Israel

Ni reuniones, ni radios, ni sal: cómo Israel presiona a los palestinos en huelga de hambre

Jack Khoury y Yaniv Kubovich

Haaretz, 28-4-2017 http://www.haaretz.com/

Traducción de Enrique García – Sin Permiso http://www.sinpermiso.info/

La huelga de hambre de los presos palestinos en las cárceles israelíes ha entrado hoy, 28 de abril, en su 12ª jornada y parece estar en un punto de inflexión. A finales de la semana pasada, casi todos los prisioneros afiliados a Hamas habían suspendido su huelga, continuando principalmente los prisioneros militantes de Fatah.

El número de huelguistas del hambre no se ha reducido necesariamente debido a las nuevas incorporaciones a la huelga, aunque no se sabe con exactitud cuanta gente participa en ella.

Según el Servicio de Prisiones de Israel 1.200 presos siguen negándose a comer, mientras que la Asociación de Prisioneros Palestinos afirma que la cifra es aproximadamente de unos 1.500 y añade que decenas de ellos pertenecen al Frente Popular para la Liberación de Palestina, al Frente Democrático para la Liberación de Palestina y a la Yihad Islámica, y que un grupo de prisioneros de Hamas en prisión Hadarim también continua en huelga de hambre.

En una reunión el martes con Fadwa Barghouti , la esposa de uno de los principales líderes de la huelga de hambre, Marwan Barghouti, el presidente palestino, Mahmoud Abbas expresó su apoyo a la huelga, aunque parece que prefiere que la calle palestina permanezca en silencio antes de su reunión con el presidente de EEUU, Donald Trump la próxima semana.

El verdadero alcance del apoyo en las calles de Palestina sólo se hará evidente el jueves, cuando está prevista una huelga general, y el viernes, que ha sido declarado por Fatah como un  “Día de la Ira” en Cisjordania.

El diputado israelí Ayman Odeh, presidente de la lista común de los partidos árabes, también estuvo presente en la reunión, al igual que los parlamentarios Aida Touma-Suliman y Azam Ahmed, miembros del Comité Central de Fatah.

El sábado por la tarde, 200 prisioneros afiliados a Hamas en la prisión de Gilboa anunciaron que abandonaban su huelga. El hecho de que un ala entera de la prisión actuase de manera coordinada indica que los presos habían recibido órdenes de fuera de la prisión, según fuentes del Servicio de Prisiones.

La política oficial de la administración penitenciaria es no negociar con los huelguistas. En la práctica, sin embargo, hay conversaciones diarias con ellos para “tomar el pulso” de la huelga.

El Servicio de Prisiones israelí también está ejerciendo presión sobre los presos en huelga, entre otras medidas, intensificando la frecuencia de los registros de las celdas y confiscando la sal de los presos. Activistas en favor de los presos afirman que los prisioneros se mantienen en base a agua y sal, y que la confiscación de la sal tiene como objetivo quebrar su voluntad.

Qadura Fares, presidente de la Asociación de Prisioneros Palestinos y uno de los hombres de Barghouti, dijo a Haaretz que el Servicio de Prisiones ha aislado por completo a los presos en huelga de todo contacto con el mundo exterior. No pueden ver la televisión o leer periódicos. Sus radios han sido confiscadas y la mayoría tienen prohibido reunirse con sus abogados. La única forma en que los huelguistas pueden ponerse en contacto es a través de los abogados de los presos que no están en huelga, y el servicio penitenciario no está tratando de dialogar con los huelguistas, afirma Fares.

¿Puede ganar la huelga un amplio apoyo? Como Haaretz informó anteriormente, no hay consenso en la Autoridad Palestina y Fatah sobre la huelga, y mucho menos una respuesta unánime en las calles en Cisjordania, aunque es probable que cambie si se deteriora la salud de los huelguistas.

Desde que comenzó la huelga, ha habido decenas de manifestaciones y concentraciones en apoyo a los huelguistas, algunas de las cuales han terminado en enfrentamientos, incluyendo una manifestación en el punto de control de Eyal, al norte de Ramallah y en la entrada norte a Belén. El Alto Comité de Seguimiento  Árabe también apoya la huelga, al igual que los miembros árabes de la Knesset.

Activistas en favor de los presos se han manifestado frente a las prisiones de Gilboa y Megiddo el miércoles, y otro concentración está programada frente a la prisión de Kishon, donde están encarcelados los dirigentes de la huelga Marwan Barghouti y Karim Younes.