Francia

“El retorno a la realidad puede ser brutal”

Ivan du Roy

A l´encontre, 9-5-2017 http://alencontre.org/

Traducción de Ernesto Herrera – Correspondencia de Prensa

Emmanuel Macron ha sido electo  Presidente de la República con el 66% de los votos emitidos. Si bien se convierte en el presidente más joven de la Quinta República, también es el peor elegido a pesar de sus 20 millones de votos. Ante la extrema derecha, él movilizó a menos de la mitad de los votantes registrados, muchos de los cuales no adhieren a su proyecto. La segunda ronda también registra una abstención récord de votos blancos y nulos. Una vez terminado el adictivo espectáculo, el retorno a la realidad es probable que sea brutal.

Fue una noche que se parece a un cuento de hadas: una Marianne aliviada al ser liberada de las garras de la bestia vil por un príncipe azul sonriendo. El más joven futuro monarca que el reino ha conocido se acercó a ella para servirla, ella y sus sujetos, “con amor”. El resultado terminó en medio del Himno a la alegría, la novena sinfonía de Beethoven, que también encarna el himno europeo. Epílogo feliz a una campaña de dos semanas agotadoras, donde el príncipe azul escapó por poco de los maleficios lanzados por la solapada criatura y sus secuaces, y logro aplanarla.

Las luces en el auditorio se vuelven a encender, los espectadores son invitados a salir. “Yo no si voy a creerle por un largo tiempo “, confió, lúcido, un participante en la manifestación del Louvre, donde los fieles a Emmanuel Macron celebraron su victoria, ganó con el 66% de los votos emitidos en contra de la candidata de extrema derecha.

Ella está lejos de ser aplanada Marine Le Pen ha obtenido 10,6 millones de votos, o 4 millones más que en la primera ronda. Gana incluso en dos departamentos, el Aisne y el Pas-de-Calais (donde consigue más del 52%). Es más del doble de la puntuación de su padre en 2002. El FN (Frente Nacional) es ahora capaz de enviar decenas de diputados en la Asamblea Nacional, el 18 de junio 2017 (segunda vuelta de las legislativas). ¡Lo que sería una caída adicional para aquellos que han gobernado durante los últimos cinco años! En caso de rechazo, “una victoria de la izquierda en quince días será un paréntesis en el lento ascenso de un derecha cada vez más dura, más rígida”…después de la elección de François Hollande.

“Ellos habían decidido celebrar cualquiera que fuera el presidente electo”. Muchos centenares de personas comenzaron a reunirse, el lunes 8 de mayo en la Plaza de la República en París, al llamado colectivo Frente social para marcar su compromiso del día después de la elección de Emmanuel Macron.

Los participantes respondieron a la convocatoria de secciones de la CGT, Sud y UNEF y asociaciones que nunca han aceptado dar por terminada la batalla contra la ley laboral. “Urgencia social y ecológica”, “Por la igualdad de derechos contra la precarización generalizada”, indicaban las pancartas, mientras que un coro improvisaba “Gracias patrón” o el “Himno de las mujeres.”

Record de abstenciones y de los votos blancos y nulos

El príncipe no parece tan encantador para muchos ciudadanos. Emmanuel Macron ha reunido los votos del 43,6% de los votantes registrados (20,7 millones de votos) contra la extrema derecha. Es, en teoría, mejor que François Hollande en 2012 (39% de los votantes registrados) que obtuvo dos millones de votos más que su predecesor, pero no se enfrentó al FN en la segunda ronda. En la misma situación quince años atrás, ¡Jacques Chirac movilizó al 62% de de los inscriptos! Sobre todo, una gran parte del electorado votó a Macron por oposición a Le Pen, no por una adhesión al programa o para renovación que él encarna: ellos son 43% en este caso, de acuerdo con el estudio realizado por Ipsos, o 9 millones de electores.

Hay que añadir los 4 millones de votos nulos y en blanco ¡un record luego de medio siglo!; y 12,1 millones de abstencionistas (¡otro record todavía!), motivados principalmente por el rechazo a optar entre los dos programas propuestos, para que él cuento de hadas torne aires negros en el escenario de los próximos cinco años.

Sobre todo porque, hasta que se demuestre lo contrario, el presidente más joven en la historia de la Quinta República no tiene la intención de hacer una política diferente a la de sus predecesores. Con los resultados que conocemos.

Para los votantes que no desean ni a la extrema derecha, ni el mantenimiento del orden existente de las políticas de austeridad con diversos grados de brutalidad, y que prefieren perspectivas reales de cambio social y ambiental, la historia está lejos de terminar. La “tercera vuelta” de esta larga campaña se llevará a cabo los días 11 y 18 de junio para elegir a la Asamblea Nacional. A la izquierda, en su diversidad y, a pesar de los desacuerdos, le cabe asumir la responsabilidad. En cinco años más ningún cuento, ninguna saga fresca, así esté bien escrita, resistirá a los incendios. Estos, como hemos visto, bien pueden conducir a lo peor. (Artículo publicado en Basta, 8 de mayo de 2017)