encabezaron hace un año un golpe institucional contra la presidenta electa Dilma Rousseff.

Tras los allanamientos no se descarta la posible detención de Neves, a quien la Corte Suprema ordenó que se separe de su cargo. Andrea Neves, su hermana, ya fue detenida por orden del juez del máximo tribuna Edson Fachin.

El escándalo que pone a Temer contra las cuerdas se desató ayer cuando el diario O Globo difundió parte de un audio en el cual el presidente instó a Joesley Batista, dueño de JBS, el principal frigorífico de ese país, a no discontinuar los sobornos que se le pagaban al ex presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, quien en marzo fue encarcelado y condenado a 15 años de cárcel por su implicación la trama de corrupción en la petrolera estatal Petrobras. Cunha fue el cerebro parlamentario del golpe que terminó con el gobierno de Rousseff.

Tras la revelación hubo protestas y cacerolazos contra Temer en San Pablo y en las principales ciudades brasileñas. Para hoy se esperan nuevas manifestaciones.

Según informó el medio que hizo la revelación, en un tramo de la conversación Batista le confirma a Temer haber concretado un pago de un soborno a Cunha para que éste mantenga silencio en un caso judicial vinculado al frigorífico. El presidente le respondíó: “Tem que manter isso, viu?” (“Tienes que mantener eso, ¿OK?”). Luego, siempre según lo que se difundió de esa charla, el presidente le aconsejó dirigirse al diputado y líder del Partido de Movimiento Democrático  Brasileño (PMDB), Rodrigo Louras Rocha, para resolver el litigio legal de JBS. En las grabaciones también se oiría a Neves reclamar 2 millones de reales (640 mil dólares) para pagar a los abogados.

Según se supo, también existen filmaciones de la Policía Federal que muestran a Batista entregando una maleta con 500 mil reales (160.000 dólares al cambio actual) a Rocha. Por este hecho, el Tribunal Supremo de Brasil suspendió al diputado en su cargo, con lo cual el cerco de la investigación se cierra cada vez más sobre Temer.

La grabación fue hecha por el propio Bastista con un grabador oculto en el bolsillo de su traje. El audio, luego, fue entregado por el empresario a los fiscales de la Operación Lava Jato a cambio de una posible reducción de la condena que le valdría por haber participado de la operatoria. Temer admitió que se reunió con Batista, pero aseguró que “jamás solicitó pagos para obtener el silencio del exdiputado Eduardo Cunha”.

Desde ayer y al grito de “Fora Temer”, varios partidos opositores y organizaciones sociales se movilizaron y convocaron a protestas para exigir la renuncia del mandatario de 76 años, llegó al poder hace un año tras el golpe contra Rousseff, de quien era vicepresidente. Él y Cunha fueron los grandes artífices del impeachment en el que acusaron a la referente del Partido de los Trabajadores (PT) de manipular las cuentas públicas.